Los tres Him

Y Gis llegó de nuevo, sorry por tardar pero lo hice lo más rápido posible. Pronto tengo exámenes y mamá me manda a estudiar (se supone que ahora lo estoy haciendo) pero soy rete floja...jajaja ya pues ¡Enjoy it!


Cuando terminar de acomodarme en la habitación, tomé un baño rápido. Peiné mi cabello observándome bien, hacía mucho tiempo desde la última vez que me miraba fijamente en un espejo.

Esa pálida chica que parecía estar tan frágil y delicada, curveó sus delgados y rosados labios. Esa chica era yo. No recordaba cuando fue la última vez que me miraba tan rota y delicada. Suspiré intentando no pensar en tonterías como esas, tal vez estuviese rota pero lo podía enfrentar, siempre lo hacía.

Con los ojos al borde de las lágrimas, terminé de peinar mi pelo. Sin ganas de nada bajé las escaleras, quería estar con Kuriko. Aunque no congeniaba perfectamente con ella, esa chica era en la única que confiaba ahora. Me sentía extraña estar en medio de una casa completamente desconocida.

Me topé con la puerta metálica de la planta de bajo y con un poco de curiosidad la abrí. Un exquisito olor a pan recién hecho evadió mis fosas nasales. Cerré los ojos dejándome llevar por ese exquisito aroma pero los abrí inmediatamente…eso era patético.

Pude divisar una larga mesa de madera al centro de la habitación llena de ingredientes de cocina. Me sorprendí al encontrar al chico pelirrojo amasando delicadamente una gran bola de harina. Pensé que era el tipo de chicos que no haría nada parecido siquiera a cocinar.

Él me miró de reojo notando mi presencia y frunció el ceño, volvió a lo que hacía ignorándome, de nuevo. Seguí observando el lugar, era muy amplio y bonito. La cocina estaba decorada con colores pasteles, con estantes rodantes con todo tipo de pan, electrodomésticos y un par de hornos de leña que llamó mi atención.

En uno de los hornos se encontraba otro chico más. También era lindo, un poco más alto que el pelirrojo y de cabello oscuro. Él vestía al parecer el uniforme y portaba un delantal parecido. Estaba concentrado en lo que hacía.

De unos de los hornos sacó con extrema delicadeza una cartera con apetecibles galletas de avena. Con un suspiro cansado sopló el mechón que tapaba parte de su cara, hasta entonces pareció notarme, arqueó una ceja.

-Creo que te equivocaste de entrada, preciosa-ironizó con burla. No respondí, odiaba tanto a los chicos así que solo los evitaba. Además que era una pérdida de tiempo llevarse con gente desconocida tan confianzudas como él.

-Idiota, ella es la famosa sobrina de mamá-la ronca voz de Brick le contestó. Hizo un ademán con las manos restándole importancia y siguió amasando. El moreno me escaneó descaradamente con una ceja alzada. Me comencé a impacientar y apreté los puños.

-Vaya primita que nos tocó, sí que estas buena-habló sensualmente con una torcida sonrisa de medio lado. Sentí como mi estómago se revolvía y no pude evitar hacer una mueca de total desagrado.

-Butch eres un cerdo-se burló Brick. Ambos chicos empezaron a reír. Me sentí tan incómoda que decidí hablar.

-Okey… ¿Saben dónde está mi tía?-

-Ella salió al mercado, dijo que les daría una deliciosa bienvenida-el pelinegro se encogió de hombros y Brick rodo los ojos. El tal Butch al terminar de hornear salió por puerta del otro extremo de donde yo me encontraba y con un ademán con la mano se despidió.

-Gracias-murmuré al aire. Miré a Brick ahora cortando frutas, ajeno a mí. Sentía que le molestaba mi presencia allí, y aunque quisiéramos o no, tendríamos que vernos durante todas las vacaciones. Odiaba admitirlo pero creo sería mejor que intentáramos llevarnos bien.

Salí de la cocina y de nuevo subí las escaleras. Cuando me senté en un sofá, caí dormida.

-Momo, despierta-escuché la suave voz de Kuriko lejana a mí, como si solo me murmurara al oído. Como pude quedé sentada en el sofá y aún adormilada miré el reloj de pared. Eran pasadas de las siete y media, había dormido un buen rato.

Al intentar levantarme noté una manta cubriéndome. No recuerdo haberme cubierto cuando me puse a dormir. Le pregunté a Kuriko sobre la manta pero ella camino hacia la cocina, dejándome con las palabras en la boca.

En silencio entré a la cocina observando a Kuriko revolver algo en un platón y mi tía cocinaba algo en la estufa.

