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Capítulo 3: Dead Man Down
Deambulaban por los pasillos de Hogwarts rumbo al despacho del profesor de Transformaciones. Malditos seáispor haberme matado, Mortífagos. Pensó Hermione furiosamente mientras seguía a Riddle. Quien, por alguna inexplicable razón Suejataba. Su. Mano. Llegaron a la oficina y Hermione llamó a la puerta. Al oír un "Adelante, por favor", entró en el despacho ignorando como Riddle le indicó que la esperaría fuera.¡Maldito acosador! Maldijo mientras entraba en la habitación. Hermione vio a Dumbledore sentado tras su escritorio. Las lágrimas amenazaron con escaparse de sus ojos mientras observaba al mago. Volver a verlo era maravilloso y una enorme, y un poco temblorosa, sonrisa apareció en el rostro de Hermione. Dumbledore parecía estar un poco confuso por su entusiasmo, pero le devolvió la sonrisa de todas formas.
"Señorita Black, ¿En qué puedo ayudarla?" Preguntó el mago amablemente.
¡¿BLACK?! Hermione se le quedó mirándolo atónita durante un minuto entero. Obviamente Dumbledore no estaba sorprendido por su lentitud y esperó amablemente a que ella recuperara la compostura. La palabra 'Black' daba vueltas por la mente de Hermione, formando un bucle que la hacía querer desmayarse. Entonces sacó su varita, se giró y lanzó contra la puerta cada hechizo silenciador y de sigilo que fue capaz de recordar. Definitivamente, Riddle no debía escuchar nada de lo que tenía que decir. Cuando se giró, Dumbledore alzo una ceja hacia ella, impresionado. Sin mediar una palabra, Hermione se dejó caer en la silla frente al escritorio.
"Tenemos un problema," Declaró sin irse por las ramas.
"¿Si?" Preguntó amablemente el mago.
"Es... ¿Estoy muerta?" Hermione miró a Dumbledore con desesperación.
Con preocupación evidente en sus ojos, Dumbledore preguntó, "¿Se encuentra bien, Señorita Black?"
Siendo incapaz de aguantar más, Hermione explotó, "¡No! ¡No me encuentro bien en absoluto!"
Enfadada, se limpió algunas lágrimas de los ojos, fulminando a Dumbledore con la mirada. El mago arqueó una ceja e ignoró su enfado. En su lugar, le preguntó amablemente,
"¿Quizás desee ir a ver a Madam Hambard?"
"¡Merlín, no!" Sollozó Hermione, negando furiosamente con la cabeza. "No necesito ver a nadie. ¡No estoy loca!"
La ceja de Dumbledore permaneció alzada y entonces, él le guiñó un ojo. A Hermione no le tomo mucho tiempo ceder,
"Okay, quizás si lo estoy. No lo se."
Entrelazando las manos, Dumbledore se inclinó hacia delante en su asiendo y observó a Hermione por encima de sus gafas de media luna.
"¿Qué ha ocurrido, Señorita Black?"
Hermione se mordió el labio inferior y admitió con pánico palpable en su voz, "No lo se."
Dumbledore asintió y respondió sabiamente, "Simplemente empiece por el principio. Tengo entendido que siempre ayuda."
Hermione espiró intentando calmarse. El mago se estaba tomando todo esto muy a la ligera para su gusto.
"Okay," dijo Hermione mientras fulminaba a Dumbledore con los ojos. "Ahí estaba yo, ocupándome de mis asuntos. Haciendo lo normal, ya sabe. Colarse en bancos, volar por el país en la espalda de un dragón, ayudando a El Elegido, luchando contra esos malditos Mortífagos." Dumbledore alzó una ceja con curiosidad, pero Hermione no se detuvo y continuó, "Atacaron Hogwarts. Bueno, francamente, eso era de esperar. Estando la guerra en curso."
"Me temo que lo que está diciendo no tiene mucho sentido," comentó Dumbledore molestamente tranquilo.
"No. Obviamente no," Admitió Hermione. Pero entonces siguió con su historia como si él no la hubiera interrumpido. "Bueno, yo estaba ocupándome inocentemente de mis asuntos cuando dos de esos gilipollas me asaltaron junto a la antigua clase de Encantamientos. Los habría derrotado," dijo con orgullo. ", pero entonces otro Mortífago me lanzó una maldición por la espalda, el maldito cobarde."
Frunciendo el ceño, Dumbledore dijo, "Probablemente debería llevarla a la enfermería."
