Bueno, primero que nada lamento haber tardado tanto en actualizar x3 Eh tenido muchas ocupaciones, entre trabajos y ocuparme de mi último cosplay :/ La cosa es que no me ha quedado tiempo de nada u.u Pero bueno lo otro es que me daba miedito de subir este capítulo. Las razones? Me van odiar con este capítulo por lo que va a pasar x3 Solo espero no sean tan malos conmigo. _ Y que comprendan que si no pasa, entonces no habría historia e.e Pero ya que algunos no les gusta este tipo de cosas entonces esperen el siguiente capítulo y listo e.e
Este es un fic completamente ICHIRUKISTA, sino te gusta esta pareja, será mejor que no lo leas.
ADVERTENCIA: Esta es una historia donde habrá una violación, algo de lemon (o intento de lemon xD) violencia, lenguaje fuerte. Así que no es acto para menores y si eres sensible a este tipo de temas NO LO LEAS!
DISCLAIMER: Bleach no me pertenece, es del gran troll Tite Kubo, yo solo utilizo sus personajes para hacer mi historia.
Simbología:
—blablabla—
"pensamientos"
- Flashback - -Fin Flashback –
Bueno que disfruten de la lectura y nos leemos abajo
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Capitulo anterior:
—Pero que linda chica tenemos aquí. —se escucho decir entre la oscuridad.
—Que quieren de mi? —no hubo respuestas más que risas, se estaban burlando de ella.
—Te queremos a ti muñequita… —dijo el primer sujeto colocándose detrás de ella. — ("Ichigo ayúdame")—fue su último pensamiento antes de hundirse en la oscuridad.
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UNA LUZ EN LA OSCURIDAD
CAPITULO II
El sujeto que la sostenía por atrás la arrastro a un callejón, Rukia tembló y ahogo otro grito ya que le habían tapado de nuevo la boca, batallo para soltarse pero sin resultado alguno.— Quédate quita niña, sino el dolor será peor. —le dijo el peli rosa lamiendo su mejilla donde la había abofeteado antes, Rukia tembló ante el contacto de ese tipo, sollozo, tenía miedo, pero no lo demostraría. ¿Qué querían hacerle? ¿Porque la retenían en ese lugar? Quería irse, quería que Ichigo estuviera con ella— "Ichigo" —volvió a pensar, cerrando los ojos pensando en el peli naranja.
—Eres muy linda, te haría mía ahora mismo pero el jefe me mataría. —dijo el más joven ¿Hacerla suya? Rukia solo abrió los ojos como platos al escuchar aquello ¿El jefe? ¿Alguien estaba detrás de esto? —. Me encantaría probarte… —el pelinegro se acerco peligrosamente a ella, Rukia no podía quitar su mirada de aquel sujeto y lo único que podía era temblar, no quería que ese tipo la tocara, ese tipo le daba asco, quería irse, refugiarse en su casa donde en estos momentos estaría segura si no hubiese tomado ese atajo ¡Que estúpida había sido! Cuando estuvo frente a ella, se posiciono muy cerca de su rostro, sonriendo de lado, quería saber a que sabían sus labios y cuando iba a hacerlo una voz se hiso escuchar detrás de ellos
—Creí haber dicho que no la tocaran —dijo un sujeto alto con el cabello castaño, Rukia vio hacia donde provenía esa voz ¿De donde había salido? ¿Cuando había llegado ese auto a ese lugar? ¿Quién era él? No sabía quién era ese sujeto, pero podía saber que era un tipo peligroso con solo ver sus ojos, era alto, piel clara, ojos y cabello castaño, pero había algo en el que no le gustaba y le asustaba, quería que la dejaran ir.
—Lo siento mucho jefe, no volverá a pasar —le dijo el más joven dando algunos paso para atrás y dándole el chance a ese tipo para que viera a Rukia de pies a cabeza, la examino minuciosamente con ojos lascivos.
