LA LUZ DEL MUNDO

Capitulo 3.

1.

Buenos días

Sakura entro a la cocina con lentitud. Había faltado al instituto los últimos tres días, presa de una intensa fiebre que su hermano no lograba controlar. Se rehuso sin embargo a ir al medico, no se sentía lo suficientemente fuerte para levantar siquiera su cabeza de la cama. Esa mañana por fin había podido levantarse, pero sentía su cuerpo pesado y torpe. Corrió una silla de la mesa del desayuno, y se sento allí mientras bostezaba y se tallaba los ojos. Una voz desconocida le quito de encima los rastros de sueño.

Buenos días

Se fijo en la chica que estaba sentada frente a ella tomando un café. Era delgada, con un hermoso rostro en forma de corazón, aodrnado por unos brillantes ojos azules y unos labios carnosos del color de las fresas. Su piel marmórea se veía apenas tintada por un leve matiz rosa, y se enmarcaba delicadamente con el conjunto de doradas ondas que conformaban sus cabellos. Continuo observándola sin pronunciar palabra, con los ojos abiertos como platos, hasta que la voz de su hermano la saco de su ensimismamiento.

Bien, entonces, al parecer estas mejor. – Sakura sonrio ligeramente al notar el tono de enfado en la voz de su hermano. Sabia que era solo la preocupación sobreprotectora de el al ver que no le había llamado para ayudarla a moverse.

Puedes estar tranquila, solo estoy muy agotada.

La mano de el se poso sobre la frente de ella, y al notarla fresca se tranquilizo. Abrió la nevera y saco una lata de jugo, cerro la puerta y se apoyo contra el fregadero mientras lanzaba una rápida mirada a la chica rubia.

Tenemos una visita de carácter permanente… mmm… en realidad no se nada de porque esta aquí, pero la trajo tomoyo, y bien, vaya si estaba rara. Ella es Charity Jhonson, tiene 17 años, y viene de la secundaria Odaiba. Al parecer, realizo un par de cosillas que llamaron la atención de alguien peligroso, pero logro salir del atolladero gracias a… adivina quien?

Sakura observo nuevamente a la chica. Noto que se había puesto un poco mas palida, si acaso era posible en su piel de alabastro, y detecto una ligera sombra en su mirada. Los rodeos de su hermano la tenían intrigada, pero no lograba saber el motivo por el cual… - charity, se recordoaquella chica estaba en su casa, y aparentemente iba a seguir allí por un tiempo.

Me rindo – dijo la castaña – quien la ayudo?

Su hermano la miro con seriedad

Fue tomoyo.

Sakura lo miro con incredulidad.

Como podría suceder tal cosa?

Luego pensó que tal vez no había hecho las preguntas adecuadas. Aquella chica seguía callada, mirando la mesa con infinita concentración. Y entonces lo vio.

Eso! De donde lo sacaste!

La joven la miro desconcertada y luego observo el dedo acusador que apuntaba a su pecho. Vio el medallón, aquel que Touya le había dicho que no perdiera nunca, y volvió sus ojos azules a la castaña.

Esto me salvo. Me lo dio aquella chica, la de los ojos violeta… - se quedo callada un instante, y luego continuo con mas firmeza – no se lo que es, pero se que me proporciono los medios para defenderme.

Defenderte? De quien?

Touya continuaba en silencio viendo el intercambio de palabras, y entonces la rubia comenzó a contarle lo sucedido a Sakura. El ya había escuchado la historia, y ahora estaba esperando algo mas.

2.

Sakura miro a su hermano con la confusión pintada en el rostro.

Protegerme? Pero de que? Y quienes son ellas? Quieres decir que esta casa se llenara de desconocidas que deben protegerme, que no lo saben, que no saben que tienen…poder?

En realidad no lo se. Ya te hemos dicho todo lo que sabemos, y para serte sincero, no entiendo nada tampoco, asi que yo… - se froto el cuello con un gesto nervioso.

Los ojos de Sakura se abrieron como platos, y luego la ira fue adueñándose de ella.

