Rachel se encontraba en su cuarto poniéndose el uniforme de la cafetería donde trabaja con algunos de sus amigos, bueno solo con Kurt, Santana y Blaine, Spotlight.
Se veía en su espejo de cuerpo completo mientras se halagaba a ella misma:
— Oh, Rachel, eres tan hermosa - suspiró y vio la hora en su celular - ¡3:40! Mierda - se puso un suéter negro, tomó su bolso y salió corriendo de su departamento. Se supone que entra a las 3:30.
Cuando salió del edificio tomó un taxi ya que no quería arruinar sus botas nuevas si se iba caminando, aunque su trabajo quede a tres cuadras de su edificio.
— ¿Puede ir más rápido? - le preguntó al señor.
— Lo siento niña, no todo se puede - la castaña soltó un bufido.
En ese edificio vive con sus amigos, Rachel comparte departamento con Kurt y Santana. Quinn comparte con Brittany y Sebastian. Y por último, Finn y Blaine, por suerte en el mismo piso. El de Rachel, Kurt y Santana esta en frente del de Finn y Blaine; y el de los demás está a lado del de los aludidos.
— Gracias a Dios llegamos - murmuró Rachel aliviada y se bajo del taxi.
— ¡Oye! ¡paga, niña! - gritó el conductor del taxi.
— Por Dios - giró los ojos y le lanza 5 dólares.
— ¡Son 15! - volvió a gritar el hombre gruñón.
— ¡Lo siento, no todo se puede, anciano! - gritó y entró a la cafetería.
Dejo su suéter y bolso en un perchero que esta en una bodega donde los empleados dejan sus cosas.
—¿De nuevo tarde? - pregunto Kurt divertido mientras le daba un delantal blanco, pequeño y una libreta con una pluma.
— Estaba haciendo cosas importantes - sonrió.
— ¿Cómo hacerte cumplidos en frente de tu espejo? - rieron levemente.
— Cállate - le dio un leve golpe en su brazo - ¿Donde están Santana y Blaine?
— Santana esta en la bodega de los alimentos viendo que falta y Blaine en la cocina - Kurt se dirigió a la barra para llenar algunos saleros.
— Berry, otra vez tarde - dijo la voz burlona de Blaine mientras salía de la cocina. Se acercó a Kurt y pasó su brazo derecho por sus hombros ya que el ojiazul es más bajo que él. Rachel sonrió con ternura.
— No siempre llego tarde - la castaña frunció el ceño.
— Sí lo haces - dijo Santana mientras dejaba unos platos sucios en una ventana para que el lavaplatos los tome - Hace una semana llegaste una hora tarde.
— Hace dos meses fueron dos horas y a cantar una canción para luego irte - le siguió Kurt.
— Ayer faltaste por quedarte dormida - dijo Blaine encogiéndose de hombros.
— Ya entendí, llego muy tarde al trabajo - los fulminó con la mirada.
— Ve el lado bueno - dijo Santana - Hoy llegaste 15 minutos tarde - vio la lista de los alimentos que faltan.
— No soy la única que llega tarde - exclamó - ¿Ven? Son como yo, tambi... - Blaine la interrumpió.
— No digas que somos como tu por favor - la miró asustado - No somos nada parecidos a ti... a excepción de Sebastian - todos asintieron y Blaine ayudo a Kurt con los saleros.
— Cierto, no son como yo - sacó el lado que la mayoría odia de ella - Si fueran como yo, Santana sería buena, Blaine no sería un chico malo y Kurt no sería un chico inseguro - afirma.
— Bueno gracias, Rachel - contestó Kurt con sarcasmo.
— Lo siento - suspiró y su amigo le sonríe.
— ¡Dejen de hablar y atiendan mesas! - les grito el gerente y suspiraron.
Será un largo día.
Quinn se encontraba viendo su película favorita: "Titanic", tenía lágrimas en sus ojos al ver como Jack y Rose se decían que se amaban, para que luego Jack se soltara de el mueble donde estaba Rose para hundirse en la fría agua.
— ¿Enserio lloras por eso? - dijo su amigo Sebastian que esta sentado a su lado. La rubia tenía su cabeza recargada en su hombro.
— Cállate - suspiró - Es hermosa su historia de amor.
— ¿Cuál historia? - preguntó Seb - Se acababan de conocer, ni historia tenían.
— Pues lo poco que vivieron juntos, era su historia - sorbió la nariz y le dio tristeza ver como Rose trata de tomar el silbato de un hombre.
— Eres una exagerada - el ojiverde río por la ternura de su amiga - Esa cosa era suficientemente grande para que Rose y Jack estén en el y nadie muera.
La puerta de su departamento de abrió y entro Brittany con su gato.
— ¿Qué pasa? - preguntaron al unísono.
—Lord Tubbington trato de volver a robar un banco - suspiró triste mirando a su gato decepcionada y sus amigos la miraron entre diversión y confusión.
— Que triste - dijo Quinn.
— Lo se - Britt dejo su gato en el piso y se sentó al otro lado de Sebastian en la misma posición que Quinn.
En eso alguien toca la puerta.
— ¿Quién? - preguntó Seb.
— Espero que no sea la policía buscando a Lord Tubbington - Quinn trató de no reír.
— Su gigante favorito - dijo la voz de Finn del otro lado de la puerta.
— ¡Pasa! - gritó Brittany aliviada.
