Disclamer: Los personajes de Tinkerbell que aparecen en las películas, libros no son de mi propiedad, pertenecen a Disney.

Confesiones

Capítulo 3: Un nuevo amanecer.

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Desperté sintiendo la lengua de Peri por mis labios, recorriéndolos suavemente. La abracé al ver que la tenía encima de mí y nos besamos durante unos buenos cinco minutos que hicieron activar mi cuerpo.

·Prométeme una cosa·

"Cada mañana te despertaré así, no te preocupes..." no sé por qué me sorprendió que supiera lo que iba a decir, nos pasaba constantemente.

·Vale y ¿qué te parece si...?·

"Claro" sus manos fueron a mis pechos y los agarró para endurecer mis pezones con su boca. Nunca había tenido un despertar tan ardiente, ni en mis sueños más calientes con Peri estaba tan excitada como en ese momento.

Coloqué mis piernas por su espalda para sentirme más cerca de ella, para que me hiciera arder aún más y no tardó en pillarlo. Me las cogió con sus manos abriéndome de piernas aún más y su boca se hizo paso por mi lado más caliente, estimulándome y haciéndome imposible silenciar mis gemidos.

El placer que me daba crecía exponencialmente, me costaba mares controlar esa sensación. Me preocupaba que siguiera pensando que no aguantaba en la cama, así que hice todos los esfuerzos que pude para mantenerme a raya, pero no se detenía ni un momento, estaba dominando mi cuerpo por completo.

Evitaba contraerme a toda costa, pero cada vez que lo hacía bombas de placer recorrían por todo mi cuerpo sin control, su habilidad con la lengua era sorprendentemente buena, empezaba a pensar que no estaría a su altura.

Después de sofocarme tratando de contenerme inútilmente, mi cuerpo se puso a actuar por su cuenta, dejándose llevar por esa maravillosa sensación, provocándome espasmos difíciles de controlar y derritiendo todo mi interior con una cálida sensación.

El clímax estaba al caer, mi pulso no podía estar más acelerado y mi garganta me empezó a molestar de los gritos que pegaba, todo lo que podía hacer era gozar.

Fue una suerte que Peri me estuviera agarrando bien las piernas por que después del chillido que dí, la mitad inferior de mi cuerpo se volvió loca, con fuertes contracciones y la sensación de un líquido corriendo por mi vagina. Ni siquiera podía abrir los ojos de lo bien que me sentí en aquél momento, fue increíble.

"¿Lo he hecho bien?" me reí por que esa pregunta era más que innecesaria.

·Eres asombrosa Peri, lo has hecho de maravilla·

"Gracias..." reaccioné al notar sus dedos adentrándose en mí.

·¿Q-qué haces?·

"O-oh... pensé que querrías más..."

·Sí, pero déjame descansar primero... eso ha sido... fuerte para mí·

"Ya veo... Entonces..." se puso encima de mi pierna derecha y me besó restregándose contra ella, sintiendo su humedad contra mi piel.

·Ya... ¿estás mojada?·

"Me excita verte corriéndote... mucho"

·¿Sí? Creo que hay algo que te excitará más· rodé hacia un lado para ponerme encima de ella y le metí dos dedos haciéndola gemir al instante.

"Hm... cierto..." me puse a meter y sacar mis dedos pausadamente mientras le daba chupetones en el cuelo y le lamía la oreja. Se estaba poniendo toda roja.

Era adorable verla así, tan sumisa y dispuesta a dejarse hacer. Pasé por su boca jugando y mordiendo sus labios como si fueran míos, ofreciéndole toda la excitación que pudiera darle. Con la otra mano me entretuve pellizcándole sus más que endurecidos pezones, aumentando la rapidez de mis dedos.

Ahora era ella quién no podía aguantar sus gemidos, se mordía el labio de vez en cuando pero no podía resistirse al placer que le daba.

Entonces Peri me puso el dedo en mi boca, fue algo extraño, pero se lo chupé.

