Bueno, iba a dejar esta historia con dos capítulos pero decidí darle una tercera parte y definitiva, espero les guste, y bueno, saludos a quienes hacen posible tan maravillosa serie y sin más que decir… COMENZAMOS!

….

Solo una flor.

Capítulo final.

El día de su primera "cita" la recordaba como si hubiese sido ayer. Bridgette parecía ahogar un grito eufórica cuando fue puntual por ella, pero después de un instante se sintió incómoda, al llegar a la cafetería Félix primero de cosas triviales, no parecía dar resultados, después se dedicó a hablar de Claudia y su actitud, Bridgette solo gruñó a lo bajo antes de querer desviarse del tema por lo que el rubio le habló de la joyería que tenía puesta. Después de un incómodo silencio en el que solo lo rompieron cuando el mesero preguntó qué deseaban comer, ella pareció halagada y más incómoda con una sonrisa trémula y Félix le mencionó lo curioso que le parecía que se hubiese perforado de nuevo las orejas. Venía un punto, al ver sus pendientes se sintió idiota al no darse cuenta que eran idénticos a los de su lady y estuvo tentado por un segundo a darse de topes con la mesa, pero se contuvo al escuchar que supuestamente los aretes eran una reliquia familiar y no podía quitárselos pasara lo que pasara; Félix sonrió al darse cuenta de su gran sentido de la responsabilidad, ya que según Plagg le había explicado ella no estaba sujeta a alguna maldición como él, podía quitarse los aretes cuando quisiera pero había preferido hacerse una doble perforación a quitarse los aretes, su ego felino no pudo evitar crecer más. Le llevaron un café dulce y un pequeño postre a Bridgette y un café negro y un croissant a Félix, Bridgette mencionó que tal vez la próxima vez pudiesen ir a la cafetería de sus tíos, pero Félix no tenía ganas de ser interrogado por los familiares de Bridgette si la veían llegar con él. Siguieron hablando acerca de la escuela, las tareas, de algunos compañeros y la semana de la moda que estaba cerca, Bridgette podía ser una excelente conversadora a diferencia de Félix que lanzaba monosílabos o frases directas casi dando por terminado el tema. Aquel ambiente era brutal y Félix no sabía cómo sacar el tema a colación. Tuvo que levantarse para ir al baño y mojarse la cara, aquello era demasiado difícil.

-¿Qué pasa chico? Te vez más pálido que de costumbre.

-Estoy bien.

-Vamos, solo debes decirle quién eres, no es tan difícil.- Félix no respondió.- ¿No me digas que no sabes qué decirle a tu lady? Si como Chat Noir hablas muy bien con ella.

-Espera… ¿sabías que Bridgette era Ladybug?

-¡Pffft! Soy un kwami de más de cinco mil años, puedo sentir la presencia de Tikki, la kwami de Ladybug, donde sea.- Félix tomó a Plagg y le fulminó con la mirada.

-¿Y por qué rayos no me lo dijiste antes?- preguntó siseando aguantando las ganas de gritarle.

-Nunca preguntaste y siempre me ignorabas.- una vena en la frente de Félix pareció hincharse así que se acercó a uno de los retretes y tomó de la cola a Plagg.

-Prepárate para un viaje sin retorno enano.

-¡Nooooo! ¡Déjame maltratador de gatos!

-¡Cállate!- no pudo hacerle nada cuando uno de los encargados entró preguntando qué pasaba, Félix ocultó a Plagg y éste se hizo el desentendido saliendo de allí, pero se llevó una desagradable sorpresa de ver a Claudia discutir con Bridgette, la chica aún estaba furiosa por lo ocurrido en la escuela, Félix se acercó y pronto sintió la rabia inundarle cuando vio como Claudia con ayuda de Selina le quitaban un arete lastimándola.

-Si quieres tu arete ve por él como la pordiosera que eres.- lanzó el arete al aire, Bridgette no dudó en ir por él sin quitarle la vista dejando a Félix lívido al ver hacia dónde corría. Cuando Bridgette atrapó el arete el sonido de un coche hizo que volteara, no podía esquivarlo, apenas y tenía un pie en el suelo cuando hizo la carrera, el auto frenó de golpe y el conductor bajó viendo a la chica en la banqueta en brazos de un rubio. El corazón de Bridgette latía rápido y con fuerza por el susto al igual que el de Félix, Félix levantó la vista al ver al conductor preocupado.

-Está bien, no pasó nada…- respondió como pudo y sus ojos luego fueron a por Claudia y Selina que al ver al rubio y lo que estuvieron a punto de provocar huyeron como las cobardes que eran, ya arreglaría cuentas con ellas. Pero primero… Bridgette sintió un escalofrío y al alzar la vista vio a Félix mirarla furioso, sintió que toda la sangre abandonó su cuerpo.

El parque cerca de la escuela fue el lugar indicado para hablar.

-¡¿SE PUEDE SABER EN QUÉ PENSABAS?!

-L-Lo siento pe-pero el arete…

-¡Me importa un comino el arete! ¡Casi te atropellan es que no tienes sentido común!- Bridgette nunca había visto a Félix tan furioso, normalmente gruñía o en voz baja y amenazante te regañaba, pero jamás lo había escuchado gritar. Infló sus mejillas y desvió la mirada.

