El Ninja
Los derechos de los animes que use no me pertenecen.
Ya no tengo nada que aprender de ti...— los ojos negros miraban sin emociones a la serpiente— Hablar Normal.
"Onii-Chan…"— pensaba la pelirroja entre gemidos.— Pensamientos.
Capítulo 3: Amada Hermana Mayor
Cállate…Tu no tuviste padres, hermanos ni hermanas… ¿Qué puedes saber de mí?— los ojos Sharingan comenzaron a reaccionar, mirando a los ojos rojos del Kyuubi con tanta rabia e ira que harían estremecer a cualquiera—¡Tu estuviste solo desde el principio! ¡¿Que mierda puedes saber de mí, eh?!— Naruto sintió como lo tomaban de los brazos, pero el solo estaba ocupado mirando los ojos rojos Sharingan, sin importarle todo lo demás— ¡Son estos lazos los que nos hacen sufrir! ¡¿Tu que sabes cómo se siente perderlos!?
Con esas palabras, Naruto fue obligado a retroceder, cayendo al suelo sobre gran altura, teniendo a alguien sobre su cuerpo.
Ambos golpearon la roca del suelo, causando que la bolsa de armas de Naruto se abriera y que los pergaminos y bombas de humo salieran, causando explosiones.
Aun cayendo, ambos tocaron troncos en el agua, parándose sobre ellos y suspendiéndose sobre el líquido.
Estando sobre los troncos, los dos se miraban a los ojos, sin parpadear ni por un segundo, estando un corto tiempo así hasta que Naruto bajo la mirada.
Es verdad que no tengo idea de padres ni hermanos...— Naruto miraba el agua, teniendo una mirada triste en su rostro y siendo constantemente observado por el Sharingan— Pero...cuando estoy con Iruka-Sensei me siento…increíble…Se siente como si él fuera mi padre...— Naruto levanto la mirada, mostrando sus tristes ojos rojos, llenos de desesperación y dolor— Y…cuando estoy contigo…Ya se bien lo que siento.
¿Por qué, Naruto…? ¿Por qué llegas tan lejos por mí?— el Sharingan bajo la mirada, observando el agua, fue así hasta que escucho las palabras de su compañero.
Porque tú eres el primer vinculo que forme.— una sonrisa sincera apareció en el rostro de Naruto, sin despegar sus ojos del Sharingan ni por un instante— Por eso te detendré... ¡Porque yo…!
…
Los ojos azules se abrieron ampliamente, mirando el techo y sentándose con rapidez.
Naruto respiraba un poco forzado, llevando lentamente su mano a su pecho.
Lagrimas comenzaron a bajar por las mejillas del Jinchuuriki mientras que sacaba su mano de su pecho, solo para llevarla a sus ojos y limpiarlas.
"Lo siento…Lo siento tanto"— pensó Naruto apretando fuertemente los dientes— "Siento no haberte salvado ese día…Sa…"
Naruto miro hacia la puerta cuando escucho los pasos acercándose, por lo que rápidamente se secó sus lágrimas.
¿Naruto-San?— Maria estaba del otro lado de la puerta— ¿Está bien? Usted es el primero que se despierta en las mañanas.
…Sí, estoy bien, Maria.— al terminar de secar sus lágrimas, Naruto se dirigió hacia la puerta, abriéndola para sonreír ampliamente y saludar a su hermanita— ¡Buen día!
¡Buen día!— Maria sonrió al igual que Naruto, alzando su mano para saludar y mirar atentamente a los ojos del rubio— ¡El desayuno está listo!
Tomare una ducha.— comenzando a caminar, Naruto se dirigió hacia el baño, siendo observado constantemente por Maria.
"¿Naruto-San estuvo…llorando?— se preguntó Maria con asombro.
…
Otro día en la academia.— suspiro Naruto inconforme, sintiendo las miradas de todos— Otro día en el campo de batalla.
Naruto acababa de llegar al a academia y ya era objeto de los ojos de todos.
Como Mio ya conto la verdad de que los dos vivían juntos, ya no tenía sentido llegar tarde para evitar que los vieran juntos, por lo que hoy, la hija del Rey Demonio y Naruto caminaron lado a lado por los jardines de la academia.
Fue en el momento que Mio se separó de su hermano que los hombres salieron del asecho.
Oye... ¿Tú eres el nuevo?— Naruto volteo al escuchar esa voz, viendo un grupo de alumnos con unas Bokken ("Espada de Madera") en sus manos.
…
Yare Yare...— Yuuto Kiba estaba de pie en el segundo piso de la academia, mirando la escena de Naruto hablando con el grupo de estudiantes— Creo que debo ir a ayudar a Uzumaki-Kun.
Al lado de Kiba, Rias, la hermosa pelirroja que Naruto abrazo la primera vez que se vieron, se encontraba, siendo acompañada por otra joven más.
Era una adolescente muy hermosa, teniendo largo cabello negro atado en un listón naranja con dos hebras de cabello similares a antenas. Sus ojos eran violetas brillosos y su piel blanca impecable.
Su ropa consistía en el mismo uniforme escolar utilizado por Rias.
Espera, Yuuto.— Rias alzo su mano, deteniendo al Caballero de avanzar— Quiero ver que hace.
Ara, Buchou...— la joven de ojos violetas sonrió levemente sonrojada— No sabía que usted tuviera una veta sádica que le guste ver a jóvenes siendo golpeados.
Ese chico es fácilmente el humano más rápido que hay. Souna puede confirmarlo.— Rias gano un rostro serio, analizando como Naruto trataba de hablar con sus oponentes, pero estos solo lo amenazaban— Se las podrá arreglar contra ellos.
…
Aléjate de Mio-Hime ("Princesa Mio"), Rias-Onee-Sama y Sakura-San.— dijo el aparente líder del grupo con un rostro serio.
Ese líder del grupo era alguien con piel muy bronceada y cabello rubio claramente teñido. Llevaba el uniforme masculino de Kuoh y en su mano una manopla de hierro se encontraba. Era más alto que Naruto, tal vez mediría 1.80 y tenía un físico fuerte.
… ¿Quién es esa Rias-Onee-Sama?— a la distancia, la nombrada sintió una gota en su nuca porque a pesar de asistir a la misma escuela y tener una reputación atronadora, no la conocía.
Teme ("Maldito")… ¿Estás jugando con nosotros?— gruño alguien con el cabello también teñido, solo que el suyo era una pequeña franja roja, teniendo el resto de pelo color negro— La abrazaste el otro día.
¡¿Hablas de esa pelirroja?!— grito Naruto asombrado, lo que provoco que sus posibles enemigos gruñeran— Entiendo…Se llama Rias-San.— una sonrisa apareció en el rostro del ninja.
Mira.— el líder del grupo se acercó a Naruto, colocando una mano en su hombro y apretando fuertemente, teniendo una sonrisa feroz y tratando de ser intimidante— Te alejaras de ellas, ¿Entendido…? O sino...— esas palabras fueron dejadas al aire, pero el joven líder de los delincuentes alzo su mano con puño de hierro mientras que sus amigos alzaban sus espadas de madera.
Oye… ¿Por qué quieres que me aleje de Mio?— el rostro de Naruto permaneció calmado a pesar de que su cabello cubrió sus ojos.
¡Pues porque ella es mi futura novia!— poco a poco y sin que los delincuentes o Naruto lo vieran, alumnos comenzaron a acercarse, quedándose a una larga distancia para evitar el conflicto— ¡Por eso te alejaras de ella!