"Sinceramente espero que haya una poción para curar esta locura," Dijo Hermione sin gracia. "Así que, después de que ese otro tipo me golpeara con una maldición en la espalda, perdí el conocimiento. En realidad, en ese momento pensé que iba a morir... quizás lo hice."
Hermione hizo una pause y se rascó la cabeza, sin saber como explicar lo que pasó después porque ni siquiera ella misma lo entendía del todo. Mirando con dificultad a Dumbledore, se dio cuenta de que él la miraba como si fuera una persona loca y posiblemente también peligrosa. Hermione suspiró y simplemente continuó acaloradamente,
"Lo siguiente que recuerdo es despertarme en aquella habitación. Toda del color verde de Slytherin, por cierto. Y entonces Tom maldito Riddle estaba allí. Casi le lancé una maldición al momento."
Dumbledore no la volvió a interrumpir, así que Hermione supuso que tener ganas de maldecir a Riddle no era algo desconocido para él.
"Bueno, en lugar de maldecirlo," continuó.", pensé en seguirle el juego. Seguro que esa maldición me ha afectado al cerebro. Eso es lo que pensé antes de mirarme al espejo."
Hermione miró a Dumbledore con desesperación. "¡Es decir, míreme!" Hizo un gesto hacia su cara. "¡Nada de esto está bien!"
Dumbledore seguía observándola como si estuviera demente. "Permítame asegurarle, Señorita Black, parece estar perfectamente bien."
Hermione no pudo retener un bufido al escucharlo, "¡Por las pelotas de Merlín! ¡Mi nombre NO es Black!"
"¿Y cual es su nombre, querida? Preguntó Dumbledore con precaución, como si estuviera hablando con una persona loca.
Hermione respiró impacientemente. Se alegraba de ver a Dumbledore vivo, pero ahora mismo no estaba siendo de mucha ayuda, precisamente. Forzando una sonrisa en su rostro, le tendió la mano.
"Granger," Aclaró Hermione. "Hermione Granger."
El mago le estrechó la mano. "Albus Dumbledore."
Hermione se río ante lo raro que resultaba aquello. "Lo se." Volvió a recostarse en la silla y dijo, "Puede ser honesto conmigo. ¿Estoy en el infierno?"
"Le aseguro que está usted muy viva," La informó Dumbledore con amabilidad.
"¿Entonces qué está pasando" Hermione sacudió la cabeza, mientras resurgía su pánico. "¿Por qué está Tom Riddle aquí? Él fue a Hogwarts... ¿Cuándo? Hace un montón de décadas. ¿En los cuarenta?"
Una mirada de genuina sorpresa cruzó el rostro de Dumbledore y entonces dijo titubeante, "Señorita Granger, estamos en el año 1943."
Ante eso, Hermione palideció y se le hizo un nudo en el estómago.
"¿No era lo que esperaba?" le preguntó amablemente.
"No," masculló Hermione, pasando una mano temblorosa por su pelo. "Eso es... supongo... pero eso es... hace 54 años..."
Dumbledore seguía observándola, pero la preocupación había sustituido a la sorpresa. Hermione le miró y viendo su cara, le dijo con voz acusadora.
"No me cree."
"Es una historia bastante peculiar, Señorita Black... disculpe, Señorita Granger."
Hermione suspiró cansada, "Okay, déjeme impresionarlo con el increíble e inexplicable conocimiento que sólo podría haber adquirido en el futuro." Había un matiz seco en su voz. "1934, ¿dice usted? Grindelwald sigue en libertad, ¿eh?" Dumbledore asintió. "Puedo predecir con bastante exactitud que usted lo derrotará el año que viene. Para ser precisos el 27 de diciembre de 1944"
Dumbledore meramente alzó las cejas.
"Probablemente se pregunte por qué se lo digo. Podría cambiar el futuro después de todo," Hermione continuó con seriedad, abandonando sus descaro anterior. "No creo que ese conocimiento cambie mucho. Entre usted y yo, ambos sabemos que usted podría derrotar a Grindelwald en cualquier momento. Simplemente no quiere hacerlo ahora mismo. Aunque él sea el poseedor de la Varita de Saúco," En ese momento Dumbledore tomó un fuerte aliento. ", usted sigue siendo un poco más poderoso de lo que es él."
"¿Cómo sabe usted acerca de la varita?" Inquirió Dumbledore y ahora había un subtono de sospecha en su voz que la hacía más fuerte.
