Capítulo 3 La Esperanza
A la amanecer Ranma se levantó adolorido y entre dientes se decía, marimacho violenta, pero me las pagará lo prometo. Genma ya había puesto la tetera para calentar agua para el té.
–Hijo como dormiste, le dice Genma con un tono casual.
–Y cómo quieres que me sienta después de que un trock me atropellara, dijo Ranma con un tono sarcástico y muy molesto
–No es para tanto, me imagino.
–¡¡¡QUE NO FUE PARA TANTO!
Claro a tí no fue que te dieron.
Genma se le acerca y lo confronta –Éso te pasa, hijo, por ser tan bocón. Aprende la lección. Uno es dueño de lo que calla y es esclavo de lo que dice.
Ranma le patea el trasero, y con su aura casi roja le dice, –mira quién viene hablar. No recuerdo que me hayas enseñado modales. Lo único que obtengo de tí son golpes, patadas. Como quieres que sepa como tratar a otra persona si toda mi vida ha sido entrenar, entrenar, entrenar. ¡¡Qué fastidio! Que yo sepa con la única persona, además de tí, que he tratado ha sido con Uchan y sólo era mi amiga. Y si más no recuerdo tú saliste de un modo sopechoso de la casa de ella y calgando con una cuentiosa dote. Donde el que salió beneficiado fuiste tú.
Genma baja la cabeza y muy serio le dice, –tienes que saber tratar a una dama. Hay cosas que se le puedes decir y otras no. Además, no he robado nada sólo lo tomé prestado y algún día lo comprenderás.
Ranma en ese momento se enfureció apretó los puños y le metió duro por la cabeza. –Vaya, no tienes verguenza ninguna. Mira que darme lecciones a mí.
Genma cayó sampado en el suelo por el golpe que Ranma le había propinado.
En ese momento sale Akane lo más campate y le dice, –Buenos días.
Ambos la miran pero…Ranma la mira de arriba abajo, ve que trae puesta su camisa preferida y va hacia ella con pies muy pesado que se denotaba que estaba muy molesto por la dicusión que sostenía con su padre, además estaba molesto por lo del mazaso de la noche anterior, y para colmo, ella se había tomado el atrevimiento de urgar en sus cosas y ponerse su camisa favorita.
Akane no entendía que le pasaba a Ranma pues traía sus ojos encandecentes y muy molesto. Ella dió un pasos atrás, mientras él se acercaba muy apresuradamente. Akane seguía dando pasos para atrás y no se dió cuenta de que había una piedra bastante grande donde se tropezó se cayó y en el "interin" la camisa de Ranma se encaja en una de las ramas de los arbustos y se desgarra un poco. En ese momento Ranma pierde los estrivos y con movimiento presiso le quita de un sopetón la camisa china que traía ella, dejándola totalmente desnuda y ante la vista de los dos. Akane en su vergüenza corre lo más rapido posible para escoderse, y no se da cuenta que se había torcido uno de los tobillos y con su adrenaliana arriba, no sentía nada de dolor en ese momento. Siguió corriendo sin parar y jadeaba por estar cansada. De pronto se desplomó pues ya su tobillo no la aguantaba más, se retorcía de dolor. Su cabello lo llevaba suelto y al caer cubrió todo su cuerpo desnudo. Ranma por su parte se quedó en "skock" al ver que la niña no traía nada puesto debajo de su camisa. Tragó hondo y empezó a sentirse mal. Su reacción no había sido precisamente de un caballero. Aun no salía de su asombro cuando siente un cantazo en la nuca, cae al suelo arrodillado.
–¡¡¡RANMA VE A BUSCARLA! Declaró un guigantesco padre que no creía lo que había acabado de hacer su hijo. Él se levanta y con vergüenza en su cara, va sin protectar en busca de ella. Traía en su mano todavía la camisa que le había arrancado a ella. Se decía por el camino, –Pero que burro, que burro soy. ¿Qué estará pensando ella de mí? ¿Cómo pude ser tan bruto? ¡¡Sólo es una camisa, sólo es una camisa por dios. No sé que me pasó, no pensé bien lo que hacía. Me la desquité con ella, y no merecía que la tratase así. Papá tiene razón, aunque me duela admitirlo. ¿Dónde estará ella? Debo de encontrarla y pedirle disculpa. Ranma no sabía hacia donde ir. De momento oye a alguien lamentandose y gimiendo de dolor. Se acerca poco a poco y detrás de unos arbustos estaba ella tirada en el suelo sin poder moverse, sólo se retorcía del dolor, desnuda, desamparada y desprotegida. Entonces, decidido a reparar su daño se acerca a ella. Akane al verlo le dice enojada. –No te atrevas a tocarme, ¡¡¡Pervertido!