Dime que no lo hiciste… - su tono calmado le provoco escalofríos a los dos jóvenes que la observaban.

Bueno, la verdad es que no sabia que mas hacer, y tu estabas con esa extraña fiebre, y además no sabia que hacer con Charity, veras, Tomoyo dijo que no podía abandonar el lugar, y la verdad ue me dio algo de miedo en ese momento, estaba muy extraña y…

No puedo creerlo! – aullo Sakura – es traición! Como pudiste! – su puño golpeaba una y otra vez la mesa y Touya casi podía sentir la furia asesina que dominaba a la castaña.

Que mas podía hacer, Sakura! – grito el a la vez – no es algo que pueda manejar! Necesitamos saber lo que ocurre y..!

BASTA LOS DOS! – Charity se había levantado y había puesto las manos sobre la mesa, y esta se partió en dos con un fuerte crujido. Todos se quedaron en silencio, asombrados. – Yo… oh, dios! Lo siento, no quería!... no fue mi intención!

Sakura observaba fijamente la mesa rota, y luego, como si la estuviera llamando, centro su atención en el medallón jade que colgaba del cuello de la otra chica. Pudo ver como palpitaba con una luz difusa, y sentía pequeñas oleadas de poder que chocaban contra su piel una y otra vez. Solo había sido un pequeño estallido de energía, y ninguna persona normal hubiera podido detallarlo, pero la verdad era que ninguno de ellos era normal. Miro a su hermano y vio que el también lo había notado, pues observaba con igual detenimiento el medallón.

Sakura salió de la cocina y corrió a su habitación, rebuscando en el cajón de su escritorio hasta encontrar lo que buscaba. Volvió con el a la cocina y tomo entre sus manos el medallón de Charity, acercándolo al suyo propio. El dibujo era diferente, pero a simple vista se notaba que los medallones eran hermanos, excepto que aquel medallón de jade estaba en perfectas condiciones, no como el suyo…

Observo con mayor detenimiento y un leve destello se produjo cuando los dos medallones estuvieron demasiado cerca. Sakura solto el medallón de jade, sintiendo un calambre suave que le recorría la mano que antes lo sostenía. Observo nuevamente el suyo, y vio que una de las piedras que lo decoraban brillaba tenuemente. Era un pequeño jade, iluminando el inicio del símbolo que aun no había podido descifrar.

Esto es… - no sabia como explicar lo que sentía en ese momento, pero se limito a poner su propio medallón en la mesa para que los otros dos lo vieran. Ambos miraron detalladamente los dos medallones, llegando a la misma conclusión de la castaña.

De donde sacaste esto?

La mirada preocupada de Touya se encontró con la de su hermana. Detecto un fugaz destello plateado en los ojos verdes que lo distrajo por un instante, pero al fijarse detenidamente, no lo encontró.

Me lo dio… - Sakura se detuvo – me lo di yo… era yo, pero no lo era…. – miro a Touya tratando de hacerle entender – era igual a mi…

3.

Tomoyo observo alrededor, sin saber que hacia al otro extremo de la ciudad, en un barrio en el que no tenia nada que hacer, y sin tener idea de cómo había llegado alla. Se sintió cansada de repente, y busco un banco en el cual sentarse. Observo la calle a lado y lado, sin encontrar nada que se le hiciera familiar, excepto el nombre que había leído en aquella parada de autobús, y si, sabia que era al otro extremo de la ciudad.

Un grupo de chicas se acercaba por el otro lado de la calle, todas sonrientes, con la falda de sus uniformes ondeando al viento. Una de ellas se detuvo y se agacho para anudarse los cordones de su zapato.

Tomoyo la observo atentamente. Era imposible no hacerlo. No eran demasiados los extranjeros que cursaban secundaria en japon. Era algo un poco mas común en las universidades, pero no en los instituos. Aquella chica era, sin duda, llamativa. Parecía no tener mas de 14 años, pero era mas alta que el resto de sus compañeras, y tenia un cuerpo voluptuoso, sin dejar de ser delgada. Su piel era clara, de color de café con leche, y, durante un par de segundos, probablemente al sentir que la observaban, giro su rostro hacia la chica que esperaba sola en ña estación del bus. Sus ojos grandes y almendrados eran grises como un cielo de tormenta, rodeados por unas gruesas y largas pestañas. Tenia una nariz aguileña y una boca carnosa. El pelo largo recogido en una coleta dejaba limpia su frente, adornada por un pequeño punto rojo.

