¡Hola a todas! ¿Cómo están? Quería contarles que he decidido seguir con este fanfic. Originalmente era de mi mejor amiga y yo lo publicaba porque ella no posee una cuenta en esta página. Ella se quedó sin inspiración sobre The Prince of Tennis, ya que no es uno de sus animes favoritos. La historia iba a quedar inconclusa, pero recibí un e-mail de Hinata-Sakuno pidiendo una continuación. Así que debido a eso decidí seguir yo, danii-san con esta historia.
No sólo van a poder continuar leyendo la historia, sino también leerán algo escrito por mí :) Realmente no tengo demasiada imaginación, pero como amo el RyoSaku espero que lo que me salga sea de su agrado.
Dejen reviews para saber si les gusta o no, y si quieren que lo siga.
El capítulo va dedicado a Hinata-Sakuno por darme la idea de seguir con esta historia.
¡Matta ne!
THE PRINCE OF TENNIS NO ME PRETENECE (lamentablemente)
CAPÍTULO 2: GOMEN RYOMA-KUN
A la mañana siguiente Sakuno despertó sintiéndose fatal, pero lo que sentía no era nada físico, sino psíquico. Lo único que pasaba por su cabeza era la imagen de cuando golpeó a Ryoma. No podía creer que haya sido capaz de cometer tal acto.
— ¡Sakuno! Despierta porque debes acompañarme a los entrenamientos nuevamente — Se oyó la voz de Sumire detrás de la puerta de la habitación de la pelirroja.
— No abuela. Déjame dormir en paz.
Sumire se preocupó mucho por la contestación que había recibido por parte de su nieta. Ella era una muchacha dulce y no podía creer que le hubiera contestado tan fríamente.
— Sakuno, si te sucede algo sólo debes decírmelo
— Lo sé obaa-san. Sólo me duele un poco la cabeza. Por favor, perdóname pero creo que me quedaré en casa hoy — Debía mentirle a su abuela, se sentía mal por eso, pero si no lo hacía Sumire no la dejaría tranquila.
— De acuerdo, pero si necesitas algo sólo llamame.
— Hai.
Cuando su abuela abandonó la casa, Sakuno se levantó y tomó una ducha. Se vistió con unos shorts blancos, una remera sin mangas de color rosa y unas zapatillas del mismo color. Bajó las escaleras y comenzó a preparar el desayuno.
La ojirubí se sentía algo extraña. Sabía que a Ryoma le habría molestado demasiado el golpe. Ella se sentiría igual si alguien la golpeara sin razón. Bueno, en realidad, sí tenía razón... Pero para su querido príncipe no era válida.
Por la cabeza de Sakuno comenzaron a pasar millones de ideas. Hasta llegó a pensar que los sempais estarían enojados con ella por lo que había hecho. ¿Qué podría hacer? No sólo la odiaría la persona que amaba, sino también los demás jugadores.
— Creo que debo quedarme encerrada en mi casa hasta que se terminen las vacaciones y tenga que ir a la escuela. Será mi último año y luego desapareceré de la vía pública para siempre.
De pronto sonó el teléfono de su casa y Sakuno corrió a atenderlo.
— Moshi, moshi
— ¡Saku-chan! ¿Cómo estás?
— Ah, hola Tomo-chan. No estoy muy bien que digamos, ¿y tú?
— Pues yo estoy encerrada en mi casa con los 2 demonios que tengo como hermanos, así que podrás imaginarte la felicidad que desborda mi persona. Pero, ¿a ti qué te sucede?
Sakuno le contó todo lo sucedido el día anterior a su mejor amiga. Tomoka primero se sintió muy mal por su amiga. No podía creer que Echizen había vuelto, eso atormentaría a la pobre Sakuno. Luego, al escuchar el resto de la historia se sintió orgullosa de ella. Osakada sabía de sobra que Sakuno no debería haber golpeado a Ryoma, pero por lo menos lo había enfrentado y le había dicho lo que sentía sobre sus acciones. Ahora tendrían que ingeniárselas para que el príncipe disculpara a la princesa.
La muchacha de coletas no quería mucho a Ryoma desde que Sakuno sufrió tanto por la partida del mismo, pero sabía que su mejor amiga lo amaba y haría lo imposible porque ella fuera feliz. De pronto, una idea vino a su cabeza.
— ¿Por qué no le haces algo de comer? Siempre fue un glotón, así que con eso de seguro te perdonará.
— ¿Tú lo crees Tomo-chan?
— No lo creo, lo sé.
— Muchas gracias. Ahora mismo prepararé un almuerzo y se lo llevaré a la salida del entrenamiento, aunque lo tendré que hacer a escondidas porque le dije a mi abuela que me sentía mal.
— De acuerdo amiga. ¡Manos a la obra! Luego me llamas y me cuentas qué tal te fue.
La pelirroja colgó el teléfono y comenzó a cocinar con toda la dedicación y concentración del mundo. Al terminar, saldría hacia las canchas de tennis, dónde se escabulliría para que su abuela no la viera y poder entregarle el almuerzo a Ryoma (sin olvidarse de pedirle disculpas). La última parte era la que más nerviosa la ponía, ya que estaba la posibilidad de que el orgulloso Echizen Ryoma rechazara sus disculpas.
