disclaimer: princes of tennis no me pertenece
Bueno aquí les dejo otro capitulo espero que les guste,
gracias por sus comentarios y apoyo espero con ganas saber que les parece este capitulo
A Maria me comento sobre lo fuera de el pj que esta Ryoma, bueno eso tiene esplicacion , acaba de enterarse de su embarazo y siendo chico y de 16 años , pues es como para llorar jeje, mas adelante volverá poco a poco a ser un poco mas el mismo aunque con las hormonas nunca se sabe jiji
disfrútenlo
CAPITULO 3
La mañana transcurrió lentamente pero con normalidad, durante la comida Fuji le dijo que había estado investigando y era normal que se sintiera más sensible, parece que todo era cosa de las hormonas que se volvían idiotas durante el embarazo, Ryoma suspiró resignado y Eiji le dio un beso, de los tres Eiji era el más emocionado con lo de ser papa, Ryoma aun intentaba asimilarlo y Fuji aunque estaba emocionado también estaba preocupado por Ryoma.
Cuando las clases finalizaron Ryoma acompañó a sus amantes a la práctica de tenis, no es que él quisiera estar allí pero Fuji se negaba a dejarle ir solo a casa, así que no le quedó más alternativa que quedarse, tal como supuso Fuji al no ver a Ryoma entrenar los rumores comenzaron, todos asociaron su desmayo del día anterior con que hoy no entrenase, no tardaría en extenderse todo tipo de posibles causas, aunque dudaba que por ahora nadie diera con la verdadera causa, los titulares guardaron silencio y cerraron filas en torno a Ryoma protegiendo a su joven amigo y Tezuka no tardó en poner orden para callar a los que cuchicheaban, Ryoma miraba desde debajo de un árbol donde estaba sentado, el quería jugar a tenis y saber que no podría en muchos meses lo podía de muy mal humor.
- Echicen ¿ sigues sintiéndote mal? - preguntó Horio un poco preocupado
- No me apetece hablar- le respondió Ryoma bajando su gorra para que no viera su tristeza
Pasado un rato, Fuji miró hacia donde estaba Ryoma pero no lo encontró allí, así que comenzó a buscarle sin moverse de donde estaba, al no encontrarle se preocupó
- Tezuka, ahora regreso- dijo Fuji alejándose sin esperar autorización
Tezuka miró y al no ver a Ryoma entendió la preocupación de Fuji así que no dijo nada, además Fuji siempre hacia lo que quería. Fuji encontró a su joven amante detrás de los vestuarios, golpeando una pelota con la que estaba descargando toda su frustración, se quedó unos minutos mirándole, luego decidió que lo mejor era hablar con él antes de que acabara derribando la pared trasera de los vestuario con su frustración.
- Ryoma, si sigues golpeando tan fuerte la pelota acabarás haciéndote daño- le dijo - ¿quieres que hablemos?
- No quiero hablar, quiero... no sé qué mierda quiero, solo déjame en paz Fuji- le respondió Ryoma de mal humor mientras seguía golpeando la pelota
Fuji suspiro, sabía que las próximas semanas serian difíciles, incluso puede que lo fueran los próximos meses dependiendo de cómo fueran las cosas y Fuji odiaba no tener las cosas bajo control.
- Ryoma, entiendo cómo te sientes pero..- Fuji no pudo acabar de hablar ante la furia repentina de Ryoma
- ¿Que entiendes?, no eres tu el que tiene que dejar el tenis, no eres tu el que tendrá que soportar todos esos malestares durante meses, no eres tu el que al mirarse al espejo ya no sabe quien mierda es, así que no me digas que lo entiendes porque no tienes ni idea Fuji- dijo furioso Ryoma
Lanzó al suelo la raqueta y se alejó, mientras se iba Eiji se acercó a él corriendo pero fue apartado de un empujón, Eiji se quedo parado sin saber que hacer, se acercó a Fuji el cual no se había movido ni un milímetro, jamás había visto a Ryoma así y aunque sabía que todo era producto de las hormonas y el miedo, las palabras de su joven amante le dolieron
- Syusuke que ha pasado- preguntó Eiji abrazando por la espalda a Fuji
- Ryoma está demasiado confuso y asustado, tendremos que tener mucha paciencia y ser comprensivos con el- dijo Fuji sintiéndose tan impotente por no saber cómo mas ayudar a Ryoma
- Todo irá bien Syusuke, no te deprimas, Ryoma necesita que seamos fuertes - dijo con dulzura Eiji que había oído lo que Ryoma dijo
Por desgracia Eiji no fue el único que lo escuchó, casi todos lo oyeron y eso sería el principio de los rumores sobre la posible enfermedad de Ryoma Echicen y su doloroso alejamiento del deporte que amaba, el resto de los titulares del seigaku se miraron con tristeza unos a otros sin saber qué hacer para ayudar a sus amigos.
