CAPITULO 3

COMIENZAN LAS SOSPECHAS.

KONNICHI WA A TODOS.

SOLO RECORDA QUE LA SERIE DE INUYASHA NO ME PERTENECE, ES PROPIEDAD DE LA GRAN RUMIKO TAKAHASHI (a la cual no le agradezco la existencia de Kikyo), LO UNICO QUE ME PERTENECE ES ESTE FIC (claro que si me regalaran a Inuyasha, Kouga, Sesshoumaru, Miroku y Houjou, yo los recibiría gustosa, a y de pilón a Suikotsu, no estaría mal)

LOS AMO MIROKU Y SESSHOUMARU

Advertencia: Si el siguiente capitulo no lo subo, es porque ya no estoy en este mundo gracias a Kagura y Sango, jijiji.

SIN MÁS QUE DECIR, PROCEDAN A LEER.

-"Los personajes hablan".

-"Algo del pasado que se esté pensando en ese momento".

-"Pensamiento de los personajes"

(Doy mi opinión o aclaro algo)

"GRITO"


Después de que el niño se presentó comenzó el interrogatorio, ahora que sabia el nombre del niño, quería que la miko le aclarara ciertas cosas-"¿Por qué usa tu apellido y no el de su padre?, ¿acaso no lo reconoció?"

-"No, y yo quise que así fuera para no tener problemas en el futuro".

-"¿Por qué habrías de tenerlos?"-Inuyasha notó que Aome se había puesto nerviosa.

-"Piensa algo rápido Aome, y tranquilízate, no dejes que las cosas se te salgan de control. Listo, ya sé que diré"-"Bueno…es que…si Houjou y yo nos separamos el niño se quedaría conmigo sin ningún problema".

-"Pero…por lo que sabemos, el joven Houjou es igual en apariencia y carácter que Akitoki, no creo que sea capaz de quitarle al pequeño"-(mi amor, para la próxima ¡QUEDATE CALLADO!) la observación del houshi hizo que Aome se pusiera aún más nerviosa.

-"Lo sé…pero".

-"Quería estar segura, ¿no es así?"-la mirada que Sango le había echado a Miroku, fue suficiente para que remediara su error (gracias socia).

-"Así es monje Miroku".

Inuyasha no veía muy convencida a la chica, así que decidió continuar-"Quizá durante este tiempo ese tipo ha cambiado y ahora es capaz de hacerlo".

-"No, Houjou es incapaz, el me aceptó aún sabiendo que en ese tiempo no lo amaba"-y según el beso que el hanyou le había dado, llegó a la conclusión que seguía sin hacerlo.

-"Y ahora me imagino que lo quiere, si no, no estaría este niño"-definitivamente Miroku se había unido a Inuyasha para atormentarla.

-"Claro que lo quiero, hemos estado juntos desde que Kouguita nació, él no pudo estar durante el embarazo porque fue a estudiar a otro país y yo no quería ser una carga"- dijo la chica rápidamente al darse cuenta de su error, pues tendría que haber dicho que estaba con él antes de que el niño naciera-"lo quiero demasiado y se que él a mí también"-a Inuyasha le alegró que la chica hubiera dicho que quería al bobo y no que lo amaba, pues ambas palabras tienen diferentes significados.

El hanyou no quería quedarse con la duda de algo que le llamó la atención-"¿Y, por qué se llama Kouga?"

-"Esa es una larga historia".

-"Bien, dejemos de hablar y cenemos, mañana comenzaremos con nuestra nueva aventura"-Sango vio que su amiga estaba inquieta por el interrogatorio, así que decidió salvarla y Aome se lo agradeció internamente.

La cena transcurrió con calma, Aome interrogó un poco a Shippou sobre su progreso para ser un gran kitsune, el zorrito al parecer había logrado subir 3 rangos más en ese tiempo, se le había dificultado un poco más pues no había contado con el apoyo de Inuyasha y los demás, pero como bien le dijo Aome, eso era lo mejor, ya que aumentaba por sus propios meritos, no porque lo ayudaban.

Después preguntó por el resto, y le sorprendió un poco saber que Rin estaba viviendo con la anciana Kaede pues Sesshoumaru la había dejado como su tutora. Ya después la niña decidiría que hacer (si fuera ella me iría con el guapo Daiyoukai).