Ranma sacude su cabeza y con mucha frialdad le contesta. –¿Que crees, que estoy deseoso de tomar tu cuerpo? No te has visto en un espejo, eres una marimacho fea. Ranma creyó que si él le decía éso, ella iba a dejar que la ayudara.
Pero su repuesta fue inesperada. Hecho a llorar de pura rabia. –¿Con qué derecho vienes a insultarme de esa manera tan despectiva? ¿Qué te hice para queme odies tanto? Además me quitaste la camisa. Su lagrimas seguían cayendo en su delicada y sonrosada mejilla. –Si me la hubieses pedido yo te la hubiera dado. Se veía que estaba avergonzada y tenía una furia por dentro que le salía por los ojos. Tenía su piel erizada por el frío.
Ranma se da cuenta que ésa no era la estrategia. Él con su bocota lo había hecho de nuevo. –/¡¿Por qué no puedo poner las palabras correctas! Ella está herida debo de ayudarla./ Se acerca un poco más y le dice con una voz tierna. –Vengo ayudarte solamente, por favor déjate que te revice tu tobillo. No te haré daño, lo prometo. Y alsaba las manos en son de paz. Ella se sorprende, pues él le habló muy tierno. Era la primera vez que lo oía hablar así. Algo en ella le decía que podía confiar en él y la otra parte decía que no. Tenía una tormenta en su cabeza, por primera vez no tenía a Kasumi para consultarle, ¿Qué podía hacer? No sabía que decisición tomar en ese momento, Ranma le tendió su mano, más esta no estaba vacía, tenía en ella la camisa china que le había arrancado. Ella dudó un poco pues aunque no se le notara le tenía miedo, casi estaba temblando de miedo. Ella temerosa y con sus manos temblorosa a causa de frío, nervios y dolor a la misma vez le tendió la mano y muy cuidadosamente coge la camisa que él le ofrecía para poder tapar su cuerpo. Enseguida todo su cuerpo experimentó un calido calor agradable, pues Ranma la había sujetado de la muñeca y le decía con una voz arrulladora que casi la tenía innotizada. –Ven, quiero ver como está tu tobillo. Cuando trata de levantarse, Ranma se percata que la chiquilla estaba haciendo mucho esfuerzo y se podía lastimar más de la cuenta. Al ver el dolor dibujado en su cara, él sin previo aviso la toma en sus brazos y la carga de regreso al campamento. En el trayecto Akane le pregunta. –¿Por qué?
–¿Por qué, qué?
–¿Por qué te comportas tan amable conmigo si hace unos momento estaba hecho una fiera?
–Porque no puedo ver llorar a una chica. Además no he sido una buena persona contigo. Porque soy un bruto y nunca he sabido tratar con…
–¿Con quién?
–Bueno olvídalo. Lo cierto es que te debo una disculpa. Quiero que me perdones niña. No fue mi intención desnudarte, tan poco soy un pervertido como tu dices. Sólo soy un joven que sólo ha sabido de golpes y nada más.
–Pues yo no soy una marimacho como tú dices tampaco.
Ranma seguía caminando en silencio con Akane en brazos. Por su parte Akane está un poco tensa pero… ¿debía de confiar en él o no? En esos momentos no tenía otra opción que confiar en él, ¿Qué otra cosa podía hacer? Por otro lado él le impiraba un poco de confianza, así que se relajó. Ranma no se atrevía a mirarla por vergüenza. No estaba orgulloso de lo que había hecho. Cuando llegaron al campamento Genma le pregunta, –¿Niña estás bien? Akane asiente con la cabeza. Ranma aun la tenía en sus brazos. Fue entonces cuando ella le dice –por favor puedes bajarme. Ranma la sienta en una piedra y le dice, –Voy a buscar unas vendas para curarte. Ranma se retira y Genma aprovecha y le dice, Perdona a mi hijo, aveces es impulsivo, pero tiene buenos sentimientos. Akane contesta con voz temblorosa y adolorida –No se preocupe, ya él se ha disculpado conmigo. Genma, entonces, le dice muy firmemente. Voy al pueblo a buscar unos víveres y a llamar a un amigo. Ranma salió de su casa de campaña con una caja donde había vendajes y otros accesorio para primeros auxilios.
Genma se le acerca y le dice, ¡Ranma, voy al pueblo, espero que no te pelees con ella, señalando a Akane, –y te comporta como un buen caballero. Me has entendido Ranma.