¡Y de Sakura-San y Rias-Onee-Sama!— gritaron algunos en sincronía, pero a Naruto no le importo eso, solo siguió mirando al alumno que aún tenía la mano en su hombro.
Mio es mi hermana.— algunos abrieron sus ojos ante esa información, pero el líder de los delincuentes sonrió con alegría.
Entonces, cuñado…acepta que tu hermana será mi novia y prometo tratarte bien.— el rubio teñido seguía sonriendo, dejando de apretar el hombro de Naruto.
Mio jamás estaría con un idiota como tu.— Naruto alzo la mirada, sonriendo mientras que los secuaces abrían sus ojos y el líder gruñía.
Repite esas palabras si te atreves.— gruño el poseedor de la manopla de hierro, apretando fuertemente sus puños por la ira.
Dije… ¡Naruse Mio no estaría nunca con un idiota como…!— Naruto permaneció en silencio al recordar algo— ¿Cómo te llamas…? ¿Sabes qué? No importa. Lo importante es que Mio no estará contigo ni en un millón de años.
¡Te matare…!— con eso, el líder del grupo elevo su puño con manopla para llevarlo al rostro de Naruto, que permanecía sonriente a pesar de la situación.
Cuando el puño estaba a punto de llegar, Naruto dio un paso a la izquierda, tomando la muñeca de su agresor para patear su pie, causando que el líder rubio, que no pudo detener su impulso, despegara sus pies del suelo.
Mientras que el rubio teñido estaba en el aire, Naruto movió su brazo, causando que su contrincante girara y cayera de espaldas al suelo, gruñendo de dolor.
¡Ryuuji!— gritaron algunos de los portadores de las espadas de madera con asombro, observando como su líder caía al suelo.
Wow...— varios en la multitud, sintiendo asombro por ver esa muestra de habilidad— ¡El rubio sabe Karate!
¡O-Oigan! ¡Ustedes!— volteándose en el suelo y colocándose en una rodilla con dificultad, Ryuuji gruño mirando a sus compañeros— ¡No se queden ahí mirando! ¡Hagan algo!
O-Oye…calma, calma...— Naruto movió sus manos en un gesto de calmar la situación— Ninguno de nosotros quiere pelear… ¿Entonces porque pelear?
Los intentos de Naruto para que nadie peleara fueron en vano ya que en un instante, todos los delincuentes comenzaron a correr.
Ellos eran varios, siendo seguramente diez y solo siete de ellos teniendo Bokken.
Terminando de contar a sus enemigos, empezó el combate.
¡Miren!— un joven grito con una gran sonrisa, acercándose y siendo seguido por un grupo dos compañeros, un hombre y una mujer— ¡Naruto está peleando!
El alumno interesado en el combate era un joven de la misma edad que Naruto, siendo unos cuantos centímetros más bajo y teniendo rasgos más normales, siendo ellos un cabello castaño y despeinado, ojos oscuros e increíblemente con pupilas verticales, como las de un animal, y por ultimo teniendo la piel de un color trigueño.
Su ropa era el uniforme masculino solo que con algunos cambios, siendo esos que no tenía el lazo negro en su cuello, en lugar de zapatos llevaba zapatillas negras y sus mangas estaban arremangadas.
No llames la atención.— su amigo reprendió al joven impaciente, que se mostraba alegre por ver al ninja pelear.
El amigo del joven impaciente era otro joven, seguramente del mismo alto que Naruto, pero sus ojos no eran visibles ya que estos permanecían cubiertos por unas gafas oscuras. Su cabello era castaño oscuro y su piel blanca.
Su ropa era algo similar a la del castaño teniendo en cuenta que su uniforme estaba personalizado ya que no poseía ningún lazo en su cuello.
Una joven tímida estaba cerca de ambos jóvenes, mirando a Naruto con un sonrojo mientras que jugaba con sus dedos.
Sus características físicas eran lo más destacables, siendo que su cabello era azul oscuro que llega hasta la mitad de su espalda y teniendo dos mechones enmarcando su rostro, su piel era blanca como la nieve y sus ojos eran azules cielo.
Su ropa era el uniforme típico de las mujeres de la academia, un uniforme que escondía su amplio pecho.
¡¿Cómo me pides que no llame la atención!?— pregunto el joven de ojos salvajes con una mueca irritada— ¡Mi rival está peleando y yo no puedo unirme! ¡Todo por culpa de Kurenai-Sensei!
Kiba.— el alumno con gafas coloco su mano en el hombro del llamado Kiba— Ya escuchaste a Kurenai-Sensei.
Ya lo sé, Shino...— suspiro Kiba decepcionado, notando como su compañera miraba a Naruto con grandes cantidades de rojo en sus mejillas— ¿Hinata? ¿Estás bien?
S-Si...— la llamada Hinata observaba a Naruto jugando con sus dedos, teniendo varias emociones en sus ojos— Es solo que...
¿Qué?— Kiba inclino la cabeza confundido.
Na-Naruto-Kun...— Hinata se sonrojo mucho, tanto que su rostro era puro rojo, impidiendo que continuara hablando.
Seguramente está nerviosa porque Naruto ha crecido.— dijo Shino con un asentimiento— Después de todo, ella lo a...
¡Shi-Shino-Kun!— chillo Hinata nerviosa y avergonzada, impidiendo que su amigo pudiera terminar de hablar.
Mientras que los tres compañeros hablaban, Naruto peleaba contra sus contrincantes.
Un golpe con la espada de madera se dirigió al rostro de Naruto, causando que el rubio retrocediera un paso, tomando el cuerpo del arma con su mano, quitándosela y arrojándola hacia el rostro de otro estudiante que estaba a su lado, solo para elevar su pie y acertar una patada al rostro, causando que este cayera al suelo con sus manos cubriendo su nariz sangrante.
Volviendo a colocar ambos pies en el suelo, Naruto elevo su mano para bloquear un puño que iba dirigido a su rostro, solo para acertar un rodillazo en el estómago de la persona que quiso golpearlo, pero ahí no termino ya que cuando ese alumno se inclinó por el dolor, el ninja lo tomo por el cuerpo y lo levanto, arrojándolo hacia otro de sus enemigos.
Algunos abrieron sus ojos en shock por la sorprendente fuerza claramente sobrehumana.
Levantar a alguien del suelo y arrojarlo fácilmente no era algo que una persona normal pudiera hacer.
Agachándose para esquivar un golpe horizontal de parte de una espada, Naruto movió su pie haciendo un barrido, haciendo que su adversario cayera al suelo, solo para sentir las manos de alguien colocarse en su cuello y apretar.
Levantándose un poco, Naruto movió su pie para patear la pierna de la persona que estaba detrás de él, causando que ese alumno se incline solo para que Naruto lo arrojara hacia delante.
Con eso, tres personas saltaron sobre su cuerpo, dos atrapando sus brazos mientras que el sobrante estaba arrodillado en el suelo, sosteniéndolo de la cintura.
Ryuuji sonrió acercándose con su puño americano apretado en su mano y cuando estuvo frente a los ojos de Naruto, estaba a punto de golpearlo pero una patada impacto en su rostro, siendo el responsable Naruto.
Moviendo su mano derecha, Naruto arrojo a unos metros al estudiante que lo estaba sosteniendo, solo para golpear en su estómago al que sostenía su mano izquierda. Luego de eso, el rubio golpeo con su codo el rostro del alumno, haciendo que este cayera al suelo.
