N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 3: Supermercado

- ¿Me estas siguiendo? - pregunto Kazuya de inmediato mientras en el rostro de Sakuno aparecía una sonrisa mordaz - No te creas tan importante, vivo aquí - señalo como si fuera lo más obvio del mundo mientras este la miraba con cara de confusión - ¿Tú vives aquí? - pregunto él y ella asintió encendiendo la alarma de su auto para caminar a su casa - Yo vivo en frente - se detuvo ante esas palabras, tenía que ser una broma, sin embargo continuo con su camino para entrar de prisa a su casa, se recargo en la puerta de esta, ¿por qué demonios su corazón latía demasiado?.

Maldita sea esto no podía estar pasandole a ella, ella era hielo andante pero es que cuando ese hombre estaba cerca suyo parecía estar ardiendo por todas partes, tomo aire para caminar a su habitación pues necesitaba una ducha, no creía que este fuera su vecino, sabía que si podía ser y era pero es que no quería creerlo porque eso de alguna manera la colocaba nerviosa, subio las escaleras con calma para abrir la puerta de su habitación, de inmediato se quito el saco, la blusa y los zapatos para caminar a la ducha.

Al entrar en esta se quito todo el resto de su ropa para abrir la llave y comenzar a bañarse, más al rato haría algo de cenar pero tendría que ir al supermercado puesto que no tenía nada en su nevera, sintio que el agua limpiaba su cuerpo y no logro evitar pensar en lo que había sucedido en el elevador, es que había sido inevitable no caer ante Kazuya, se dio un golpe mental por andar pensando en esas cosas, se coloco una toalla alrededor de su cuerpo para salir de la ducha y caminar a su closet, miro su reloj en la pared, eran las ocho de la noche así que debía darse prisa en ir por la cena.

Se coloco unos pantalones de mezcilla puesto que no le gustaba salir "fachosa", una camisa de manga corta de color morado y encima de esta un abrigo blanco, se anudo una bufanda en el cuello de color blanco con destellos dorados, finalmente tomo unos tenis para cepillarse el cabello, bajo de nueva cuenta las escaleras para tomar su billetera de su bolso y sus llaves, camino a la salida con paso calmado para cerrar la puerta detrás de si y comenzar a andar con dirección al supermercado, hacía algo de frío en verdad.

Sintio un leve cólico y se detuvo, lo raro en ella era que reglaba pero no reglaba, a lo que se refería era que le bajaba por diez minutos y dentro de tres horas de nueva cuenta por esa razón cuando estuvo con Kazuya no había estado reglando, era en parte beneficioso pero por otra parte lo odiaba porque siempre se ponía pálida y se retorcía del dolor, continuo con su camino mientras varios autos pasaban, solo sus dos vecinos llegando del trabajo aunque con familia detrás, sonrió, hace mucho que no estaba con su familia, noto que Kazuya la observaba desde la ventana y sonrió sintiendo un cosquilleo en su vientre, maldita sea, tenía que controlar sus reacciones.


Kazuya la miro desde la ventana y sonrió, camino hasta sus llaves y su cartera para salir de su casa, lo raro es que él jamás haría cosas como esas porque era frío pero antes de dormir ansiaba probar los labios de Sakuno una vez más, cerro la puerta de su casa y camino con dirección al supermercado puesto que no tenía leche, observo a Sakuno caminar delante de este con paso calmado, sonrió la ver que tenía frío, se notaba que acababa de ducharse por lo que era normal, ambos se detuvieron en frente del supermercado para entrar juntos.

Él de inmediato fue a la sección de lácteos para buscar la leche y después camino por una golosina, la observo tomar un pequeño carrito y empezar a aventar algunas cosas, vaya que esa mujer no tenía nada al parecer en su nevera, esta camino primero a la caja registradora después de comprar todo lo necesario, Kazuya se detuvo detrás de la misma observandola - ¿Me estas siguiendo? - pregunto esta en un murmullo observando la sonrisa que se instalo en su rostro mientras ladeaba un poco la cabeza y sonreía levemente.

