Hola! pues acá reportándose la autora de este tercer capítulo de Ravendors XD soy Maheba, disculparán que hasta ahora alguien se digne a comentarles por acá sobre este fic, pero tanta era la emoción de todos los autores n.n' q se nos olvidó!!! Pues bien, como verán esta es una historia de Elanor,Tanatos, Luigi y Maheba en Hogwarts, que es posterior a Harry Potter y la caída de Voldemort... nos basamos en el mundo mágico creado por JK Rowling así que por asuntos de derechos de autor lo dejamos claro xD

Pues bien, ahora nos encontramos en los capítulos introductorios donde nuestros protagonistas nos muestran su carácter y personalidad - además de comenzar a vincularse, acompáñenos en este descubrimiento, además de percibir los matices de la gran aventura que vivirán! El cap 1 fue escrito por Elanor y el 2 por Tanatos, aunque creo que eso se sabe... :P

Y no olviden hacernos reviews - q son importantes para saber si lo hacemos bien! ;)


-Capítulo tres-

Dolor-Cabeza

- Ouch! – Volví a quejarme luego de que Madame Pomfrey me aplicara de nuevo la loción renovadora de piel en el rasguño que aún sobresalía sobre mi ceja derecha – ¡eso arde!

- Ya no te quejes Maby y deja que haga su trabajo – me inquirió George del otro lado de la cama donde me encontraba sentada en la enfermería – nadie te pone a ir a recolectar hongos venenosos para tus experimentos, y menos un sábado luego de un partido de quidditch, justo cuando nadie puede acompañarte.

George realmente parecía molesto conmigo desde el incidente del día anterior, en donde había sido atacada por un hipogrifo minutos después de finalizado el partido entre Ravenclaw y Slytherin.

- Ya no la atormente más, joven Ways, – me defendió la señora Pomfrey – que es suficiente con las curaciones que tengo que hacerle durante toda esta semana, junto con el dolor de cabeza permanente que ésta poción renovadora le provocará; creo que eso le recordará a la señorita Lestrange que debe de evitar acercarse al Bosque Prohibido sin compañía.

- Pero no fue mi cul… ¡ouch! – Me dolía la cabeza insoportablemente luego de la curación y me llevé ambas manos a las sienes, tratando de aliviarme un poco con el masaje que mis pequeños dedos pudieran darme – ¡Ariana no quería acompañarme porque no quería perderse el placer de ver a Sean salir de las duchas luego del partido! Ya la conoces, "Sean es perfecto", "Sean es lo máximo", "Sean es un dios hecho mago" –dije mientras imitaba de la manera más ridícula a mi amiga- y yo realmente ya le había prometido a Luigi que recolectaría las HIERBAS – dije en tono elevado para corregir a mi amigo que desviaba la mirada hacia la ventana ignorando mi tono molesto –para su tarea de herbología; ya sabes cómo se pone luego de una pérdida de las serpientes, tan imposible como mi dolor de cabeza...

- ¡Ay pero que belleza de hermana! –Dijo George en tono sarcástico – entiendo que quisieras ayudar a Luigi con la frustración del partido, Maby, pero acaso no entiendes que fue más peligroso tu "salvador" – dijo haciendo la mímica de las comillas con sus dedos en el aire – así que dudo que a Luigi le guste saber que ese mortífago te trajo hasta la enfermería…

- ¡Pero ya te dije que no es un mortífago! No entiendo hasta cuando te lo tendré que repetir, no es Slytherin; y además fue bastante amable en traerme… - madame Pomfrey se había dirigido hasta la puerta del fondo que daba a su oficina y se volteó a recordarme, pero yo me adelanté – si ya sé, mañana a la misma hora¡muchas gracias!– ella asintió y desapareció cerrando la puerta mientras volví a ver a George que se ponía en pie ya encaminado para salir – mira¿no pasó nada más de acuerdo?, sólo espero que no me sigas regañando y que recuerdes la promesa que me hiciste, nada de contárselo a Luigi o a Ariana ¿entendido? Que ya tengo suficiente contigo recordándome a todas horas la fama de Tanatos.

Me puse de pie y me volví a llevar las manos a la cabeza, el dolor luego de la curación era insoportable, pero duraría al menos unas dos horas así que tendría que acostumbrarme a caminar lentamente y sin molestarme, cosa que no conseguía insistiendo en este tema con George. Lamentaba mucho haberle contado, pero madame Pomfrey me había insistido que tendría que pasar en la enfermería las dos horas posteriores a la curación si no contaba con alguien que me cuidara por aquello de una recaída debido al dolor de cabeza, además de que George siempre se daría cuenta porque era demasiado perceptivo con mis asuntos y ánimos, cosa que yo estaba segura que Ariana no notaría. Últimamente su mayor preocupación era no perderse por un segundo algún movimiento de su adorado Sean, el cual idolatraba y perseguía; como casi todas las chicas de Hogwarts.

