-¿Hay alguna forma de salir de aquí?- pregunte hacia el cuarto día que llevaba ahí

-Si, la hay- me contestó uno de los pacientes, un neurótico como cualquier otro que estaba ahí por gritarle a todo el mundo- y es una forma muy segura

-¿Cuál es?- pregunte esperanzado, tratando de salir de ahí sin necesidad de pastillas ni terapias psicológicas

-Enamora una enfermera- y me señaló a una de esas que estaban al borde de no poder diferenciar si se trataba de un hombre o una mujer- da resultado- no estaba tan desesperado

Capitulo 3- Deudas de honor

No había pasado ni un día desde que vi a Jack como un poseso jugando a las 3 de la mañana, no supe que decir ni que hacer, pensé que alguien tras la cámara estaba vigilando; pero caí en la cuenta de que si no estaban ahí para saber que era lo que Jack tenía era porque ellos estaban más que dormidos.

Le llame por su nombre, le dije hermano e incluso le pegue ligeramente en la cara, nada de eso resulto; el hombre seguía como hipnotizado mirando con sus ojos que se volvieron blancos a sus cartas.

Opté por dejarlo así, no se hacia daño, ni a ningún otro; si, sin duda eso era de lo más extraño; pero no podía hacer mucho a las 3 de la mañana, me dormí de nuevo.

Al día siguiente no comente nada al respecto, esperaba que el dijera algo; pero nunca hizo alusión a estar sentado en su cama como poseso mientras jugaba cartas contra un contrincante que quizá estaba en sus sueños o tal vez en los míos, comenzaba a pensar que todo aquello fue producto de mis sueños y de mi terrible apetito, ¡no había probado bocado en mas de 12 horas! No se como pude soportar tanto tiempo…ah si, la comida era mala y no tenía muchas ganas de salir después de arruinar el tratamiento de 7 meses de un paranoico.

Era el medio día de mi segundo día en ese terrible hospital, hasta ese momento no había pasado nada fuera de lo normal, solo que la comida era terriblemente mala ¿Cómo demonios hicieron para que el cereal tuviera sabor a quemado? Mi leche tenía el sabor de cualquier cosa…menos a leche, los hot cakes eran pastosos y fríos y la gelatina era como un juguete de plástico.

-¿Tú eres el nuevo?- me preguntó una mujer regordeta como de unos 30 años

-Supongo- conteste receloso, sin saber que me esperaba

-Solo quería advertirte- y se acercó a mi oído y me dijo en un susurro- que no te acerques al doctor Johns…anda un poco, digamos…molesto, por lo de Fred. Hoy repitió que te detestaba unas 10 veces, en un periodo exacto de 10 minutos- estaba a nada de estrellar una mano contra mi frente- vaya, veo que has comido 3 de tus 4 hot cakes y que tienes 2 tenedores sobre la mesa, creo que ya llevamos unos 120 segundos hablando- ¿Qué demonios le pasaba a esta mujer con los números?- oh, discúlpame, solo que estoy un poco…obsesionada con los números

-Entiendo- ¿Por qué no contaba el número exacto de pasos entre mi mesa y la suya? Finalmente se despidió y terminó yéndose, afortunadamente porque lo que menos necesitaba para que me arruinaran mi horrible desayuno, era una terrible compañía; si, lo reconozco, ya estaba amargado para esos momentos; pero ¿ustedes no lo estarían?

-Ven hermano, vamos a ver la televisión- eran cerca de las 4 de la tarde, momento en el que estaba sentado frente a un reloj, cuando me resolví a pasar las horas viendo pasar las horas- no tienes porque quedarte ahí sin hacer nada- me dijo Jack mientras jalaba de la bata de dormir para llevarme hasta la sala de televisión

-Es lo que quiero- conteste apático, sin ganas de hacer nada, más que pensar en los desafortunados sucesos de mi vida. Jack me sentó en el cómodo sofá, lo único que me gusto de ese hospital (y que hasta ahora no he podido conseguir otro igual de cómodo) y nos pusimos a ver la televisión.

Al instante de que me senté, caí en la cuenta de que un joven se apartó ligeramente de mí, quizá valoraba mucho su espacio personal, tanto como yo lo hacía en ese lugar.

