Disclaimer: Nada de lo que podáis reconocer me pertenece, es propiedad de la CW. Escribo fics sin ánimo de lucro.
Rating del drabble: T
Línea temporal del drabble: Ninguna en particular.
N/A: Otro más. Sé que se ha hecho de rogar, pero ha sido por falta de tiempo más que de ganas. Última semana de estudio y seré libre (aunque lo voy a decir bajito porque cada vez que estoy convencida de que es el final surge otra cosa), así que subirá el número de actualizaciones.
Espero que os guste :)
Época: Un período de tiempo determinado en la historia o en la vida de una persona.
Drabble Nº3
"Época"
Hubo una época en la que Dean y Sam se llevaron realmente bien. Había peleas de vez en cuando —eran hermanos, después de todo—, pero también una camadería que no compartían con nadie. Por un tiempo, Sam se sintió más importante para Dean que su padre, y eso es decir mucho. No estaba seguro de si Dean todavía lo recordaría, pero él no había podido olvidarlo y dudaba mucho de que algún día lo consiguiera.
Fue un cuatro de julio y ellos celebraban la fecha por su cuenta, dando tumbos por el bosque con una botella de whisky. En esa época vivían en una cabaña a las afueras de un pequeño pueblo del sur de Alaska, a cuatro horas en coche de cualquier ciudad con hospital, cine y bares en los que no supieran decirte tu nombre, edad y árbol genealógico, aunque a ellos, claro está, no les conocía nadie.
Sam lo recordaba perfectamente. El frío que ponía su piel de gallina, sus brazos rozándose con cada movimiento, la manera en que se empujaban juguetonamente durante todo el camino, dando suaves e inexpertos tragos al whisky mientras giraban la cara para que el otro no viera la expresión de dolor. El alcohol ardía y sabía a rayos, pero aplacaba el frío y dejaba tras de sí un regusto a libertad que pocas veces habían probado. Su padre estaba cazando algo, ni idea de qué era, y les había dejado a los dos en casa. No sólo a Sam, a Dean también, y el pequeño de los Winchester no podía estar más contento.
Dean quizás no se acuerde, probablemente no lo haga, pero Sam tenía la imagen del claro fresca en la memoria. Era un círculo casi perfecto de hierba de diferentes alturas, húmeda y verde como jamás había visto en esa estación del año. Sin embargo, ninguno de los dos rechistó cuando los pantalones se les mojaron al contacto con el suelo. Una felicidad tonta y alcoholizada les hacía reír continuamente y sus cuerpos no se detenían ni un segundo.
El cuerpo de Sam estaba como electrizado y su mente adormilada e hiperactiva al mismo tiempo. Sus manos no dejaban de tocar a Dean —su brazo, su hombro, la curva del cuello, la línea de la mandíbula, el pelo corto y dorado—, y él reía y reía sin parar, acusando las cosquillas. Fue entonces cuando Sam se inclinó y depositó un suave beso sobre los labios de su hermano, ahogando el eco de la última carcajada.
Había besado a chicas antes, pero ese fue el primer beso de Sam, el primero de verdad, el que verdaderamente cuenta. Y Dean se lo devolvió. Enredó sus dedos en el pelo de su hermano pequeño, cerró los ojos y soltó un suave gemido mientras le besaba.
Y lo recuerda. Dean lo recuerda perfectamente, pero jamás se lo dirá a Sam porque mantiene la esperanza de que haya olvidado todo sobre esa época.
Hasta aquí el drabble de hoy. Intentaré tener otro el viernes que viene, pero quizás lo tenga antes, o quizás después. Como avisé en su momento, este fic está totalmente subordinado a la inspiración (y al tiempo, por mucho que me pese) así que las actualizaciones pueden variar.
Muchas gracias por sus reviews a GreenEyesSpn, LaOdisea, Chiara Polairix Edelstein y 3R. De verdad que sois geniales, siempre asomáis la cabecita en cualquiera de mis fics de SPN y es fantástico saber que estos pequeños desvaríos míos os interesan aunque sólo sea un poquito :D
Hasta la próxima, que espero que sea pronto.