Al estar libre, Naruto llevo su mano al cuello de la camisa del último hombre en pie, elevando su puño y causando que este comenzara a mover sus manos frenéticamente frente a su rostro, teniendo claro miedo escrito en la cara.
Ya es suficiente.— Naruto se detuvo al escuchar esa voz que no conocía, por lo que al voltear, vio como una joven mujer se acercaba.
Era una adolescente seguramente un año mayor, teniendo cabello negro en un estilo hasta los hombros con gafas en sus ojos y ojos violetas.
Al igual que el resto de mujeres, llevaba el uniforme de la academia.
Uzumaki Naruto...— la joven miraba a Naruto con seriedad y severidad en sus ojos— Detente ahora mismo.
Soltando el cuello de la camisa de su anterior enemigo, que cayó al suelo con un duro golpe pero con alivio claro en sus ojos, Naruto volteo completamente para caminar hacia la niña.
Mi nombre es Souna Shitori.— Souna miraba a Naruto seriamente, estando cruzada de brazos— ¿Entiendes las circunstancias en las que estas?— Naruto permaneció en silencio, encogiéndose de hombros luego de unos segundos y provocando que Souna suspirara— Iniciaste una pelea y heriste a varios alumnos...
¡Pero si ellos comenzaron!— grito Naruto indignado por las palabras de Souna.
Todos.— Souna miro a su alrededor, observando a los alumnos que los miraban— Retírense…Y ustedes.— con eso, la Shitori miro a los alumnos heridos— A la enfermería. Luego hablare en ustedes.
Con eso, Naruto y Souna quedaron solos en el centro del jardín.
¿Por qué dices que ellos comenzaron?— Souna miraba a Naruto con gran curiosidad en sus ojos, moviendo su gafas para ubicarlas mejor.
Ese idiota, Ryuuji, dijo cosas sobre Mio...— gruño Naruto bufando un poco, lo que provoco que Souna alzara una ceja.
¿Y Naruse Mio es tu novia?— pregunto Souna curiosa, obteniendo una respuesta inmediata.
¡Claro que no!— grito Naruto rascando su nuca, estando levemente sonrojado— Mio es…es mi hermana pequeña.
¿Hermana pequeña?— Souna abrió sus ojos con cierta sorpresa en ellos.
Yo solo la estaba defendiendo.— Naruto dejo de rascar su nuca para comenzar a mirar a Souna con ojos calmados— Lo que me gane por protegerla no me importa.
…Ya veo.— la Sitri asintió complacida— Proteger a la hermana menor, ¿Eh?— Naruto inclino la cabeza algo confundió ante las palabras de Souna, solo para ver como la joven sonreía con aire misterioso— Ve a la sala del Consejo Estudiantil más tarde…ahí hablaremos sobre tu castigo.— un suspiro resignado escapo de la boca de Naruto por escuchar que sería castigado— Pero ahora debes ir a clases, ¿No?
Si...— Naruto sonrió un poco ante la perspectiva de su futura clase.
Odiaba la escuela y todo lo relacionado con el estudio teórico. Eso era algo demostrado y comprobado por los Sensei de la academia ya que Naruto se dormía en todas sus clases.
Pero la materia en la que ahora tenía que estar al menos no sería tan aburrida.
¿Qué materia tienes ahora?— pregunto Souna notando como Naruto estaba algo más alegre.
Educación física.— con eso, Naruto volteo y miro a Souna por sobre su hombro— ¡Gracias y adiós! ¡Souna-San!
...
Era algo tarde para entrar a la clase de educación física, todos los alumnos estaban vestidos por lo que Naruto pudo entrar al vestidor sin nadie que lo viera.
Al entrar al vestidor, el rubio busco su casillero, encontrándolo y abriéndolo para dejar su bolso, comenzando a desvestirse lentamente.
Sacándose las zapatillas y pantalones, Naruto revelo un bóxer naranja, solo para continuar con su suéter azul y empezar a desprender su camisa.
Toda la ropa iba entrando en el casillero, hasta que finalmente Naruto dejo su camisa.
Si hubiera un observador en los vestuarios, hubiera visto la gran cicatriz en el medio del pecho de Naruto, siendo una gran cicatriz con el tamaño de un puño.
Lo peor de todo era que la cicatriz estaba a solo centímetros de su corazón.
Aun teniendo las vendas en su antebrazo izquierdo, Naruto empezó a vestirse con la ropa de gimnasia, siendo esa ropa una camiseta blanca de mangas cortas con detalles azules y el emblema de la academia en la parte frontal, pantalones cortos blancos y zapatillas blancas con franjas azules.
Estando totalmente vestido, Naruto cerro su casillero, escuchando como alguien abría la puerta de los vestuarios.
Naruto se encogió de hombros, creyendo que era otro alumno o algo similar.
Esa creencia fue rota en el momento que Naruto literalmente sintió una oleada de Chakra.
Llevando su mano a su muñeca izquierda, una mini explosión de humo se formó y un Kunai apareció.
Teniendo su cuchillo en un agarre inverso, Naruto comenzó a moverse sin el mínimo indicio de ruido.
Naruto sabía en parte quienes estaban en Kuoh. Sakura era una de ellas, Kurenai y su equipo seguramente también estén en Kuoh. Si había otros Shinobi en la ciudad era un completo misterio para el adolescente rubio.
Pero Naruto se preparaba para lo peor.
Sabía que personas en Konoha querían su cabeza. Y ahora que él le dijo a Sakura que su objetivo era proteger a Mio a toda costa, lo más probable era que ella le dijo a Kurenai ese objetivo y a su vez, probablemente, la Sensei del Equipo Ocho le dijo a Konoha ese objetivo.
Konoha podría utilizar eso como excusa para secuestrarlo lo más probable. Matarlo estaba fuera de cuestión porque si lo hacían, se arriesgaban a que el Kyuubi no Youko ("Zorro Demonio de Nueve Colas") renaciera después de años y fuera a destruir la aldea.
Ahora Konoha sabía que su motivación era Mio y la misión de La Aldea Oculta Entre las Hojas era, hasta ahora, vigilar a Mio, pasando al asesinato si la hija de Wilbert atraía demasiados problemas por tener el poder de su padre en su interior. Por esa razón, algunos altos mandos de la aldea podrían aprovechar la situación, utilizando la excusa de que él fue quien ataco, cumpliendo sus planes.
Jiraiya el Sabio fue quien le conto sobre los diversos concejeros de Konoha, más específicamente de un Shinobi que haría todo lo necesario por la aldea, aun si eso significaba saltearse ordenes de su líder actual. Por lo tanto, Naruto tenía sus razones para ser precavido.
Afinando sus oídos con Chakra, Naruto escucho los pasos del otro lado de los casilleros, por lo que moviéndose sin hacer ni un indicio de ruido, camino entre las taquillas de los alumnos.
Llegando a una esquina, Naruto se agacho para utilizar su Kunai y ver a través del reflejo si la persona que entro en los vestidores estaba cerca.
Estaba en una situación complicada.
Pelear con todo en un salón de la academia sería difícil. Además de que fácilmente ese salón podía convertirse en pública en un instante por los estudiantes que estaban cerca.
No entendía que hacia su buscador. Si iniciaba una pelea en los vestidores, se delataban ambos.
Naruto tenía varias opciones en su mente.
Como Kurenai estaba aquí, el rubio llego a pensar que la persona que trataba de encontrarlo era un miembro del Equipo Ocho. Uno de sus amigos tratando de recordar amistad como Sakura trato de hacer levemente.