Elika! – llamo una de las chicas que se habían adelantado, exhortando a su compañera para que las alcanzara

La joven se levanto y dio un par de pasos, antes de que una fuerte ventisca azotara la calle. Las chicas gritaron, y una de ellas, la que había llamado antes a su amiga, se vio levantada en el aire por una fuerza invisible, y luego la sombra oscura que tomo forma tras ella.

Un joven de cabellos negros sujetaba con su brazo a la joven, apretándole el cuello. La chica no podía gritar, y su piel comenzó a adquirir un tono violáceo. Con un movimiento de su mano, el joven lanzo a las demás con violencia contra una pared. Ninguna se movio después de eso, excepto la joven Elika, que seguía luchando contra el viento que se empeñaba en lanzarla por los aires.

Jaqueline! – llamo con urgencia, observando con desespero como la joven perdia el conocimiento y era liberada con un gesto de desprecio por aquel extraño. El miedo le atenazo la garganta, no se detuvo a pensar por un instante en lo extraño que era aquel fenómeno eólico, ni el hecho de que había un hombre flotando en el aire, y se lanzo con un aullido intentando detener la caída de su amiga. Vio con horror como la cabeza rebotaba una, dos veces contra el asfalto, y un hilillo de sangre que comenzó a deslizarse por el arcen – jaqueline! JAQUELINEEEE!

Las lagrimas corrian por su rostro mientras corria hacia el cuerpo de su amiga, pero algo se interpuso entre ella y su objetivo. Una mano volo hacia su rostro y la devolvió de un golpe hacia el suelo. El joven tenia un mechon de cabellos cubriendo sus ojos, pero su sonrisa era claramente visible para Elika, que se sintió helar. Los labios se curvaban burlones y crueles en aquel rostro, dándole un aspecto tétrico y siniestro. Se levanto con furia dispuesta a golpear a aquel ser.

Porque! PORQUE! – gritaba desesperada mientras el extraño esquivaba sus golpes con facilidad, burlándose de ella.

Solo quería divertirme un rato. Verte sufrir es divertido – le susurro al oído cuando detuvo uno de sus golpes con una mano de hierro.

Le torcio la muñeca y le puso el brazo a la espalda, obligándola a caer de rodillas ante el. Escucho un tintineo sobre la calzada, y sintió un objeto palpitante junto a sus pies. El hombre la solto con una carcajada, imprimiéndole fuerza a su gesto y lanzándola contra el suelo. Sintió arder la piel de su mejilla, y al incorporarse, un cosquilleo le hizo llevar su mano al rostro. Sus dedos quedaron tintados de rojo, y el olor ferroso la hizo marear. Sintió un dolor aun mayor en el pecho, cuando vio junto a si el cuerpo de Jaqueline, su querida Jaqueline, la amiga que nunca soño con tener, y que ahora yacia como una muñeca rota en la calle. Aquella palpitación se hizo mas fuerte, y volviendo la mirada, encontró junto a ella un precioso medallón rojo. Luego todo pareció detenerse, y sintió una corriente eléctrica recorriendo su cuerpo. Sujeto el medallón y se levanto, mirando con fiereza al joven que la había atacado.

No te perdonare lo que has hecho… - dijo con frialdad – nunca te lo perdonare! Te perseguiré hasta el fin de los días, y lamentaras lo que hiciste!

El vendaval pareció detenerse en su errático desplazamiento, y se concentro plenamente en la figura alta y esbelta de la joven Elika, cuya ropa y cabellos se agitaban en el aire con furia. Un símbolo de luz se dibujo a sus pies, mientras el joven miraba aquel despliegue de energía con un gesto de frustración. Ciertamente, no esperaba que despertara tan rápido. Miro a su alrededor, pero no pudo encontrarla. La cerrajera. A ella era a quien estaban buscando, pues debían impedir que continuara con su misión. Lamentablemente había fallado.