- No te creas tan importante, me faltaba leche - señalo como si nada mientras Sakuno dejaba de mirarlo - ¿Sakuno-san? - ambos voltearon para encontrarse con un joven de unos 20 o 22 años, de cabello rubio y ojos azules, este se veía feliz de observar a la cobriza - ¿Masamune? - pregunto esta con una leve sonrisa, Kazuya los observo, ¿por qué quería matar al tipo?, el rubio sonrió mientras la abrazaba levemente, ella parecía algo incomoda pero no se separo de ese gesto lo que molesto más al tenista.

- Hace mucho que no te veía, trabajas demasiado - comento el rubio y Sakuno sonrió un poco mientras negaba con la cabeza - Tú igual trabajas demasiado después de todo eres abogado y yo doctora - contesto esta mientras colocaba todo sobre la banda eléctrica, de inmediato pasaron por la máquina y el rubio la seguía mirando como si quisiera decirle algo - ¿Te gustaría salir conmigo? - pregunto y Kazuya casi se atraganto con su propia saliva, ¿quién demonios se creía el tipo?, Sakuno sonrió mientras pagaba, aún no había contestado a su pregunta.

Soniró un tanto malevolamente, nadie se acercaría a ella después de lo que diría, la compra de Kazuya estuvo en menos de dos minutos mientras Sakuno tomaba sus bolsas, se veía que no podía con las mismas - Deja que te ayude pero contesta mi pregunta - pidio el rubio y sonrió como niño pequeño el cual esta a punto de hacer algo malo, antes de que el tipo tomara sus compras, Kazuya se adelanto tomando las bolsas de Sakuno que lo miro sorprendida, tomo su mano fuertemente para colocarla detrás suyo, el rubio lo miro no entendiendo que estaba sucediendo.

- No creo que sea bueno coquetear con la prometida de alguien y menos pedirle una cita a la misma - Sakuno abrio los ojos sorprendida - E-Espera... - esta iba a hablar pero dio media vuelta caminando con ella delante - Cariño se que te molesta que llegue tarde pero no coquetees con alguien frente a mi... me duele Sa-ku-no - dijo este a grandes voces mientras los vecinos de ella y sus familiares la miraban con los ojos sorprendidos, esta pensaba reclamar pero antes de decir algo fue cargada por Kazuya que con una mano cargo las compras de ambos que no pesaban tanto pero al menos para ella si.

- ¡¿Q-Q-Q-Qué crees que haces?! ¡Bajame! - grito esta mientras lo golpeaba pero Kazuya continuo con su camino - Amor no me golpeés - susurro en un tono meloso mientras salían de la tienda con todas las miradas sobre ellos, caminaron por la acera con dirección a su casa, Sakuno lo iba golpeando aún tratando de que la soltara pero este no cedía en lo absoluto - ¡Te dije que me sueltes! - grito de nuevo cuenta mientras se detenían frente a su casa - ¿Dónde estan las llaves? - pregunto Kazuya dejando las bolsas en el suelo, ella lo miro furiosa mientras seguía golpeandolo.

- ¡Estas loco, bajame! - grito moviendo las piernas pero este no cedía en lo absoluto - Bien, en ese caso - sin ningun pudor comenzo a tantear las bolsas traseras de su pantalón, Sakuno se sonrojo de inmediato mientras se removía - Quieta - murmuro este abriendo su casa, tomo las bolsas para dejarlas en la puerta y camino hasta su sala con ella en brazos - ¡Que me bajes! - grito ella, Kazuya la avento al sillón viendo que lo miraba furiosa, sonrió al saber que nadie más se le acercaría a la cobriza.

- ¡¿Qué demonios te sucede?! - le pregunto mientras Kazuya se quitaba su abrigo y lo dejaba sobre la mesa, Sakuno se sonrojo al ver que solo traía una camisa de tirantes delgados de color blanca - Me sucede que no me gusta verte con otro sujeto - la cobriza lo miro mientras su sonrojo se hacía más grande - No somos nada... ni siquiera nos conocemos - señalo este como si fuera lo más obvio del mundo mientras se levantaba del sillón donde se encontraba para caminar lejos de este pero fue sujetada por la cintura para ser cargada de nueva cuenta por este.

