—¡A un lado!

Una mujer movió el coche donde andaba a su bebé con rapidez, Yaoyorozu pasó tambaleándose en un pie al lado de ella ganándose un par de insultos por parte de la mujer. Atrás de ella, también patinando gracias a que Momo tenía un par de patines extra, Todoroki estaba tratando de alcanzarla rápidamente mientras iba disculpándose con todas las personas a las qué la azabache casi arrollaba.

Después de pasar el gentío Momo pudo recobrar el equilibrio teniendo ahora ambos patines en el pavimento, fue detenida por Shouto quien la tomó bruscamente del abrazo y la atrajo hacia él.

—¡Eso estuvo cerca! ¿Viste eso Todoroki? Iba demasiado rápido—entre jadeos y risas Momo trataba de recuperar el aliento mientras aún era presa de la adrenalina.

—¡Sí! Lo he visto —espetó molesto el bicolor— ¿No qué sabías andar en estas cosas?

—Nunca dije eso, pero estoy en proceso de aprendizaje, iré mejorando.

—Pero me dijiste que esperabas que supiera andar en patines.

—Eso es porque dos que no saben andar en patines es doble problema ¡y mira que has resultado un gran patinador!

Shouto suspiró cansado y se quitó el casco para pasar una mano sobre su cabello, el sólo hecho de pensar que alguno de los dos pudo haber resultado lesionado le daba escalofríos.

—Suficiente, me largo —dijo y le devolvió el casco a la chica, se sentó en una banca cercana y comenzó a quitarse los patines.

—¡E-Espera! No hemos comido nada aún.

—Ni siquiera debería estar aquí —escupió las palabras, quería regresar a su casa lo más pronto posible.

—Yo... —Yaoyorozu bajó la mirada hacia el casco que sostenía en sus manos— Lo lamento.

Todoroki no dijo nada, seguía aún ocupado quitándose los patines.

—Te he causado problemas, lo sé. Puedes quedarte los patines, nos vemos luego Todoroki —la chica no esperó nada más y se marchó del lugar.

Shouto a penas se había quitado uno de los patines, miró hacia el suelo suspirando. No era bueno haciendo amigos, pero en su defensa no se encontraba con los ánimos al tope para estar con alguien como Yaoyorozu, que durante el escazo tiempo que había convivido con ella podía decir que era una chica demasiado sunshine para su gusto. Él debería estar yendo a su casa para estar en su habitación encerrado aislandose de todo como a él le gustaba, pero de un segundo a otro ya se encontraba en patines siguiendo a la chica de cola de caballo por la ciudad rogando para que no acabara herida.

Porque lo que menos quería en esos momentos era que alguien que esté cercano a él salga herido, por muy desconocido que fuera.

Volvió a suspirar frustrado, tal vez había sido muy grosero con la chica. Quizás a ella también le costaba hacer amigos al igual que él. Volvió a ponerse el patín y salió en busca de Momo, no podía ser tan difícil, sólo debía seguir el rastro de personas molestas.

—¿No que no deberías estar aquí? —Momo fruncio el ceño mientras se cruzaba de brazos haciendo resaltar más sus atributos, acto seguido Shouto desvía la mirada incómodo. No se consideraba un pervertido pero la chica era de buen ver, aún así se le hacia una falta de respeto y sabía que si ella se enteraba de que la veía de tal forma le daría una paliza que recordaría hasta su muerte.

—Lamento si fui grosero. Es sólo que no he estado con buen humor en estos días —se excusó sin verla.

Momo dudó por unos instantes, para luego relajar su expresión y dedicarle una pequeña sonrisa.

—De acuerdo —dijo haciendo que Todoroki se sintiera mejor— Y bien ¿qué quieres comer?

—Me gusta el soba.

—Bueno soba será.

El atardecer llegó y el cielo se transformó en un obra de arte de colores cálidos donde el anaranjado predominaba. Ambos jóvenes patinaban de regreso a sus hogares, gracias a Todoroki, Momo ya dominaba el andar en patines por lo que gustaba de hacer giros y raros movimientos que si bien ya no se tambaleaba tanto como antes el hacer dichos trucos hacía que más de una vez casi cayera al piso, pero los brazos de Shouto terminaban por salvarla.

—No deberías confiarte tanto Yaoyorozu —dijo levantandola por cuarta vez consecutiva.

—Lo siento pero es que estoy tan feliz de mi progreso —atinó a decir con el entusiasmo desbordando en sus oscuros ojos—Todo gracias a ti.

—No es nada —dijo Shouto mirando hacia el frente, pero siempre pendiente de ella por si volvía a resbalarse.

—Ya es tarde —murmura ella haciendo un gesto de preocupación al mirar la hora en su teléfono— Debo ir a casa, tengo que avanzar en un trabajo de la Universidad. Si tardo más, Jirou seguramente se preocupará y montará drama cuando me vea.

—¿Es tu amiga?

—Sí, vivo con ella en el mismo apartamento, así sale más barato al momento de tener que pagar el alquiler, mitad y mitad.

—Entiendo. Te acompañaré —dijo Todoroki mirando la hora en su teléfono también.

—Gracias, ya estamos por llegar.

Siguieron hablando lo poco que quedaba hasta llegar al edificio donde Momo y su amiga residían. El de mirada de diferentes tonalidades examinó el lugar con la vista, no era lo que imaginaba pero tenía la pinta del edificio estudiantil del que tanto le habló Momo.

—No se ve tan bien en el exterior —dijo ella mientras levantaba el dedo índice— Pero, cada quien tiene bien ordenada su apartamento, créeme, por dentro se ve mejor, es como un hotel para estudiantes... Vale, eso no sonó bien pero ya me entiendes.

—Como sea, nos vemos —Todoroki estaba apuntó de quitarse el casco para devolverselo a la chica, sin embargo ella intervino.

—Puedes devolvermelo luego, los necesitaras si quieres llegar pronto a tu casa —Momo sonrió mientras se quitaba los patines para entrar al edificio— ¿Tienes mi número verdad? Bueno, no lo olvides cuando quieras, háblame.