...
Capítulo 3
…
Huan no había necesitado girarse para comprobar que alguien lo seguía. Pues aunque no fuera un combatiente nato, como lo eran los gemelos, seguía siendo un Beifong, y podía presumir de tener un desarrollado sentido sísmico.
Pudo sentir algo removerse detrás de una de sus esculturas a su espalda, y de inmediato reconoció esas pisadas.
—Eh, tú. ¿Qué haces ahí?
—Eh ¿Yo? —Dijo una voz nerviosa que había aprendido a reconocer—. No hago nada ni estoy aquí.
Huan cerró los ojos con fuerza, probablemente intentando encontrar la paciencia que necesitaría para luego maldecir todo lo maldecible. "¡Genial!" Pensó con sarcasmo ¿Porqué tenía que soportar a ese bruto interrumpiéndolo de nuevo?
El chico había avanzado hacia él con paso vacilante mientras Huan se lamentaba de su maldita suerte
— ¿Puedo hacer una pregunta? —La voz sonó más cercana.
—No.
—Pero… —Huan sonrió para sus adentros pensando en lo fácil que era poner al chico nervioso. Eso le divertía, no podía negarlo. Aún así se mantendría firme y se aseguraría de dejarle las cosas claras.
—Largo. No voy a ser tu maestro.
Bolin no respondió, pero tampoco se movió de su sitio. Huan pudo sentirlo vacilar de nuevo, y después contra todo pronóstico, caminó en su dirección.
— ¿Qué piensas de mi?
—Bruto, troglodita carente de sentido estético —respondió automáticamente.
—Pero… ¿crees que soy guapo?
"¿Qué?", la pregunta fue tan desconcertante que simplemente no pudo seguir ignorándolo. Tenía que verlo a la cara para asegurarse que había escuchado lo que creyó haber escuchado.
El chico empezó a farfullar una explicación, gesticulando torpemente con sus brazos.
—Ya sabes atractivo… verás siempre me he preguntado si le puedo parecer atractivo a un chico. Las chicas me adoran, lo sé. Pero no sé si un chico… —cuanto más hablaba, Huan más sentía la irrefrenable necesidad de estrangularlo con alguna de sus esculturas. Daba igual que fuera amigo del Avatar; pero se contuvo, solo enarcó una de sus cejas antes de darle la espalda de nuevo.
—Largo.
— ¿Eso es un sí?
—Eso es un "Te meteré esta barra de metal como no te largues".
Bolin retrocedió un paso ante la amenaza, pero no se dejó intimidar pese a que Huan hizo lo posible porque su voz sonara como si en verdad planeara cumplir sus amenazas.
—Oye, tranquilo. Solo quería una opinión diferente, para saber si yo…
Huan se cruzó de brazos y tenía una mirada a juego que expresaba muy claramente su poco interés por el futuro bienestar de Bolin. Pero estaba realmente desconcertado preguntándose qué tan tonto podía ser ese chico.
—Largo.
—Pero a ti te gustan los chicos ¿No te parezco buen material?
Y eso fue todo lo que Bolin pudo decir antes de que un brazo de metal lo agarrara del tobillo arrancándolo del suelo, de manera que ahora colgaba boca abajo.
—Buen material ¿Eh? ¿Quieres saber lo que pienso de los "materiales"?—siseo poniendo su cara a la altura de la del Maestro Tierra, con la diferencia que él no estaba colgado de cabeza.
— ¡Exacto!—Exclamó con emoción. En verdad no parecía muy consciente de la situación en la que se encontraba, cosa que irritó aún más a Huan.
…
—Y a esta la llamo "El idiota".
—Bravo, bravo. ¡Bravissimo!
—Gracias, gracias. Y espera a ver la parte de los imanes —dijo Huan bastante animado por haber encontrado, por fin, a alguien en entendiera su arte.