"Muérde...lo"

·¿Qué lo muerda?·

"Sí..." eso fue aún más extraño, pero se lo mordí suavemente haciéndole estremecer "más fuerte" no entendía por qué, pero eso le volvía loca "¡más!"

·¡Te voy a hacer daño!·

"Da igual" apreté mis dientes un poco más y soltó un grito difícil de saber si era de dolor o placer que se deshizo con una gran expresión de relajación. La había llevado al límite más rápido que ella y sospeché que fue por las mordidas.

·Te han quedado las marcas de mis dientes...· dije mirando su dedo ·te... ¿gusta? ¿que te muerdan?·

"Sí... creo. Es algo... inexplicable" se la veía muy feliz, pero aún tenía mis dudas al respecto.

·Pero no quiero hacerte daño Peri, eres muy importante para mí·

"Lo sé... pero me gusta si lo haces tú. Muérdeme el cuello..."

·¿Estás segura?·

"Sí..." le repasé mi lengua por su cuello antes de clavarle suavemente mis dientes "Aha... más... eso es..." ella disfrutaba con eso y si eso era lo que quería, eso iba a darle. Me detuve al ver las marcas que le estaba dejando.

·Vale, suficiente, si sigo voy a dejarte sin cuello. Deberíamos parar·

"Vale... sí. Gracias Tink, por... hacerme caso" parecía algo importante para ella, un fetiche oculto que me alegré de que me mostrara. Pocas cosas nos faltaban saber la una de la otra, pero al adentrarnos en ese nuevo y platónico mundo, me di cuenta que quizás aún faltaba un rincón escondido de Peri por descubrir.

·Te traería la segunda estrella si me lo pidieras· le di un tierno beso y nos vestimos para desayunar ya que por desgracia el sexo no sacia el hambre.

Lauraotaku22

Nos dirigimos a la cocina y se me quedo mirando, no parpadeaba, no movía un solo musculo, solo me miraba, por un momento creí que no respiraba · ¿Estás bien?· Aun así me seguía mirando ·Peri· Y seguía sin respuesta · ¡PERIWINKLE!· Después de ese grito volvió en sí.

"¿Huh? ¿Q-Qué paso?" Me dijo con confusión.

·Estabas en la luna mi querida hermana, eso paso·

"Ah, eso, heh. Solo estaba apreciándote, ni el mejor pintor del mundo podría captar tu belleza, eres única, inteligente, creativa y rebelde, me encanta tu forma de ser...no cambies nunca" Dijo todo eso y termino con una sonrisa que me derritió por dentro, pese a estar a grados bajo cero.

·Heh, la única eres tú, tienes la capacidad de decir cosas tan dulces y románticas sin esfuerzo, quiero decirte cosas hermosas, pero no encuentro la forma de...·

"Tranquila, con tenerte a mi lado es suficiente."

No pude evitar alzar mis manos hacia sus mejillas y darle un tierno beso en sus fríos labios, poco a poco baje mis manos hasta ponerlas en sus caderas, mientras que ella rodeaba mi cuello con las suyas profundizando más el beso.

Nuestras lenguas bailaban en armonía, guiadas por los placenteros ritmos de nuestros gemidos. Me sentía acalorada, así que decidí quitarme el abrigo pero Peri fue más rápida y me lo quito de sopetón, bajó mi vestido hasta la altura del ombligo y empezó a succionar mis más que endurecidos pezones, cuando hizo eso empecé a respirar por la boca, podía sentir sudor correr por mi cuello, para mi sorpresa Peri se dio cuenta y coloco sus labios en mi cuello, lamiendo el líquido salado, drenándome en un lago de placer irreversible, pero cuando sentí su mano pasearse por mis bragas mi estómago vibro y me empezó a doler.

·Peri, Peri, para...· le dije alejándome de ella.

"¡¿Q-Que paso!? ¡¿No te gusto!? ¡¿Fui muy rápido?!" Estaba histérica, parecía que iba a llorar pero no pude evitar reírme.