—Vaya si que eres linda, princesita. —le dijo este acercando su mano a la rostro de Rukia para poder acariciarlo, ella solo frunzo el ceño y armada de valor le aparto la mano con una de las suyas, el tipo solo sonrió de lado. — Al parecer tienes carácter niña —de un solo movimiento agarro a Rukia del cuello y la lanzo al piso, dos de los tipos la tomaron de las manos y el otro se mantuvo al lado del pelicastaño observándola.
—Eres muy valiente chiquilla pero aquí no te servirá de nada —Rukia solo podía mirarlo con horror, que era lo que le iba a hacer ese sujeto. Trato de zafarse pero esos hombres eran más fuertes que ella, luego ese tipo se arrodillo a un lado de ella, viéndola lujurioso.
—¿Que quiere de mi? —fue lo único que salió de sus labios temblorosos, tal vez por la rabia que sentía en esos momentos, tal vez por el miedo, quien sabe. Pero Rukia se estaba derrumbando enfrente de esos tipos, ella siempre era fuerte, se enfrentaba a lo que sea con mucha seguridad y sin miedo, pero en esos momentos toda esa seguridad y fortaleza se habían ido al carajo— ¿Quién es usted? ¿Qué quiere de mí?
—Te quiero a ti niña ¿No está claro? —El sujeto la tomo de las mejillas apretándolas con fuerza Rukia solo lo miro con horror— Te hare mía y así me vengare de tu padre. —con un ágil movimiento el ojicafe se situó encima de la ojivioleta besándola con fuerza, recordó lo que ese sujeto le dijo: ¡Vengarse de su padre! ¿Quién era ese tipo y porque decía esas cosas? Rukia trato de voltear la cara para que no la besara pero el tipo la sostenía de sus mejillas entonces no tubo de otra que morderle el labio.
—AHH! –Chillo el tipo al sentir el mordisco de ella en su labio inferior— Maldita mocosa. —le dio un fuerte golpe en el rostro, Rukia solo jadeo al sentir ese puño en su rostro, cerró los ojos para no derramar lagrimas, no iba a hacerlo, eso jamás, su orgullo está ante todo y no le daría el gusto a ese tipo verla llorar— Parece que te quieres hacer la difícil niña, pero no te servirá de nada. —el tipo llevo una de sus manos a una de las piernas de Rukia y las abrió violentamente posesionándose entre ellas— Si no quieres por las buenas, será por las malas. —le dijo volviéndola a besarla bruscamente mientras que con una de sus manos acariciaba y arañaba las piernas de Rukia, trato de forcejear para quitarse a ese sujeto de encima de ella, pero los que la tenían de las manos las mantenían en su sitio, mientras que el otro peli negro alto solo se mantenía de pie observando todo con una risa de satisfacción en su rostro.
Trato de gritar pero de nada le serviría, nadie la escucharía, nadie la salvaría. El pelicastaño dejo de besarla y la miro a los ojos, estaba asustada, tenía miedo y eso le encantaba a él, miro en ella terror, desesperación pero no se detendría obtendría por lo que había ido y eso le gusto, sonrió lascivo y se relamió los labios, se acerco a su oído y le susurro— Te hare mía ahora mismo princesita y veras como los dos lo disfrutaremos. —lamio su oreja y bajo hasta su cuello, Rukia solo podía temblar bajo de él, empezó a sollozar, no podía hacer nada, ese tipo era más fuerte que ella, la iba a violar, de eso estaba segura.
