Bueno, aquí la continuación del aburrido capítulo anterior :(. En este ya pasan muchas muchas más cosas. Y los que están por venir son mucho mejores ;)
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Capítulo 3 "la fantasía, la magia y ¿los amigos?"
En un momento bajaron del taxi, cogieron las maletas y Kagome se dio la vuelta, para observar la que hora seria su casa.
-¿te gusta?- preguntó Azuki a su hija.
-es preciosa-dijo fascinada-pero como hemos comprado esto.- Kagome frunció el ceño al preguntarlo.
-eso te lo diré mas adelante-Azuki la guiño un ojo a su hija.
Las dos procedieron a abrir la puerta de la verja que rodeaba la casa. Era algo mágico, esa casa parecía desprender magia por todos sus poros. Kagome atribuyó estos pensamientos a su imaginación siempre activa y en busca de cosas raras.
Entraron en la casa por una puerta de cristaleras con dibujos de seres hermosos y fantásticos. Una Sirena echada en una roca, con el pelo suelto por el agua, sus ojos ocultos por su pelo, y de una belleza conocida, pero no sabía de qué, a los lados más seres fantásticos, un demonio con garras en sus manos, una sacerdotisa, un vampiro, etc, todos con una belleza de cuento. Al entrar a la casa se encontraron con el recibidor, al pasarlo se encontraron con dos tramos de escaleras, cada una iba para una parte de la casa, parecía un pequeño palacio.
Su habitación era mucho más grande que la de la antigua casa, nada que ver, una cama de 1.35, con un edredón rosa, y pequeñas cortinas sobre ella, parecía la de una princesa, un escritorio a juego con el armario y una mesa de ordenador, con un portátil, la impresora y demás encima de la mesa.
Todo parecía que se había escogido al detalle. La habitación tenia baño propio. Era de color blanco y con baldosas hasta la mitad de la pared, donde había, cada tres baldosas, una pequeño dibujo de una espera rosa con brillantes. El baño tenia, aparte de lo indispensable, un tocador, una bañera ¿que tenía función de Jacuzzi? Kagome estaba asombrada.
Bajo de allí hacia la cocina, parecía una de profesionales, de allí al salón, donde había una tele de plasma de 50 pulgaradas, dos sofás, y dos sillones estratégicamente colocados, de piel, hacían espacio en el salón, mientras que las paredes tenían muebles con copas, de cristal, un equipo de música, y demás objetos que ya miraría más tarde.
Parecía una niña pequeña descubriendo un regalo, de allí fue hacia el comedor, donde una mesa enorme de caoba negra con las sillas a juego presidia la sala, de allí paso a una sala llena de espejos, que luego sabría que era la sala de ballet o para practicar gimnasia, de allí pasó a la parte trasera de la casa, allí se encontró con un gimnasio, con todo tipo de instrumentos para fortalecer el cuerpo, allí una puerta conducía al patio de atrás.
La gran extensión de terreno se abría a sus ojos, en ella árboles, un camino de piedrecitas, un estanque con patos en el agua, una piscina cubierta, varios columpios, y donde ella se encontraba era el porche, en el que había varios sillones de mimbre con una mesa al lado de ellos, del mismo material. A un extremo de este había uno de esos sillones que parecían un columpio y que siempre le había gustado a Kagome. En conjunto esa casa la había fascinado, no podía esperar a ver la cara que ponían sus amigas cuando se enteraran de todo esto. Fue a buscar a su madre y la encontró, después de estar buscándola un cuarto de hora en una habitación que parecía de dos, en el otro lado de la casa.
-Ah, hola cariño, ¿te ha gustado la casa?- preguntó Azuki distraídamente.
-¿será broma no? me encanta es genial- dijo Kagome entusiasmada.
Azuki se rio ante el entusiasmo de su hija.- muy bien pues ahora bajo a hacer algo de comer ya te pego un grito cuando esté.- dijo mientras salía por la puerta.
-Creo que mejor pégame un toque al móvil porque si no no te voy a oír- dijo Kagome siguiéndola.
-pues la verdad es que si, mejor-dijo su madre guiñando un ojo.
Así pasaron varios días, en los que Kagome, utilizo el gimnasio, acabo con agujetas, se bañó varias veces en la piscina, y fue a todas las estancias de la casa pero una le llamo mucho la atención, estaba al lado de la suya, y parecía la de un chaval de su edad, posters, ordenador, y demás cosas, pero no le dio importancia. Después de todo la casa parecía tan impersonal que podía haber sido de sus antiguos dueños. Así paso la semana.
