Hola todos ¿cómo están? Espero que bien, el tercer capítulo ya está aquí. No tengo mucho que decir solo tal vez que no sea el Ciel que esperan, me disculpo por eso. Espero que les agrade. Espero sus comentarios, sugerencias, críticas, dudas, etc.

Kurshitsuji no me pertenece y mucho menos Ouran host club.

Disfruten su lectura


A la mañana siguiente Haruhi se levantó como siempre, pero encontró su uniforme lavado, planchado y a un lado de la cama para vestirse, luego cuando se dispuso a levantarse encontró una bandeja con el desayuno y a un mayordomo puliéndole los zapatos.

‒ Buenos días, Elizabeth‒ dijo Sebastian mostrándole una sonrisa.

‒ Sebastian, ¿habrá un día en que no actúes como mayordomo? ‒

‒ Ese día nunca llegara... incluso si usted llegara a reemplazar a su abuelo, el contrato se heredaría a usted‒

‒ Ese día te ordenaría no comportarte como un perfecto mayordomo... ‒

‒ Si ese día llegará, preferiría la muerte‒

‒ Puedes llamarla, dudo mucho que Grell se aleje demasiado de ti‒

‒ ... ‒

Y con la primera batalla ganada, Haruhi desayunó y le ordenó a Sebastian que saliera de su vista para poderse cambiar, si el mayordomo no entendía con palabras amables, entonces se comportaría como su abuelo o peor.


Ciel había dado órdenes de que alguien la acompañara a la academia, pero al ser Sebastian mayordomo exclusivo de Ciel, en ese caso el que acompañó a Haruhi a la academia sería nada más y nada menos que el mismísimo shinigami, Grell Sutcliff. Al verlo Haruhi sonrió asegurándose que el mayordomo la viera, la ventaja de parecerse a su abuelo era que sus expresiones eran casi las mimas al que una vez fue el joven Ciel. Y luego el shinigami, que estaba vestido acorde a la época acompaño a Lady Phantomhive a la academia.

‒ Vaya, vaya, vaya, pero si es Haruhi Elizabeth Fujioka Phantomhive‒

‒ Pero si es Grell Sutcliff, ¿de quién es el alma que arrebatarás hoy? ‒

‒ Eso no te interesa, cada vez te pareces más a tu abuelo‒

‒ Pues sí, aunque el abuelo no entiende que ya sé cuidarme sola. El abuelo se preocupa demasiado, siempre me he cuidado sola‒

‒ Bueno, eres su heredera, es lógico ese tipo de comportamiento‒

‒ Tienes razón, pero no sé si sea perfecta para el trabajo‒ dijo Haruhi en apenas un murmullo que Grell no escuchó.

Grell, la acompañó hasta unas calles antes de la academia, en cuanto Haruhi volteaba su mirada diciendo que no era necesario que la acompañe de regreso, Grell desapareció sin dejar rastro. Nada del otro mundo, pero si alguien más se enteraba que había caminado con uno de los shinigamis la creerían loca, así que bloqueo todo lo que tenía que ver con su abuelo, ahora tenía cosas más importantes de que preocuparse.


Al entrar, Hikaru y Kaoru la miraron algo preocupados, y ella no entendía por qué.

‒ Haruhi ¿estás bien? ‒ Preguntó Hikaru

‒ Si, ¿por qué no habría de estarlo? ‒

‒ Te llamamos anoche y tu teléfono sonaba como desconectado‒

Eso debió ser obra de Sebastian ‒ pensó Haruhi, poniendo una mirada de seriedad.

‒ ¿Haruhi? ‒ Preguntó Kaoru que presentía que algo extraño estaba sucediendo.