Ranma baja la cabeza y le dice, –Sí papá, la cuidaré muy bien.
–¿Puedo confiar en tí?
–Sí, vete de una vez.
Ranma se acerca a Akane y le dice, –mientras papá esté en el pueblo yo te cuidaré. Así que relajate un poco, que yo veré que hay con tu tobillo.
–Sí. Se le quedó mirando en la forma que Ranma manejaba los vendajes y ungüentos. Ranma se arrodilla delante de ella y empieza a revisar el tobillo y le comenta, –te voy a poner este ungüento chino, es ideal para aliviar y curar muy rápido estas torcedura. Ya verás que mañana estarás mejor.
Ranma le empieza a dar masaje al tobillo con el ungúento. Akane empezó a sentir un alivio pero a la misma vez se sorojó, pues se quedó observando a Ranma y se dió cuenta lo guapo que era. Ranma la mira y Akane cambia su vista para otro lado no queriendo verlo a sus ojos.
–¿Todavía estás enojada conmigo?
–¿Qué creés?
–Te vuelvo a pedir discurpa.
–Está bien, vamos a olvidarlo, ¿Quieres?
–Por mí está bien.
Hubo un silencio sepulcrar mientras Ranma se dedicaba a curar a Akane.
Él rompe el silencio y le indaga. –Todavía no sé tu nombre. ¿Cómo te llamas?
Akane lo mira como si le hubiera hecho una pregunta de otro mundo.
–No vas a decirme, ¿cómo te llamas?
Akane no sabía que hacer, no quería dar su verdadero nombre. Se puso a pensar que nombre era más adecuado, así que le dijo, Soy Nina me puedes llamar así.
–¿Nina, bien. Bueno, Nina, ¿qué hacías en el bosque sola de madrugada?
– Estaba huyendo de casa. Cuando me escotraste estaba muy cansada y hambrienta, así que me atreví a llegar aquí y coger del guiso que cocinaban, y por cierto estaba muy bueno. Pero tú te enojaste y lo comprendo y debo de ofrecerte una disculpa.
–Está bien, no hace falta. Empezó a vendar el tobillo de Akane. –Bueno ya está. ¿Cómo te siente ahora.
–Un poco aliviada. Tenías razón.
–¿De qué?
–Que ese ungüento chino es muy bueno. ¿A dónde aprendiste hacer éso?
–¿A hacer qué?
–A masajar y curar torceduras.
–Pues cuando uno está todo el tiempo de viaje de entrenamiento, se aprende muchas cosas. Por ejemplo ésto lo aprendí de unos monjes chinos cuando papá me dejó con ellos para un entrenamiento especial de yoga. Ya sabes.
–¡Ah, lo haces muy bien. Akane se sonrie y Ranma al verla se queda embelezado por esa hermosa sonrisa.
continuará
Ahora a contestar review
melisita 2, anon.Hola Maité-chan
Te ha salido bien estos dos capitulos, continua, que lo haces muy bien. Besos meli-chan (melisita)
Gracias por tu review. Aquí envío el tercer cap de mi historia. Espero que sea de tu agrado.
Att. Maité-chanSayuri
2005-11-11
ch 2, anon.
Un inicio algo locochon pero ¿de que otra manera puede ser tratandose de Ranma y Akane?saludos.
Así es, tratandose de esos dos como se podria empezar sino es como algo descabellado y loco. Te agradeszco tu review y aquí está el tercer cap. Espero que te guste.
Att. Maité-chan
Uzziel 2, anon.
Tienes que contactarte con Danae o Némesis. Tal vez tienes un correo equivocado y por eso no ha sido exitoso el traspaso de información
Si puede ser que tenga un correo equivocado pero siempre lo he enviado al Portal y no sé si tienen otro correo además del que presenta en la página. Espero que pueda ostener un correo que pueda enviar mis historias de Ranma y Akane. Y también mis dibujos.
Att. Maité-chan
daianapotter
2005-11-10
ch 2, anon.hola Maité-chan de verdad que me esta gustando haber como acaba esto . si es que adoro los fic Ranma/Akane. respecto a enviarmelos es un honor mi email es respecto al portal hablare mañana con Danae haber que dice.okis?
Si te ha gustado porfa ponte en contacto conmigo a ver como puedo enviar mis historias de Ranma y Akane. mi direccion es es importante que envies tu correo electronico para yo poder enviarte mis historias. y dime en que formato te la envío en rtf o la prefieres en html.
Gracias por interesarte en mis historias,
Att. Maité-chan