- ¿Dolor cabeza? – Cuestionó George con tono simpático pero siempre algo preocupado al ver mi rostro contorsionándose del dolor – discúlpame Maby pero es que no me agradó nada ese encuentro tuyo de ayer, sólo me preocupo por ti.

- Gracias en serio, pero ya estoy bien, además no todos los encuentros son malos¿ya te conté de la chica Ravenclaw que conjuró mal el fregotego e hizo que Luigi pasara toda la noche eructando pompas de jabón? –Reí pero el dolor de cabeza regresó y tuve que aguantar la risa al recordar el enojo de mi hermano – pues a ella la conocí esta mañana durante el desayuno y se ve bastante amigable, pero luego salió corriendo inesperadamente y pues en eso tu apareciste a recordarme que debía venir a enfermería….

La mañana estaba avanzando como cualquier domingo, George y yo caminábamos hacía la torre de Griffyndor comentando sobre asuntos triviales, la tarea de herbología para el lunes en la mañana aún se encontraba algo atrasada pero yo podría ayudarle con los últimos detalles de la redacción; mientras él podría explicarme un poco para preparar mi poción de amortentia, que clandestinamente me pensaba enseñar luego de su clase de pociones del viernes en la tarde.

- ¡Ya se acerca la hora del almuerzo! Muy bien porque ya tengo mucha hambre y no podría trabajar bien si no tengo la panza llena, y luego necesito dormir un poco para que mi organismo se concentre en digerir las delicias que los elfos nos preparen hoy! – George había puesto su vista al cielo mientras caminaba con los brazos detrás de su cabeza imaginando el almuerzo, mientras yo caminaba a su lado sosteniéndome las sienes y avanzando a paso lento – ¡Oh¡Al fin!

Estábamos ya frente al retrato de la Señora Gorda en la entrada de nuestra sala común, la señora se veía muy interesada en un pequeño espejo que sostenía, hasta que notó nuestra presencia.

- ¡Oh, jovencitos¡Miren que hermosa me veo! Seguro es el clima de estos días que….

- Gnomos verdes – dijo George sin prestar la mayor atención – ¡gracias! – fue lo único que escuché que gritó mientras la Señora Gorda se quejaba de los chicos actuales y su falta de atención para los mayores. Pero al fin estábamos de regreso a nuestra sala común.

¡Maheba¡George¿Dónde se habían metido?

Desde las escaleras que llevaban a las habitaciones de las chicas corría hacia nosotros una joven morena, de cabellos negros y sumamente rizados hasta los hombros, un poco más pequeña en estatura que yo y también algo más rellenita; pero siempre tenía buena figura y a los chicos que la miraban pasar les encantaba que de todas era la que más cuerpo de mujer tenía en todo quinto año.

¡Hola Ari! Tanto tiempo, donde te habías….

- No, no, no, no, no… Maheba Lestrange, no pretendas hacerme creer que acá la que se desaparece soy yo porque no te va a funcionar –me interrumpió meneando su dedo índice rápidamente a la altura de mi nariz- que ya me di cuenta que ustedes dos tienen algo extraño desde ayer en la tarde, puesto que no supe nada de ninguno hasta ya entrada la noche, me parece mucha coincidencia que hoy se pierdan juntos otro largo rato.

- ¡Noo! –Rió George en son de burla mientras yo cruzaba los dedos mentalmente para que se le hubiera ocurrido una buena excusa- no digas eso Ari, si quedamos en vernos ahora cerca del lago para recolectar algas para la tarea de herbología, tú fuiste quién no apareció en…

Pero ya había notado yo que este plan fracasaría, George tenía la mala costumbre de no predecir las preguntas que nosotras como amigas podríamos hacerle a cualquier invento por parte suya, y decía regularmente lo primero que se le ocurría sin medir las consecuencias. Ya nosotras habíamos aprendido que si deseábamos conocer la verdad acerca de lo que George ocultaba, sólo debíamos ponerlo contra la pared y siempre inventaría la peor de las excusas que se puedan tener sobre la faz de la tierra.

-Entiendo – dijo Ariana arqueando la ceja derecha mientras yo evitaba la mirada cuestionante - y entonces George, puedes enseñarme las algas, muero de curiosidad.

De inmediato George notó la falla en su plan y yo bajé la mirada decepcionada de lo mal que lo hacía siempre, por más que se esforzara. Mi amigo tenía cabello negro y una piel sumamente blanca, la cual se puso colorada al darse cuenta de su error.