Cabe aclarar que un Huan animado es básicamente un Huan que habla cortesmente con su interlocutor manteniendo respuestas que van más allá de monosílabos, sin bufar -demasiado-; sin gruñir; sin un ceño fruncido demasiado pronunciado; o un siseo amenazante que clama por la sangre de aquel que ose menospreciar su arte.
— ¡Imanes! Eso es tener visión, muchacho —Lo felicitó Varrick quien estaba encantado con la declaración, pese a que en medio de la extraña escultura de metal retorcido se encontraba una persona que no parecía muy feliz con ser parte del espectáculo.
— ¡Alguien ayúdeme! —Gimió con voz lastimera el protagonista de la obra de arte —¡Varrick!—Exclamo al percatarse de la presencia del hombre.
—¡Eh, chico!—Gritó el aludido desde su sitio— Es grandioso que te hayas ofrecido como material para esta obra. Ni yo me hubiera arriesgado a dejarme colgar, menos en una obra en la que van a usar imanes. La fuerza podría destrozarte.
Bolin gimió aterrado.
— ¡Todo sea por amor al arte! —Gritó Varrick con entusiasmo renovado.
—¡Ayuda!, ¡Mako!
Cuando el mayor de los hermanos reconoció la voz que lo llamaba con insistencia, sospechó lo peor, y es que Bolin no es alguien que pueda pasar veinticuatro horas sin meterse en alguna clase de lío.
—Ay no puede ser. ¿Qué hiciste? —Había estado buscando a su hermano menor, y ahora que lo veía atado de manos y pies, con la espalda pegada al frío metal, supuso que había hecho enojar al chico Beifong, y al de apariencia más peligrosa. Después de todo, hay que estar especialmente loco para tener una colección de bananas gigantes de metal.
— ¿El qué?— preguntó Bolin desde su altura.
—Preguntarle sobre… ya sabes, eso.
—Bueno, tal vez… lo hice —culminó la última parte de la oración con un susurro.
Tras esto Mako resolvió que lo mejor era hablar con Beifong para llegar a algún arreglo.
—¿Podrías dejar a mi hermano libre?—Preguntó Mako sonando conciliador, solo para recibir un tajante "No", por respuesta.
—Él es casi como un niño, a veces no mide lo que dice. Estoy seguro de que no pretendía ofenderte.
—Lo sé—ante la mirada de desconcierto añadió—. Solo quiero dejarlo sufrir un poco, para que aprenda. Con suerte desarrolla su Metal Control.
—Bolin no es de los que aprenda —Mako se detuvo cuando captó algo—… espera. ¿Estás ayudándolo con eso, todavía?
—No es malo, solo algo corto, y sin ningún sentido estético.
Mako sonrió.
—Sabía que el tener ese fetiche extraño por las bananas de metal no te hacía necesariamente malo.
Y eso fue todo lo que Mako pudo decir antes de que un brazo de metal lo llevara junto con su hermano.
…
—Gracias por defenderme, eres el mejor —Exclamó Bolin sonando genuinamente agradecido, pese a que ahora ambos hermanos estaban en la misma situación.
—Oh, cállate. ¡No puedo creer que le dije eso! ¡Fetiche extraño por las bananas de metal! ¿En qué demonios estaba pensando? —se reprimió a sí mismo. Cuando tuvo suficiente de eso se dirigió a su hermano menor —. Tienes que hacer Metal Control.
—No puedo. Lo he estado intentando todo este tiempo.
—Está bien—Cerró los ojos con fuerza tratando de concentrarse—. Solo déjame pensar en cómo zafarnos de esta.
—Mako… —lo llamó de nuevo, con voz temblorosa.
Abrió los ojos.
—¿Y ahora qué?.
—No es por apresurarte, pero tengo pis.
…Fin…
¡Feliz año nuevo! xD
APARTADO DE LOS DESCUIDOS: ¿Podrán salir de esta antes de que Bolin se mee encima?, con un poco de suerte Huan se apiada y los suelta. Yo se los dejo a su imaginación ;)
Este es mi primer Long-fic que termino, espero este año terminar los otros. Es uno de mis propósitos para el 2015 :3