Lo tomo por sorpresa el golpe en el pecho. Sus ropas y su piel se habían rasgado en el momento en que el latigo impacto sobre el. Miro con rabia a la chica que se había atrevido a golpearlo y se lanzo contra ella, haciendo aparecer entre sus manos una brillante y mortífera daga, y vaya si sabia usarla. Con un movimiento fluido de su mano, la daga se dividió en dos, y con ellas ataco con un golpe contundente a la chica. La ira de haber fallado lo cegaba, y la preocupación de tener que decirle a sus superiores que contaban con una oportunidad menos. Además, perdido Alliske para siempre, podía decirse que habían comenzado a reducir sus filas, mientras que no las del enemigo.

La joven no fue muy rápida, pero logro salir del ataque con solo una herida en su brazo izquierdo. Sujeto con fuerza el mango de mármol y nacar que había aparecido en sus manos, y cuya cuerda de cuero rojo comenzó a enroscarse inquieta sobre si misma, como si tuviera vida propia. Se levanto y miro a su atacante, que no había abandonado su sonrisa sardónica. Sintió aquella fuerza creciente en su interior, que se libero con un grito. Asombrada, observo como una docena de copias suyas se repartían rodeando al intruso, y sin detenerse a pensar, ataco.

El joven no se detuvo a pensarlo un instante. En medio de una corriente de aire, desapareció tan rápido como había venido. Elika se dejo caer al suelo, agotada, y mientras sus dobles se desvanecían en el aire, cayo en una oscuridad completa.

4.

Allí estaba otra vez. Parecía que acababa de despertar. Las chicas que había visto solo unos instantes atrás yacían en la acera opuesta en el suelo. Tomoyo se puso palida, y corrió pidiendo ayuda a gritos. Ninguna se movia, nadie estaba cerca para escucharla. En un rincón de su mente, proceso el hecho de que aquella calle estuviera imposiblemente vacia, mientras que en otro destellos de imágenes comenzaban a rondar su cabeza, impidiéndole pensar con claridad. Tres chicas yacian en un monton junto a una pared, y una de ellas comenzaba a despertar entre quejidos y lloriqueos. Cuando logro removerse y apoyarse sobre un codo, su alarido penetro en la mente de las demás, que fueron despertando poco a poco, para acompañar a su compañera en la terrible escena ante sus ojos. El cuerpo de la joven estaba ante ellas, con las extremidades en angulos imposibles, los ojos abiertos y opacos y un pequeño charco de sangre alrededor de la cabeza.

Jaqueline! Jaqueline!

La chica que Tomoyo había visto atándose los cordones, se acerco a rastras hasta el cuerpo, sujeto los hombros de la chica y comenzó a agitarlos en un gesto desesperado.

Jaqueline! JAQUELINE! - continuaba llamandola, cada vez mas alto, hasta que con un grito desgarrado, abrazo el cuerpo inerte y prorrumpió a llorar desconsoladamente.

Tomoyo la separo del cuerpo al escuchar la sirena de la ambulancia.

Escuchame! Tienes que escucharme!

Elika se hallaba en shock, sin poder entender lo que decía aquella joven de ojos violeta que la zarandeaba sin compasión, pero no importaba, nada importaba, porque Jaqueline estaba muerta, muerta, muerta, muerta…..

¡ZAS!

El golpe la trajop de vuelta a la realidad, donde aquella chica la miraba con deseperacion y trataba de hacerla entender algo ue parecía importante.

Tenemos que irnos de aquí, rápido! Ves esto? – le mostro el medallón de oro esmaltado en rojo – no puedes quitártelo, no debes quitártelo. Ellos volverán por ti, tienes que alejarte de ellas, están en peligro solo por conocerte! No puedes permitir que les ocurra lo mismo que a ella.

