Realmente lamento el incidente que llevó a abandonar el fic. Espero con todo mi kokoro que eso no vuelva a suceder nunca. Así que para compensarles por esperar, les traigo un capitulo especial.
Pervertidos, esto es para ustedes.
Capitulo tres: Me preocupo por ti.
Part II: Extraños sueños, extraños sentimientos.
EDOLAS.
-¡FUERA DE AQUÍ!
Sin poder hacer nada para evitarlo, todos los magos del gremio miraron hacia la puerta. Donde ahora un mago peli-rosa estaba atascado.
-¿Qué?- preguntó Lucy cuando los magos se giraron hacia ella
-¿Qué te hizo Natsu ahora, fea?- le susurró Levy al oído
Lucy se mordió el labio inferior, en un intento de callar el insulto que tenía planeado para 'esa plana'.
-Es un jodido pervertido. Me acaba de tocar el trasero.
-¿¡QUÉ?!- gritaron todos los presentes a excepción del peli-rosado, que seguía con la cabeza fuera del gremio
-Lo que escucharon, hum.
Un tenso silencio se formó en el gremio. Las chicas miraron mal al hijo de Igneel y los chicos con admiración/envidia. Mientras las miradas seguían, Natsu simplemente le sonrió divertido a la rubia.
-Idiota.- insultó Lucy ruborizada
-Sexy.
-¡LARGO ESTÚPIDO PERVERTIDO! ¡SESOS DERRETIDOS!
¡PUM!
Una gota calló por la cabeza de los magos.
-Creo que necesitamos otra puerta.- dijo Gray, esquivando un golpe de Juvia
-Exactamente.
EARTHLAND.
¿Era posible? Es decir, ¿era lógico que eso estuviera pasando? No parecía normal que Gray se comportara tan... sobreprotector con Natsu.
Aunque Gray no pensaba eso. Todo lo contrario. Él sentía mal.
No sabía porqué, pero cuando entrenaba con el chico sus más bajos instintos despertaban. Despues de entrenar con él, se dormía y soñaba cosas "indecentes" con el pequeñito mago.
Se sentía mal. Sentía como si le estuviera traicionando.
¿¡Por qué se sentía así?!
No era capaz de entender.
-¿Gray?- una dulce voz lo devolvió a la tierra
Ahí, a su lado, estaba el motivo de su confusión. Y el protagonista de sus sueños húmedos.
-¿Qué pasa, Natsu?
-Me gustaría pasear un rato. ¿Me acompañas?- le preguntó, con la sonrisa más tierna que Gray había visto en su vida
Suspiró. Por él, encantado tendría una cita con ese hermoso y dulce mago (¿realmente pensó eso?); pero sabía que al llegar la noche volvería a soñar con el menor de piernas abiertas para él (no, no sonrió, ¡no lo hizo!).
-Si no te quieres... No pasa nada.
Las pequeñas lágrimas que se juntaron en los brillante ojos de Natsu alertaron al mago de hielo, que rápidamente, sin pensar en nada, besó suavemente los finos labios del mago visitante.
-¿Gr... Gray?- tartamudeó, avergonzado
El mayor sonrió.
-No llores. Vamos a dar ese paseo, ¿si?
-¡Sí!- una sonrisa de oreja a oreja surcó el, talvez demasiado, sonrojado rostro del Dragion
Gray comenzó a abofetearse mentalmente. Ahora que, otra vez, lo había besado ya no podría escapar de esos sueños.
Bueno. Tampoco quería.
EDOLAS.
Lucy suspiró molesta. Sacudió los pies y limpió las manos.
-¿Ya puedo levantarme?- escuchó desde el suelo
Bajó la mirada hasta ver al mago de fuego, que estaba castigado a ser su suelo personal. Hum. A ver si así aprendía a dejar de tocarle el culo.
-No.- respondió
Aunque no esperó que Natsu la tirara al suelo. Como tampoco espero que las grandes manos del Dragneel se cerraran sobre sus pechos.
-¡NATSU!- exclamó molesta y avergonzada
-¿Qué?- escuchó desde el cielo
Miró y no pudo ver otra cosa que no fuera el techo de un tren. Miró al frente y no vió al pervertido de Natsu. Ahí, a un lado, Natsu, mareado y medio verde, la miraba como si le hubiera salido una segunda cabeza.
¿Había sido un sueño?
-¿Pasa algo?
-No. Nada.- mintió
No era la primera vez que le pasaba eso.
-Serás sexy, pero estás loca.
-¡MUERE PERVERTIDO!
¡BOOM!
-Señorita.- la llamó el conductor del tren- ¿Podría sacar a su amigo de la pared?
-No. Está bien ahí.
Notas: Esta vez el fic será terminado. Pero probablemente tarde un tiempo, ya que mi acceso a Internet es demasiado intermitente. Bueno, ¿les gustó?
¿Próximo cápitulo: A ojos de dragón? Próximamente.