Cuando pasados 5 minutos Ryoma dejó de correr y se puso a pensar en sus palabras, se sintió muy culpable.
" Fuji solo quería apoyarme y yo lo trate fatal soy un idiota" se dijo a si mismo mientras caminaba sin rumbo, " a este paso solo conseguiré que me odien los dos y les perderé " pensó cada vez mas deprimido, estuvo andando sin rumbo durante mucho rato sumido en sus pensamientos cada vez se sentía más culpable y más triste " yo no quiero perderles, pero ahora Fuji debe estar enfadado conmigo" pensó mientras las lagrimas comenzaban a caer.
- Echicen - alguien le llamó desde detrás de él, estaba tan sumido en su dolor que no reconoció la voz, el se giró para ver quién era, allí estaban Yukimura y Sanada, que ahora lo miraban extrañados pues jamás le habían visto llorar, eso les preocupo.
- Echicen ¿ estás bien, porque lloras que pasó?- preguntó Yukimura preocupado, el joven le caía bien y además era la pareja de su amigo el no le dejaría allí solo
Ryoma solo agachó la cabeza y siguió llorando, Yukimura le abrazó, no sabía porque pero se le veía tan triste e indefenso allí llorando, ellos solo habían conocido al Ryoma orgulloso y terco, pero ahora tenían delante a un chico que parecía completamente indefenso.
- Sanada, llama a Fuji- le dijo Yukimura
Mientras tanto Fuji y Eiji buscaban a Ryoma pues su prima les dijo que no había llegado a casa, estaban muy preocupados los dos, no sabían dónde podía estar y para colmo Ryoma se dejó la mochila con su móvil en la puerta de los vestuarios así que no podían llamarle, en ese instante sonó el móvil de Fuji, el se apresuró a contestar.
- Diga- contesto nervioso
- Fuji soy Sanada, estamos con Echicen, ven al parque del estanque- dijo Sanada
- Voy, estaré allí en unos minutos, ¿como está? - preguntó Fuji sabiendo que si Sanada llamaba era porque no lo vieron bien
- Esta con Yukimura, el está llorando, te esperamos en la entrada norte- dijo el
- Vale gracias- dijo Fuji y colgó luego se giró a Eiji que esperaba ansioso que le contara- Ryoma está con Yukimura y Sanada, tenemos que ir al parque del estanque entrada norte, parece que lo encontraron de casualidad allí llorando.
Los dos se dirigieron allí lo más rápido que pudieron, mientras Ryoma seguía llorando en brazos de Yukimura que miraba confuso a Sanada, esperaba que Fuji pudiera aclararle que le pasaba al pobre chico.
pasados unos minutos, Ryoma se había calmado un poco, se sentía tan avergonzado de haber llorado frente a ellos, pero Yukimura solo le sonrió con cariño, Ryoma pensó " quién diría viéndole sonreír que es tan sádico como syusuke"
- Gracias Yukimura-sempai- dijo el joven avergonzado
- No tienes porque agradecerme no hice nada- dijo el aun sin soltar al joven- Fuji llegará en cualquier momento, sentémonos a esperar- le dijo guiándole a un banco cercano
- ¿Quieres agua o un refresco?- le preguntó Sanada
- No gracias Sanada-sempai- dijo educadamente
Ambos le miraban un poco asombrados, parecía no haber rastro del joven orgulloso que conocían, ante ellos tenían a un chico avergonzado y triste, a lo lejos vieron aparecer a Fuji y Eiji que venían andando a paso rápido y con cara de preocupación.
- Mira ahí llegan los dos- dijo Yukimura intentando que el joven se animara.
Pero ante su asombro el chico ni siquiera levantó la cabeza, Ryoma se sentía demasiado avergonzado por cómo les había tratado sobre todo a Fuji, así que prefería no mirarles.
- Gracias por llamar y por quedaros con el - dijo Fuji - Ryoma mírame- el joven levantó la cabeza y le miró en su mirada Fuji vio que se sentía mal por lo que pasó- todo está bien vale, luego lo hablaremos con calma- y le dio un beso con el que intentó trasmitirle lo mucho que le amaba.
Eiji se quedo abrazado a Ryoma, mientras Fuji se apartó un poco con Yukimura y Sanada, para contarles todo, Sanada mantuvo su rostro el cual no trasmitía ninguna emoción pero sus ojos delataban su sorpresa ante lo que escuchó, por su parte Yukimura apenas podía creer lo que escuchaba, ahora entendía el comportamiento del joven, era normal que se sintiera tan asustado ante semejante sorpresa, claro que mediante proceso la información, una idea vino a su mente y miró a Sanada con una sonrisa que a este no le gusto nada y que causo que se pusiera pálido ante lo que él ya sabía que sería una larga batalla contra su amante, batalla que sabía de antemano ya estaba perdida para él.