Este…nosotros…

- Lo que pasó Ari fue que Luigi me mandó a buscar, pero en medio descenso me encontré a George que quería que fuéramos por las algas, pero primero me acompañaría a la casa de Slytherin a ver a mi hermano y…

- Biiip! Respuesta incorrecta Maby, sé perfectamente que a Luigi no le gusta que vayas a las mazmorras – me dijo Ariana ya de manera molesta y perspicaz.

¡Demonios¿Cómo no lo había recordado al siquiera formulármelo en mi cabeza?, era tan tonta la excusa, si prácticamente todo Hogwarts sabía de antemano y desde nuestra llegada hace 3 años, que Luigi me había prohibido casi a muerte acercarme siquiera a la zona Slytherin del colegio, muy a su pesar me había concedido poder buscarlo en la mesa del gran comedor en horas de la comida; pero era poco condescendiente conmigo en lo que mi relación con su casa de Hogwarts se refería. Esa había sido una de las primeras cosas extrañas que los alumnos vieron en nosotros, al llegar al colegio en nuestro segundo año, habíamos pasado por un proceso de selección de casa poco convencional y que ocurría en casos sumamente especiales. Para no atrasar nuestra educación mágica un año, nos hicieron pruebas relacionadas a las 4 casas; además de un cierto porcentaje de aprobación del Sombrero Seleccionador; quedando yo en la casa de los valientes Griffyndor, y para sorpresa de todos, mi hermano en Slytherin.

Luego de muchos intentos de poder visitar la sala común donde mi hermano pasaba casi todo el tiempo, él me había advertido que no me acercara, que por algo nuestras casas eran enemigas naturales y que no me gustaría nada ver lo que se podía hacer entre serpientes. Igual mi hermano tampoco se acercaba mucho a la torre Griffyndor, pero con el paso del tiempo y debido a nuestro parentesco los demás compañeros de casa lo dejaban pasar sin temores y más bien le hacían conversación sobre quidditch y defensa contra las artes oscuras.

Bien Ari, nos atrapaste, lo que realmente sucedió fue…

- Ah! Maby, vino este chico raro de Ravenclaw… ¿cómo se llama? –me interrumpió Ariana nuevamente mientras hacía memoria burlándose claramente de mí- ¡Ah, sí! Tanatos, el morti ese, preguntó por ti a la Señora Gorda que me llamó a mí para atenderlo, quería saber cómo seguías del ataque del hipogrifo de ayer, si madame Pomfrey te había podido curar ayer mismo o si tuviste que pasar la noche en la enfermería….. Además te trajo esto…

Ariana sacó de entre la bolsa de su túnica un pequeño macetero con un cactus gordito y pequeñito, que tenía una flor blanca de medio lado.

- Quisiera una explicación – me dijo Ari con una sonrisa cínica al descubrir la verdad y vernos atrapados.

- ¡Es buena! –me susurró George al oído con una sonrisa y me hizo llevarme de nuevo las manos a la cabeza – uhhh, perdona… ¿dolor cabeza¿Cabeza dolor?

La hora del almuerzo había llegado y pasado rápidamente, mientras le contaba a Ariana del percance del día anterior.

¡Maheba¿Te das cuenta del peligro al que estuviste expuesta¿Tienes una leve conciencia de lo sucedido¡Me hubieras dicho a mi que te acompañara! Para eso somos amigas¿no?

Ariana me gritaba como lo había hecho George la noche anterior en la sala común cuando le había contado lo ocurrido, era impresionante la reacción de mis dos amigos ante tan poco importante suceso.

¡Ya¡No me pasó nada Ari¡Sólo fue un rasguño y ya!

¿Quién está hablando del hipogrifo? Eso no es ningún peligro, nada más de tomar más clases con Hagrid y listo, yo me refiero al peligro de verdad, Maby¡Ese mortífago te pudo haber asesinado!

Se refería a Tanatos, como también lo había hecho George, al parecer eso era lo peor de toda mi historia. Tanatos era un chico Ravenclaw que todos decían haber sido un error del Sombrero Seleccionador, puesto que todas sus costumbres y fama decían que debía pertenecer a Slytherin y además ser uno de sus miembros más representativos y practicantes de las artes oscuras. Muchos decían que era de los pocos fieles a Voldemort que aún quedaban, y que permanecía expectante si volviera a surgir.

-Y yo que tú votaría esa cosa que te dio de regalo…¡Qué se ha creído¡Con toda una Griffyndor!

La voz de Ariana se hacía cada vez más y más lejana, mi cabeza comenzó a doler demasiado y los cuchicheos de los chicos en el Gran Comedor se hicieron distantes, mientras podía escuchar a George gritar mi nombre, sentía que me recostaba plácidamente en una nube de algodón.