Hola, aquí Crow trayendo el tercer capítulo con un día de retraso. Sé que a nadie le interesará el motivo, pero fue porque me quede enganchada con una serie que recién voy comenzando (aunque ya estoy en la temporada 2). Lo sé, mal motivo.

Bueno, eso no importa, lo que si es que aquí está el tercer capítulo. ¡Espero que lo disfruten!

Advertencia: Este es un fic shonen ai, slash, o sea, es una historia romántica del tipo chicoxchico (casi nada, pero lo es). Si no te gusta, si eres mente cerrada, si eres prejuicioso, o algo por el estilo, te invito a retirarte sin hacer ningún tipo de comentario y seguir tu vida con tus ideas sin inmiscuirte en la de otros. Muchas gracias.

Disclaimer: Los personajes y los escenarios de esta historia no me pertenecen, sino a la grandiosa J.K. Rowling. Lo único mío es la historia.


Las cinco etapas antes del amor

Etapa 3: Negociación

- Profesor Snape, ¿qué hace por aquí?- le pregunto una sorprendida Madame Pince al encontrarlo entre una de las tantas estanterías de la biblioteca de Hogwarts.

- Busco material de referencia- respondió el pocimista con tono seco. No le había gustado que lo hayan descubierto.

Porque, no. No era posible que él (él, el maestro de pociones de Hogwarts, al que el gran Albus Dumbledore le confiaba la elaboración de las pócimas y brebajes más complejas) ¡estuviera buscando información sobre ellas!

Porque estaba decidido. Buscaría alguna poción que lo curara de esa loca atracción que tenía hacía Potter. Debía buscar algo que aliviara los síntomas o, por lo menos, que hiciera que dejara de importarle la mirada de miedo y odio que le dirigía el chico desde que habían comenzado las clases de oclumancia.

Algo iba a encontrar. Debía haber algo.

En su búsqueda estaba cuando llego a sus oídos tres voces demasiado conocidas para su gusto (y una de ellas, perteneciente al causante de su desgracia).

- ¿No creen que Snape actúa más antipático de lo normal?- le oyó preguntar a sus amigos.

- ¿Cómo sería eso posible?- cuestionó Weasley, haciéndole fruncir el ceño.

- ¡No deben hablar así de un profesor!- los reprendió la sabelotodo de Granger-. Aunque, a decir verdad, si lo parece- admitió tras una pequeña pausa.

- Por si fuera poco, parece que nos sigue a todas partes, mucho más de lo usual...- continúo Potter, haciéndolo maldecir. ¿Tan obvio era?

- ¿Ustedes creen...?- empezó a preguntar Granger antes de mirar a su alrededor y bajar un poco más la voz. Snape se acercó un poco más para poder seguir oyendo-. ¿... ustedes creen que sabe sobre el ED?- terminó, desconcertando al profesor.

¿ED? ¿Qué era eso? ¿En qué se estaban metiendo Potter y sus amigos ahora?

- ¿Cómo podría saberlo?- inquirió Potter, más curioso que preocupado.

- Podría sospechar un poco... ya saben, siempre existe la posibilidad- hipotizó la chica.

- ¡Tonterías! Estas un tanto paranoica, Hermione. Ya tenemos suficiente con Umbridge, Filch y Malfoy como para que también agregues a Snape- soltó el pelirrojo, contrariado.

Así que estaban haciendo algo contra las normas de Umbridge... No le sorprendía, la verdad, pero le daba curiosidad saber que era. Y que tan peligroso era.

La campana sonó, y el trío dorado se apresuró a recoger sus libros antes de salir de la biblioteca. Snape quedo vacilante entre las estanterías, tratando de decidir si debía seguirlos o buscar el antídoto.

Finalmente se decidió. El antídoto podía esperar, tenía que redoblar su vigilancia.


Y he aquí el tercer capítulo. Sin mucho que ver con la negociación en sí, pero es lo que salió.

Voy a tratar de subir el nuevo capítulo en esta semana, aunque posiblemente no lo consiga. En todo caso, lo voy a intentar.

Bueno, ya saben, si quieren pueden dejar un review con su opinión, críticas, amenazas, etc.

Hasta el próximo capítulo.