-cariño porque no vas hasta la piscina del barrio.- le propuso un día Azuki a su hija.
-pero si tengo piscina aquí, además no conozco a nadie-dijo deprimiéndose un poco Kagome. No le gustaba ir a los sitios concurridos ella sola.
-pues por eso, así conocerás a alguien, venga anímate a salir de casa.- le insistió su madre.
-vale vale, es alucinante que la que me diga que tengo que salir de casa sea mi madre.- contestó Kagome indignada.
Así Kagome subió a prepararse, cogió su bikini negro, se lo puso y cogió un vestido rosa pálido de verano, cogió su toalla y la metió en una mochila.
Se hecho crema y fue dirección a la piscina despidiéndose de su madre, iba por la calle mientras miraba el resto de las casas, y pensaba "este barrio es cosa mía o es un poco snop, la piscina va a estar llena de niños/as pijas, y encima yo voy a estar sola, como me he dejado convencer para esto" entonces llego a la piscina, sus sospechas se confirmaron, coches de lujo y descapotables a la entrada, gente paseándose por afuera con bañadores de diseñadores y de marca, allí hasta el gorro de baño les debía haber costado un dineral, pero ni eso, la gente se estaba bañando sin gorro.
A la entrada enseño un carnet que le había dado su madre, ya que de pública la piscina tenía más bien poco, y era solo para la gente del barrio y los socios, así con esa tarjeta pasó sin problemas, se sentía un poco excluida entre tanto niño pijo, además de estar sola, asi que entro al vestuario, nunca había visto uno tan lujoso, se desvistió y salió con la toalla en la mano, allí se puso en un rincón de la piscina, extendió la toalla y se tumbó a tomar el sol.
Desde allí pudo observar el panorama, gente bañándose, todos de su edad, eran jóvenes guapos y se notaba que ricos, cada vez se sentía más incómoda, no le quedaba más remedio que tumbarse y esperar a que acabara la tarde, a lo mejor se daría un baño.
A los 10 minutos de estar echada no podía más del calor que tenía, el sol apretaba a las 5 de la tarde y era insoportable aguantarlo quieta, así que decidió darse un baño, no sabía porque no le daba buena espina. Se levanto y se dirigió a la piscina, observo a unas chicas meterse, o intentándolo, que se quejaban de que el agua estaba demasiado fría, ella metió la punta de un pie, y comprobó que si estaba fría, se apoyó en la escalera, y se puso a descender suavemente hasta que su cuerpo quedó hasta la mitad sumergido en el agua, de allí se lanzó con un poco de impulso y se sumergió entera, mientras hacia todo este procedimiento un grupo de chicos se habían quedado mirando hacia ella, ya que no la conocían. Entre ellos destacaba un chico moreno con coleta y de ojos azules, además de alto y fuerte.
"waaa que buena esta el agua" pensaba Kagome mientras disfrutaba de su chapuzón. Entonces emergió a la superficie, y se encontró unos ojos azules mirándola.
-vaya tu cara no me suena ¿Quién eres?- preguntó el chico.
-¿Eh? ¿Qué?-balbuceo mientras se ponía colorada, la impresión de salir del agua, y encontrase al que parecía el chico mas guapo de la piscina la había impactado un poco, desde cerca era todavía mucho más guapo.
-que raro esta no se a puesto a gritar -comento uno de sus amigos.
-callate Zinta- comento el chico de ojos azules mientras le fulminaba con la miraba.
-vale vale- dijo este levantando las manos.
Kagome no sabia porque pero sintió que no debía hablar con él, así que simplemente aprovecho la oportunidad para escapar de allí,se sumergió y fue al otro lado de la piscina para volver a su toalla.
-Koga, me parece que la chica a huido de ti- dijo Zinta riéndose- esto si que es nuevo-
-mmm...ya veremos cuanto puedes huir- dijo Koga con la mano en la mandíbula.
"menos mal, quien era, me da miedo acercándose así a la gente, encima estoy en bikini, no quiero que nadie me vea, y menos él" pensó y de repente noto como unas manos la cogían por detrás y la hundían "pero que..." ahora había quedado en el fondo, inclinando la cabeza hacia arriba pido ver al chico de antes nadando cerca de ella, había sido el quien la había hundido, cuando paso de largo, ella se escabullo hacía la superficie sacando la cabeza y apartando su pelo hacia atrás para poder ver.
-antes fuiste un poco maleducada por irte, te merecías un castigo- dijo Koga poniéndose al lado de ella.