—No,... No déjeme —se removía una y otra vez pero sin mayor logro, el tipo con su mano libre tomo uno de sus senos por encima de su ropa y lo apretó fuertemente, haciéndola gemir por la sorpresa, no se esperaba eso, mientras que su otra mano seguía acariciando y arañando las piernas de Rukia. Sonrió triunfante subió la falda que ella llevaba, Rukia forcejeo de nuevo, sabía que era lo que seguía, pero no quería llorar, no lo iba hacer, su orgullo no se lo iba a permitir. El tipo jalo su camisa para abrirla arrancando a su paso los botones de su prenda, dejando ver su sostén, volvió a tomar uno de sus senos estrujándolo con fuerza jugando con él un rato, luego bajo a su intimidad donde igual que su camisa, su ropa interior, fue arrancada con rudeza, Rukia no creía lo que pasaba, ese tipo tocando su intimidad, entonces sintió el terror mismo, para luego sentir como ese tipo la penetraba con brusquedad con dos de sus dedos, soltó un alarido de dolor y empezó a removerse de nuevo, tenía miedo y no podía quitárselo de encima
—¡NO BASTA! —gritaba, pero ese tipo solo se divertía mas con su situación, así que la beso con violencia para hacerla callar, mientras empezaba a mover sus dedos sin el menor tacto, sintiéndola temblar de dolor— "¡NO! POR FAVOR… ¡BASTA!"— pensó, le dolía, sabía que le dolía y no podía hacer nada, así que sollozo de nuevo, no aguantaba que ese sujeto moviera sus dedos dentro de ella, pero a el no le importaba y siguió moviéndolos con mas rudeza.
Al aburrirse de eso, dejo sus senos y saco sus dedos de ella, para acomodarse mejor entre ella, se desabrocho los pantalones y bajo el cierre de los mismos, sacando así su miembro erecto, grande y grueso, se situó en su entrada y la empezó a penetrar lentamente. Rukia se removía tratando de resistirse moviendo, pero de nada le servía, movió su cabeza de un lado a otro, apretó sus ojos, la estaban violando, estaba abusando de ella, no quería, simplemente esto no podía estarle pasando a ella— No… —fue lo único que pudo murmurar, al sentirlo dentro de ella, ese tipo iba lento pero al llegar a cierta parte se encontró con un obstáculo, sonrió con lujuria y malicia.
—¿Con que eres virgen eh? —le susurro en el oído con una voz socarrona y divertida, el tipo se estaba divirtiendo a su costa— Al parecer seré primero en llevarme el gran premio —rio un poco, ¿El gran premio? Ella no era un trofeo del cual tenía que gozar— Me llevare tu inocencia y eso me gusta —sonrió en su oreja y la lamio despacio, la tomo de las caderas y en ese momento la penetro con fuerza rompiendo así su himen. Rukia lanzo un grito estremecedor no aguanto tanto dolor y lagrimas salieron de sus ojos, ese tipo estaba abusado de ella, ya no era virgen, ya no era pura, sabía que ese tipo no sería el único que se saciaría de ella, lo sabía, estaba sucia y lo único que podría hacer era pensar en Ichigo, sollozo en silencio mientras ese tipo salía y entraba en ella con brusquedad.
I&R
Ichigo bajo del auto de Isshin cargando a Karin quien se había quedado dormida en el trayecto del hospital a su casa, llegando después de las nueve de la noche. Al haber llevado a su hermana al
Hospital donde trabaja su padre, tuvo que quedarse con ella porque tenían que hacerle unas radiografías y desechar una posible fractura en su tobillo izquierdo. Estaba cansado y solo quería ir a dormir, pero esa sensación extraña que llevaba en su pecho no lo había dejado en paz después de haberse despedido de la morena en el instituto. Yuzu ya los estaba esperando en la entrada de la casa, donde gentilmente ayudo con las cosas de su hermana, al entrar, pasaron el vestíbulo subiendo las escaleras al segundo piso para llevarla a su habitación donde la menor le abrió la puerta dándole paso para depositarla en su cama, al hacerlo suspiro y salió de la habitación de las gemelas.
—Estaré en mi habitación, voy a descansar —le dijo a Yuzu acariciándole la cabeza
—Onii-chan no vas a cenar —le dijo la pelirrubia.
—No tengo hambre Yuzu, gracias —le sonrió agradecido de que se preocupara por él.
—De acuerdo —suspiro la chica— Y como se encuentra Karin-chan, Onii-chan? —le pregunto preocupada por su hermana.
—Ella está bien, Yuzu, no te preocupes. Por suerte solo fue una torcedura de grado 1, ósea no es muy grave —sonrió—. Estará bien en unas semanas —le sonrió a su hermana para que dejara de preocuparse.
