Hallo! Aquí el capítulo nuevo, espero que les guste ;)
Enjoy!
Capítulo 3
More bitter than bittersweet
—Lo siento Charles, pero no me parece - dijo molesta la hermana del nombrado y se fue a su habitación.
¿Que había sucedido?
Simple, Charles había estado actuando raro, efectos desconocidos por supuesto, pasaba mucho tiempo con el maestro alemán, y aunque alegaban que solamente eran amigos, pero la compañía mutua, había provocado ese agridulce sentimiento en el profesor suplente.
Él y su hermana siempre se contaban todo, aunque jamás había dicho en su vida que se estaba enamorado, ya que ese sentimiento no lo había sentido muchas veces.
—Al fin me dirás que te pasa.
—Pues es que...
—Charles has estado muy raro, te la pasas mucho tiempo en el celular revisando tu bandeja de mensajes, sonríes a ratos como idiota... suspiras todo el tiempo...y...tus ojos tienen brillo especial... Oh Dios, ¡Alguien te gusta!
— ¡No!...Bueno si quizás un poco.
— ¿Un poco? ¿En serio? ¿Quién es? ¿Lo conozco? Porque estoy segura que es un hombre... - el silencio de Charles había sido respuesta suficiente —Ay no, Charles, no me digas que...
El castaño sonrió tiernamente, dando a entender quién era el hombre que lo tenía así.
La cara de alegría de Raven se desvaneció, no mal interpreten, Raven amaba mucho a su novio, y quería mucho a Erik como un amigo con quien jamás tuvo una relación, pero lo conocía, y sabía que las cosas no acabarían bien.
—Noto tu alegría - dijo en sarcasmo — ¿Te molesta?
—No es eso, es sólo que... no, no puede gustarte Erik.
— ¿Por qué no? Que yo sepa, ha estado con otros hombres, no está casado...
—No has visto todo de él, te lo digo porque eres mi hermano y te amo, Erik no es un buen partido, es un buen amigo, pero en relaciones interpersonales es un desastre - suspiró enojada —Lo siento Charles, pero no me parece.
Y eso fue lo que sucedió.
Emma escucho todo y en cuanto su amiga se fue, ella fue inmediatamente a hablar con el otro telépata.
— ¿Es verdad Charles? ¿Sientes algo por Erik?
—Pues sí, no me digas que tu también estas molesta, porque para recordártelo tú...
—Sí, sé lo que hice, y no estoy molesta, es solamente que... bueno... él hace algo que no es moralmente correcto, según él no es algo malo, pero en realidad no se fija en lo que hace - suspiro, sabía que el castaño quería saber más, aunque eso significaba saberlo por terceras personas —Charles, si hay tanta confianza entre ustedes, creo que podrías preguntarle discretamente, yo tengo un buen presentimiento contigo, pero si no quieres perder esa amistad, lo mejor sería que no te hagas ilusiones.
Eso recordaba el castaño mientras caminaba con Erik, cada uno con un vaso con café de un restaurante.
— ¿Estas bien Charles?
— ¿Eh? Si, si estoy bien...
—Conozco esa mirada, ¿Quieres preguntarme algo, verdad?
—Bueno, pues... si ¿Tuviste novia? - su pregunta lo dejo algo descolocado, pero no ofendido, no era un tema secreto.
—Una oficial, sí, pero no duramos mucho.
Pasando por una calle, un chico, delgado, con pinta de alguien depresivo, miro al hombre más alto con total atención.
"¿Es Magnus? Sí, es Magnus, y está con su novio" el sentimiento de alegría mezclada con tristeza lo embargo por causa del chico... ¿Magnus? después volvió a escuchar ese nombre pero esta vez como si alguien lo estuviese llamando, pero Erik hizo caso omiso al llamado, era esta vez un chica que iba con sus amigas, la chica supuso que se había equivocado de hombre y siguió triste su caminata.
Cuando llegaron a la plaza se decidieron a descansar de su paseo.
— ¿Magnus? - llamo el chico, Erik lo volteo a ver.
—Ese es mi segundo nombre, ¿Cómo lo supiste?
—Un chico te vio, y te llamo Magnus en su mente.
—Ese nombre... bueno, lo uso para ocasiones especiales.
— ¿Q-Qué tipo de ocasiones? - el alemán dio un suspiro, decirlo ante su amigo no sería cosa fácil, Charles pudo ver los recuerdos de Erik conforme él le contaba la razón.
—Utilizo mi segundo nombre, cuando me involucro sexualmente con alguien, sólo con personas que conozco en los bares, a las tres de la mañana todo termina - así que cuando le llaman Magnus, los ignora, no quiere que le empiecen un drama de la otra noche, mejor que ese hombre quede en sus recuerdos como sólo una experiencia más y no como algo que les podría dañar —Es darse placer mutuo ante la necesidad, no una relación amorosa, no le veo nada de malo, además que las personas con las que he estado saben a lo que se atienen - pero, nadie manda al corazón.
El chico miraba asombrado por la gran información que escuchaba, Erik no podía ser esa clase de hombre, quizás fue porque un gran amor lo traicionó y por eso se volvió así.