"Soy del futuro." Hermione sonrió con amargura. "Se mucho acerca de usted. Después de todo, he leído a Rita Skeeter. Siento mencionar esto, pero realmente necesito que me crea." Hizo una breve pausa para después continuar con gentileza "Se acerca de su hermano Aberforth, que trabaja en el Cabeza de Puerco. Y también se lo de su hermana" Una expresión de dolor apareció en el rostro de Dumbledore. "Se como murió. También se sobre su padre y lo que hizo a aquellos Muggles. Y si toda la historia sobe Ariana es verdad, entonces diría que esos chicos Muggles se lo tenían merecido."
Tras esto Dumbledore se la quedó mirando durante un buen rato, su cara era ilegible. Hermione jugueteó nerviosamente con la manga de su túnica, mirándolo esperanzada.
Finalmente, Dumbledore preguntó, "¿Puedo suponer que no estás trabajando para Gellert? Él es la única persona que sabría acerca de todo lo que me has contado, aparte de mi hermano. Y se que Aberforth nunca se lo contaría a nadie."
"Bueno," dijo Hermione, sonriendo levemente. "Soy hija de Muggles, así que preferiría pudrirme en el infierno antes que ayudar a ese lunático."
Se alegró de ver un brillo divertido bailando en los ojos del mago. "¿Eres nacida de Muggles?"
"Y orgullosa de ello." La sonrisa de Hermione se ensanchó.
"¿Y dices que eres de 1997?"
Hermione asintió. Pero la sonrisa abandonó sus labios siendo sustituida por el pánico cuando volvió a recordar la situación en la que se encontraba. "Profesor, no se qué hacer. Este es el cuerpo equivocado. Y no se como volver. Está todo mal... y... y... ¡¿Tom Riddle?! ¿Qué se supone que voy a hacer?" Las lágrimas brotaron de sus ojos. "Tengo miedo... Quiero irme a casa. No pertenezco aquí. Mis amigos me necesitan en el futuro. Y... y ¡¿Tom Riddle?! Me matará. Estoy segura de que lo hará. No quiero morir aquí."
Hermione se llevó la mano a la cara y se secó las lágrimas que recorrían sus mejillas.
"Tranquilízate, Hermione." La apaciguó Dumbledore. "Nadie va a hacerte daño."
Hermione se rió como uno histérica. "Usted no lo entiende. Es ¡Tom Marvolo Riddle! Y me está esperando fuera de esta habitación."
"¿Puedo suponer que lo conoce en el futuro?" Preguntó Dumbledore con cautela.
"Oh si. Si, nuestros caminos se han cruzado, por así decirlo." Respondió Hermione, luchando contra los sollozos. "Y no lo quiero cerca de mi."
Dumbledore le ofreció un pañuelo. Hermione lo tomó, sonándose la nariz ruidosamente.
"Eso podría ser problemático," le dijo Dumbledore cuidadosamente. " Ahora mismo es usted la novia de Tom Riddle."
El shock le paralizó completamente el sistema, Hermione se quedó con los ojos abiertos de par en par y negando con la cabeza.
"No."
"Me temo que lo es."
Dumbledore le dio unas palmaditas en el brazo, con simpatía aparente en sus claros ojos azules. O quizás no era simpatía, sino sus condolencias. Hermione no estaba segura.
"Oh, dulce Circe," murmuró en voz baja. "¡Merlín, ayúdame!" Voy a morir. Simplemente así. Nunca imaginé que sería así. Qué pued..."
"Por favor, tranquila, Hermione," Dumbledore intentó volver a apaciguarla. "Seguro que Tom no va a intentar matar a su novia de repente."
Hermione le lanzó una mirada incrédula. "¿Le suena Myrtle?"
"Así que, ¿realmente fue él?" Declaró Dumbledore con tristeza. Después de que Hermione asintiera, intentó consolarla con un, "Bueno, ella no era su novia."
"Profesor, si se entera de que no soy... er... ¿Cuál es mi nombre actual?
"Rosalie Black," la informó él. "Eres una estudiante de séptimo curso de la casa Slytherin."
"No, ¿en serio?" Comentó Hermione con sarcasmo. "¿Dónde ha ido a parar este mundo?"
Dumbledre soltó una ligera risa, "Desde luego. Tiene un hermano aquí, en Hogwarts. Cygnus Black, está en sexto curso y también en Slytherin. Hasta donde alcanza mi conocimiento, Rosalie Black está bastante contenta con su casa. Es muy popular y tiene muchos amigos."