Solo algo inquietaba a Inuyasha, y eso era que el pequeño Houjou no dejaba de ver sus orejas, meditándolo un poco llegó a la conclusión de que seguramente el "renacuajo" quería hacer lo mismo que las gemelas hacían, claro, que el no permitiría que le jalara las orejas, ya tenia suficiente con ese par. Decidió dejar de prestarle atención a eso y decidió formular una pregunta para quitarse la duda-"Oye Aome, ¿por qué tu hijo tiene el pelo gris y no negro o café?"

La azabache se sorprendió por la pregunta, pero intentó hacer como que nada pasaba-"Eso no te importa".

-"Feh, que mujer tan malhumorada".

Un pequeño bostezo se dejó oír captando la atención de Aome-"Mami, tengo cueño".

-"Lo sé mi amor, yo también me siento cansada, pero… ¿en donde nos quedaremos Inuyasha?".

-¿Eh?, pues…la verdad…no lo pensé, pero le pediré a la anciana Kaede"-apuró a decir al ver la mirada de pocos amigos que le dedicó la azabache.

-"Esta bien".

-"Les diría que se quedaran; pero con el bebé no creo que duerman bien".

-"No te preocupes Sango, con la anciana Kaede estaremos bien".

-"Si Sango, ella tiene razón, nosotros iremos con la anciana, no creo que se niegue a darle un techo a su querida Aome".

-"Ya vámonos mami"-el niño hacia un gran esfuerzo por no caer dormido en ese instante.

-"Si mi vida"-Aome cargó al niño y acomodó su cabecita en su hombro-"buenas noches a todos"-Inuyasha se dio cuenta de algo, el niño tenia poder sobre Aome.

-"¡Buenas noches!"-respondieron los demás al unisonó.


Bien, ya es un nuevo día, y para suerte de todos, el cielo estaba completamente despejado, solo lo adornaba el astro rey, que a esa hora apenas comenzaba a calentar. Era perfecto para comenzar su nuevo viaje en busca de las 100 kakeras de la Shikon no Tama. Pero antes, una mujer tiene que hacer lo que tiene que hacer: darse un baño de más de media hora (total, no se está terminando el agua potable. Lo que si, es que los polos tienen mucha agua que dar, lo malo es que nos esta hundiendo, jijiji, aunque, creo que eso nada tiene que ver con la historia, así que ignórenme, jejeje Nota: aquí no se desperdicia el agua, así que Aome se está bañando en aguas termales).

Pero mientras la chica disfrutaba de su relajante baño, cierto niño de gorra roja iba brincando persiguiendo un bicho-"Ven lagatija".

Inuyasha que lo había estado observando desde hace un rato decidió, ir por él antes de que se metiera en algún lio-"Hey tú, ¿qué haces?".

-"Quielo agalal la lagatija, pero no se deja"-dijo enojado cruzándose de brazos.

El hanyou decidió que era mejor idea llevárselo ya, seguramente a su madre no le agradaría que llevara una lagartija como mascota-"Deja esa cosa y vámonos, en el camino conocerás una más grande".

-"¿Ensedio?"-preguntó emocionado el pequeño con un destello de alegría en sus ojos. Inuyasha detestó esa mirada, era idéntica a la de Aome.

-"Si, la veras"-respondió evitando su mirada, terminando con un-"la muy astuta se nos escapó"-(imagínenme con una gota en la cabeza, al gran Inuyasha se le escapó un monstruo insignificante, ¿Por qué?, no pregunten, ni yo misma sé).

-"Entonces ¡vámonos ya!"-el pequeño corrió entusiasmado jalando a Inuyasha de la manga del haori.

-"¿Tu mamá sabe que estas aquí?"-preguntó algo preocupado el hanyou, si Aome no sabía en donde estaba su hijo, se pondría como loca.

-"Nop, ne dijo que iba a il a bañarse, entoces ne escondí para que no ne llevara y se fue solita"-ese niño si que era travieso, le recordaba el él de niño, cuando podía tener por lo menos un momento de libertad.

-"¿Y por qué no quisiste ir?".

-"No ne gusta bañarme, ¿apoco a ti si?".