—Entiendo onii-chan, pobre Karin-chan —volvió a ver a su hermana que ya hacía en su cama profundamente dormida, se le miraba serena pero con un pequeño gesto de dolor en su rostro— Y donde esta Oto-san? —se voltio hacia su hermano.
—Esta guardando el coche —recordando— Bueno Yuzu, iré a descansar, que tengas buenas noches —le sonrió revolviéndole de nuevo el cabello.
—Onii-chan! —se quejo Yuzu haciendo un puchero, Ichigo sonríe divertido y se dirigió a su habitación, entrando y cerrando la puerta detrás de sí.
—¿Como estará Rukia? —pensó en voz alta— No me ha llamado, eso es raro en ella. —suspiro, Rukia siempre lo llamaba cuando llegaba a casa o él le devolvía la llamada diciéndose que habían llegado con bien, pero ese día ella no lo había llamado— Sera mejor que le marque, a lo mejor se quedo dormida la muy tonta. —sonrió recordando que muchas veces la chica le contaba que si no le llamaba es porque al solo llegar a su casa se lanzaba a la cama cansada y se quedaba dormida.
Abrió el celular y marco ese número que ya se lo sabía de memoria, espero unos segundo escuchando el pitido del celular y… sonaba la contestadora— Rukia te quedaste dormida! —dijo al aire terminando la llamada, en eso volvió a sentir esa sensación extraña en su pecho, volvió a abrir su celular, desesperado y volvió a marcar… nada, la enana no le contestaba— ¡Por kami! Rukia contéstame —estaba desesperado— Contéstame Rukia, contéstame! —empezó a dar vueltas por todo su cuarto, revolviéndose el cabello y sin separar el celular de su oreja, le llamaba una y otra vez, decir que le dejo como 10 mensajes es poco.— Mierda! —Suspiro con frustración lanzando el celular a la cama. — Maldita enana ¿Por qué no me contestas? —grito irritado.
— Tengo que ir a verla —pensó en voz alta, volvió a tomar su celular guardándolo en la parte de atrás de su pantalón.— "Espero que estés bien enana"—pensó al salir de su habitación, bajo rápido las escaleras, su padre y Yuzu estaba viendo la tv cuando paso hacia la puerta de entrada— Voy a salir, no me esperen —dijo tomando una chaqueta y un paraguas, al parecer había empezado a llover.
—Onii-chan a dónde vas? —le pregunto Yuzu al verlo tan desesperado.
—Iré a casa de Rukia… Tengo un mal presentimiento —susurro lo último, acomodándose los zapatos— Me quedare con ella, Yuzu regresare por la mañana —le vio y se despidió de su hermana, saliendo a toda prisa de su casa.
—Cuídate mucho onii-chan —dijo Yuzu, volteando a ver a su padre, Isshin solo se encogió de hombros, restándole importancia.
—Es el amor Yuzu-chan, no te preocupes —le dijo Isshin a su hija, tratando de no preocuparla.
I&R
Cuando el pelicastaño termino y quedo satisfecho salió de un golpe de Rukia, lanzando esta un gemido de dolor. Se levanto de entre sus piernas y arreglándose la ropa, la pelinegra trato de juntar sus piernas pero el sujeto se lo impidió poniendo sus pies entre las piernas de la chica— Pueden hacer lo mismo con ella —dijo dando paso así al tipo alto y de cabellera negra larga el cual se coloco de nuevo entre sus piernas y penetrándola fuertemente, lastimándola, Rukia solo podía gemir de dolor, quería morirse en ese instante, sus lagrimas seguían y solo balbuceaba sin fuerza que la dejaran en paz, pero el tipo la tomo de las caderas enterrando sus uñas en su piel, moviéndose con brusquedad dentro de ella, sin hacer caso de sus ruegos.
El pelicastaño solo se quedo ahí observando como la lastimaban con una sonrisa de satisfacción en sus labios, el tipo que ahora la estaba violando se acerco a su oído lamiendo y bajando hasta su cuello mordiendo y lamiendo de nuevo, mientras la penetraba una y otra vez. Rukia sentía tanto dolor que creía iba a morirse, se sentía al borde de la inconsciencia, su vista estaba cada vez mas nublaba de las lagrimas que brotaban a montones.