Elika observo el cuerpo que señalaba la chicay asintió como una autómata. Luego una luz cegadora la envolvió, y ya no estaba en aquel escenario de pesadilla. Estaba en los suburbios, frente a una casita de paredes amarillas. Una joven de ojos verdes se acercaba corriendo hacia ella, y otras dos figuras la seguían detrás, pero no pudo ver nada mas, ya no tenia fuerzas, y Jaquelina estaba muerta, y todo iba a cambiar ahora. Se quedo en el suelo llorando, y la joven de los ojos verdes paso su brazo por sus hombros y la ayudo a levantarse. El otro, un hombre, la sostuvo por el otro lado y juntos la llevaron dentro.

La dejaron en el sofá, donde se derrumbo y lloro su perdida, sin darse cuenta de aquellos que tenia alrededor.

5.

Un ruido ensordecedor, el crepitar de las llamas, servia como telon de fondo a los gritos de auxilio y dolor que desgarraban la noche. Miro a su alrededor, y el resplandor anaranjado quebraba la oscuridad de la noche revelando un paisaje de destruccion y caos. Era una pequeña aldea cuyas casas ardian hasta los cimientos, habia gente corriendo por doquier, ancianos y mujeres, niños que llamaban a sus madres, el sonido de las armas entrechocando. Una mujer paso por su lado cargando un pequeño bulto. Poco mas adelante, un jinete le dio alcance y asesto una estocada fatal, enviando a rodar a la mujer y su paquete por el suelo. El jinete continuo camino, acabando con la vida de todos aquellos que intentaban huir de aquella destruccion.

Tenia miedo, alli, oculta como estaba entre unos arbustos, y entonces lo oyo.

El llanto parecio sofocar todos los demas sonidos, era fuerte e insistente, y la llamaba irremediablemente. El sonido provenia de aquel bulto que cargaba la mujer. Se acerco y lo tomo con cuidado, y al levantar la tela, descubrio una carita sonrosada y congestionada por el llanto, que se detuvo inmediatamente la criatura abrio sus ojos y observo detenidamente a quien la sostenia.

Sus ojos verdes destellaron un momento, y luego se volvieron del color de la plata liquida.

La joven se asusto y oculto nuevamente aquel rostro, mirando aterrorizada a su alrededor. Nadie le prestaba atencion, los que no estaban muertos luchaban aun, lejos de ella. Ya nadie intentaba huir. Solo quedaba luchar y morir, pues no existia posibilidad alguna de vivir, y tampoco motivos, excepto la venganza.

Pero nadie quedaria ya para vengarse. La joven lo entendio, porque todos aquellos que estaban entregando sus vidas al enemigo sabian que su unica esperanza se hallaba en aquel diminuto ser que se revolvia inquieto entre los brazos de la joven. Oculto a la pequeña entre su capa y huyo de alli. Camino durante horas, hasta que el agotamiento la obligo a detenerse. Encontro un lugar seco y protegido donde dormir sin que pudieran encontrarla, y abrigando bien el pequeño cuerpo que custodiaba, permitio que el sueño se apoderara de ella.

6.

La desperto un paño frio sobre su frente. Trato de enfocar la mirada, y al lograrlo, distinguio la figura de Eriol, que escurria nuevamente la tela que estaba utilizando para refrescar su cuerpo febril.

Te estas desgastando mucho.

Fue lo unico que dijo, y ella no protesto. Era cierto, pero ahora ya no era completamente ignorante de lo que le estaba ocurriendo. Habia logrado recordar fragmentos de lo que habia ocurrido con aquellas chicas, y tambien de esa primera vez...

Y luego estaba ese sueño...

Gritaste durante casi toda la noche, no podia despertarte...

Ella vio las marcas de preocupacion en su rostro, levanto una mano y acaricio su mejilla. Un ligero sonrojo cubrio sus mejillas. El estaba preocupado. Por ella. Se permitio deleitarse un momento en ese descubrimiento, y luego su semblante se torno serio.

Eriol. Tenemos que hablar. Todos nosotros.