Pero también estaba la posibilidad de que esa persona tal vez fuera un asesino enviado por el Shinobi no Yami ("El Shinobi de la Oscuridad"). Un ANBU de Raíz.
"¿Qué hago…?"— se preguntó Naruto lentamente, pasando la esquina y mirando por su Kunai el reflejo, buscando a su posible enemigo— "¿Qué haría Ero-Sennin?"
Su Sensei no se escondería como un ratón contra un solo enemigo. Su tutor le plantearía cara y pelearía con la frente en alto.
Con una mirada determinada, Naruto tomo aire, solo para salir de la borde de los casilleros.
Lo que vio lo asombro.
Era una hermosa mujer, esbelta y teniendo un físico apropiado, sin tener muchos músculos visibles, pero los suficientes para ser muy atractiva.
Su cabello era de un color violeta exótico, estando suelto y llegándole hasta por debajo de los hombros, teniendo mechones en su frente y enmarcando su rostro. Su piel era blanca, teniendo la apariencia de ser muy suave y tersa, y sus ojos eran color castaño claro por lo que Naruto podía ver ya que ella lo estaba mirando con una sonrisa.
Su ropa consistía en una camiseta blanca con detalles azules en sus hombros, dicha camiseta no hacía nada para ocultar sus grandes senos, pequeños y apretados pantalones naranja, que dejaban al aire sus largas y torneadas piernas, y zapatillas deportivas blancas con franjas azules. En su cuello, un silbato era visible.
… ¿Quién eres?— pregunto Naruto confundido, creyendo reconocer los rasgos de la persona frente a sus ojos.
Naruto...— dijo la hermosa mujer con una sonrisa igual de bella en su rostro.
¿Quién eres y qué haces aquí en Kuoh?— pregunto Naruto confundido, aun con su Kunai apretado en su mano— ¿Y cómo sabes mi nombre…?— un ceño fruncido apareció en el rostro del adolescente— ¿Lo sabes porque soy tu objetivo?
No, no es por esa razón.— dijo la atractiva mujer con una sonrisa y ojos cerrados— ¿Por qué no tratas de adivinar porque lo sé?— al decir eso, la mujer metió su mano en el bolsillo de su pantalón, haciendo que Naruto tense su postura en el proceso, tranquilizándose levemente al ver que saco una liga para el cabello.
Con eso, ella se ató el cabello en una extraña coleta.
Imposible...— Naruto abrió levemente sus ojos, escuchando una hermosa risa— ¡Tú eres Anko, La Aterradora Mujer Serpiente!
La Mujer Serpiente abrió levemente sus ojos ante ese apodo, solo para reír un poco, pocos segundos después, estallando en risas.
¡Jajajaja! ¡¿Aterradora Mujer Serpiente?!— sosteniendo su estómago, la mujer señalo a Naruto entre risas— ¡Eras divertido de pequeño! ¡Pero ahora eres mucho mejor, bigotes!
… ¿Bigotes?— repitió Naruto en un susurro, abriendo sus ojos lentamente.
¿Cómo has estado en estos años?— pregunto la mujer abriendo sus ojos con una sonrisa, estrechándolos confundida al ver algo extraño.
Naruto aun la miraba con sus ojos algo abiertos.
¿Sandaime-Sama se llevó el secreto a la tumba?— pregunto la mujer confundida, solo para suspirar negando con la cabeza— Anciano cruel...— colocando su mano en su cintura, la pelivioleta sonrió con sus ojos cerrados— Bigotes, soy yo, O...— pero ella no pudo terminar de hablar cuando sintió a Naruto atraparla en un abrazo.
Te extrañe...— Naruto temblaba apoyando su cabeza en el cabello de la pelivioleta, teniendo lágrimas bajando por sus mejillas—Te extrañe mucho…Onee-Chan ("Hermana Mayor").
"Onee-Chan" ¿Eh?— la mujer sonrió abrazando por el cuello a Naruto, suspirando de placer— Hace años que quería escucharte llamarme así otra vez.— separándose lentamente de su hermanito, la mujer limpio las lágrimas del adolescente— No llores, eres hombre, ¿Recuerdas?
Naruto rio entre lágrimas al escuchar esas palabras, recordando los momentos de antaño con su hermana mayor. Recordando el día que la conoció hace siete años.
Flash Back
Un niño caminaba por las calles, dando grandes pasos con sus sandalias azules y teniendo sus manos en los bolsillos de su corto pantalón negro.
El joven llevaba también una camiseta blanca de mangas cortas color crema con un remolino en su pecho, utilizándola sobre otra camiseta de mangas largas color verde.
Deteniéndose, Naruto noto como una pelota roja caía cerca de sus pies, por lo que agachándose, el niño la levanto con clara esperanza en sus ojos, esperanza que se rompió al escuchar unas palabras de unos adultos.
Mira, es ese niño, ¿Verdad?— era la voz de una mujer, una madre por lo que el joven podía ver ya que esa mujer estaba de pie al lado de un hombre y una niña— Da escalofríos.
Oye, no juegues con el.— el padre le dijo a la niña en un tono calmado, teniendo su mano en su hombro y mirando a Naruto con repulsión en sus ojos— Quien sabe lo que puede hacerte.
Estando de pie, el niño soltó la pelota, comenzando a caminar y alejándose de la zona.
Al estar lejos, Naruto caminaba con la mirada baja, tanto que llego a una especie de restaurante, lugar que tenía una barra y una cortina.
¡Se ve delicioso!— era la voz de un hombre joven, cargada de alegría por tener en frente la comida.
Señor, ¿Nos pone Chow Fan y Gyoza?— a Naruto le gruño el estómago por escuchar esas palabras.
¡Si, enseguida!— grito la voz del probablemente jefe del restaurante.
Yo quiero… ¡Gyoza!— grito el amigo del cliente feliz.
Lentamente, Naruto volvió su mirada al frente, llevando su mano a su bolsillo para sacar cuatro monedas, dos doradas y dos plateadas.
Otro gruñido de estómago escapo de Naruto, provocando que el niño cerrara los ojos con fuerza para abrirlos y comenzar a correr.
Pasando al lado de niñas y niños, todos de diferentes rasgos. Una niña de corto cabello rubio y ojos verdes. Una niña de ojos negros y largo cabello azabache. Un niño con marcas en sus mejillas y de cabello color castaño salvaje.
Que niño más raro.— dijo una suave voz.
Ese ese niño...— entre la multitud, una niña de cabello negro volteo para empezar a caminar— Dicen que por su culpa, el Yondaime ("Cuarto") murió, ¿Lo sabias?
…
Ya llegue.— Naruto anuncio su llegada a su casa, sin recibir una cálida bienvenida como el resto de niños en su aldea.
Al llegar a su habitación, el niño se sentó en su cama, solo para segundos después acostarse mirando al techo.
Los gruñidos de su estómago fueron fácilmente escuchables luego de unos segundos, lo que provoco que las lágrimas descendieran con más facilidad.
Esto era lo normal para él.
Salir de su casa, buscar a alguien para quien jugar o simplemente estar, escuchar los susurros de los demás y que el hambre lo azotara sin tregua.
Cada vez que su abuelo llegaba con el dinero del mes, ese dinero desaparecía rápido porque los vendedores de alimentos del pueblo le vendían recursos a precios excesivamente altos.
El dinero de todo un mes desaparecía fácilmente en dos semanas o poco más.
Pero eso no era todo lo que le dolía.