-Trevor, él es Goten…Goten él es Trevor- era un joven alto, de aspecto nervioso. Sin más se levantó de inmediato y se marchó- no le hagas caso, él es extraño- que novedad ¿Quién en ese hospital no era extraño?- lo trajeron de la calle, es un vago de esos…quiero ver el canal de los animales- y lo cambió a un documental de la vida de los pingüinos,

"Esta es la historia de la valentía, amor y fraternidad de los pingüinos- debí de quedarme frente a mi reloj- cada año, todos los pingüinos caminan muchas millas para encontrar pareja en una fiesta que realizan cada año para encontrar pareja. La madre pone un huevo y lo pasan al padre para su cuidado, quien lo hará hasta su nacimiento- agradecía a Kami no ser un pingüino, si mi padre se hubiera hecho cargo de mí…quizá no hubiese durado mucho- los retos incluyen, hielo muy frio, morir asesinado por las focas, morir por avalanchas y aves súper molestas. Cada pequeño pingüino tiene un sonido único que el padre puede reconocer como tocar un saxofón, un clarinete o en algunos casos un trombón- ¿Qué rayos?- La madre regresa para alimentar a su pingüinito por medio de la regurgitación- eso si me dio asco- los pequeños pasan mucho de su tiempo siendo tiernos y adorables, una vez que nadan por primera vez en el agua sus padres se desentenderán de ellos- irresponsables- cuando nuestro viaje termina una simple pregunta nos resta "¿Puede alguien traernos un café? Muy caliente por favor"

-Que triste- exclamó Jack tratando de contener las lágrimas- eso si es fortaleza

-solo son pingüinos- pero pareció no escucharme o no importarle mi comentario, estaba maravillado con los pingüinos y estaba seguro que era capaz de llevarle un café al sujeto que hizo el documental.

Mientras miraba emocionado los créditos finales, no pude evitar pensar en lo prudente que sería preguntarle que fue lo que vi esa madrugada, al fin y al cabo mi curiosidad no pudo ser prudente

-Jack

-Dime, hermano

-…pues, veras…quería preguntarte algo…hoy en la madrugada te vi sentado en tu cama, tú tenías tus cartas en las manos y frente a ti, sobre la cama estaban asentadas otras cinco cartas- sonrió y llevó su mano a mi hombro, demasiado cerca para mi gusto

-Me viste jugar, es la hora en la que acostumbra venir a jugar

-No había nadie sentado frente a ti

-Es que nadie lo ve, solo yo puedo verlo y en esos momentos solo puedo verlo a él y a mi juego, nada de lo que esta a mi alrededor importa; le gane de nuevo, fue tan simple y tan fácil, me encanta burlarme de él cuando pierda, cada vez que empezamos a jugar asegura que va a ganar; pero nadie puede contra mi, hermano- tal vez lo que vi, fue producto de un trance condicionado por su enfermedad, un sueño muy vivido, aunque ¿podría ser la obra de un fantasma? No ¿Por qué un fantasma iría a jugar póker con un sujeto cualquiera? Descarte de inmediato esa posibilidad, más bien pensé en que estaba totalmente loco.

-¿Y que es lo que apuestan?- pregunte insistentemente con la esperanza de que esta vez me lo dijera y así poder reír un rato

-No puedo decírtelo; pero créeme que es lo más valioso que tengo.

-Goten- me llamó una enfermera- el doctor Stan te espera en su consultorio para su primera sesión-

-Ve, hermano…no es muy bueno poner resistencia- y me fui, de cualquier manera, no tenía nada mejor que hacer.

La enfermera poco agraciada me escoltó hasta el consultorio del loquero Stan, tocó la puerta y se fue corriendo, eso me bajo la confianza hasta por debajo de los pies.

-Pasa, Goten, pasa- me llamó tranquilamente el doctor Stan y me señaló una silla frente a su escritorio- ¿dime como estas?

-Bien- contesté

-Perfecto, bueno esta es la primera vez que nos vemos…te recuerdo que en este momento no hay nadie más importante que tú, así que ten toda la confianza hacia mi

-Claro- se dice fácil; pero soy de la opinión de que la confianza es algo que se gana a pulso y a base de mucho tiempo

-bien…- y en ese momento se escuchó el teléfono timbrar una y otra vez- discúlpame, tengo que contestar…no generes desconfianza- que loquero tan simpático, hijo de…- bien- ¿solo sabe decir bien?- te decía esta es nuestra primera sesión, intentaremos hablar un poco de tu problema, si en algún momento te sientes incomodo házmelo saber- me sentía incomodo en ese preciso momento- ¿estas de acuerdo?