El hanyou no tuvo ni que pensarlo, la respuesta era obvia para él-"No, la verdad no".

-"Además, ayer no ne quería dolmir y ella me leyó un montón de cuentos, dijo que el baño terminaría de despeltarla"-Inuyasha sabia que ese era un niño mimado y si por el fuera en lugar de consentirlo lo hubiera mandado a la rama más alta del Goshinboku.

-"Bueno, es suficiente, ya no hables y apresúrate que aún falta para llegara la aldea, te alejaste demasiado".

-"Bueno, pero, ¿ne calgas?"-más que pregunta era una petición-"pol favol"-dijo poniendo carita de borrego a medio morir y estirando sus bracitos-"anda… ¿siiiiiii?".

-"Esta bien, pero ya cállate"-ese niño era un manipulador, digno hijo de Aome.


-"Yupi"-el niño había aprovechado que Inuyasha lo cargó para pedirle dar una vuelta brincando por los arboles.

El hanyou quería quitarse algunas dudas que habían rondado por su cabeza desde el día en que volvió a ver a Aome y conoció al niño-"Oye renacuajo"-Inuyasha pudo ver que el niño inflaba las mejillas, pero no le dio importancia-"¿Cuántos años tienes?"

-"Tengo 3 años y medio, casi, eso es lo que ne ha dicho ni mamá"-al ambarino le sorprendió eso, solo esperaba que lo que estaba pasado por su cabeza no fuera verdad y que el niño si fuera hijo del "bobo" aquel-"¿Po qué?".

-"Curiosidad".

-"Pues ni papá ne dijo que mi mamá me tuvo a los 16, casi 17".

Eso era aún más extraño, Aome se había ido del Sengoku poco antes de cumplir los 16-"y dime, ¿tu mamá se casó con tu papá a esa edad?".

El inocente (aja) niño iba a contestar, pero una voz gritando los saco de su "animada" conversación-"¡HOUJOU!"-Inuyasha maldijo por lo bajo, ¿por qué precisamente esa mujer había tenido que aparecer en ese momento?, ni que él fuera a dejar que el niño se perdiera, sabia que si algo le pasaba el que la pagaría seria él.

-"No te preocupes mujer, aquí está".


Aome por fin había regresado de su largo y relajante baño, pero cuando llegó a la cabaña para decirle a su pequeño que ya era hora de levantarse, se encontró con la sorpresa de que él ya no estaba ahí, así que salió disparada como un rayo en su búsqueda.

Buscó por muchos lados, les preguntó a varios aldeanos y ninguno lo había visto, así que siguió buscando y lo encontró en donde menos lo esperaba: en los brazos de su padre, se acercó a ellos y tomó al niño en brazos-"Gracias Inuyasha"-miró a su hijo y frunció el seño para parecer enojada, dándole a entender que lo que había hecho no estaba bien -"¿en donde estabas?-debía ser más cuidadosa.

-"Pod ahí"-contestó agachando la cabeza.

-"No vuelvas a salir sin permiso, oíste"-no le gustaba regañarlo, pero entre más lejos estuviera de su papá, mucho mejor-"ahora vamos a cambiarte de ropa para irnos"-el pequeñito asintió con los ojos llorosos, a él también no le gustaba que su mamá lo regañara.

-"Mejor primero vamos a desayunar, Sango debe estar esperándonos".

-"Esta bien, vamos entonces"-quien los viera, diría que eran una familia feliz, pero si algo estaba claro-por lo menos hasta ahora-en la mente de Aome, era que ellos ya no podrían ser los mismos y el intentar una relación quizá no funcionaria.

-"Mami, cada de pebo dice que veremos a una lagatija gandota"-dijo nuevamente ilusionado el niño, Aome volteó a ver a Inuyasha y llegó a la conclusión de que por su cara, parecía que había visto a su peor enemigo.

-"Bebé, no le digas así, solo tu tío Shippou puede hacerlo, bueno, algunos otros también, pero tu no".

-"Yo no soy bebé, ya estoy gandote"-el pequeño puso la misma cara que pondría Inuyasha al enojarse.

-"Si, eres mi bebé"-al decir esto, Aome comenzó a darle pequeños besitos al pequeño porque sabia que no le gustaba.