Lo lastimaba aún más el rechazo que sufría a manos del pueblo.
Si ellos al menos le gritaran, si ellos al menos lo golpearan, si ellos al menos lo intimidaran o amenazaran, significaría que el pueblo pensaba lo suficiente en él como para reconocer su existencia. Pero eso era algo que no pasaba.
El pueblo lo lastimaba con algo mucho peor que golpes, torturas e insultos.
Lo torturaba con la fría apatía.
Cada vez que el caminaba por el pueblo, escuchaba los susurros, pero esos murmullos no eran insultos o algo similar, eran solo palabras de reconocimiento que continuaban con ignorarlo completamente, alejando a sus hijos de él.
En pocas palabras, lo trataban con una indiferencia que le quemaba el pecho.
Tiempo después
Naruto corría en el bosque, saltando entre los troncos y el rio que circulaba.
Mientras que el niño corría, arrojaba piedras a blancos hechos con madera y cuerda, y sus tiros acertaban en la diana hecha a mano, siendo únicamente solo una pierda la que no consiguió tocar el blanco.
Saltando y haciendo una voltereta, Naruto se aferró a la rama de un árbol, solo para girar y hacer otra voltereta, cayendo de pie sobre la rama y limpiándose el sudor de la frente, resbalándose pocos segundos después y cayendo al suelo con un duro golpe.
Al caer al suelo, Naruto gruño levemente de dolor y abrió poco a poco sus ojos, encontrándose con diferentes tipos de setas al abrirlos completamente.
…
Naruto estaba sentado en la orilla de un rio, teniendo una rama en su mano con un hilo atado a ella.
Con su rama, el niño pescaba con una gran sonrisa en su rostro.
Tiempo después
La noche llego y Naruto estaba sentado frente a una fogata y comiendo pescado.
El pescado sabia delicioso, algo que Naruto agradecía infinitamente ya que su hambre era saciada de la mejor manera posible.
Comiendo con una gran sonrisa, Naruto sintió el viento pasar a su lado, haciendo que inconscientemente moviera su cabeza para mirar a su lado, gritando levemente y cayendo sobre una roca por lo que se encontró.
Era una mujer vestida con extraña ropa por lo que Naruto podía ver, siendo una vestimenta que el niño nunca antes había visto.
Parecía llevar unos largos guantes que cubrían tanto sus manos como brazos, teniendo guardias de metal en sus antebrazos. Llevaba una especie de camiseta de maya bajo una armadura gris y una falda corta color negra con medias de maya en sus pies, teniendo unas vendas en su muslo izquierdo.
Su rostro era lo que más destacaba ya que este era cubierto por una extraña mascara de tres colores.
La máscara estaba dividida en dos, teniendo la parte izquierda de color blanco y la derecha de color negro. Líneas rojas corrían por la máscara, cubriendo parte de los ojos, bajando con líneas por estos y teniendo dos puntos en su frente.
Como llevaba una extraña mascara, sus rasgos faciales eran invisibles para Naruto, pero el rubio podía ver algo de cabello violeta asomándose sobre la máscara.
Naruto creía que su máscara tenía semejanza con una serpiente.
¿Quién eres?— pregunto Naruto aun reposado en la roca.
Nadie en especial, bigotes.— era una voz suave, cargada de diversión mientras que miraba a Naruto, solo para mover su cabeza para mirar el fuego y los pescados— Te importa si tomo uno.
N-No…adelante.— Naruto asintió con la cabeza algo dudoso.
Gracias.— la persona con máscara de serpiente tomo uno de los pescados por el palo que los retenía, moviéndose para que sacar su máscara de una manera que Naruto no viera su rostro— Se ve delicioso.— con eso, el niño creyó que la serpiente dio un mordisco porque lo siguiente que escucho fue un quejido— ¡Ite! ("Duele") ¡Como quema!
Con eso, Naruto y serpiente comenzaron a comer en silencio, teniendo una calma incomoda en caso del niño.
¿Q-Quién eres?— pregunto Naruto confundido, notando como la enmascarada terminaba el pescado y volvía a colocarse su máscara.
Puedes llamarme Onee-San.— dijo la serpiente volteando su cabeza para mirar a los ojos de Naruto.
¿Onee-Chan?— ella asintió con la cabeza ante las palabras de Naruto— ¿Por qué estás aquí?
Estaba aburrida, bigotes.— dijo la serpiente con un encogimiento de hombros— Y qué mejor manera de pasar el tiempo que visitarte.
¿Visitarme?— Naruto alzo una ceja confundido— ¿Me conoces?
Claro que te conozco, Uzumaki Naruto.— al escuchar su nombre completo provenir de ella, Naruto abrió sus ojos algo sorprendido— Te sigo a todas partes y se cada cosa de ti.
… ¿Eso no es acoso?— pregunto Naruto con sus ojos en blanco.
No es acoso si amas mucho a la persona que acosas.— dijo la mujer con diversión, acercando su mano para despeinar el cabello rubio de Naruto— ¡Y yo te quiero un montón!
¿Eh…?— Naruto abrió sus ojos al escuchar esas palabras— ¿Tu…me quieres?
Claro que si.— la serpiente dejo de despeinar a Naruto, mirando al niño con lo que parecía ser duda en sus ojos— ¿Por qué no lo haría?
Porque...No sé...— Naruto bajo la mirada por unos segundos, solo para elevarla teniendo sus ojos húmedos— Porque soy Uzumaki Naruto.
Es precisamente por eso que te quiero.— dijo la mujer colocando suavemente su mano en el cabello del pequeño— Puede que crees que te veo como los demás te ven…Pero te equivocas.
¿No me ves como un monstruo?— pregunto Naruto en un susurro esperanzado.
Todo este pueblo puede ver un monstruo al mirarte a ti...— suavemente, la mujer abrazo a Naruto, haciendo que el cabello del niño cubriera sus ojos— Pero lo único que yo veo al verte...— acariciando el cabello de Naruto, la serpiente notaba como los hombros del pequeño temblaban— Es a un lindo niño que solo quiere atención. Una atención que yo estoy feliz de dar.
Onee-Chan...— susurro Naruto soltando la rama del pescado para abrazar a la serpiente— ¡Onee-Chan!— con eso, Naruto comenzó a llorar, haciendo que la enmascarada acariciara el cabello y espalda del niño.
Ya, ya…No llores.— separándose levemente, la mujer limpio las lágrimas de Naruto— Eres hombre, ¿Recuerdas?
Fin del Flash Back
¡Hay tantas cosas que quiero decirte! ¡Que quiero preguntarte!— Naruto se separó de Anko, teniendo una gran sonrisa en su rostro— ¡¿Por qué…!?
Podrás preguntarme lo que quieras, pero luego.— Anko silencio a Naruto colocando su dedo sobre su boca— Llevo mucho tiempo ausente en la clase y tu llegas demasiado tarde.
¿Eres la Sensei de educación física?— pregunto Naruto sorprendido.
Claro que si.— Anko rio tomando la mano de Naruto y llevándolo hacia la salida de los vestidores— Que mejor asignatura donde puedo torturar niños siendo algo legal.
Y-Ya veo...— Naruto sudo un poco ante esas palabras, sabiendo que lo más probable era que su hermana mayor torturaba a sus compañeros de dolorosas maneras que seguramente involucraban ejercicio físico para no salirse de su rol de maestra.
