Tan pronto como la puerta de la habitación se cerró, Draco empujó a Ginny lejos de él y sacó su varita. Apuntando hacia el pomo de la puerta, murmuró algo incomprensible, sin duda, un hechizo fuerte para cerrar la puerta.
-¿Preocupado de que alguien entre aquí, Malfoy? -Ginny le preguntó, frotándose el trasero, sobre el que había caído.
-En realidad, sí. Cuando tu hermano está enfurecido, podría matar a cualquiera, incluyéndome si realmente quisiera. Sólo espero que no se rompa la puerta.
Al instante, Ron comenzó a golpear la espesa puerta de roble desde el exterior.
-No hay que preocuparse, Malfoy. Estas puertas están encantadas para no romperse bajo el abuso físico.
-¿Cómo lo sabes?
-¿Piensas que Fred y George nunca lo intentaron?"
-Pues bien, creo que estamos a salvo durante un tiempo. El hechizo que puse en la puerta no puede abrirse con Alohomora y como Granger no está con los dos idiotas, dudo que sepan otro hechizo para abrir la puerta.
-Probablemente es cierto, ninguno de ellos es bastante brillante.
En ese momento, una voz en el otro lado de la puerta dijo –Alohomora-. Ginny estalló en un ataque de risa, que fueron silenciadas sólo por Draco poniendo su mano sobre su boca y atrayéndola hacia su pecho. Aunque a Draco no le gustaba la cercanía, la técnica era afectiva.
Cuando los golpes reanudaron, Ginny se liberó de sus brazos y se volvió hacia él con curiosidad.
-Entonces, ¿qué fue eso?
-¿Qué fue qué?
-Oh, no actúes como si no supieras, ¿ese beso? ¡No estoy pagando por meter tu lengua en mi garganta!
-Ah, que bien, verás Ginevra... Lo hice por cinco razones. Uno, no se habría visto realista si no lo hubiera hecho. Dos, me valoro por mis habilidades de interpretación. Tres, un Malfoy siempre hace mejor que aquello que se esperaba de ellos. Y cuarto, sabía que sería una buena manera de conseguir otros tres galeones de ti.
Ginny suspiró. -Sí, sí. ¿A que estamos ahora? Dieciocho ¿verdad?
Malfoy asintió con la cabeza.
-Está bien, pero dime la última razón por la que hiciste eso.
-Muy sencillo: Tú sabes que te encantó. -Él sonrió y Ginny resistió la tentación de darle una bofetada.
-¡No me 'encanta' Malfoy! Yo sólo lo hice así para que Ron y Harry lo creyeran. Yo también estoy orgullosa de mis habilidades de actuación.
-¿De todas maneras, por qué quisiste que hiciera esto?
-Eso no te importa, así que no te lo diré.
-Oh, vamos Weasley. Dime y yo sólo te cobro diez galeones. ¿Qué te parece?
Ginny pensó por un minuto. Pensamientos de ahorrar para sus nuevas túnicas rebasó el orgullo de la familia y ella asintió.
-Está bien, te lo diré. ¿Sabías que Harry y yo empezamos a salir a principios de año?
Draco asintió con la cabeza.
-Pero fue muy difícil al principio porque algunas personas no estaban de acuerdo. Él es el gran y maravilloso Harry Potter y yo soy solo una Don-nadie de quinto año: Ginny Weasley. Bueno, finalmente salimos de eso e iba bien por un tiempo. Últimamente, había estado actuando muy raro. Él a duras penas hablaba conmigo, excepto en la sala común de Gryffindor. Pensé que era raro, pero no me importaba. Pensé que estaba enamorada de él. Y entonces, esta mañana, cuando entré al Gran Comedor, vi a Harry con Cho sentada en su regazo. Estaban hablando al principio, pero luego comenzaron a besarse. Exploté y corrí hacia él. Sin pensarlo, agarré a Cho del pelo y la tiré al piso. Mientras ella estaba gritando, me agarré de los hombros de Harry y lo sacudí, gritando algo acerca de cómo era un jodido imbécil. Ron me quitó de encima de él y con la ayuda de Dean consiguió que me sentara. Todo lo que hice fue mirar a Harry. Hice intentos de estrangularlo, pero mi hermano me mantuvo quieta. Finalmente arrojé el vaso de jugo de calabaza hacia Ron y se escapé. Fue ahí cuando decidí venir a encontrarte, y pues, ya sabes el resto.