Inuyasha que hasta ese momento se había mantenido callado viendo la escena algo celoso, decidió hacer un pequeño comentario, que de solo imaginárselo se ponía de nervios-"Ese niño corre el riesgo de parecerse a Jakotsu si lo sigues tratando así".

-"No digas eso Inuyasha, mi niño está bien"-decía mientras ponía la cabeza del niño en su hombro y hacia un puchero.

-"Eso dices ahora, pero después…"

-"Y a ti que te importa, después de todo el niño es mío".

-"Y doy gracias, porque el renacuajo es un pequeño demonio"-dijo dándole un pequeño coscorrón en la cabeza (con la gorra puesta, la gorra es importante), y el niño le respondió sacándole la lengua.

-"No e sieto"-dijo adoptando pose seria-"yo no soy un monsto, yo soy un hanyou"-Aome se quedó de piedra e Inuyasha la miró fijamente, sorprendido.

-"¡MI AMOR!"-gritó asustada, le había dicho que no dijera nada y por enojarse lo soltó (definitivamente igual que el padre, aunque sea pequeño es un cabezota).

-"¿Por qué dices eso?"

Aome se apuró antes de que el niño contestara-"Lo que sucede es que le he contado sobre los youkais, hanyous y mikos en sus cuentos de dormir, y dice que es un hanyou porque le dije que son testarudos, necios, arrogantes, se creen la gran cosa y más pero a la vez tiene un gran corazón"-la explicación de Aome pareció convencerlo y eso la tranquilizó.

-"Aja, como sea, solo apúrense, entre más rápido nos vayamos, mejor".


-"Todo estuvo muy rico Sango"- (bien, se que pensaran, ¿Sango cocinando?, bueno, pues supuse que después de tener una familia la chica aprendería a hacer algo además de matar demonios y golpear a nuestro monje-en ciertas cosas se parece a mi amiga Akane de Ranma ½).

-"Me alegra que te gustara Aome".

-"Y, por cierto ¿tú también nos acompañaras?".

-"Pues claro, qué, ¿pensabas que dejaría a este monje degenerado sin vigilancia?"-preguntó alzando una ceja (pues si quieres yo me ofrezco a cuidarlo).

Aome rió por el comentario, al parecer algunas cosas jamás cambiarían-"¿Y los niños?".

-"Tengo una amiga que los cuidará, recién dio a luz y como tiene mucha leche, aceptó amamantar a Kenji, además la anciana Kaede también les echará un vistazo, y si algo sucede Kohaku me avisará".

-"Vaya, lo tienes todo planeado"-a Aome le sorprendía que su amiga aceptara alejarse de sus hijos, ella no podría hacerlo.

-"Ya, dejen de platicar y mejor apúrate Aome"-Inuyasha tenia un genio de los mil demonios cuando se desesperaba.

-"No le habes así a ni mamá pebo apetoso"-el niño le dio una patada en la rodilla Inuyasha, la cual le dolió aunque no lo quiso aceptar (el niño esta chiquito, pero posee la fuerza aún no 100%desarrolada de un hanyou).

-"Tu cállate renacuajo, yo digo lo que quiero"-y ahí iban otra vez, no podían estar mucho tiempo quietos, Aome maldecía el enorme parecido entre ellos, ambos tenían un carácter de perros (bueno, en parte lo eran, aunque suene feo).

Definitivamente, si no hacían algo ninguno de los dos se callaría-"Inuyasha OSUWARI"-y sin más el hanyou comió de postre, tierra-"Kouga, vámonos"-dio media vuelta y comenzó a caminar, no sin antes pasar por encima de Inuyasha, el cual solo pudo quejarse.

-"A la olden"-por lo menos la obedecía a ella y eso ya era ganancia.


Por fin, después de ½ hora con una que otra cosa tirada, Aome logró vestir a su pequeño y latoso tormento. Entre berrinches de que él no quería la ropa que ella quería, al final tuvo que ponerle lo que al niño se le dio la gana, que era una playerita azul con un taz en la esquina superior derecha y un pantalón con un Goku en su nube voladora en una de las esquinas (así tenia uno, aún lo recuerdo, después lo regalaron y destruyeron mi infancia, jijiji, no hablemos de mí)

-"Solo recuerda no quitarte la gorrita"-dijo la azabache acomodando una gorrita azul en la cabeza de su hijo-"también obedece a tu tía Sango, tu tío Miroku y tu tío Shippou en todo lo que te digan".- (en que piensa Aome, mi houshi puede usar al niño para sus perversiones).