Pasearon un rato por el parque, mientras para desgracia de Sanada, Yukimura pedía detalles sobre ese zumo, al enterarse de que no sabían que zumo fue y que Inui tendría que investigar, Yukimura tuvo otra idea y Sanada al verle sonreír suspiró con resignación.
- Fuji que te parece si envio a Yanagi para que colabore con Inui, así con dos genios de los datos todo será más rápido y preciso- dijo sonriendo angelicalmente, lo cual jamás era bueno para otros solo era bueno para él.
- Me parece una gran idea, mientras le adviertas que se ande con cuidado, porque si toca a Ryoma sin mi permiso puede tener algún lamentable accidente- dijo Fuji sonriendo a su amigo.
- Las mentes sádicas piensan igual- dijo Ryoma y los otros dos sintieron un escalofrió, mientras que Ryoma sonrió pues intuía que no sería el único chico con este problema en los próximos meses o años, dos sádicos le miraron sonriendo cariñosamente.
Pasado un rato se despidieron de ellos y caminaron los tres a casa de Ryoma, pero esa noche Eiji no podía quedarse había prometido a sus hermanas ir con ellas a ver una película, así que se despidieron a mitad de camino.
-mañana estaré aquí a recogeros para ir a clase- dijo un poco apenado Eiji
- Diviértete con tus hermanas nosotros estaremos bien - le respondió Fuji
- Si diviértete- dijo Ryoma
Fuji y Ryoma llegaron a casa del joven, después de cenar subieron al cuarto de Ryoma, el joven aun se sentía un poco mal por lo de antes.
- Syusuke lamento todo lo de antes, yo solo me sentía tan frustrado - dijo el apenado
- Ryoma no pasa nada, se que estas soportando mucho en poco tiempo y me gustaría poder hacer mas, solo que no se que mas puedo hacer- dijo Fuji con sinceridad
- Sabes si no fuera por ti y Eiji creo que ya me habría vuelto loco, pero tengo miedo mañana es viernes y seguro que vienen mis padres, mi viejo es un pervertido que siempre soñó que yo fuera algo así como su reflejo, que fuera tan grande o más que él en el mundo del tenis y tan mujeriego como el- dijo Ryoma- mi primer recuerdo es con una raqueta de tenis, el jamás ha sido como los demás padres, tal vez debí hacerte caso y contarle antes que soy gay, al menos no serian tantas noticias de golpe
- Ahora no tiene caso pensar en eso, puede que de inicio lo tome mal, pero si le das tiempo para asimilarlo todo seguro que lo aceptara- le dijo Fuji sentándose a su lado y abrazándole.
Ryoma le besó, Fuji correspondió ambos habían tenido un mal día y sentir la cercanía del otro era casi una necesidad, los besos de Fuji eran fuego para Ryoma quien ahora solo podía pensar en lo mucho que añoraba sentir las caricias de su amante sádico.
Fuji desnudo a su joven amante lentamente, él le haría olvidar todo al menos durante un rato, sabía muy bien que volvía loco a Ryoma, beso y mordisqueó su cuello sintiendo como su amante gemía, el sonrió, mañana era posible que los padres de su joven amante aparecieran y que todo se convirtiese en un infierno durante días, pero esta noche el le recordaría a Ryoma lo mucho que lo amaba y que estaría siempre a su lado, lo haría dándole tanto placer que su joven amante olvidaría hasta su nombre, esta noche seria toda dedicada al placer del chico, Fuji fue bajando lentamente sin dejar de besar y morder el cuerpo de su amante, mientras su mano derecha acariciaba su estomago acercándose y alejándose del miembro de Ryoma, haciendo gemir de placer y molestia a su amante.
Ryoma ahora ya no pensaba en nada su mente estaba solo llena Fuji, el mundo podía acabarse mañana que a él le daba igual, solo existía el ahora para él y ese ahora estaba lleno de placer y de promesas de amor eterno que los dos amantes sabían que eran echas de corazón.
Fue una noche larga y muy placentera para ambos, cuando acabaron Ryoma se quedó dormido con su cabeza sobre el pecho de su amante, ambos abrazados y por primera vez en días ambos sonriendo felices, solo les faltaba Eiji para que su felicidad fuera completa.
Ryoma se durmió sabiendo que su miedo le hizo olvidar que sus amantes lo amaban tanto como él a ellos y que juntos podían con todo, hasta con el posible odio y rechazo del resto del mundo, eso incluía a su padre.