Mientras que Anko arrastraba a Naruto con una sonrisa en su rostro, la mujer pensaba en el primer día que vio al niño conocido como Naruto Uzumaki, siendo a la vez el día que lo rescato.
Flash Back
¡Señora! ¡Tráigame más Dango! ¡Por favor!— una niña no mayor de quince años se encontraba sentada en una mesa, teniendo una bandeja vacía a su lado con palillos en ella y una taza de té verde en frente.
¡Claro! ¡Anko-Chan!— una mujer mayor se acercó a Anko, teniendo dos bandejas con Dango en sus manos y colocándolas frente a la niña.
En este momento, la ropa de Anko consistía en una camiseta purpura de mangas cortas, pantalones cortos color caqui, medias de rendija, sandalias azules, brazaletes en sus muñecas y un collar en su cuello.
Cuando Anko vio como las bandejas eran colocadas en su mesa, metió su mano en su bolsillo para sacar dinero, pero eso fue negado cuando la mujer mayor negó con la cabeza y manos.
No te preocupes...La casa invita.— viendo como Anko la miraba confundida, la mujer sonrió feliz— Siempre es un placer cocinar para mi cliente favorito.
¡Gra-Gracias!— Anko sonrió con alegría mirando a la mujer mayor, causando que esta riera y volteara.
Unos momentos después, Anko termino de comer su Dango, saliendo de la tienda con una gran sonrisa satisfecha.
¿Ahora que hare?— se preguntó la adolescente rascando su cabeza— Es mi día libre y...
¡Detengan a ese mocoso!— Anko volteo rápidamente la cabeza al ver como un niño rubio corría, huyendo de un hombre mayor.
Lo curioso era que tanto el pequeño como el adulto tenían pintura en sus cuerpos, el adulto en gran medida mientras que el rubio solo unas cuantas gotas.
El niño rubio corría con gran velocidad, escapando del hombre cubierto de pintura y pasando al lado de Anko, que lo siguió con la mirada algo asombrada.
Cuando el hombre mayor paso frente a Anko, está ya había desaparecido.
Saltando entre las casas y edificios, Anko seguía al niño, que había dejado atrás al adulto, pero a pesar de ello, él no se detuvo, siguió corriendo hasta detenerse en un callejón y reírse fuertemente.
Desde un techo, Anko observaba al niño con curiosidad, preguntándose varias cosas en su mente.
Ella conocía a ese niño.
Era el Jinchuuriki del Kyuubi. Uzumaki Naruto. Alguien muy odiado por toda la aldea. Como ella.
Desde que su Sensei hizo lo que hizo y la marco, su vida se transformó en un infierno. Todo el pueblo comenzó a temerle y odiarla en el proceso.
Ellos le temían porque su antiguo Sensei fue alguien que los traiciono y cometió los peores crímenes que puedan haber. Al traicionarla, le dejo una marca que la acompañaría para siempre, un símbolo de que su vida estaría maldita. Algo con lo que sería reconocida por los demás.
Alumna de la Serpiente. Puta Víbora. Cientos de apodos similares pero con el mismo objetivo.
Saltando del techo y cayendo en medio de un callejón, Anko salió de este para empezar a seguir al Jinchuuriki del Zorro Demonio de Nueve Colas.
Mientras que Anko lo seguía, la niña era capaz de escuchar los susurros que los adultos se decían.
Pero Anko también era capaz de escuchar los murmuros que los aldeanos tenían para ella.
Cuando el niño se detuvo se detuvo, ella también lo hizo, viendo como el pequeño se quedaba mirando un restaurante de barbacoa, entrando pocos segundos después, solo para salir corriendo siendo seguido por unos instantes por el dueño del local.
Eso fue visto por Anko con una mirada triste.
Ambos eran tan similares.
Cuando su Sensei la abandono, el pueblo dejo de confiar en ella.
No le permitían el acceso a tiendas, restaurantes, locales normales. Fue una suerte encontrar a una amable cocinera de Dango que no le importaban los prejuicios de los demás.
Los insultos estaban al día a día, la desconfianza era clara en los demás.
El Jinchuuriki pasaba por una situación similar a la que ella paso hace poco.
Saltando por unos instantes y siguiendo a Naruto, la Kunoichi vio como el niño era rodeado por unos compañeros, seguramente de su academia.
Viendo como Naruto lucia claramente esperanzado por las palabras de los demás, Anko sonrió levemente pensando que lo estaban invitando a jugar o algo similar.
Asintiendo, la adolescente salto del techo y desapareció, teniendo la falsa idea de que el Jinchuuriki del zorro consiguió amigos con los que jugar.
Tiempo después
Bebiendo té verde, Anko suspiro de placer mientras que comía esta vez una sola bandeja de Dango.
Anko siguió así hasta que escucho unos gritos a su lado.
¡Naruto es en verdad un idiota!— moviendo su cabeza, Anko observo con cierto asombro como los niños que vio hace unas horas estaban pasando al lado del local.
Si, si...— otro niño de gafas asintió con la cabeza— Vieron la expresión de alegría en su rostro…Fue tan divertida.
Espero que los ninjas enemigos lo maten.— un tercer estudiante rio mientras que sus amigos también lo hacían.
Fue en ese momento que Anko dejo su té de lado y salió en un parpadeo de la tienda de Dango.
Hola, ustedes...— una sonrisa estaba en el rostro de Anko mientras que aparecía frente a los niños.
¡Es-Es la serpiente!— Anko frunció el ceño al escuchar ese grito por parte del aparente líder del grupo— ¡¿Qué quieres!?
Solo estaba comiendo mi delicioso Dango hasta que escuche algo de ustedes...— Anko abandono su sonrisa amable, cambiándola por una amenazadora y sádica— Díganme donde esta Uzumaki Naruto.
¿Por qué deberíamos hacer…?— el chico de la tela en su frente intento sonreír arrogantemente, pero solo pudo parpadear sorprendido cuando sintió algo pasar al lado de su mejilla— ¿Qué…?— susurro sintiendo el leve dolor y llevando su mano a su mejilla, tocándola para sentir líquido.
Llevando la mano frente a sus ojos, el líder del grupo vio sangre en sus dedos, solo para escuchar una risa en su espalda y unos chillidos de sus amigos.
La sangre de un niño joven es tan dulce...— el niño se estremeció de miedo al sentir la lengua de Anko en su mejilla— ¿Sabes…? Podrías hacer esto más fácil para ti y decirme donde esta Naruto…No hace falta decirte que pasara si no me lo dices...— otra vez, el pequeño se estremeció al sentir la punta de un Kunai en su mejilla— ¿Verdad?
¡Se-Se fue a las colinas!— chillo de miedo el joven mientras que empezaba a lagrimear un poco.
¡¿Por qué se fue a las colinas!?— grito Anko apretando el Kunai en la mejilla del niño, haciendo que esta comenzara a sangrar más y el joven empezara a llorar.
¡Le dijimos que sería nuestro amigo si iba a las colinas a traernos algo del cadáver de uno de los ninjas enemi…!— antes de que el estudiante de la academia pudiera decir algo, fue empujado por Anko, cayendo de cara al suelo.
¡Los vuelvo a ver molestando a Naruto y los asesino! ¡¿Entendido!?— gruño Anko mirando a cada uno de los niños presentes que lloraban por el miedo en sus rostros.
Incluso el pequeño en el suelo tenía una mancha en sus pantalones.
Con eso, Anko despego del suelo, empezando a correr y saltar por el pueblo, dirigiéndose lo más rápido posible hacia las colinas donde Naruto se hallaba.