El único movimiento Draco había hecho durante el discurso de Ginny fue a apoyarse contra la pared y cruzar los brazos.
-¿Eso es todo?
-¿Qué quieres decir con 'eso es todo'? ¡Mi novio me engañó!
-¿Y?
-¿'Y'? -Ginny estaba tan aturdida que no podía hablar.
-No es nada nuevo Weasley. Sucede todo el tiempo en Slytherin. De hecho, atrapé a Pansy engañándome el miércoles pasado.
-Bueno, ¿no estás loco?
-No.
-¿Molesto tal vez?
-No, ya ha dejado de molestarme.
-¿Te refieres a que lo ha hecho antes?
-Todo el tiempo. He salido con Pansy diecinueve veces desde el tercer año y ella me ha engañado cada vez. Todavía no sé lo que ve en Flint.
-¿Flint? ¿Cómo en Marcus Flint?
Draco le dio una sonrisa cansada-. Sí, el maldito bastardo.
-¿Por qué te iba a engañar a ti con él? Ese tipo es muy feo y no demasiado brillante.
-¿Eso fue un cumplido, Weasley?
-Supongo que sí. ¿No te sientes especial?
-Cálido y hormigueando por dentro.
Draco se acercó a la mesa más cercana y se sentó en una silla. Inclinando la silla hacia atrás, puso los pies sobre la mesa y cruzó las manos detrás del cabeza.
-¿No tenemos que ir a clase? -Preguntó Ginny. Ella estaba de pie junto a la puerta con los brazos cruzados, dando golpecitos con el pie.
-¿Preferirías aparecer con media hora de retraso y que el profesor se ponga como fiera, o faltar a clase, y que nadie se dé cuenta?
-Faltar, supongo.
-Eso es lo que yo pensaba. Ahora, coge una silla. Tenemos que esperar hasta que la clase haya terminado para que Filch no nos vea.
Vacilante Ginny se acercó a la mesa al lado de Draco, sacó la silla y se sentó frente a él. Él estaba recostado con los ojos cerrados, moviendo el pie de ida y vuelta al ritmo de una canción en su cabeza. Ginny puso su cabeza sobre la mesa, pensando que tal vez un poco de sueño le ayudaría a sentirse mejor, encontrando incómoda la posición trató de acomodarse. Después de probar muchas, ella se encontró acurrucada como una bola sobre la mesa.
Draco abrió los ojos y arqueó una ceja en dirección de Ginny-. ¿Estás bien Weasley?
-Vuelve a dormir, Malfoy.
-Está bien, se grosera conmigo después de que acabo de ofrecerte un corte en nuestro pequeño trato. Me encanta cuando la gente es grosera conmigo, es por eso que tengo una reputación limpia y sin mancha.
Ginny de mal humor se acurrucó de nuevo en una bola, pensando en cómo Malfoy era un mimado molesto. Cuando finalmente llegó la hora para que se fueran, Ginny se puso de pie y salió de la habitación sin siquiera mirar a Malfoy.
-Tráeme mi dinero mañana, Weasley. Nos encontraremos aquí después de la cena. No llegues tarde.
Ginny no le prestó atención. Seguía contemplando la opción de no pagarle por completo.
¡Hola! Espero que a ustedes les guste el capítulo tres. Muchas gracias a alexia evans12 y karim por sus reviews. ¡Significan mucho para mi! Hasta luego.
Bueno, aquí está el tercero! :D
Faltan reviews, pero aquí está!
5 reviews = actualización INMEDIATA!
(Capítulos listos… :P)
Con amor,
Old Brown Shoe :3