‒ No es nada, solo tuvimos un problema en el pago, y seguramente nos quitaron la línea, pero hablaré hoy con la administradora‒

De pronto un sujeto que nadie había visto entró al salón. Alto y delgado como uno de los antiguos caballeros medievales. Llevaba el pelo peinado hacia atrás y unos anteojos que se posaban enfrente de sus ojos castaños oscuros, lo que hizo que varias muchachas suspiraran por lo atractivo que era. Haruhi lo reconoció en el acto, y puso la mirada de odio más radical que alguien podría imaginarse, la única persona que pudo notarlo era Kaoru, y muy sospechosamente miró al recién llegado.

‒ Buenos días, su maestra habitual no podrá venir hoy, así que seré su suplente, mi nombre es Michaelis, comencemos la clase‒

No quería admitirlo, pero Sebastian daba muy buenas clases, tan buenas que incluso el más torpe del salón entendió todo en la primera explicación. Ahora entendía porque el abuelo lo había escogido como su tutor. Lo malo es que Sebastian no perdía ninguna oportunidad para dejarla en ridículo, burlándose como él solo sabía. Está bien, era un desquite por lo de esta mañana, ahora ambos estaban empates, pero Haruhi no se dejaría vencer por un "perfecto mayordomo".

Haruhi no era la única que estaba actuando extraño en esa clase, Kaoru no dejaba de ver su expresión ni la del nuevo maestro, era como si, se conocieran, pero ¿cómo era eso posible? El sujeto menciono que su procedencia era de Londres, Inglaterra, imposible que ellos se conocieran. Pero sus dudas seguían incrementándose; no dejo ni un minuto de observar a Haruhi.

Al final del día, Haruhi y los demás fueron al club donde Haruhi seguía entrenándose, el día de hoy le enseñarían a usar los cubiertos y comer adecuadamente en una mesa, bueno eso según Haruhi seria sencillo, con lo que hacía en el club diariamente eso debía bastar, además no es que no supiera comer adecuadamente, su abuelo Ciel le enseñó lo básico, pero eso no podía mostrarlo, no todavía.

‒ Haruhi, come este plato y usa los cubiertos adecuados‒ dijo Tamaki, colocando un plato de comida francesa en la mesa, ambos lados de este estaban varios cubiertos.

Haruhi tomó uno que según su criterio era el adecuado, pero en cuanto lo levanto de la mesa un abanico de papel golpeó en su mano.

‒ auch... ‒

‒ Vuelve a intentarlo‒ repitió Tamaki.

Al siguiente intento Haruhi tomó otro, y volvió a tener el mismo resultado.

‒ Haru-chan estas usando los cubiertos para el postre, debes tomar esos de la izquierda‒

‒ Gracias, Honey-sempai‒

Pero en cuanto los tomó, otro golpe recibió en su mano.

‒ ¿y eso por qué fue? Tome los cubiertos correctos... ‒

‒ Los tomaste de una manera no adecuada‒

Mientras Tamaki le explicaba cómo debían ser tomados los cubiertos para la cena, Renge entraba algo nerviosa al salón de música, pero no sola, una muchacha de unos 13 años, con el uniforme de Ouran de secundaria iba detrás; fue directo donde Kyouya, él al verla también diviso a la extraña chica, que se notaba fácilmente que era extranjera, primero tenía los ojos azules, segundo su postura y presencia no era de una típica muchacha japonesa. Los demás miembros del Club también la divisaron, incluso Tamaki dejó de regañar a Haruhi para prestar atención.

‒... es una extranjera de Inglaterra, quiere disfrutar de los servicios del Club, ya que su intercambio termina mañana‒ terminó Renge.

‒ Kyouya ya que es una extranjera hagamos una excepción‒

‒ Le preguntaré con quien quiere reunirse... ‒

Kyouya fue a hablar con la misteriosa chica y regresó casi de inmediato con una expresión algo extraña en su rostro.

‒ La chica quiere tener cinco minutos con cada uno, y eso incluye a los gemelos, los quiere por separado, comenzará contigo Tamaki‒

‒ En ese caso debemos complacerla‒

Tomaron posiciones y Haruhi sirvió los bocaditos en una mesa y sentó a la muchacha. El primero sería Tamaki, luego sería Kyouya, para continuar después con Mori-sempai, luego Honey- sempai, para terminar con Hikaru, Kaoru, y Haruhi.