Ella sabía de lo que hablaban los niños en el momento que dijeron cadáver y ninjas.
Hace poco tiempo se libró una batalla en las colinas donde los Shinobi de Konoha asesinaron a un ninja enemigo, pero sus compañeros lograron escapar.
Por lo tanto, estaba la gran posibilidad de que esos compañeros aun siguieran por las colinas y ahora Naruto estaba en ese lugar.
…
¡Naruto!— grito Anko saltando entre los árboles, moviéndose a altas velocidades y llevando preocupación escrita en su rostro.
Hace unos segundos escucho el clásico sonido del aire cortándose y la madera siendo perforada, por lo tanto la Kunoichi deducía que había pelea cerca.
Al acercarse a la zona donde escucho los indicios de combate, Anko se encontró con alguien que no esperaba, pero para su alivio, esa persona estaba cargando a Naruto en su espalda.
¡¿Umino Iruka!?— grito Anko sorprendida, viendo como el Maestro Chuunin saltaba entre los arboles con el Jinchuuriki.
¡Mitarashi-San!— grito Iruka viendo a la adolescente que se detuvo en la rama de un árbol— ¡No hay tiempo! ¡Toma a Naruto y…!— pero el Chuunin no pudo hablar cuando se vio obligado a agacharse para esquivar un Shuriken que casi le da en la cabeza.
Mirando hacia atrás, el ninja con cicatriz en su rostro vio como una gran andanada de Shuriken se dirigía hacia ellos.
Antes de que Iruka pudiera darle al inconsciente Naruto a Anko, la joven adolescente hizo rápidos sellos de mano e inflo su pecho.
¡Katon: Gōkakyū no Jutsu! ("Elemento Fuego: Jutsu Gran Bola de Fuego")— con ese grito, una enorme bola de fuego salió de la boca de Anko, dirigiéndose hacia los Shuriken y haciendo que estos perdieran su impulso y empezaran a caer al suelo— ¡Llévate a Naruto! ¡Yo los detendré!— Anko saco un Kunai, notando como Iruka parecía dudar.
Pero...— el Umino quería contradecir a Anko, dudando por unos instantes pero dejando la duda de lado al ver como la alumna de la serpiente volteaba la mirada con unos ojos que no dejaban lugar a objeciones.
¡Hazlo! ¡Ahora!— Anko prácticamente gruño cada silaba, solo para volver la vista al frente y bloquear un Shuriken con su Kunai.
Sacando otro Kunai, teniendo uno en cada mano, Anko empezó a bloquear y esquivar los Shuriken que la tenían marcada como objetivo. Como los proyectiles ninja venían en gran cantidad, la Kunoichi saltaba y se movía entre los árboles, teniendo su mirada clavada en frente y mirando a sus adversarias.
Eran tres Kunoichi, todas vestidas con los mismos vestuarios siendo ropa negra con una especie de armadura ANBU en su pecho. Lo más notable eran las Katana en sus manos.
¿Dónde está el mocoso?— gruño la líder del grupo, la mujer de cabello gris.
Esta huyendo, ¿Por qué preguntas?— Anko sonrió levemente, notando la irritación en sus tres adversarias— ¿Qué? ¿Él tiene algo que ustedes quieren?
Lo que el mocoso tenga no te interesa.— gruño la Kunoichi de cabello gris— Si no te vas ahora, te mataremos e iremos a por el mocoso. ¿Entendiste?
Ohh…Que divertido.— Anko jugo con los Kunai en sus manos, teniendo una gran sonrisa que expresaba pura diversión— Me pregunto cómo reaccionaran ustedes al llegar con Ibiki… ¿Lloraran mucho?
Las mujeres enemigas gruñeron un poco por esas palabras.
No importa. Terminaremos esto ahora.— gruño la líder haciendo sellos de mano en coordinación con sus compañeras— ¡Katon Renkei Jutsu: Karura! ("Elemento Fuego Jutsu de Colaboración: Garuda")
Chorros de fuego salieron de las bocas de las tres ninjas, dirigiéndose hacia Anko y combinándose, formando un gran dragón ante la ex estudiante de Orochimaru.
Una gran explosión azoto el bosque, haciendo que algunos árboles volaran y causando que Iruka en la lejanía gritara de preocupación.
Uno menos...— la comandante del grupo enemigo sonrió con placer al ver una masa llameante en el suelo, por lo que bajando de las ramas de los árboles, las tres mujeres se acercaron para comprobar la muerte, abriendo sus ojos en shock al ver algo que las asombro— ¡¿Qué!?
La masa llameante en el suelo era solo unos trozos de tierra.
¡¿Doton: Kage Bunshin?! ("Elemento Tierra: Clon de Sombra")— grito la enemiga de corto cabello castaño, teniendo asombro escrito en su rostro.
¡Sen'ei Ranjashu! ("Manos de Serpientes Salvajes Ocultas en las Sombras")— una voz se escuchó en el bosque, lo siguiente que las mujeres escucharon fueron unos constantes siseos.
Serpientes verdes salieron de la tierra, consiguiendo rodear a las tres Kunoichi y atrapando a dos en su agarre, mordiéndolas e inyectando veneno en sus cuerpos.
La líder del grupo consiguió escapar antes de que una de las serpientes consiguiera atraparla, cortando la cabeza del reptil en el proceso.
¡¿Dónde mierda estas?!— grito la mujer de cabello gris, teniendo furia clara escrita en su rostro.
Mirando por todos lados, la mujer enemiga buscaba a Anko, pero solo sintió una cortada en la mejilla para posteriormente sentir a la adolescente en su hombro mientras que lamia su mejilla cortada.
La sangre de una mujer es tan deliciosa...— susurro una voz en el oído la mujer, causando que se estremeciera levemente, solo para escuchar otro susurro— Sen'eijashu ("Manos de Serpientes Ocultas en las Sombras")...
Con eso, una gran cantidad de serpientes se enredaron sobre la mujer, causando que esta gritara de dolor y miedo por ser constantemente apretada y estrujada, solo para sentir unas mordidas, quedando inconsciente pocos segundos después.
Anko sonrió mirando a su víctima, solo para escuchar una voz perezosa.
Parece que…llegue un poco tarde.— volteando la mirada, la Kunoichi de Konoha vio como alguien estaba apoyado en un árbol, teniendo una mirada calmada en su ojo.
¿Kakashi?— Anko alzo una ceja, curiosa de porque el espantapájaros estaba presente— ¿Qué haces aquí?
Escuche de los hijos de Shikaku-San y Chouza-San que Naruto estaba por aquí...— Kakashi despego su espalda del árbol, caminando hacia Anko con sus manos en los bolsillos— Tenía pensado de hacer de héroe, pero alguien se me adelanto y se transformó en la heroína.
¿Heroína? Imposible.— Anko dio un bufido mientras que sacaba Cuerdas de Alambres, haciendo que las serpientes soltaran a sus víctimas y comenzando a atarlos con los hilos ninja— Yo solo…quise ayudar a un igual.
¿Igual?— Kakashi alzo una ceja, estando curioso por las palabras de la ninja— ¿A qué te refieres?
Naruto se parece a mí.— al terminar de atar a las ninjas enemigas, Anko miro a Kakashi, que la miraba con una ceja alzada— Ambos somos iguales en casi todo sentido…
Eso te transforma en su heroína.— Kakashi dio una clásica sonrisa de ojo.
Di lo que quieras...— Anko se encogió de hombros, empezando a caminar y pasando al lado del tuerto— ¿Naruto ya despertó?