— "Duele, Basta… no por favor… basta…. duele, duele… deténganse por favor… Ichi…go ayúdame… Ichi…go"—era lo único en lo que pensaba, que se detuvieran, que la dejara, no soportaba tanto dolor.
Cuando termino con ella, los otros dos repitieron la acción, manoseándola, mordiéndola, lastimándola, el dolor en su vientre era muy fuerte, sangraba, esos hombres la habían lastimado, la habían hecho llorar, la habían tratado como lo peor, los odiaba, pero más se odiaba a si misma por haber sido tan estúpida y tomar este atajo.
Después que habían terminado con ella, uno de los sujetos la levanto hacia el pelicastaño este se acerco a su rostro tomando sus mejillas de nuevo con fuerza, Rukia ya sin fuerzas y apenas se podía mantener en pie por el fuerte dolor provocado por esos hombres— Si dices una sola palabra de esto, tu querido padre morirá y también tu noviecito —le dijo con voz sepulcral, Rukia lo vi entre casada y aterrorizada, ese hombre la estaba amenazando si decía algo— ¿Entendiste princesita? —le apretó con mas fuerzas sus mejilla y al no recibir contestación de ella apretó con fuerza su puño estampándolo en el rostro de la pelinegra. Rukia soltó un jadeo cayendo sentada en el suelo, llevo su mano a su mejilla adolorida y sintió como ese hombre se agachaba a su altura, tomándola del pelo— NO ESCUCHE ESTUPIDA? QUEDO CLARO? —le grito con furia, golpeándola otra vez, la fuerza del golpe fue tan grande que Rukia tuvo que gritar de dolor, quedando tirada en el suelo, sucio y mojado.
— Estoy arto —dijo.— Si dices una palabra te ira peor, a ti, a tu padre y a ese chico pelinaranja que va contigo, así que es mejor que seas buena chica y guardes nuestro secreto.—le dijo sonriendo triunfante.
—No! No por favor… no diré nada… pero no los lastime, no diré nada… se lo juro —rogo al borde del colapso, estaba asustada pero ya no por ella, ya la habían lastimado demasiado para sentir miedo, pero si por lo que esos sujetos le podían hacer a su padre y más aun a Ichigo, temía por ellos, estaba temblando, no le importaba su condición ahora, solo quería que no les hicieran nada a ellos.
—Así me gusta princesita… —se acerco de nuevo a ella acariciando su mejilla, Rukia solo cerró los ojos pensando que ese tipo iba a golpearla de nuevo— Buena chica. —sonrió y en un segundo sus ojos se volvieron oscuros, levanto su mano y la abofeteo fuertemente de nuevo, Rukia volvió a quedar tumbada en el piso, el sujeto chasqueo los dientes, levantándose.— Larguemos, su trabajo a terminado —doy la vuelta, dirigiéndose a los tres hombres, ellos solo rieron a carcajadas dándole la espalda y caminando detrás del pelicastaño.
Rukia se mantuvo allí tirada en el piso, sucia, golpeada, ensangrentada, lastimada, todo le dolía, su vientre, los golpes que esos hombres le dieron, solo le quedaba llorar en silencio y esperar a que esos hombres se fueran de ahí. Se soltó a llorar gritando de frustración, nadie la escuchaba, nadie la había ayudado, se sentía sucia, impura, sentía que su mundo se le venía encima, la habían violado a ella, golpeo el duro suelo frustrada, sin querer levantarse, solo apretó los ojos ¿Porque a ella? ¿Porque esos tipos sabían de Ichigo y su padre? ¿Quiénes eran ellos?