—Si te preguntas si tuve una novia, pues si, se llamaba Magda - al parecer la quería mucho, aunque no mostraba afecto en público, es más, la trataba como su amiga—Y sí, me engaño, me enfade obviamente, pero no porque mi corazón estaba roto, sino porque ella no tuvo el valor de terminar primero - Charles pudo ver en la memoria de Erik que al día siguiente de ese día llegó con una marca en el cuello y su humor de siempre, tenía esa mala costumbre desde hace tiempo, sólo que la retomo cuando terminó su relación.
Entendió cuando Raven le dijo que su amigo era un completo desastre en las relaciones de pareja.
—No he estado con nadie del trabajo por el hecho que sería incomodo ver a esa persona cada día, no se sabe si, al igual que yo, olvidara todo, o se empeñara en hablar, prefiero ir a lo seguro, además que si se tratase de un amigo sería peor - dijo dando otro sorbo a su café late, en realidad Erik jamás había sentido el agridulce sentimiento del amor de pareja, sólo existía el amor familiar a su madre, pero nadie más, jamás se había atrevido a amar, no lo veía conveniente, no importaba con cuantas personas salió o solo tuvo sexo, jamás hubo una conexión especial.
—Ya veo - respondió con simpleza pero sintió que habían acabado con sus ilusiones. Era lo mejor ¿Verdad?
—Adivinare, debes pensar que soy un idiota insensible - esperó, ya que no era la primera vez que le decían algo parecido, era la verdad, pero Charles no era ningún santo tampoco, sus relaciones, en cuanto se hacía más largas las cortaba y de nuevo estaba con otra persona, ahora entendió todo.
Si se enredaba con Erik, sería algo incómodo ya que este lo abandonaría a las tres de la mañana, y no serían capaces de hablar, uno por culpa, otro por miedo y se distanciarían, la bella amistad se arruinaría y aunque se marcharía después, todo cambiario para mal.
—Pues sí - el otro rio ante la respuesta —Claro, yo no soy ningún santo, no tengo derecho a criticarte.
—No te creo, estoy seguro que fuiste criado por santos puritanos.
El castaño rio ante lo dicho, era todo lo contrario, no podía creer que Erik pensara que era una pera en dulce.
—Bueno mi relación no fue muy buena con mi familia - dijo mirando el cielo, miro el rostro interesado de su amigo dándole a entender que quería que continuase aunque también decía "Quiero saber más de ti" —Mi padre murió muy joven, mi madre se casó sólo a los meses de su muerte, el sujeto era un bruto, y venía con un hijo que era mil veces peor, la forma de ser de mi padrastro, hermanastro y mi madre que empezó a beber compulsivamente, hizo que huyera a Oxford con Raven - dio un trago a su café recordando tantos eventos pasados —Pasaron los años y no los he vuelto a ver, eso es todo.
Erik se sintió algo mal por siempre hablar de su madre y lo cariñosa que fue con él.
—No te sientas mal Erik, tú tampoco tuviste una vida fácil, y esos recuerdos con tu madre es algo valioso, así como yo con Raven.
—Gracias por contármelo, agradezco la confianza.
—Yo igual.
Sí, lo correcto era que jamás lo sepa, pero para evitar que cometiese la locura de decirle lo que cenia o peor aún, de besarlo, debía alejar a Erik de él, pero de forma sutil.
Con el pasar de los días, el profesor intentaba evitar las salidas con Erik, ponía miles de excusas, pero no se negaba a sus partidas de ajedrez, pero ya no iba tan seguido al restaurante de su cuñado, porque sabía que se encontraría con él. Aunque sus excusas a veces no eran válidas, como la de sus encuentros en su casa para jugar ajedrez y jugar con sus perros, al final cuando quería alejarse más, lo veía sonreír y su voluntad de alejarse se iba directo al drenaje, le encantaba verlo reír.
Esto era malo, muy malo.
Sin decir nada a nadie se animó a ir sólo a ver una película.
Fue tranquilamente a comprar la entrada era para una película de media noche, era algo rara pero la trama era buena cuando fue comprar palomitas se chocó con…
—Lo siento... ¡Erik! - respondió de inmediato, el chico también iba sólo al parecer.
—Hola Charles - respondió tranquilo, pero extrañado — ¿Qué película vienes a ver? - ¿Con quién?, también quería preguntar pero no quiso sonar entrometido y mucho menos celoso.
—Pues a ver Frank (1) y esta vez me aventure a venir solo.
¡Mierda! Había pensado en voz alta.
—Vaya, yo igual, ¿Por qué no entramos juntos?
El profesor no podía inventar una excusa valedera así que acepto sentarse al lado de su amigo, al ser tan tarde no había muchas personas.
La película era entrenada, su humor era algo oscuro, pero divertido, a veces comentaba con Erik, reían, y se sonreían, fue una salida fantástica.
Al salir, Erik insistió en acompañarlo hasta su casa, ya que era peligroso.
Pasando por la calle, escucharon un grito de ayuda.
Una jovencita que tenía signos de ser mutante, estaba por ser atacada por un humano en estado de ebriedad.