-Si

-Bien- Creó que tenía un afecto especial a esa palabra- comenzaremos con algo sencillo, relación de ideas…dime lo primero que se te venga a la mente- buen momento escogí para centrarme a ver su mancha en forma de cereza…demonios, solo se ocurrían cosas relacionadas con cerezas

-Eh…helado, pastel, ensalada de frutas

-¿Te quedaste con ganas del postre?

-…pues…si- ¿Qué más podía responder además de que esa mancha que tenia en la frente se robaba toda la atención y que no se podía tener ninguna otra idea

-Muy bien, hablemos mejor de otro tema, el que tu quieras

-No se me ocurre ninguno

-Vaya, eso es un problema… ¿Por qué no me hablas de tu familia? ¿Qué tal de tu madre? ¿Cómo te llevas con ella?

-¿Mi madre?- y fue como si le quitaran el dique a un rio caudaloso, sin que yo supiera de donde comencé a decir todo acerca de mi madre, desde que era pequeño hasta ahora, las constantes comparaciones con Gohan, la ausencia de mi padre y como veía en mi hermano a un padre, la forma en que mi madre me decía que me convertía en rebelde y que un buen día acepte que yo nunca llenaría sus expectativas, simplemente porque yo no era Gohan, le hable de su forma de pensar, de la mujer tan recatada y reprimida que tenía como madre, y que de esa manera sentía que me reprimía terriblemente, que odiaba como me juzgaba sin tan siquiera preguntarme porque hacia las cosas o solamente decirme que había algo de mí que Gohan no era capaz de hacer; pero eso era pedir demasiado

-Comienzo a ver tu problema

-¿en verdad?- tal vez pronto saldría de ahí

-esta madre que tú describes, la cual es imposible de encontrar en estos tiempos modernos, es definitivamente una construcción mental que has forjado quizá en base de programas televisivos, entre otras figuras maternas que hayas visto en tu vida, haciéndote creer a ti mismo que es tu madre la mujer que construiste en tu mente; al hacer eso sientes celos de tu amigo y su madre Bulma Brief y como no puede ser tu madre, prefieres que no sea de nadie- ¿Qué dijo que?

-a ver… ¿usted esta diciendo que mi madre, Milk, la que le acabo de describir es una invención de mi mente?

-Su carácter, si

-¿y que porque estoy celoso de Trunks, quiero agredir a su madre?

-Muy bien, Goten, el primer paso es reconocerlo

-¿Reconocer que? No estoy de acuerdo con lo que usted me dice, mi madre es tal cual se la describí

-Goten, en el mundo moderno no existen mujeres así, creó que tendremos que trabajar un poco más al respecto, hasta que reconozcas tu problema

-Escúcheme doctor-dije alzando la voz, creo que lo hice más de lo debido- ¡yo no estoy inventando nada! mi madre es así, no ganó nada con inventarle

-Es que tú crees que es así, ese es el problema- doctor hijo de…

-¿Por qué estas molesto, hermano?- me pregunto Jack mientras estábamos en la sala de entretenimiento, el jugaba solitario, yo me dedicaba a pensar en lo miserable en que mi vida se había vuelto

-el doctor Stan ese es un idiota, hablamos de mi madre y me dijo que todo lo que hable con ella fue mi puro invento

-ah, vaya…tienes que acostumbrarte, hermano, el que estés aquí te hace perder muchísimos puntos de confiabilidad

-lo se- maldecía tantísimas veces a mi suerte ¿Por qué entre toda la gente yo tenia que ser el del don de ver un futuro que se equivocaba?

-Vine a verte porque tengo que decirte algo- ¿y este que?- hermano, hay alguien que te esta esperando el jardín…pero no te acerques a la sección norte porque el doctor Johns…esta…digamos…un poco molesto contigo

-¿por lo de Fred?