- ¡¿Q-Qué crees que haces?! - pregunto de nueva cuenta mientras este subía las escaleras, había demasiadas puertas en la segunda planta pero al instante supo que su habitación era la de la puerta entre abierta y no se equivoco, camino hasta esta para aventarla a la cama mientras se despojaba de los zapatos, Sakuno lo miro con un sonrojo mucho más intenso - Yo te conozco en todos sentidos - ella sabía que se refería a su cuerpo por lo que desvío la mirada pero se rindio cuando este se subio a la cama quedando sobre ella, se removio pero fue sujetada por ambos brazos mientras Kazuya la besaba posesivamente.

Trato de liberarse pero no se lo permitio al tomarla de la cintura para aumentar la intensidad del beso mordiendo su labio ligeramente, colo su lengua para jugar con la de ella, le abrio las piernas con una mano para colocarse en estas, Sakuno se removio pero le era imposible porque estaba disfrutando y se odiaba por eso, Kazuya de inmediato llevo sus manos a su abrigo despojandolo del mismo mientras ella llevaba sus manos a su cinturón para bajar el pantalón que traía, ninguno de los dos quería detenerse, quiza no se conocían pero había algo que los unía al menos en cuanto a intimidad se referían.

Ella no estaba comoda con eso y él tampoco pero por ahora no podían detenerse, ya habría tiempo después de conocerse, el tenista la despojo de su camisa de manga corta mientras ella bajaba su pantalón, se separo del beso para observar sus pechos mientras la despojaba por completo del sostén y besaba uno, ella no logro evitar gemir ante ese contacto, maldita sea eso no estaba bien, solo había sido de Ryoma y eso solo una vez pero ahora con este hombre que no conocía estaba siendo dos veces suya, se mordio el labio pero aún así su gemido se libero cuando este mamo de su pecho como un pequeño niño.

Kazuya entro en ella mientras Sakuno gemía, para darle mejor acceso rodeo su cintura con sus piernas, ella estaba completamente "feliz" de volver a ser uno con él, no lo conocía mucho, sabía del accidente de su prometida pero no le importaba en este momento, él estaba igualmente agradecido de poder volver hacer suya a esa mujer porque se estaba volviendo loco de solo verla y no poder tocarla, aumento el ritmo de las embestidas mientras ella inscrustaba sus uñas en sus hombros tratando de seguirle el ritmo.

El culmen estaba cerca por eso él la beso mientras Sakuno sentía como depositaba su semilla en su interior, él dejo de besarla para morder ligeramente su hombro mientras ella trataba de recuperar su respiración - No vuelvas a ir al supermercado sola... no quiero verte hablar con alguien más, nunca hago las cosas a medias - le dijo Kazuya mientras la besaba de nueva cuenta, Sakuno le siguio el ritmo del beso mientras sentía que comenzaba a moverse de nueva cuenta dentro de ella, al parecer este no tenía "llenadero" pero no logro quitar la sonrisa de ternura en el rostro... su corazón se sentía de nueva cuenta vivo.

Era una adicción estar dentro de ella, sabía que quiza no era bueno porque no le gustaba como era pero al mismo tiempo si le gustaba su comportamiento, era raro pero no importaba porque solo por ahora quería estar así con ella un tiempo más, no la dejaría dormir en toda la noche y ella lo sabría.


Los rayos del sol entraron por su ventana, era martes y se sentía cansada, agradecía que estuviera de licencia por unos días porque de lo contrario hubiera sido regañada por Seiichi, se levanto con calma de la cama, sin embargo, se sonrojo por lo que había pasado en su cama durante la noche, Kazuya se había ido en cuanto ella había caído dormida por supuesto que había fingido el estar dormida pero no importaba, sabía que no se iba a quedar, camino con dirección a la ducha para darse un buena baño.

Sintio el agua recorriendo su cuerpo y sonrió mientras el agua caliente la calmaba, salio de la ducha con una tolla alrededor de su cuerpo para colocarse un short de color azul marino y una camisa de tirantes delgados blanca, se coloco sus tenis para tomar su equipo de sonido y salio de su casa para correr un poco, era obvio que sus vecinos la observarían pero no pensaría en eso por el momento, lo único que deseaba era despejar su mente, la reunión de Momoshiro y Ann sería mañana, no deseaba ir pero iría.