-...- a Kagome le costaba respirar después del susto.
-como tu no te presentas me tendré que presentar yo, encantado soy Koga -dijo mientras inclinaba la cabeza a modo de saludo y después clavaba sus ojos azules en los de Kagome.
-ah, encantada - dijo sonrojándose de nuevo- yo soy Kagome.-
-Zinta, mira que hermanita mas mona me ha salido de repente-dijo con ironía.
-¿Hermanita?¿ Qué dices?- exclamo Kagome apartándose de ese lunático bipolar.
-¿no te lo a dicho tu madre?, quizá seria buena idea que fueras para casa ¿verdad? -dijo levantando una ceja.
Kagome se sumergió y fue hasta la escalera,salio, y se dirijo a su toalla mientras sentía la mirada se ese tal Koga en su espalda, cogió sus cosas y se fue al vestuario, allí se metió en uno de los compartimentos, y se dejo caer.
-hermano, como que...-no se lo había creído, pero en parte tenía sentido, esa casa tan grande-no puede ser- abrió mucho los ojos.
Se vistió y marcho para su casa, abrió la puerta cuando llego y encontró a su madre en el recibidor dándose un beso con lo que parecía... ¿su novio?esto no podía estar pasándola a ella, entonces la madre la miro.
-Hola cariño quisiera que conocieras a mi novio y mi futuro esposo, él es el dueño de esta casa, mi jefe en el trabajo, por eso nos trasladamos- Explico Azuki con toda la naturalidad del mundo.
-CALLATEEEE- gritó Kagome, lágrimas empezaban a caer desde sus ojos-porque...¿PORQUE NO ME DIJISTE NADA MAMA?.- la preguntó recriminandola su falta de comunicación.
-porque pensé que no querrías venir- respondió Azuki.
-¿y no pensaste que a lo mejor prefería que me lo hubieses dicho?- la contestó Kagome.
-Azuki, ¿no le dijiste a tu hija sobre lo nuestro?- preguntó aquel hombre que estaba junto a ella.
-Tamaki, pensé que se lo tomaría mal-dijo la madre muy apenada- os voy a presentar, Tamaki esta es mi hija Kagome, Kagome este sera tu futuro padre, Tamaki.-
-encantada- dijo a ese señor y cruzó la cabeza a su madre -ahora si me disculpa me gustaría subir a mi...-se dio cuenta de que su cuarto le pertenecía a ese hombre, eso y toda la casa- Bueno, a su cuarto.-
-tranquila, es tu cuarto y esta tu casa, espero que nos llevemos bien.- dijo Tamaki intentando tranquilizarla.
-gracias,-las lagrimas dejaron de correr por su cara, se dio la vuelta y subio las escaleras, pero una voz conocida la corto en seco.
- Hola "her-ma-ni-ta"-dijo Koga, esa palabra la matizo demasiado.
-...-el chico de la piscina que le había caído tan mal, había tenido razón- Hola Koga-
-¿ya os conocíais?- Preguntó sorprendido su padre.
-si, nos vimos antes en la piscina-dijo mientras miraba a Kagome con una ceja levantada quien seguía de espaldas a la conversación.
Subió las escales, seguida de Koga, entonces sin aguantarlo mas...
-DÉJAME EN PAZ- le grito dándose la vuelta para encararlo.
-solo voy a mi cuarto-dijo Koga mientras levantaba los brazos y ponía una sonrisa torcida.
-...-ese comentario la corto por completo, no se había dado cuenta de que esta casa era de él.
Siguieron su camino,entro en su cuarto y le oyó entrar en el cuarto contiguo, el que la había llamado su atención.
...en el cuarto de Koga
"no puede ser ella...después de todo, si todos nos hemos reencarnado y pasado la vida hasta ahora juntos, la única que faltaba era ella, pero...como se lo tomaran los demás, yo no puedo evitar odiarla", se dejo caer en la cama mirando para el techo,suspiro, se puso una mano en los ojos y cerro la mano.
...en el cuarto de Kagome
"no te perdonaré mama, me lo tenías que haber dicho antes,encima ese hombre tiene un hijo" sus pensamientos cambiaron de rumbo " siempre había querido tener un hermano guapo, pero esta no es la situación, encima... ¿por que me resulta conocida su cara?, "no lo entiendo" se quito la ropa y fue a ducharse mientras intentaba poner orden a sus ideas y saber como comportarse cuando bajara a cenar, lo importante era pedir perdón por la rabieta de antes, lo segundo hacerse la maja con ese tipo que iba a ser su "padre", lo tercero intentar hablar con Koga y lo cuarto seria decirle a su madre que no la ha importado y que antes solo estaba sorprendida, así se puso un pantalón de chándal y una camiseta para bajar a cenar.