-Si...y sus 7 meses de tratamiento, no te acerques por ahí

-¿y quien me vino a ver? Le dije a mi familia que quería estar solo

-mmm…no creó que sea de tu familia, mejor velo por ti mismo- desganado me levante, entre suspiros camine, mientras recordaba todo lo que me había metido ahí llegue al jardín y me sorprendí mucho, cuando debajo del sauce vi parda esperándome a la que menos esperaba ver ahí…Bulma Brief

-Hola, tía Bulma- le salude gratamente sorprendido ¿Qué hacia una mujer de su clase en medio de un hospital psiquiátrico? Y además para ver al tipo que la agredió

-Goten…he estado muy preocupada por ti, desde lo que paso en el juzgado no te he visto- reí avergonzado…era lo último que quería recordar en esos momentos-¿Cómo has estado?

-Pues--¿le contestaría que bien? Sería la mentira más grande que hubiera dicho en mi vida, más grande que decirle a Videl que cuando estaba embarazada no tenía una forma más allá de lo redondo; pero ¿era necesario que ella supiera lo miserable y desdichado que me estaba sintiendo? En parte, estaba ahí por ella, mis alucinaciones, sueños o premoniciones eran acerca de ella y su terrible muerte- aquí estoy, tratando de adaptarme- esa era la respuesta apropiada

-En parte me siento culpable…- y comenzamos a caminar, ella me decía lo mal que se sentía porque a pesar de las influencias, abogados considerados los mejores del mundo, la renuncia a demandar, nada de eso me pudo librar de lo que estaba viviendo; yo le decía que no se tenía la culpa y que tal vez (pero solo se lo dije para aliviar su conciencia) yo tenía algo malo en la mente; pero muy en el fondo presentía que yo no tenía nada malo y que todo lo que veía era cierto- Desde que emprendí el viaje para buscar las esferas del dragón y conocí a tu padre, aprendí que las cosas no son lo que parecen, y que lo que creía imposible es posible- y entonces…sucedió de nuevo

Había un sujeto cambiado un foco de uno de los faroles que iluminaban el jardín, mi tía y yo pasábamos cerca, él tipo mientras bajaba de la escalera se tropezaba con uno de los escalones y ¿contra quien creen que iba a dar matándole al golpear su cabeza contra el suelo?...si, acertaron, vi a mi tía Bulma, cuando volví a la realidad estábamos a escasos 3 metros de ese sujeto… ¡Kami! ¿Qué tenía que hacer? Maldita sea…

-¡cuidado!- si, intente salvarla y si una vez más, nada de eso paso, avente a mi tía al suelo y el sujeto en cuestión bajo las escaleras y además me miró raro, luego le escuche decir mientras se iba "si que hay locos aquí" no paso mucho tiempo para que el doctor y las enfermeras me rodearan.

Me entere que el doctor Stan le pidió a mi tía que ya no fuera a verme, que solo agravaba mi estado, que en esos momentos lo que menos necesitaba era algo que acelerara mi deteriorado estado emocional. Idiota, lo que menos necesitaba en esos momentos era un doctor estúpido que dijera lo que yo necesitaba y además que no creyera todo lo que yo decía. ¿Qué clase de ayuda era esa?

Al final estaba en mi cuarto, una doctora ya mayor me ponía una inyección en el brazo, supuestamente me debía hacer dormir; pero la realidad era que no me hacía ni el más mínimo efecto, quizá necesitaba más dosis que los demás

-No te hace efecto ¿verdad? Hermano

-No- conteste molesto

-Cuéntame ¿Cómo son tus visiones? ¿Puedes ver los números de la lotería?

-No, no funciona así- para mi desgracia

-Que lastima, ya serías millonario si fuera así

-Buenas noches, Jack- si esa medicina no me dejaba dormir…al menos yo lo intentaría por mi cuenta, lo que menos quería era hablar, así que acomode la almohada, me tape con las sabanas y me di la media vuelta, tratando de dormir.

Eran cerca de las 5 de la mañana cuando escuche un grito, el insulto más injurioso que hubiera escuchado en la vida, desperté sobresaltado, Jack estaba de pie junto a su cama, con las cartas de póker a su alrededor

-¿Qué pasa?

-hermano, he perdido la apuesta…he perdido y las deudas de juego son deudas de honor- si en ese momento hubiera sabido que era esa deuda de la que Jack hablaba, le hubiese dado mucha más seriedad al asunto y lo hubiera tratado de impedir, si es que, en algún momento, hubiese estado en mis manos.