El sujeto era un tipo gordo y calvo pero lo suficientemente fuerte como para poder acorralar a la chica.
Antes de que el tipo la tocara un golpe lo hizo retroceder, Erik había encestado un buen gancho mientras que Charles había ayudado a la jovencita y le dijo que se marchara.
— ¿Por qué me detuvieron? Iba a hacer un favor al mundo matando a otro fenómeno.
—Por tipos como tú los mutantes somos mal vistos - dijo Charles intentado calmar a su amigo quien se veía más molesto.
—Ustedes también son monstruos, debería morir antes de que...- no dijo más palabra al ser clavado en la pared más cercana con varios objetos metálicos, Erik bufo y se fue con el castaño dejando al sujeto clavado en la pared.
— ¿No fue muy drástico dejarlo clavado en la pared?
—Si ese tipo hubiera intentado hacerte algo a ti, lo hubiera matado...
— ¡Erik! – regañó.
—Es la verdad, quisiera proteger a todos los mutantes que son humillados y quiero protegerte - se había dado cuenta que sus palabras eran comprometedoras —Bueno... es que obviamente eres pacifista, necesitas que alguien te proteja - dijo con nerviosismo —Bueno... eh... vámonos - el alemán se adelantó y no pudo ver el gran sonrojo en el rostro de Charles.
Cuando se despidió de su amigo, fue directamente a su habitación, se recostó en su cama, reflexionando en lo que había pasado y había llegado a la fatídica conclusión.
Estaba enamorado.
Estaba enamorado de Erik Lehnsherr.
Pero no quería arriesgar esa gran amistad, ambos estaban bien, así como amigos, si decía algo fuera de lugar, o hacia algo que diese a descubrir sus sentimientos, la amistad se iría al diablo.
Y jamás pensó en que el amor fuese tan amargo.
Pasaron los días más rápido de lo que recordaba, y se encontraba en la pequeña reunión con sus colegas despidiéndose del maestro de biología.
Ahora Charles iría a la universidad de Westchester como maestro de genética, ya no se verían mas de lunes a viernes, aún quedaban los fines de semana, pero no sabía si al final el castaño tendría tiempo para ir con él...
En ese último fin de semana.
Jugaron ajedrez como siempre.
¿Sería su última noche de ajedrez?
¿Ya no lo vería en Diablo Rojo?
No lo sabía pero no quería dejar de verlo.
—Erik - llamó suavemente —Erik, es tu turno.
—Eh, ah sí...- respondió algo confundido y movió una de sus fichas.
—De verdad estas distraído - dijo con una sonrisa victoriosa —Jaque mate mi amigo - su sonrisa se cambió cuando no vio gesto alguno del alemán, estaba demasiado sumido en sus pensamientos —Erik ¿Estas bien?
— ¿Eh? Sí, estoy bien sólo estoy cansado.
—Deberías descansar más - Charles pudo ver en la mente de Erik que este lo iba a extrañar.
Claro, según él, como un amigo extraña a otro...amigo...
— ¿Jugamos otra partida? - Erik preguntó esta vez.
Charles asintió con suavidad, esas partidas las atesoraría para siempre.
Cuando el reloj marcó las doce, ya era momento de irse.
Erik fue el primero en bajar, y justo cuando el castaño estaba bajando se resbaló de un escalón.
Afortunadamente el alemán pudo evitar la caída atrapándolo entre sus brazos.
—Gracias Erik - sonrió aliviado, pero la sonrisa se desvaneció cuando se miraron fijamente.
El tiempo se detuvo.
Sus labios estaban a sólo milímetros de tocarse.
Pero el ladrido de sus perros al ver un gato los despertó.
La incomodidad fue muy grande, estaba a un maldito paso de arruinar todo.
—C-Creo que debo irme ya se hace tarde...
—Sí, ya es tarde, nos veremos otro día...
Charles se marchó con un leve movimiento de su mano, ya no lo vería mañana. La universidad lo mantendría mas ocupado, tal vez ya no se verían dentro de semanas, meses...
Tomó su chaqueta y se marchó a uno de sus bares favoritos para ligarse a alguien, la necesidad lo llamo ¿o era la tristeza?
Tenía tiempo de no ir, ya que muchas veces, no podía ir porqué se quedaba con su amigo hasta altas horas de la noche jugando, o charlando.
Cuando entro a ese bar, solo tuvo que estar media hora, para que un chico empezase a seducir, pero había algo raro, quería hacerlo, pero no con cualquiera. Pensó en el castaño que se había ido hace solo unas horas...
Pago su cerveza y se marchó a su casa, no tuvo su típica noche de sexo, esta vez sólo fue él y su mano y el rostro de cierto castaño de ojos azules en su mente.
Jamás había sentido amor...
Y ahora que lo sentía, fue lo más horrible que pudo haberle pasado.
En vez de ser agridulce como decía su madre.
Era el sabor más amargo.
Continuara...
(1) Es la película que protagonizo Michael (Erik) en 2014 la cual recomiendo mucho es muy buena, no tomen mucho en cuenta el año.
Espero que les haya gustado.