Lo se. Esta ocurriendo-

No, no lo sabemos. Es imposible en estos momentos. No puedes saber lo que se avecina.

El la miro a los ojos, esos ojos que solo reflejaban temor y aprension.

Y tu? Lo sabes?

Yo... Yo solo se que no es una coincidencia, Eriol. Jamas he dado muestras de poseer magia, y sin embargo, mirame. Esta ocurriendome. Y va a seguir ocurriendo. Se que tengo que encontrar a alguien, pero no se a quien, y ya lo he hecho dos veces, aunque no recuerdo bien como. Y solo yo puedo encontrarlas, de eso estoy segura. Pero no se nada mas. Excepto...

Le conto su sueño, le hablo de aquellos ojos verdes que la habian impactado, porque eran iguales a los de Sakura, pero no era Sakura. Y de la violencia y el dolor, y la sangre derramada, todo con el fin de encontrar a aquella pequeña criatura y destruirla.

Termino de hablar, exhausta sicologicamente, y se recosto contra la almohada mientras el pensaba en todo lo que habia oido.

Creo que ya es hora de hablar con Sakura. Intentamos respetar su opinion, pero el destino no puede evitarse. Lo que esta sucediendo ahora no puede ser coincidencia. Ya no puede seguir negandolo...

Esto podria destrozarla - dijo Tomoyo.

No sabia cuanta razon tenian sus palabras.

7.

Ya libere las cartas.

Esas fueron las palabras de Sakura cuando Eriol tomo asiento junto a una alicaida Tomoyo.

Miro a su alrededor y decidio que definitivamente, no formaban un muy buen cuadro. Todos tenian marcadas ojeras, la piel palida, los ojos hinchados, en mayor o menor medida. Los acontecimientos que se sucedian no eran ciertamente para mantener los animos en alto, pero no era el momento para dejarse llevar. Levanto un muro en su interior, para encerrar todas esas emociones que amenazaban con desbordarla, y evitar que las de los demas la golpearan directamente. Habia algo en las chicas nuevas, Charity y Elika, que opacaba sus ojos. Sabia la historia de Elika. Entre sollozos y juramentos les habia contado lo ocurrido, y luego agotada habia dormido durante el resto del dia. De Charity por el contrario no sabia gran cosa. Era muy reservada, y tenia siempre una sombra oscura en su mirada. La unica persona que alteraba ese rostro de alabastro era Touya, quien a su vez, inconscientemente, parecia incapaz de alejarse demasiado de la joven rubia. Tomoyo habia permanecido inconsciente luego de aparecer frente a la casa con Elika, y Eriol habia permanecido a su lado durante todas esas horas.

Y respecto a si misma... Bien, ese era un tema que preferia no comentar.

Bien. Entonces supongo que me estas dando carta blanca para que llame a...

No sera necesario - dijo la castaña - llegara en cualquier momento.

Como si sus palabras hubieran sido la clave, el timbre sono, y Touya se levanto a abrir la puerta.

Sakura espero, con el corazon en un puño, a que el recien llegado apareciera en el salon.

Siento la espera - dijo una voz grave y ronca - el vuelo tuvo un retraso.

Se giro lentamente para encararse con aquellos ojos del color del oro viejo, los ojos de aquel que habia prometido no abandonarla.

El habia roto esa promesa.

NOTA DE LA AUTORA:

Despues de tantisimo tiempo, y de superar una crisis personal, logre encontrar nuevamente mi amor por la escritura, y sentirme nuevamente inspirada para continuar con esta historia que en su principio me habia parecido tan apasionante. Se que solo es el tercer capitulo, pero no pueden imaginar mi felicidad al ser capaz nuevamente de crear algo. Espero que les guste, espero que me pidan mas, espero que esto se llene de gente como mi primer fic, que, aunque se que a muchos no les gusto el final, pudieron apreciar mi historia. Les prometo que esta vez si quiero un final feliz :D ojala sigan conmigo, porque, que es un escritor sin lectores? Un abrazo inmenso a los que lleguen, a los que llegaron, a los que llegaran. Todos sus comentarios y sugerencias son bien recibidos.