¡Hola a todos! ¡Muchisimas gracias por sus comentarios!, enserio c:

Para ser totalmente sincera, este capitulo lo odie con el alma...me resulto muy simplón o muy ligero, impropio de mi. Tal vez falta de inspiración, no lose u.u Por favor, no me odien :c

Otra vez, ¡Gracias por sus comentarios, por seguir mi historia y por los favoritos! :D

Deja tu critica, me gustaría saber que es lo que te parecio c:

Aclaraciones: No soy dueña de Fairy Tail.


—Diablos, es pequeña pero rápida. — dijo Lucy mientras corría. — Mierda… ¿Levy dónde estás?

Lucy empezó a correr más rápido.

El sudor le corría por la frente y la espalda. Ella podía sentir como el suelo le quemaba los pies.

Lucy chasqueo la lengua. Tendría que bañarse otra vez después de esto. Pensó.

Y luego de correr durante unos agobiantes cinco minutos, pudo divisar el enorme parque de Magnolia.

Camino y camino, hasta que encontró lo que buscaba.

Debajo de la sombra de un frondoso árbol, se encontraba la pequeña Levy.

Levy estaba sentada, sus piernas estaban estiradas hasta la altura de su pecho mientras ella las abrazaba con sus brazos, su cabeza descansaba sobre ellas.

Lucy suspiro y se encamino hacia ella. Lentamente se sentó enfrente de la peliazul.

—Sabes, ese vestido te queda un poco corto en esa posición. —Dijo mientras señala su muslo al descubierto. —Me alegra saber que te pusiste las bragas que te regale.

Levy se sonrojo y dejo caer sus rodillas hacia el suelo.

—Lu-chan…¿Qué haces aquí?

La susodicha sonrío.

—Bueno…vi a mi mejor amiga correr como si el propio Zeref la persiguiera, así que la seguí y aquí estoy.

Levy emitió una pequeña sonrisa.

—Entonces…vallamos a mi casa, tomamos algo fresco y ahí me cuentas que fue lo que paso... ¿De acuerdo?

—Mmmhmm.— Levy Afirmo.

Las dos magas se pararon y empezaron a caminar hacia la salida del parque.

Lucy aprovecho la distracción de su amiga y le palmeo el trasero. Levy pego un ligero chillido.

—Por cierto, fue muy gracioso ver a Gajeel tener la cara enterrada en el suelo.

Las dos rieron.


La tarde calló lentamente en Magnolia.

Lucy y Levy se encontraban riendo mientras caminaban hacia la casa de la rubia. Cuando estaban llegando vieron a Cana apoyada en la puerta.

—Cana… ¿Qué estás haciendo aquí?

Cana suspiro.

—Estaba pensando que nunca vendrían. —se quejó. —Traje bebidas. — dijo mientras levantaba la bolsa en sus manos.


—Ohhh él es un bastardo. —gruño Lucy. —Juro que si yo estaba ahí, le umm… ¡Le diría a Natsu que lo golpeara! —dijo mientras levantaba el puño en el aire.

Cana río y tomo un gran sorbo de cerveza.

—Yo creo que le gustas Levy.

Levy dejo de asfixiar la almohada de Lucy.

— ¿Tú crees?

Cana puso los ojos en blanco.

—Por favor. El chico consigue una erección cada vez que entras al gremio.

Levy se sonrojo más de lo que estaba.

¿Lo quiso decir figurativamente o en realidad vio algo? Pensó.

No. Concéntrate, Levy. Se regañó mentalmente la peliazul.

—Entonces… ¿Por qué-

—Ohhh vamos Levy-chan. Es Gajeel. —dijo Lucy. —No creo que él sea una de esas personas que te digan "Te quiero" con un ramo de rosas.

Cana asistió con la cabeza.

—Él es demasiado orgullosos.

Levy suspiro y termino de tomar la cerveza de su botella.

¿Cuántas habían sido ya? ¿Cinco?... ¿Seis? Bah. Que importa. Pensó.

— ¿En verdad piensan que le gusto?

Cana suspiro.

—Levy-chan. Se burla de ti todo el tiempo. Es el clásico síndrome de "chico-tirando-del-cabello-de-la-chica". —dijo Lucy.

—Y cuando cualquier otra persona incluso remotamente lo hace, se pone de tu lado y dice que te dejen. —agrego Cana.

Levy lo pensó un rato.

Ohh si… ella había recordado.

Fue una vez cuando Jet y Droy trataban de llamar su atención mientras Levy leía un libro. Bueno ellos se encapricharon y empezaron a molestar, molestar y molestar. Hasta que vino Gajeel y prácticamente les gruño que la dejaran en paz. Y, por más que pareciera raro…funciono.

Levy sonrío.

—Yo creo que hay que incentivarlo*.

Lucy parpadeo confusa.

— ¿Incentivarlo?

—Oh bueno, él dijo que Levy parecía una niña ¿no?

Levy frunció el ceño y afirmo con la cabeza.

—Haremos que piense todo lo contrario. —Cana sonrío con malicia. —Yo creo que si lo incentivamos a que piense lo contrario, será todo más fácil.

—No es una mala idea. —dijo Lucy. — ¿Cómo haríamos eso?

Cana lo medito un poco y miro a Levy.

—No va a ser difícil.


Y pasada las doce de la noche, Levy y Cana decidieron volver a sus hogares.

—Diablos…Tuve que haber aceptado que Cana me acompañara a Fairy Hills.

Levy se empezó a tambalear. Sentía que todo le daba vueltas.

Y lo más gracioso…se había perdido.

Levy suspiro y se apoyó en una pared, su vista se empezó a volver distorsionada*.

Ella respiro grandes bocanadas de aire.

Podía sentir toda la cara caliente. Le hacía tanto calor.

Levy se soltó de la pared y empezó a caminar lentamente. Lo único que se escuchaba eran los pequeños tacones que llevaba.

Entonces ella perdió el equilibrio y cayó al suelo bruscamente.

—Ugh! Mierda. —chillo.

Hubo un ruido distante, como las botas de alguien chocar contra el suelo. El sonido se hacía más y más cercano hasta que se detuvo donde ella estaba.

— ¿Levy? ¿Qué haces aquí tan tarde?


—Rooogue-kun~. — ronroneo desde el suelo.

Rogue la miro sorprendido.

Estaba borracha. Cada poro de su piel olía a alcohol.

El arrugo la nariz.

Levy se paró y se tambaleo hacia los brazos de Rogue. El la agarro de los hombros.

—Hey, ¿estás bien?

—Rooguee-Kuuun~. —ronroneo una vez más mientras aplastaba su cara contra el pecho de Rogue. —Todo me da vuuueltas.

Rogue se tensó, él pudo sentir claramente cómo un furioso rubor cubría sus mejillas.

Levy aspiro su camisa y suspiro.

—Hueles muuuuy bien. —

Suavemente los ojos de Levy se fueron cerrando hasta quedarse profundamente dormida.

Rogue la sacudió y nada.

La chica dormía como un tronco.

El suspiro y la cargo al estilo princesa. Él no iba a dejarla aquí sola en medio de la noche. No habría de otra que llevarla a su habitación en el hotel.

Suspiro.

Esta sería, sin duda, una larga noche.


INCENTIVAR: Estimular con algún tipo de gratificación para que se desee o haga una cosa

DISTORSIONADA: Deformación de un fenómeno (imágenes, sonidos, señales, etc.), producida en su transmisión o reproducción.