Capitulo 3
No serás mejor que yo.
Lilian abrió sus ojos con pesadez, ciertamente le dolía todo el cuerpo, así que llevo una mano a sus ojos bloqueando la luz que se introducía por la rendija de su ventana. Sintió un calido cosmos que ayudaba a disminuir el dolor, ese cosmos tan familiar. Abrió de golpe los ojos y se levanto de la cama, emitiendo un leve gemido de dolor.
-No hagas eso, quédate acostada- ordeno una voz, mas que orden era una petición, lo que mas le asombro era ver quien era.
-Ca… Camus…- Estaba sorprendida pero a la vez algo molesta, sentía una mezcla de emociones
-Descansa, con mi cosmos no sentirás dolor- Y al terminar de decir esto encendió su cosmos, desvaneciendo el dolor que torturaba a Lilian.
-No todas las heridas son físicas- hablo con voz seca la joven cabellos castaños, en esos momentos no llevaba mascara, mostraba sus hermosos ojos verdes, como dos hermosas piedras esmeraldas que contrastaban con su blanca piel. Camus, Mu, Mili y las demás amazonas eran las únicas que la habían visto sin mascara.
-Acepto que esta vez me pase- Camus se trago su orgullo
-Siempre es lo mismo- hablo mientras se daba la vuelta, dándole la espalda a camus quien suspiro.
-Quizás tengas razón-
-Pero no haces nada, para ti lo importante es ser el mejor, igual que mi hermano- Lilia sonrió con nostalgia –el siempre ha sido así, siempre tiene que ganar, no puede perder… se parecen demasiado-
-Lo siento- hablo Camus sentadose ahora al lado de ella, pero ella no se volteo.
-De que sirve que te disculpes, si a la final harás lo mismo, siempre….-
-Esta vez te prometo que no lo volveré a hacer, no volveremos a discutir, menos por ese escorpión súper desarrollado-
-no te creo- Lilian ya estaba hastiada de tantas excusas, siempre era lo mismo.
-Lilian te amo- dio en el clavo, siempre que camus le decía te amo a Lilian ella no podía rehusarse, pero no esta vez no caería, no se lo dejaría tan fácil.
-Déjame pensarlo- hablo –ahora estoy cansada- Camus suspiro resignada, no sin antes darle un beso en la frente, dejo que su amada descansara, luego hablarían mas tranquilamente.
Mientras tanto en otro lugar, en las arenas del coliseo, varios caballeros llevaban a cabo su entrenamiento, justo en ese instante, Luzbel entrenaba con Aioros.
-Concéntrate Luzbel- La joven trataba de acertar un golpe en su maestro, pero algo siempre se lo impedía, o era su amor, o simplemente porque el era mas rápido.
-eso trato maestro- Luzbel nuevamente arrojo un golpe que fue detenido por mano derecha de Aioros.
-Te falta mucho, vamos puedes hacer algo mejor que esto- ordeno, Luzbel aprovechando la posición con su piernas derecha asesto un golpe enviándolo al suelo, lo que no calculo es que ella también cayo, ya que el la tenia sujetada de la mano.
-0.0!- Luzbel se coloco roja como un tomate, estaba encima de su maestro, en una posición que de lejos se veía una X
-Hey… vayan a un hotel- se burlo Milo quien iba pasando por ahí, Aioros sintió que la sangre subía por su cara.
-¿estas bien Luzbel?- pregunto Aioros, luzbel algo en shock asintió, mas no se quería levantar, estaba muy cómoda sintiendo a su maestro tan cerca.
-eh.. lo lo siento…- Luzbel se levanto y se sacudió el polvo, para luego tenderle la mano a su maestro.
-Gracias- acepto el mientras se levantaba.
-¿están bien?- la voz de la inconfundible amazona de virgo apareció.
-Eh… si solo fue u resbalón- dijo algo apenado.
-A cualquiera le pasa- hablo con calma shaka, para luego girarse en dirección a Mu-¿me podrías hacer un favor?- pregunto, Mu dejo de entrenar a Kiki y se acerco
-¿En que puedo servir?-
-Podrías pasar el resto del día con mi Elisa, estaré ocupado, el patriarca me pidió hacerme cargo de unos asuntos diplomáticos-
-¿mi Elisa?- interrumpió Milo –Oye shaka porque, es que nunca me he dado cuenta que tienes una aprendiz?-
-Quizás porque solo te fijas en ti y no en los demás- Mas de un caballero se sorprendió, shaka nunca hablaba de ese modo, al contrario era pasivo.
-Vaya… ¿en verdad es tu hermana?- pregunto Milo ahora mas interesado por la actitud del caballero, lo que hizo después lo sorprendió a mas aun –Creí que aquí todos éramos huérfanos, sin familia sin hermanos- reto Milo
-¿Importa si ella es mi hermana?- hablo Shaka, jalando por la cintura a la joven rubia, quedando los dos demasiados juntos, demasiado para ser hermanos.
-¿Esa acción contesta mis preguntas?- reto Milo con su mirada a shaka, quien repentinamente abrió sus ojos.
-dedúcelo- respondió –Y te prohíbo que te le acerques a mi Elisa- Nuevamente estaba ese "mi" se suponía que shaka el guerrero mas santo y cercano al gran maestro, jamás se le vio una pareja, pero sus acciones decían otra cosa.
-Eso lo veremos- Dicho esto Milo se dio la vuelta, no degusto la actitud pero nada se podía hacer.
Continuara….