I&R
Al salir de su casa se echo a correr directo a la casa de la Kuchiki, tomo de nuevo su celular marcándole de nuevo, espero unos segundo hasta que sonó la contestadora— "Rukia" —esa sensación en su pecho no lo dejaba respirar en paz y le volvió a marcar, sonando de nuevo la contestadora— Demonios Rukia donde estas metida —maldijo cerrando su celular molesto, estaba ya a unas calles de la Mansión Kuchiki, pero sentía que aun le faltaba mucho por llegar. Volvió a marcar, para no recibir contestación alguna de la chica y su mal presentimiento se incremento llegando a sentir esa sensación de llegar a perderla—"Por favor Rukia, dime que estas bien" —con estos pensamientos siguió su camino acelerando el paso.
I&R
Después de que esos tipos la dejaran en ese lugar Rukia lloro hasta no poder mas, sus lagrimas ya se habían secado pero ese dolor en su vientre no desaparecía del todo, al menor movimiento y sentía una punzada que la dejaba paralizada, espero unos momentos más para dejar que el dolor cesara y se levanto como pudo sintiendo otra punzada en su vientre. Se tapo con la poca ropa que le habían dejado, recogió sus cosas saliendo del callejo, ya no le importaba nada, se adentro por ese atajo saliendo al otro lado a una calle de su casa, la calle estaba desierta por la tormenta que en esos momentos caía, caminando por pura inercia hasta la mansión, no le importaba si la habían visto semidesnuda, ya nada le importaba, le habían quitado su inocencia, su virginidad, lo más puro para una mujer, se sentía sucia como una cualquiera.
Al llegar a la mansión abrió el portón de entrada a duras penas, encaminándose la entrada de su casa, abriendo la puerta y cerrándola tras de sí, dejo caer sus cosas exceptuando su celular, a unos pasos de las escaleras que daban al segundo piso, subió a paso lento por el dolor que había regresado, sin darse cuenta que dejaba algunas gotas de sangre por donde pasaba. Llegando a su habitación entro débilmente, sus piernas no daban para mas, se sentía cansada, agotada, quería morirse, entonces se dirigió a su escritorio tomando un objeto de entre las cosas que tenía en una de las gavetas y se dirigió al baño, abrió el grifo de la bañera, tomando su celular que había dejado sobre del vanitorio, luego se sumergió en el agua tibia refrescando su cuerpo, abrió el celular para realizar una llamada, esperando que le contestaran del otro lado.
—¿Rukia? —escucho decir del otro lado, se escuchaba preocupado.
—Ichigo —dijo en un hilo de voz.
—Rukia ¿Donde estas? Te eh estado llamando de hace horas y te deje varios mensajes ¿No los revisaste? —le contesto el Kurosaki casi gritando.
—¿Sabes Ichigo? —Hablo con voz queda ignorando las quejas de su amigo y continuo.— Estoy feliz de haberte conocido… —pauso.
—¿De que me estás hablando Rukia? —Le pregunto y la morena continúo ignorándolo de nuevo.
—Gracias por cada momento que has compartido conmigo —quería llorar, pero sentía un nudo en la garganta que no se lo permitía— Gracias por ser tan especial conmigo, gracias por estar a mi lado y sobre todo gracias por decirme que me querías.
—No entiendo lo que me estás diciendo enana —le dijo enojado— ¿En dónde demonios estas? —volviendo a sentir esa intranquilidad en su pecho, debía apresurar el paso, sentía que algo malo estaba a punto de pasar, escucho un sollozo ¿estaba llorando?
—¿Sabes? –le dijo sintiendo que se le quebraba la voz— Yo… -se detuvo, tomo una boconada de aire y continuo— Yo ya sé que respuesta te iba a darte, pero no es que no estuviera segura, simplemente quería hacerte esperar —rio tristemente— Te agradezco que me hayas dicho lo que sentía ¿Porque sabes qué Ichigo? —volvió a sollozar dejando así que las lagrimas salieran de nuevo.— Porque yo también siento lo mismo —sonrió melancólica.
—¿De que estás hablando Rukia? ¿Qué demonios te pasa? — se detuvo abruptamente al escuchar aquellas palabras de la ojivioleta— Dime donde demonios estas ¡Por dios Rukia! —Grito ya irritado retomando el camino, algo le decía que debía llegar a la mansión Kuchiki lo más rápido posible.