"Ja, como si los Slytherin tuvieran amigos. Sólo tienen conocidos."
"Supongo que no era usted una Slytherin es su época, ¿cierto?"
"No. Gryffindor." Hermione dudó por un instante antes de preguntar, "¿Señor? A juzgar por su gusto con los hombres, no creo que Rosalie Black me cayera bien en absoluto, pero cree usted que... Yo... No está muera por mi culpa ¿verdad?"
Dumbledore la observó por un momento. Entonces, eligiendo con cuidado sus palabras, dijo, "A decir verdad, Hermione. No lo se. Nunca he oído nada acerca de un hechizó capaz de hacer que dos personas intercambien sus cuerpos y, simultáneamente, viajen en el tiempo."
Es bastante inverosímil ¿No es así?
Hermione se mordió el labio inferior. Dumbledore sólo le dirigió una sonrisa tranquilizadora. "No se preocupe, querida. Investigaré al respecto. Quizás sea capaz de encontrar una explicación."
Hermione alzó el rostro hacia él. "¿Y con suerte una forma de revertirlo? Verá, se me necesita en mi tiempo. Y no quiero estar aquí con Vo... Riddle."
Dumbledore asintió. "Haré todo lo posible. Tiene alguna idea de que hechizo la golpeó por la espalda?"
Hermione negó tristemente con su cabeza. "Aunque supongo que era Magia Oscura."
"Ya veo." Contestó Dumbledore. Entonces le prometió. "Indagaré en este asunto, Hermione. Mientras tanto, le sugiero que permanezca aquí, en Hogwarts, e intente adaptarse tanto como pueda."
"¿Cómo Rosalie Black?" Preguntó Hermione con voz apagada.
"Si." Respondió Dumbledore
"No se nada sobre ella. ¿Cómo puedo lograr eso?"
"Le pediré al profesor Slughorn que me de el expediente de la señorita Black," Le dijo Dumbledore. "Aparte de eso, me temo que todo depende su capacidad de actuación."
Hermione soltó un quejido. "¿Y su novio es Tom Riddle?" preguntó, la desperación era palpable en su voz.
"Si."
"Dios, no voy a poder con esto." Se lamentó Hermione. Sus ojos se dirigieron a Dumbledore. "No tienen... ya sabe... una relación seria."
Dumbledore alzó una ceja inquisitiva, haciendo que Hermione soltara un nuevo quejido. No estaba muy interesada en discutir ese tema con Dumbledore.
"Okay. Permítame ser directa." Se sentó más recta en la silla y exclamó sin sonreír. "Si ese imbécil intenta tocarme, le cortaré su hombría y se la daré de comer a los threstrals. Aunque lo siento por las pobres bestias."
Con eso se levantó de su asiento, pues no quería oír ningún comentario de Dumbledore al respecto. Fue a coger su mochila, o mejor dicho, la de Rosalie. Pero antes de girarse para salir del despacho dijo insegura.
"Me avisará cuando encuentre algo. ¿Verdad?"
Dumbledore inclinó la cabeza. "Desde luego, Hermione. Es posible que incluso le pida que me visite de nuevo para que podamos discutir el tema algo más."
"Cualquier cosa que necesite," Prometió Hermione apresuradamente. "Quiero irme de aquí lo más rápido posible."
Con eso Hermione se retiró. Al salir del despacho de Dumbledore y encontrarse a Tom Riddle apoyado casualmente contra la pared del pasillo, quiso darse la vuelta y huir. Suprimiendo su instinto de huida, Hermione dio un paso hacia el Señor Tenebroso. Los ojos de Tom Riddle eran de un inusual tono azul, notó Hermione, éstos vagaban tranquilamente por su cuerpo. La intensidad de su mirada la hizo retorcerse. Él se apartó de la pared y se acercó hacia ella.
No puedo hacerlo. No puedo hacerlo, era lo único que resonaba por la cabeza de Hermione mientras Tom Riddle se aproximaba grácilmente en su direccción, deteniéndose justo frente a ella. Era al menos una cabeza más alto y se elevaba sobre ella mientras sus hipnotizadores ojos seguían observándola.
Tranquilízate, Hermione, se repetía frenéticamente para sí. Sólo es un chico. No hay de qué preocuparse. Sólo un chico... que te matará si alguna vez descubre quien eres. ¡Mierda!
"¿Por qué has tardado tanto? Preguntó Riddle, su suave voz era como el oscuro terciopelo.
Hermione lo miró con enormes ojos. No podía creer que tuviera que hablar con Voldemort aquí.