— Hola - dijo con una sonrisa - Estaba jugando videojuegos en mi departamento hasta que me aburrí y pensé: "¡Oh, Finn! ¿Porqué no invitas a tus amigos que no trabajan a Spotlight? - los otros tres jóvenes rieron - Vamos, yo invito.
— Yo voy - se apuró a decir Quinn ya que eso significaría ver a su Kurt.
— Yo también - contestó Brittany.
— ¿Seguro que no quieres ir solo por Rachel? - preguntó Sebastian.
— ¿Eh? No, no, claro que no. Solo quiero visitar a nuestros amigos - dijo Finn nervioso.
— Si, claro - murmuró - Pues, ¿Qué estamos esperando?
— ¡Hola, hola! - menciono Brittany mientras entraba al restaurante donde sus amigos trabajan. Los demás entraron después de ella.
— Hola - dijo Santana sonriendo y fue a abrazarlos, en especial a Sebastian y a Britt.
— ¡Ey! Se supone que nos estas atendiendo - le reclamó un señor que estaba con su familia.
— Ay, en un rato voy - les dijo la latina.
— Santana... - el gerente pasó a su lado.
— Esta bien - suspiró y les sonrió a sus amigos.
Los cuatro que llegaron se sentaron en una mesa que se encontraba en medio y Kurt fue a atenderlos.
— Hola - dijo cuando llega con ellos.
— Hermanito - dijo Finn y sonríen.
— Hoy seré su mesero y cantante - Quinn y Seb sonrieron instantáneamente- ¿Qué van a ordenar?
— Yo quiero una hamburguesa - dijeron Brittany y Sebastian al unísono.
— Yo rebanada de pizza - pidió Quinn parpadeando rápidamente, algo que Rachel y Blaine vieron desde otras mesas.
— Y yo... - se quedó pensando - Unos tacos.
— No me digan, - los miró con una sonrisa - De tomar... Café - los cuatro clientes asintieron con una sonrisa.
A estos ocho chicos no les importaba que hora era, en cual estación del año estaban, si era desayuno, comida o cena, ni con que lo comieran, siempre lo harían con una taza de café, les encantaba.
— Nos conoces tan bien - dijo Seb sonriendo coqueto, algo que el inocente de Kurt no notó. Pero ese movimiento tampoco paso desapercibido para Blaine.
El ojiazul sonrió y fue a la cocina a dejar sus pedidos. Cuando salió de la cocina chocó por accidente con Blaine haciendo que los menús que el más alto llevaba en sus brazos, se calleran.
— Oh, perdón - dijeron al unísono y rieron.
— Ten - le dijo Kurt a Blaine mientras le tiende algunos de los menús que alcanzó a recoger.
— Gracias, Kurtie - el aludido le dio una tímida y tierna sonrisa que pudo derretir a Blaine.
— No hay de que - volvieron a sonreír y se miraron a los ojos, hasta que la campana de que el pedido esta listo sonó y los dos chicos se sobresaltaron.
— El pedido está listo Kurt - dice Bruce, el cocinero.
— Si - murmuró y le dedicó una ultima mirada a Blaine.
Rachel por otro lado esperaba que los dos pedidos de su cliente estuvieran listos, eran simplemente una hamburguesa y una Coca-Cola. La campana sonó y Bruce le dijo que eran los de ella, los tomo y justamente cuando se da la vuelta, choca con una chica de cabello rosa más alta que ella, haciendo que la fría bebida quedará por toda su linda blusa.
— ¡¿Pero qué te pasa?! - exclamó la chica furiosa. Todo el restaurante volteó al escuchar los gritos.
— Lo-lo siento, de ver-dad - dijo Rachel nerviosa.
— ¡¿Acaso eres idiota?! - Santana se acercó a las dos chicas. Todos prestaban atención al espectáculo.
— ¿Qué pasa aquí? - preguntó Santana y Rachel se preocupó más.
— ¡Este feo hobbit con una nariz enorme, me hecho el refresco en mi blusa! - grito con su voz chillona.
— Okay, primero: no grites, de por si ya llamas la atención con tu cabello, ahora imagínate tus gritos. Segundo: fue un estúpido accidente y tercero: no le vuelvas a decir hobbit, solo yo le digo así - contestó la latina molesta.
— ¡Mejor cállate! - le respondió la chica - ¡Deberían despedirla, es una estúpida!
Todos veían la escena intrigados, con gracias y los amigos de las chicas, preocupados por como estará Santana. En eso llegó Kurt ante la mirada de Rachel.
— Okay, Santana tranquila - miró a la chica de pelo rosa y sonríe nervioso.
— Me las va a pagar - murmuró .
— Ya... no vale la pena - le susurró pero la pelirosa escucho - Esa chica esta exagerando demasiado.
— ¿Qué has dicho niño?
— ¿Eh?
— ¡¿Qué no valgo la pena?! - volvió a gritar.
— No, no quise decir eso - Blaine se comenzó a acercar.
— Oh, si claro. Ahora verás quien esta exagerando y quien no vale la pena. - tomó una malteada que estaba en una mesa y se la hecho en la cabeza al pobre Kurt.
Todo el restaurante quedó en silencio para después comenzar a murmurar.
— Mierda... - murmuró Kurt y apretó los labios.
— Kurt... - dijo Rachel en shock.
— Esa me la pagas, Rosita Fresita - Santana se abalanzó y la empezó a arañar. Todos trataron de separarlas.
Que lindo día, ¿No?
Como verán, este fic es basado en mi serie favorita, Glee, y Friends.
Habrá contenido boyxboy y girlxgirl. Si no les gusta, lo siento, no pienso cambiar eso.
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