-Hola Momoko-sonrió. Tallé mi ojo con pereza y me acerqué hacia donde ellas.

-¿Puedo ayudarlas en al…?-

-¡No!-me interrumpió tía Bellum, alterada. Parpadeé confundida-ya casi terminamos así que llama a los chicos, no deben de estar lejos-

Asentí lentamente y me dispuse a irme pero…

-¿Tiene la menor idea de donde pueden estar?-pregunté avergonzada. No conocía toda la casa y no quería irme aún, no tenía la menor idea de cómo era Boomer. Mi tía sonrió con ternura y tapó el sartén en el que cocinaba.

-Butch está en su habitación, es la segunda del pasillo, Boomer está cerrando el local y Brick a de andar por allí-explicó maternalmente. Negué intentando convencerá-vamos Momoko, ve por favor-

A regañadientes salí a buscar al rubio, esperaba que no sea como los otros dos. Bajé a la cocina del café y abrí la puerta lentamente, rogaba que el chico demonio no estuviese allí. Abrí los ojos y noté que la cocina estaba vacía.

Pasé de largo y llegue a la puerta metálica, la abrí y sinceramente quedé impresionada. Aunque el lugar estaba vacío, parecía lujoso. Las mesas de cristal y sus sillas a juego, estantes de cristal llenos de dulces y postres, los coloridos cuadros y el tapiz blanco con lunares, parecía un moderno café familiar. Sin duda reflejaba la personalidad, empalagosa, de mi tía.

-Tú debes ser Momoko ¿cierto?-una voz masculina me sacó de mis pensamientos. Asentí buscando con la mirada de donde se encontraba el chico, lo encontré. Estaba tras el mostrador haciendo unas cuentas en una libreta junto a la caja registradora. Se encontraba tras de mí.

-Sí, soy Akatsusumi Momoko-me presenté intentando sonreír. El chico se levantó de la silla mostrando que era muy alto, casi tanto como los otros dos. ¿Todo mundo es más alto que yo o qué? Su cabello era rubio, con ojos azules, la piel blanca con pecas en sus pómulos y una sonrisa amable adornaba su rostro.

-Mucho gusto, soy Boomer-sonrió. Se acercó a mí y sin dudarlo me rodeó con sus brazos. Quedé en shock. No supe cómo responder y la puerta se abrió de un portazo. El rubio me soltó delicadamente, sin sobresaltarse.

-¿Qué se supone que haces?-su voz hizo que me estremeciera de nuevo. Boomer me sonrió, creo que lucía un poco mal.

-Saludo a mi única "prima" –respondió con simpleza. Brick frunció el ceño. No entendía nada-¿acaso no puedo?-

-Tomar confianza así de rápido con una chica tonta completamente desconocida, no es muy sutil ¿sabes?-argumentó cruzando los brazos, su ceño se marcó más.

-No te digas eso, ni siquiera lo conoces-respondió Boomer poniéndose frente a mí. El pelirrojo suspiró.

-Eso es lo que te estoy diciendo…aléjate de ella, ahora-ordenó afilando su roja mirada. Boomer sonrió inocentemente.

-No porque se parezca a ella quiere decir que es tuya, ni siquiera te cae bien ¿o sí?-su sonrisa de autosuficiencia fue suficiente para que la paciencia de Brick se terminara.

Sin duda el comentario de Boomer me desconcertó aún más. ¿Por qué Boomer dijo eso? ¿Qué tenía que ver yo en esa pelea? ¡No entendía nada! Brick relajó el ceño, suspiró pausadamente. Se acercó al rubio lentamente y lo tomó del cuello de la playera.

-Simplemente no te metas con ella, ya no es tu asunto…-Boomer asintió despreocupado pero con las piernas temblándole levemente. Brick con los ojos aún más rojos pasó de largo, azotando violentamente la puerta tras de sí.


Tercer capitulo ¡listo!

=Lucite199: Jajaja hola de nuevo. ¿Crees que el mejor chico para Momoko es Brick? No sale muy seguido aquí ¿Que tal te pareció en modo celoso? Wow espero actualizar rápido, es solo que tengo exámenes y casi es fin de año y eso :´( Lucite ¡no tengo secretos! pero espero que tu me los compartas para que mis historias sean muy pro como las tuyas ¡por fis! Nos leemos :)

=HappyForAlways: Me alegra que te haya gustado ¿Enserio lo leíste tres veces? Espero que veas este ¡yei!

Bueno esto es todo n_n ¡espero les guste y nos leemos pronto!