"Erm... Es que... Yo..." Se retorció hasta que recordó su mentira anterior. "Bueno, revisamos el trabajo y Dumbledore dijo que podía escribirlo otra vez."
Riddle arqueó una elegante ceja. "¿En serio?"
Hermione vio el comienzo de una sonrisa maliciosa formarse en su rostro mientras él preguntaba de manera casual. "¿De qué era el trabajo?"
Hermione se sonrojó levente. Bueno, no tenía ni idea de sobre que iba el estúpido trabajo.
"Yo... er..." Herione deseó poder lanzarle un maleficio y borrarle esa sonrisa de su cara arrogante. "¿lo olvidé?"
Riddle soltó una risa melodiosa al escuchar su respuesta. Sin embargo, Hermione estaba aliviada de que él no pareciera sospechar.
"Oh, Rosalie," le ronroneó él con indulgencia. "¿No te dije que esto sería una perdida de tu tiempo y, más importante, de mi tiempo?"
La declaración de Riddle iba acompañada de lo probablemente se suponía que era una sonrisa encantadora. Para Hermione no era nada salvo condescendiente. Bueno, no te pedí que me acompañaras , capullo. Resopló mentalmente Hermione. Riddle, incapaz de oír como despotricaba para sí misma, rodeó su mano con la de él y la condujo por el pasillo. Hermione se puso rígida del miedo al sentir que él la tocaba y, simplemente, lo siguió. Mientras andaban Riddle giró la cabeza en su dirección y dejó que sus ojos recorrieran su forma.
"¿Has olvidado que hoy queríamos ir a Hogsmeade?" Le preguntó abruptamente.
En realidad siempre que decía algo relacionado con "nosotros" sonaba más bien a "yo". Hermione escondió su enfadado ceño y dijo inocentemente.
"¿No?"
Había una mirada de desaprobación en el rostro de Riddle y entonces le ordenó con una voz bastante mandona, "Bueno, entonces tendrás que ir a cambiarte de ropa."
Sus frios ojos se posaron una vez más sobre su, evidentemente arrugado, uniforme. Por una vez, Hermione no se sintió responsable. Después de todo, sólo llevaba unas pocas horas habitando ese cuerpo. Y tenía la sospecha de que la culpa de que su ropa hubiera estado esparcida por su habitación la tenía él.
"Honestamente, pareces un espantapájaros Rosalie." Dijo Riddle con voz helada. Se inclinó hacia ella y posó un beso tremendamente frio en su mejilla. "No querrás avergonzarme ¿verdad?"
Hermione notaba como la carcomía la indignación. Dolía físicamente. Tenía tantas ganas de darle una patada... La mirada acusatoria que él le lanzó fue bastante irritante. La hizo darse cuenta de que Rosalie Black no era realmente la novia de Riddle. Bueno, había estado confusa al respecto. ¿Tom Insensible Riddle, teniendo novia? No, imposible. Ahora Hermione se daba cuenta de que Rosalie Black no era más que un juguete. Y Riddle – Reflexionó Hermione mientras miraba la mueca fastidiosa de su cara. - era un novio realmente horrible.
Oh no. ¿Lord Voldemort es un novio de mierda? ¿Quién lo habría dicho?
Una vez más Hermione se tragó otra respuesta descarada y obedientemente resopló. "No, claro que no, Tom."
"Bien entonces." E imperiosamente decidió. "Nos vemos en media hora en la sala común. No me hagas esperar."
Sin añadir nada más, se dio la vuelta y la dejó en medio del pasillo. Menudo presumido. Pensó furiosamente Hermione. Se comportaba como si le estuviera haciendo un favor al pasar tiempo con ella. En serio, no tenía por qué rebajarse por ella. Aún así, Hermione miró su reloj. No quería echar por tierra su tapadera tan pronto y Rosalie Black parecía ser bastante fácil de persuadir. Hermione alzó las cejas mientras se fijaba en el reloj de plata, de aspecto muy delicado a la par que caro, que llevaba en la muñeca. Los Black no eran precisamente candidatos a familia pobre ¿No?
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NdT: Siento mucho el retraso. Lo cierto es que no tengo excusa para haber estado ausente durante meses. Más aún cuando tenía el capítulo casi terminado. Pero entre una cosa y otra lo terminé dejando y bueno, aquí estamos. Espero no volver a tardar tanto en actualizar. Muchas gracias por los reviews, favs, follows o, simplemente, gracias por leer.