‒ Y bien, señorita, no sabíamos que había una dama inglesa en este lugar‒

‒...‒

‒ Qué tal si... ‒

‒ Eres un francés, no tengo interés en que me conquistes, quiero saber tus motivos, ¿por qué alguien como tú fundó este club? ‒

‒... porque las personas que son bellas deben mostrar sus cualidades a los demás, y más aún si son chicas que tienen demasiado tiempo libre... ‒

‒ Si me lo preguntas en una pérdida de tiempo, llama al siguiente ‒

Tamaki, molesto se levantó cordialmente y llamó a Kyouya.


‒ Veo que no te agradó el presidente... ‒

‒ Una persona como el, es un completo idiota, ¿por qué estas con él? De seguro es por algún tipo de beneficio‒

‒ Sí, toda nuestra relación es en base a beneficios‒

‒ Eres un negociador por naturaleza, pero en la vida no todo es negocios, poder y dinero, eres predecible en ese aspecto, llama al siguiente‒

De la misma forma que Tamaki, Kyouya se levantó y llamo a Mori-sempai.


‒...‒

‒...‒

‒...‒

‒ Callado, reservado, pero un perro sirviente, te admiro ya no hay gente como tú... ‒

‒...‒

‒llama al siguiente‒

Mori-sempai, se levantó en silencio, tal como había ido, y dirigió a Honey-sempai hacia el asiento, pero se mantuvo cerca. La muchacha observó con mucho cuidado a uno de los herederos de las sagradas artes marciales, lo examinó de pies a cabeza, y rio como nunca nadie se hubiera imaginado.


‒ ¿hay algo gracioso? ‒ Preguntó muy nervioso.

‒... no, simplemente me recuerdas a alguien. Llama al siguiente‒

Honey-sempai algo confundido se levantó, y llamó a Hikaru, era la primera vez que los gemelos trabajarían como Host por separado.


‒ Seré directo ¿para qué viniste? ‒ Comenzó Hikaru‒ por lo que he visto has rechazado a todos los miembros‒

‒ No ha todos, aun no te rechazo a ti, ni a tu hermano‒

Hikaru se indignó ‒ ¿a qué estás jugando? Se ve que eres una niñita que viene a perder el tiempo‒

‒ No sabes nada, nada de la vida, te guías por tus sentimientos infantiles, jamás llegarás a ser un hombre si sigues así‒

Hikaru iba a levantarse, esta niña no era como las otras, la sonrisa macabra, era intimidante.

‒ Llama a tu hermano‒

‒ Si lo llegas a insultar, debes saber que seas quien seas lo voy a defender‒

‒ Mira como tiemblo‒

Hikaru se levantó y con una advertencia llamó a Kaoru a la mesa.


Kaoru se sentó y sonrió amablemente.

‒ Un punto a tu favor... ‒

‒ Gracias, señorita, no sé qué está haciendo ni por qué lo hace, solo sé que aquí somos una especie de familia, y nos molesta que rechaces a todos‒

‒ solo hago lo que ustedes hacen, tratan a los demás como basura solo por ser de distintos estratos sociales, como si fueran extraterrestres, eso no es correcto‒

¿estratos sociales? ¿Se referirá a Haruhi?

‒ Lamento si dimos esa impresión, pero debe entender que crecimos de maneras diferentes, pero intentamos ser lo más neutrales posibles y...‒

‒ Me caíste bien, bueno te lo encargo, no confío en los demás, dile al último que ya tendremos oportunidad de conversar, nos veremos. ‒

Y con eso la muchacha sonrió a medias y se dirigió a la salida. Kaoru no entendía que había pasado ni por qué esa reacción, lo único que supo fue que Haruhi no solo estaba enfadada, sino que supo esconder muy bien su expresión a su típica cara de indiferencia. ¿Quiénes eran esas personas que hicieron enojar tanto a Haruhi?