Si...Ahora mismo, Iruka debe estar dándole un sermón.— Kakashi noto como Anko parecía algo dudosa, confundiéndolo un poco.
Nada…es solo que...—Anko solo empezó a caminar, pasando al lado del ninja tuerto— Me uniré a los ANBU.
Fin del Flash Back
Anko y Naruto salieron de los vestidores, soltándose las manos para no levantar sospechas y no atraer miradas raras de los demás alumnos.
Anko soltó la mano de Naruto por esa razón, pero el Jinchuuriki quiso seguir sosteniendo la mano de su hermana mayor, demostrando ese hecho cuando volvió a atrapar la mano de la mujer.
Bigotes.— Anko se detuvo al ver como Naruto apretaba su mano, queriendo permanecer a su lado y no separarse— Soy tu Sensei…que alguien nos vea así sería malo para ambos.
Pero...— Naruto bajo un poco la mirada, sintiendo a Anko colocar la mano en su mejilla y acariciarla levemente.
Onee-Chan promete responder a todas tus preguntas…pero ahora debemos ir a clases, ¿Entiendes?— Anko mostraba una sonrisa amorosa en su rostro, causando que Naruto asintiera con la cabeza.
Soltándose de las manos, Anko y Naruto caminaron juntos hasta entrar al gimnasio de la academia, viendo ahí a un gran grupo de alumnos.
Alejándose de Anko con cierta resistencia, Naruto trato de mezclarse con el grupo, algo que no consiguió porque ya era bastante famoso en la academia.
¡Bien, mocosos!— grito Anko llamando la atención de todos los estudiantes, que se estremecieron levemente al ver a su Sensei ya que ella llevaba una gran sonrisa en su rostro— ¡Hoy saldremos a correr! ¡¿Entendido!?— varios gemidos de insatisfacción de escucharon— ¡No se pongan tristes…! ¡Quien consiga correr a mi lado! ¡Se lleva un premio!— los ojos de Naruto se iluminaron ante eso, algo captado por Anko, que sonrió ante los ojos brillantes de su "hermanito".
Con eso, todos los alumnos y la Sensei salieron al jardín, solo para que Anko comenzara a correr, siendo seguida por Naruto y segundos después, por los demás estudiantes.
Naruto y Anko iban corriendo lado a lado a diferencia de los demás alumnos que estaban alejados por una gran distancia.
Mirando a su lado, Naruto observaba el rostro de su hermana mayor.
"Espero…Espero que esto dure"— pensó Naruto con anhelo, disfrutando correr junto a la mujer que veía como una hermana mayor.
…
Una habitación levemente iluminada por unas velas, teniendo una cama con una persona en ella.
El sujeto en cuestión tenia largo cabello negro, ojos ámbar con marcas lavanda en ellos, un par de tatuajes en su brazo izquierdo y camiseta negra visible.
Risas escapaban de la boca del hombre, risas que pronto se acabaron para dar lugar a los quejidos de dolor, llevando su mano a su pecho para calmar el malestar.
Segundos después, las risas volvieron, risas que de igual manera se transformaron en toses dolorosas, por lo que el hombre de ojos ámbar llevo su mano a su boca, sofocando la tos y al sacarla, mostro sangre bajando por su labio inferior.
El sujeto siguió tosiendo hasta que alzo la mirada y miro la puerta.
¿Huh?— mirando la puerta, el sujeto rápidamente elevo sus brazos al ver una especie de espada azul brillosa hecha de pura electricidad que atravesaba la madera— "¿La naturaleza de este Chakra…? Pero nunca había visto tal manipulación de forma"— pensaba temblando levemente, mirando la puerta con sus ojos bien abiertos— ¡¿Quién eres?!
Segundos después de esa pregunta, cortes comenzaron a aparecer en la puerta, hasta que finalmente la puerta se deshizo en trozos, revelando a una persona con electricidad cubriendo su mano izquierda y una espada sobre su hombro derecho.
Como supuse, eras tú.— la seguridad era clara en la voz del sujeto con aspecto serpentino, una seguridad que delataba su conocimiento que pronto este suceso pasaría.
Ya no tengo nada que aprender de ti...— la voz de la persona era suave y carente de emociones y mientras que hablaba, marcas similares al fuego aparecían en su rostro— Incluso aquí ante ti...creo que puedo ser despiadada.— con esas palabras, sus ojos se volvieron rojos con tres comas.
Era una joven adolescente, teniendo largo cabello negro azabache que le llegaba hasta media espalda, su piel era blanca tersa e impecable, su ropa consistía en una camisa blanca de mangas largas y anchas, camisa que estaba totalmente abierta, revelando su abdomen tonificado para su edad y su pecho cubierto de vendas, teniendo unos senos de tamaño decente y modesto. Sus manos estaban cubiertos por una especie de guantes que le llegaban hasta los bíceps, en su cintura un Hakama tubular azul que cuelga desde sus muslos hasta su estómago, estando atado por un cinturón de cuerda morado. En sus muslos llevaba vendas atadas, actuando como una especie de pantalón corto, y en sus pies llevaba sandalias ninja que le llegaban hasta por debajo de las rodillas.
Con esas palabras, la mujer comenzó a caminar, acercándose hacia el hombre en la cama y haciendo que la punta de la espada eléctrica se clavara en la pared.
Orochimaru, eres más débil que yo.— dijo la joven adolescente con unas marcas negras cubriendo la mitad de su rostro— Ya no hay necesidad de entregarte mi cuerpo.
Nota del autor:
Gracias por leer.
Con esa última escena ya saben quién es el siguiente emparejamiento. No se sorprendan, saben cómo soy respecto a los cambios de género y esas cosas.
Por qué Naruto puede tener cicatrices se explicara más adelante.
¿Vieron que implemente el capítulo donde Naruto en Naruto Shippuden va a las colinas por culpa de unos compañeros de academia? Aquí cambie eso. Sé que ese capítulo es cuando Naruto estaba en la academia pero no sé qué edad tenía en ese tiempo.
Por cierto, yo y uno de ustedes estuvimos pensando en una idea para esta historia totalmente nueva.
Vieron que dije que Mio es mitad humana, lo que deja ventana abierta para Sacred Gear.
No hay forma sencilla de decir esto, así que lo diré al toque.
Puede que en esta historia el Boosted Gear no sea de Issei, si no de Mio, ¿Entienden?
¿Ustedes que piensan? ¿Quieren ver a Issei en esta historia? ¿O prefieren que Mio tenga el Boosted Gear?
Lo que digo es que Issei básicamente será un estudiante más, no tendrá participación en la historia, siendo Mio la que se convierta en el Sekiryuutei.
Esta es una idea curiosa que seguramente nunca antes se ha intentado. Quien piense lo contrario busque una historia donde Naruse Mio es la portadora del Boosted Gear. Por esa razón creo que la intentare, para romper esta cadena donde Issei es el Sekiryuutei.
Otra cosa que les quiero decir es que no esperen que todo sea igual a Shinmai Maou no Testament y a Naruto Shippuden. Habrá ciertos cambios como en personajes importantes.
Y lo lamento para jun-kun, pero Sakura definitivamente y nunca en mis historias estará en el Harem de Naruto. Todos tenemos nuestros gustos, el tuyo es ver a Sakura con Naruto, el mío no lo es. Sé que lo más probable es que no leas esto porque dijiste que prefieres no leer las notas que dejo, pero de igual manera lo escribo.