-No lo entenderías, prometí cuidar esto y…

-¡No por eso tienes que arriesgar tu vida!- pasó su mano por sus cabellos revolviéndolo.- Tengo suficiente dinero para comprarte cientos de esos, maldición.

-¿Eh?- Félix se dio cuenta de sus palabras tarde y notó como Bridgette le miraba confundida.- Fé-Félix…- Bridgette le observó con detalle, su cabello revuelto, su complexión, la forma en la que le gritó, no sabía si era correcto llegar a la suposición a la que estaba llegando, su corazón latió con fuerza en su pecho.- ¿Ch-Chat Noir?- Félix suspiró y se sentó a lado de ella, pero no como usualmente lo hacía, sino que alzó su pierna poniéndola encima de la banca en aquella pose felina que usualmente adoptaba.

-¿Sorprendida bichito?- esa sonrisa felina, esa pose despreocupada, definitivamente debía estar soñando.

-T-Tú…- felicidad, confusión, miedo, eran los sentimientos que se mezclaban dentro de sí no sabiendo cómo actuar pero al sentir la mano de Félix en su oreja lastimada su corazón latió con un solo sentimiento…amor.

-Bridgette… no vuelvas a asustarme así.- Bridgette podía ver en sus ojos angustia y miedo, ella tomó su mano y con gentileza la llevó cerca de sus labios y le dio un dulce y pequeño beso, estaba a poco de un paro cardiaco por esa acción.

-Perdón… chaton.- él sonrió, una sonrisa sincera y demasiado sensual para la pobre Bridgette.

-Creo que tenemos mucho que hablar, ¿verdad bichito?- tomó su mentón con delicadeza, acercando su rostro al de ella cuando… la pobre no aguantó más, terminó desmayada en sus brazos, suspiró pero esa sonrisa felina no abandonó sus labios.- Creo que tendremos que trabajar mucho en esto.

Y así terminó su primera "cita", tuvo que llevarla a su hogar y regresó como Chat Noir esa misma noche para poder hablar. Le agradó Tikki, y también le agradó saber que su lady tenía sentimientos por el felino negro de Paris, no solo por Félix. Y él, bien, aprendió a amar ambas facetas, la fuerte y decidida Ladybug y la dulce y algo torpe Bridgette, no fue fácil, pero valió la pena, y este día al fin ella sería completamente suya.

-Aquí viene Félix.- le dijo Allan atrás suyo, ambos vestidos con traje, obviamente, era el día de su boda. Ver a Bridgette avanzar del brazo de su tío le hizo querer ir a por ella y salir de la iglesia directo a su luna de miel, era demasiado hermosa para que otros la vieran, aquel vestido blanco parecía hecho para ella, su princesa, con un hermoso bordado brillante y en forma de rosas blancas y su cabello apenas recogido con pequeños cristales, y en sus manos, no tenía el tradicional ramo, no, solo tenía una rosa. Cuando llegó al altar tomó la mano de Bridgette prometiendo al hombre que era su tío que la protegería siempre, ambos sonrieron y en la ceremonia que se llevaba a cabo al aire libre entre campos de girasoles Félix se acercó a susurrar a su próximamente querida esposa.

-¿Solo una rosa my lady? Pensé que el ramo iba a ser tan grande como tu cabeza.

-Muy gracioso chaton, pero al final, ¿no fue una rosa la que empezó todo? Creo que era justo que una rosa marcara de nuevo esta nueva etapa.- dijo con sus mejillas sonrojadas y él no pudo evitar quitar el velo y darle un dulce beso en los labios.

-Te amo Bridgette.

-Yo también te amo Félix.- el sacerdote tosió llamando su atención.

-Aún no hemos llegado a esa parte.- varios invitados se rieron y otros, como el señor Agreste sonrió feliz por su hijo. La palabra acepto fue un simple formalismo para Félix, porque esa mujer ya era suya desde el momento en que se enamoró perdidamente de ella, todos les felicitaron y después de cortar el pastel la pareja huyó dejando a varios algo desconcertados, pero la dulce pareja estaba deseosa de poder comenzar su nueva vida de casados y al lanzar esa rosa al aire, la pequeña prima de Bridgette la atrapó junto con el hermanito de Félix, el matrimonio no pudo evitar reír al ver las manitas de los pequeños juntos, ahora esa rosa podría significar el inicio de una nueva historia, esta vez entre la pequeña y dulce Marinette y el pequeño y travieso Adrien.

-Adoro los finales felices.- dijo Tikki con un pequeño adorno en forma de flor en su cabeza y Plagg solo bufó quitándose el pequeño sombrero que Bridgette confeccionó para él.

-Mujer, siempre es lo mismo, no deberías sorprenderte, todos los Ladybug y Chat Noir terminan junto.

-Tal como nosotros.- Plagg ni lento ni perezoso tomó un enorme girasol y lo arrastró hacia Tikki. ¿Una flor?

-Siempre funciona, ¿o no mariquita?- Tikki se rió y observó a la feliz pareja subir al auto.

-¡Ah! ¡Plagg nos dejan!

-¿Qué? ¡No es justo yo también quiero mis vacaciones!- dijeron volando para alcanzar a sus todavía portadores.

Y….espero les haya gustado, gracias a todos por seguir esta historia y ya puedo dejarla como Completa. Y DEVUELVANME A NATHANIEL! Bien, bueno, dejen reviews, nada de tomatazos por piedad y sin más que decir al respecto… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HAASTA LA SIGUIENTE!