Mica: Lo sé, me quedo muy corto pero fue lo mejor que pude hacer con Choro y Kara, aunque…yo creo que me quedo muy tierno~. Recuerden que acepto ideas y personajes, al igual que críticas de cualquier tipo (sin violencia, por favor). Así que si quieren que haga algo determinado, solo déjenlo en los comentarios y hare lo mejor de mí. Los quiero mucho y ¡adiós!

PD: Perdón por el titulo pero no se me ocurrió otro XD


Gracias por preocuparte

Choromatsu amaba a sus hermanos, nunca lo negaría, pero a veces le gustaba estar solo, sentado para mirar su programa favorito o simplemente leer algo y esa noche, era uno de esos momentos pero no estaba del todo contento.

-Estúpido Osomatsu…ladrón…- se sentó, murmurando cosas contra su hermano de rojo ¿La razón? El muy*…*le había robado todo el dinero que tenía escondido y que guardaba tan celosamente ¿Cómo lo encontró? Ni idea pero había algo que tenía por seguro: se vengaría. Intentando tranquilizarse, se sentó frente al televisor pero antes de poder prenderlo, la puerta se abrió y se cerró con algo de fuerza. Enarco una ceja al ver a su hermano de azul que caminaba como si no lo notara. –¿Karamatsu?- él mencionado se tensó. A pesar de ver solamente su espalda, puso observar cómo se limpiaba frenéticamente la cara.

-He-ey mi brother…no sabía…que estabas aquí- ni siquiera se volteo a verle.

-¿Paso algo?- se levantó, algo preocupado por la actitud del mayor.

-N-No, no, no…¿Qué te hace pensar eso, buraza?- Choro rodo los ojos.

-La falta de contacto visual- con ese pensamiento, lo agarro del hombro y lo volteo rápidamente. –¿Q…Que te paso?- los ojos de Kara estaban irritados por llorar, sus mejillas rojas a causa de algún golpe y manchadas con sus lágrimas.

-E-Estoy bien my brother, no hay que preocuparse- alzo su pulgar y con eso, el de verde pudo notar algo goteando y manchando ligeramente el piso. Le agarro de la muñeca y lo obligo a abrir el puño, frunciendo el ceño al ver un buen corte largo y sangrante en la palma de su hermano. Lo hizo sentar y se dirigió a buscar el botiquín, volviendo rápidamente y sentándose enfrente. –Duele…- murmuro con una mueca cuando el de verde empezó a desinfectarle la herida.

-¿Qué paso?- esta vez, Choro exigía una respuesta. –Y si me dices que nada, esconderé toda tu ropa brillante y tus lentes oscuros- le vendo la mano.

-No fue para tanto…- desvió la vista. –Solo…unos problemas con unos hombres borrachos que intentaron robarme-

-Muéstrame la otra- la otra mano no tenía nada, solo algunos raspones. Suspiro, guardando lo demás. Quizás Karamatsu era mayor que él pero había veces que se comportaba como un niño. –Por suerte no te paso nada más grave, tienes que cuidarte más- metió sus manos en sus bolsillos. –No me gustaría tener que ir al hospital por un accidente peor que este- de la nada, Karamatsu se le abalanzo y lo abrazo con fuerza, ocultando su rostro en su hombro. –Oi Kara…-

-Gracias por preocuparte- sonrío el mayor sin separarse. Choro suspiro, rodeando con sus brazos a su hermano y acomodándose lo mejor posible.

-No tienes que agradecer- unos minutos después, sintió que la respiración del otro se calmaba, símbolo de que estaba dormido. Alcanzo a duras penas el control y encendió el televisor, dispuesto a dejar dormir al mayor e intentar esperar despierto a los demás. Beso la frente de Kara, acariciando de manera distraída su cabello. No pudo evitar sonreír, amaba a sus hermanos más que a nada y esos, eran los momentos que más le gustaban.