El pequeñito asintió, pero le quedó una duda-"¿Y a tío Inu?"-preguntó ladeando la cabeza.

-"Bueno, a él solo cuando esté en batalla o cuando yo te autorice obedecerlo".

-"Gueno".

En ese momento llegó el desesperado hanyou que ya estaba impaciente por marcharse (digo, más de o que ya)-"Aome, los estamos esperando, ¿ya estas lista?".

-"Si, solo estaba diciéndole algunas cosas a mi hijo".

-"Muchachos, cuídense mucho"-la anciana Kaede se despidió de ellos-"Inuyasha, se que no hace falta que te lo diga, pero cuida de Aome y su hijo"-la anciana ya sabia toda la verdad, a ella no podía ocultarle nada, era como su abuelita.

-"Tienes razón, no hacia falta que me lo dijeras, ambos estarán bien"-dio media vuelta y se dirigió a la puerta-"nos vemos luego anciana"-y sin más salió.

-"Adiós anciana Kaede"-la miko se acercó y la abrazó. La anciana entendía por lo que estaba pasando, ella, al igual que sus amigos del pasado y del presente, la habían visto sufrir por culpa del hanyou, y aunque no estaba de acuerdo con que no le dijera la verdad a Inuyasha, sabia que no la dejaría sola.

-"Alios abuelita"-se despidió con la mano el niño.

-"Adiós pequeño"-saludó (¿despedirse es un saludo?, no sé, me da igual, jijiji)-"En verdad espero que hagas entrar en razón a tus papá y los unas como debería haber sido desde el inicio".

-"Vámonos"-Aome tomo al niño de la mano.

-"Siiiiii".

Al salir, ya todos estaban afuera, esperándola, tal como había dicho Inuyasha, no le gustaba hacerlos esperar, pero había sido por una buena causa: lograr que su hijo luciera más o menos bien.

-"¿Lista para la nueva aventura señorita Aome?"-(ay mi amor, que educado, mira que seguir llamándola señorita, jijiji).

-"Claro que si monje Miroku, en marcha".

Todos sonrieron y comenzaron su camino a la nueva búsqueda de las kakeras de la shikon no tama.


Si, lo sé, no tengo mami (bueno, si la tengo, pero…ustedes entienden ¿no?).

Las cosas en la escuela han estado algo complicadas, primero, estudiar para el extra de física, luego, hacer una pin… practica de física de la cual el archivo no se podía desbloquear y estuve a punto de desertar. La ticher piensa que no tengo vida social y encarga 58 veces la misma cosa, aparte de hacer ensayos de los cuales solo atino a decir what?, la de bilogía, pidiéndonos estudiar todo lo de la clase pasada o nos quita puntos, y yo que amaba la biología, el de laboratorio on sus dobles prácticas, la de literatura con un teatro antiguo o actual griego, romano, chino, o de los que se nos venga a la mente. Tenemos que hacer títeres de acuerdo a la obra que vayamos a presentar, la cual escribiré yo (les suena Panaberto Pecopon, Pier, Josefina y Star Prince, pues la pienso terminar, jejeje), etc.

La lista desgraciadamente es más larga.

En fin, imagino que su vida es igual o más complicada que la mía, pero me tenía que descargar. Por eso pido perdón por apenas actualizar, pero ni modo, la escuela es la escuela, y si quiero fregarles la existencia a alumnos en un futuro, debo estudiar.

Ojala y les haya gustado el capitulo (que es lo que nos importa más que mi absurda vida).

Espero sus comentarios mediante un review.

Ya saben, lechugazos, jitomatazos, cebollazos, huevazos, y todos los azos que se les ocurran los pueden mandar.

Sin más que decir, me retiro, no sin antes informar que he sido amenazada de muerte por cierta exterminadora y cierta controladora de vientos (¿quieren más pistas?)

Nos veremos en cuanto tenga el siguiente capitulo.

Matta ne.