—Me gustas ¿sabes? —le dijo ignorándolo— Y desde hace mucho tiempo, tal vez… desde que te conocí, me gustabas —volvió a sollozar— ¿Sabes qué? zanahoria —bromeo débilmente— Te Amo! Y tal vez ya sea tarde para eso, pero es mejor así, no quiero serte de ninguna carga Ichigo —se detuvo secándose las lagrimas, ya no aguantaba más, no soportaba escuchar su voz y sentir que se moría por dentro, pero era mejor así, no quería darle problemas a nadie, por eso había pensando en terminar con su vida— "Sera mejor así" — pensó acomodándose dentro de la bañera.
—Mierda Rukia! No juegues conmigo —le dijo irritado— ¿¡DIME DONDE DEMONIOS ESTAS ENANA!? —ya no aguantaba más estaba desesperado, Rukia lo estaba impacientando.
Sonrió tristemente al escucharlo, seguro se estaba jalando los cabellos del enojo que seguro sentía en esos momentos, podía ver su seño fruncido más de lo normal y entonces decidió terminar con esa llamada para por fin darle fin a su miserable vida.
—¡RESPONDE POR UN DEMONIO RUKIA! ¿DONDE DEMONIOS ESTAS? —Ichigo había corrido el último tramo hasta la mansión, se había detenido en el portón y vio hacia la casa, parecía que nadie estaba, se veía desolada con las luces apagadas, pero algo le decía que la chica ahí estaba, que debía entrar, buscarla y reprenderla el mismo por todo lo que lo estaba haciendo pasar.
Un suspiro salió de sus labios— ¿Nunca cambias eh? —Se burlo y agrego un poco más seria— No lo hagas nunca Ichigo, eso es lo que te hace ser tu —se detuvo como pensando en lo que iba a decir- Te… Te Amo Ichigo, nunca lo olvides baka y espero que seas feliz… No! —se corrigió ella misma— Se Feliz Ichigo, eso no lo olvides ¿ok? —volvió a sollozar— Adiós! —y con pesar se aparto el auricular de su oreja colgando la llamada, dejo caer el celular a un lado de la bañera tomando el objeto que había llevado consigo— "Espero me perdonen papa… Ichigo" —al pensar en Ichigo no puedo evitar llorar con más fuerza, lo amaba y nunca se lo iba poder decir de nuevo, ese chico había robado su corazón y ahora no iba a poder corresponderle.
—¡RUKIA! —le había colgado— ¡RUKIA! —volvió a grita, estaba preocupado, algo le había pasado a Rukia, lo presentía, su voz le había advertido pero estaba más preocupado en saber donde estaba, quería verla, ahora— ¡MIERDA! —farfullo y se adentro en la mansión, iba averiguar qué había pasado y lo iba hacer ahora. Sentía que la entrada de la casa se le alejaba a cada paso que daba, sentía que nunca llegaría, solo esperaba que no fuera demasiado tarde y que su enana estuviera bien, el corazón le latía desenfrenado, sentía que se le saldría del pecho— "Por kami que este bien"….
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Bueno, que tal estuvo el capitulo? No me maten por favor _ ya verán que las cosas se irán solucionando para Rukia, en serio no es mi intención hacerle daño, pero entonces no habría historia como les dije antes x3
Agradezco a aquellas personas que me dejaron review en el capitulo anterior, muchas gracias por los consejos que me han dado tambié han servido bastante ^^
Que mas puedo decirles? Tratare de actualizar lo más pronto posible, pero no prometo nada, mi inspiración se dio vacaciones sin permiso y aun no regresa ¬¬ debo de ver cómo le hago para los siguientes capítulos x3
Bueno, recibo todo tipo de review, pero menos insultos eh? Pueden mandarme amenazas de muerte si lo desean por hacerle esto a Rukia x3 Pero sean amables conmigo, que soy sensible u.u
En fin nos leemos hasta la próxima, sean felices Jane! ^^/
kia-kuchiki fuera~
