Título: "Entre los pasillos 8 y 10"

Rating: K+

Tema: Regalo casero (Homemade gift)

Notas: Escribí esta historia hace 4 meses pero nunca la publiqué ajajaj. Me vino a la cabeza cuando por fin me mudé después de estar viviendo 6 meses con mis abuelos mientras mi casa estuvo en remodelación

Esto es súper cortito y sin mucho sentido, pero de cierta manera me gusto!

Disclaimer: Sailor Moon no me pertenece


Kairosclerosis: el momento en que te das cuenta que eres feliz

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La tienda era un mundo de colores y productos, con más de 15 pasillos que contenían desde sillas y mesas, hasta pintura para paredes y floreros; con empleados listos para ayudarte en lo que necesitarás. Por estos pasillos se podía encontrar desde familias con niños corriendo por todos lados tomando cualquier cosa que encontraran, hasta gente solitaria con el propósito de comprar un solo producto y no perder tanto tiempo entre tanto bullicio. En este caso, el pasillo 9 estaba completamente vacío, a excepción de dos personas que parecían no llegar a un acuerdo en algo muy importante, y ningún empleado se mostraba muy dispuesto a interrumpir la charla

Yaten sabía que no él no era precisamente la persona más paciente del mundo, pero creía que con los años había mejorado y aprendido a ceder en algunas cosas; en especial después de estar viviendo con Seiya durante toda su vida.

El día de hoy claramente demostraba lo contrario

— ¡Por favor!

—No

— ¡Por favor Yaten! — pidió la rubia con ojos suplicantes— vas a ver qué va a quedar hermoso, te lo prometo.

Silencio

— ¡ERES EL PEOR! —grito indignada, ganándose miradas de más de una persona del lugar.

— ¡Shhh Minako, deja de gritar! Estás llamando la atención de todo mundo.

Mina miró alrededor de cómo entre los escaparates algunas personas veían a la pareja de reojo con reproche ante tanto escándalo.

—No me importa. Que todo el mundo se entere QUE ERES INCREÍBLEMENTE MALVADO— Exclamó, su voz alzándose con cada palabra, para luego sacarle la lengua cual niña de 5 años

A medida que Mina iba aumentando su voz, el color en la cara de Yaten era cada vez más rojo; quizás por enojo o por vergüenza, o tal vez ambas.

— ¡Mina! — dijo el peli plata tomándola de las manos con la intención de ponerse firme—no vamos a comprar un juego de sábanas rosa con flores para la cama.

—Pe…pero…— se mordió el labio inferior mientras hacía un pequeño puchero—Yaten, ¡va a quedar hermoso con el color amarillo de la pared, te lo juro!

— El color que tu elegiste— le recordó el muchacho — Mina, esta casa va a ser de los dos; lo justo es que AMBOS podamos decidir en algunas cosas.

— Pero Yaten, ¿Sábanas negras? Es tan aburrido y demasiado… negro. De todos los colores y modelos que hay quieres justo este. Por favor, mira qué lindo es esta tonalidad— imploro la rubia, tocando el cuello de su novio suavemente en un último intento de convencerle, usando sus mejores métodos.

Yaten sintió el calor comenzar a subirle por el cuerpo, pero se rehusaba a dejarse ganar; dos podían jugar este juego.

—Pero Mina—murmuró seductoramente tomándola delicadamente de la barbilla y acercándose lentamente a su oído—imagínate en cómo se vería tu piel brillando y tus cabellos dorados en contraste con el negro después de hacer el amor.

Un leve sonrojo subió a los cachetes de la rubia mientras se abrazaba al cuello de su novio.

—mmmm… bueno— sonrió seductoramente— Supongo que vamos a tener que hacer la prueba una vez que volvamos a la casa— y le guiño un ojo mientras ponía las sábanas negras junto con otros accesorios de decoración en el carro de las compras, para luego darse media vuelta y seguir caminando.

Yaten sonrió triunfante, nadie iba a poner estampados floreados en su nueva casa. Esta era una buena victoria.

— ¡Yaten, casi lo olvidaba, hace unos minutos vi los almohadones más lindos con dibujos de mariposas en colores pasteles! Como tú elegiste las sábanas creo que yo puedo elegir esto —se dio media vuelta y le sonrió con un gesto que demostraba lo digna contrincante que era— ¡creo que van a quedar hermosos con la lámpara casera que nos regaló Serena!

Había ganado la batalla, pero no la guerra.


Notas: El lugar en que se encuentran es una especie de mega tienda, Como Easy, Ikea o Sodimac, no le puse nombre porque quizás generaría más confusión si alguien no lo conocía

Creo que se pueden imaginar lo que debe ser algo hecho manualmente por Serena, no? Esto es bastante cortito y no es la gran cosa, pero estaba estancada con que escribir y el tema de la mudanza me dio esta idea.

Como siempre se agradecen las reviews o consejos, le alegran a una el día :)

Flor!