·Haha, no, lo hiciste excelente, Peri· Me dedico otra de sus hermosas sonrisas ·Solamente tengo hambre·

"Oh, verdad, todavía no hemos comido, cocino yo, ve y ponte cómoda"

·No·

"¿Qué? ¿Por?"

·Has hecho demasiado por mí, ahora eres parte de mi vida y yo de la tuya, al menos te ayudare·

"De acuerdo" Me dio un beso en la nariz y nos dirigimos a la cocina, empezó a sacar ingredientes mientras que yo colocaba la mesa, cuando termine me di cuenta que la comida ya estaba lista.

·¿P-Pero como has...?·

"No te diste cuenta pero te llame como veinte veces y no contestabas" ^Es verdad...^ Para ser honesta me puse a pensar en su tacto y todo se me fue de la cabeza.

·Heh, perdón Peri, estaba pensando en ti·

"Yo lo hacía mientras cocinaba" Estaba inmensamente feliz de estar a su lado, pero había algo que me preocupaba, dos cosas para ser precisa.

·Peri...· Le dije mirándola.

"¿Qué paso?"

· ¿Qué crees que pensaran nuestras amigas sobre nosotras?· Era algo que me preocupaba inmensamente, llevaba años con ellas, no soportaría perderlas.

"No lo sé, sea lo que sea que piensen, es su problema, tú me amas y yo a ti, fin del asunto."

·Si pero... no me gustaría perderlas, son muy importantes para mi·

"Bueno, tienes razón, yo tampoco soportaría perder a Spike o a Gliss, las considero familia."

·Si, solo no quiero perderlas, son muy importantes para mí, no creo poder sobrellevarme· Contestada esa pregunta, decidí preguntarle la otra pero ella tenía otros planes.

"Nos tenemos mutuamente" Me estaba tocando el muslo mientras que succionaba mi cuello.

·P-Peri, ¿Qué haces?· Trate de quitarme sus manos de encima pero me estaba excitando tanto que no hice mucho esfuerzo.

"¿No quieres jugar?" Me dijo, justo antes de invadir mi boca con su lengua, al mismo tiempo que me alzaba lentamente para dirigirnos a la habitación.

·Claro que quiero pero...· Le respondí mientras que me acomodaba en la cama. ·¿No tenemos que hablar con Dewey?·

"Eso puede esperar" Volvió a asaltar mi boca, sus labios eran tan dulces que no logre decir que no, antes de que me diera cuenta, ya estaba sin ropa.

[Dewey]

Capítulo 3, los distintos tipos de comportamientos faciales... ¿Qué puedo decir? Ah, vale, si una persona te saluda cabizbajo, lo más seguro signifique que esta incomoda, en ese caso... en ese caso... yetis galopantes... no recuerdo que era, bueno, luego se me vendrá a la mente...

Si se preguntan qué estaba haciendo, estaba trabajando en un libro informativo para Periwinkle... · ¡Por todos los cielos, tengo que hablar con ella sobre su relación con Tinkerbell!·

-¿Quién tiene una relación con quién y por qué?- Se me crecieron las alas del susto.

·Ah...oh...eres tú, ¿Qué tal te fue hoy-?·

-No hay tiempo para eso, contesta mi pregunta, ¿Están Tinkerbell y Periwinkle saliendo sí o no?- Maldición, me escucho, no le puedo mentir.

·Si lo están pero te lo puedo explicar-·

-No hay nada que explicar, no hay excepciones, van a ser castigadas-

·Pero no tienen ni idea, al menos déjame hablar con ellas, convencerlas, buscar una solu-·

-¡SILENCIO! ¡No me importa quién sea! ¡Tampoco si lo sabe o no! ¡Van a ser castigadas y punto!- Y con eso salió de la biblioteca, tirando la puerta y rompiendo la cerradura.

Lo lamento Tinkerbell, Periwinkle...