Momoshiro estaba exhausto. Ryoma se había pasado todo lo que iba del partido jugando al 100%
— Echizen, ya para un poco. Me estás matando
— Silencio Momo-sempai. No estoy de humor
— ¿Tanto te afectó la delicada mano de Sakuno-chan? — Momo sabía de sobra que lo que le estaba pasando a su amigo no era más que simple mal humor por haber recibido ese golpe de parte de la pelirroja el día anterior.
— ¿De qué hablas? — No iba a admitirlo, pero realmente estaba de mal humor por eso. ¿Acaso Ryuzaki había enloquecido totalmente?
— Vamos, no te hagas el tonto. Debes hablar sobre eso y se te pasará.
La idea de hablarlo no era muy buena. Había experimentado eso al llegar la noche anterior a su casa.
FLASH BACK
— ¡Shonen! Al fin llegas — Dijo Nanjiro al ver llegar a su hijo a casa, y comenzó a reír al verle su cara marcada. — ¿Qué te ha pasado?
— Nada, sólo me caí durante el entrenamiento — mintió Ryoma. No era buena idea que su padre se enterara de lo sucedido.
Nanjiro observó la marca de Ryoma y se dio cuenta de que no era un golpe normal.
— Hijo, eso no es un golpe normal. ¿Acaso una jovencita te ha pegado una cachetada?
— ¿Cómo diablos? — Ryoma se tapó la boca, estaba a punto de ser descubierto
— Ay, hijo mío. Tu padre es un experto en esos temas. Pero, ¿por qué te ha pegado tu novia? ¿Acaso quisiste hacerle algo indecente?
— No es mi novia ¬.¬ Y no sé a qué te refieres.
— Ah, pues mira qué bien. La juventud de hoy está cada vez peor: encima que quisiste hacerle algo indecente, ella no es ni siquiera tu novia
— ¡Pero deja de hablar si no sabes por qué me han golpeado!
— Hijo, lo sé muy bien. Muchas mujeres me han golpeado a tu edad porque no querían probarme ;) No sé si me entiendes... jaja
Ryoma se puso bordo. El no estaba para esas cosas, ni siquiera tenía novia ¡por Dios!
— ¡Si a ti te golpeaban porque eras un hentai no es mi problema! Yo no soy cómo tú, así que deja de sacar conclusiones...
Ryoma se fue de allí muy enojado con su padre. ¿Acaso creía que era un pervertido como el?
— Como tú digas shonen... Como tu digas
FIN FLASH BACK
Ese sí que había sido un trauma muy grande. Su padre haciéndose el comprensivo no era algo bueno, y menos cuando hablaba de... Emm, eso 0///0
— Ya déjame en paz y juega. Voy a jugar al máximo, así que has lo mismo — dijo Ryoma
— Pero Echizen...
— YA BASTA USTEDES DOS — gritó Ryuzaki-sensei — ESTÁN HABLANDO DEMASIADO Y NO LOS VEO JUGAR... SI LOS ESCUCHO DE NUEVO TOMARÁN UN JUEGO DE INUI.
— Hai sensei!
— ¡Diablos! No sé cómo Sakuno-chan es tan tranquila y tierna teniendo de abuela una persona así — dijo Momoshiro
— ¡¡¡MOMOSHIRO!!! ¿Qué has dicho?
— ¡Nada sensei!
— Más te vale. Sigue jugando
—Hai!
Luego de media hora el entrenamiento llegó a su fin. Todos se fueron rápido porque tenían cosas que hacer, menos Ryoma.
Al salir de las canchas vio que la nieta de la entrenadora se le acercaba, por lo que dio media vuelta y tomó otro camino. Sakuno sabía que la estaba evitando, pero no podía permitirlo...
— ¡Ryoma-kun! ¡Espera!
Ryoma paró en seco, no sabía qué hacer.
— ¿Qué quieres? — dijo sin voltear
— Quiero pedirte disculpas por lo que pasó ayer... Sé que estuve mal, pero no pude contenerme. Me sentía mal porque no habías contestado mis cartas y ahora te apareces así...
— Ya te dije que no tuve tiempo...
— Lo sé — Sakuno intentaba calmarse para no discutir de nuevo — No soy nadie para reclamarte nada, así que quiero empezar de nuevo, como si lo de ayer no hubiera ocurrido.
Ryoma volteó y se quedó mirando a Sakuno fijamente. Ella se ruborizó, pero no apartó la mirada. Debía demostrar confianza.
— Te preparé un almuerzo también... Gomen Ryoma-kun...
Mmm... El almuerzo sonaba tentador pero... ¿Debía perdonarla?
Bueno, espero que les haya gustado la continuación! Dejen reviews con sus opiniones, y quiero saber qué opinan: ¿Ryoma debería perdonar a Saku-chan?
Nos vemos en el próximo capítulo!
Matta ne!