En las escaleras no había nadie así como en el recibidor tampoco, menos mal, se dirigió a la cocina y encontró a su madre y al tal Tamaki.
-Hola-dijo tímidamente Kagome.
-ah, hola hija...¿que tal?-no se atrevía casi ni a hablarla conociendo su mal humor.
-bien gracias, esto... quería pedirle perdón por la escena de antes-dijo mientras hacia una reverencia.
-tranquila se perfectamente como te sentiste, no tienes que pedir perdón.- la reconfortó Tamaki.
-y...¿no estas enfadada conmigo?- la pregunto Azuki.
-no, solo me sorprendí cuando me lo dijiste.- dijo Kagome intentando sonar serena y pausada.
-Hey ¿que pasa aquí?, si hay reunión familiar se avisa, ¿que pasa hermanita?- dice Koga dandola un golpe con la mano abierta en la frente de broma.
-bien- responde Kagome con una sonrisa y pensando "sera idiota ¬¬''- perdón por gritarte antes.- le pide disculpas siguiendo su plan.
- ¿oye te has dado un golpe mientras te duchabas?- dice Koga sorprendido.
- ¿y tu como sabes que me estaba duchando?- Kagome le mira con recelo.
-porque oí el agua, ¿que hay de cenaaaa?-dijo mientras subía los hombros.
Los cuatro se pusieron a cenar, los únicos que estaban cómodos eran la "parejita". Estaban acaramelados y se daban de comer el uno al otro, mientras Kagome se preguntaba porque Koga la miraba, a saber con lo raro que se había comportado. Al acabar la cena, recogieron sus platos y les pasaron la tarea de fregar a sus "pequeños" mientras ellos se iban de la cocina.
-no puedo creerlo...- murmuro Kagome sorprendida.
-esto en mi padre es normal- la contesto Koga en el mismo tono.
-tendrá morro la mujer esta, encima, sera...-noto la mirada de Koga- ¿eh?- le pregunto sonriendo falsamente.
-no, nada, tu mal genio asusta un poco- la contestó Koga con cara de pocos amigos.
-¿yo?¿mal genio?¿desde cuando?- dijo irónica esta.
-yo ya lave lo que me tocaba, te paso el marrón, adiós- concluyó la conversación Koga.
Kagome lo miró irse en silencio.
¿Por qué notaba a Koga molesto?, a lo mejor a él le había fastidiado más que a ella el hecho de tener una hermana , como dicen, los tíos tener una chica en casa te quita de hacer cosas como pasearse en bolas, además él también se tenia que aguantar y tener una nueva madre, se dijo a si misma que iría a hablar con él, y a ver si por lo menos podían ser amigos. Así acabo de lavar y colocar los platos, subió las escaleras deteniendose en frente de la puerta de Koga.
TOC TOC
-¿si?- preguntó él.
-soy yo- dio como explicación Kagome.
Koga se sorprendió, aunque ella no lo vio. Él salio al pasillo poniendose en medio de la puerta bloqueándola y sin camiseta- ¿que quieres?-dijo con voz de chulo.
-me preguntaba...- empezó Kagome ignorando el hecho de que estaba semidesnudo.
-¡Qué!-le espetó este.
-Que porque...-¿se estaba poniendo nerviosa?
-aaaaah dios acaba, ¡QUE!- le gritó Koga.
- Que por que me llevas evitando todo el rato, después de todo somos los únicos que comprendemos la "situación" y que estamos igual.- intento decir sutilmente, sin conseguirlo y sin evitar que se notara el enfado por su contestación anterior.
-no estamos en la misma situación-dijo apartando su mirada de ella-vale desde ahora vamos a ponernos de acuerdo para intentar ser amigos. ¿te vale?- dijo mirandola muy seriamente.
-si- una sonrisa se dibujo en su cara con esfuerzo-gracias-
-...vale pues adiós -y cerro la puerta -no podía creer que sus sentimientos después de tanto tiempo, y de lo que hizo no hubieran cambiado, solo con ver esa sonrisa...recuerdos pasaron por su mente, recuerdos amargos que nadie quiere recordar.- "soy imbécil" pensó para él.
[capítulo 3 fin]
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Para despedirme decir que muchas gracias a todos los que estáis siguiendo la historia y a todos los comentarios recibidos ^.^