Le hablaría a Seiichi para que pasara por ella durante la mañana puesto que el camino era algo largo, continuo corriendo de regreso a casa cuando Masamune quien era uno de sus vecinos la detuvo así que se quito los audifónos para mirarlo un tanto avergonzada - No sabía que estabas comprometida - le dijo este con una sonrisa amable y ella tan solo sonrió, ni siquiera ella misma lo sabía - Mi madre deseaba que salieramos, le agradas demasiado - continuo este y ella tan solo miro hacía otro lado, le incomodaba que le dijera algo como eso puesto que en un momento dado ella se había sentido atraída por este en un momento dado.

- Mira tu prometido, ¿por qué no viven juntos? - dio media vuelta observando la casa de Kazuya y se quedo de piedra cuando lo vio salir de la mano de una mujer, maldita sea, era un verdadero imbécil pero ella lo era más - ¿Qué hace con otra mujer? - pregunto de nueva cuenta el rubio y sintio que un aura negra se apoderaba de ella, esto no podía estar pasandole, alguien allá arriba no la quería - N-No esta haciendo nada - le contesto como si nada mientras sonreía... un hoyo se abrio bajo sus pies cuando este besaba a esa rubia con una desesperación tremenda.

Dio media vuelta mordiendose ligeramente el labio mientras Masamune carraspeaba un tanto incomodo por la situación en la que se encontraban, un auto se detuvo a su lado y observo a Seiichi que bajo la ventanilla - Hola - saludo y ella le devolvio el saludo - Nos vemos después - se despidio del rubio para subir al auto de este que arranco con dirección a su casa, se acomodo en el asiento mientras subía la ventanilla, ahora sería la comidilla de todo el mundo, estaba odiando a ese tipo en definitiva.

- ¿A qué debo tu visita? - pregunto ella mientras sentía que una leve brisa pasaba por su rostro - Quería ver como estabas con el asunto de la regla, traje la medicina de siempre - asintió para observar que este se estacionaba en su casa, este bajo para abrir la puerta como un todo caballero, ambos caminaron a su casa y entraron en la misma, Sakuno penso que quiza se mudaría de casa gracias al imbécil ese.


Kazuya besaba a una chica que había conocido durante la madrugada en un bar después de dejar a Sakuno dormida, claro que estaba consciente de lo que estaba haciendo, no le importaba para nada lo que la gente pensara de la cobriza o de él, aunque claro que cabía la posibilidad de que a ella si le importara, la chica rubia se separo para besarlo por última ocasión y abordar su convertible, noto la mirada de ese rubio del supermercado sobre él y lo saludo descaradamente con la mano mientras entraba a su casa.

Sin embargo, se detuvo al observar a Sakuno entrar con otro tipo a su casa, bueno, al menos ella también daría de que hablar con la llegada de ese sujeto, ambos estaban a mano al menos penso lo mismo, entro en su casa por completo para caminar a la cocina y prepararse algo, su vista no se movía de la ventana observando la puerta de la cobriza, maldita sea estaba odiando a ese sujeto con el que había llegado, se dio prisa en comer para tomar su maleta puesto que llegaría antes a la casa de Ann ya que esta quería platicar con él, como siempre buena gente.

Abordo su auto para marcharse, lo bueno es que no la vería durante dos días, así podría pensar mejor sobre la situación con Sakuno.


- Te encuentras bien - murmuro Seiichi mientras la veía colocarse la blusa de nueva cuenta - Gracias por venir - agradecio esta mientra se sentaba el sófa para observar que su jefe colocaba las pastillas en su mesa - ¿Te encuentras bien? Pareces enojada - señalo este y ella nego con la cabeza - Es normal, mañana es la fiesta pero debemos irnos en la mañana, te envíe la dirección ayer - su jefe asintió con la cabeza mientras caminaba a la cocina para servirse un vaso de jugo de naranja mientras ella tomaba un vaso.

- ¿A qué hora paso por ti? - pregunto Seiichi y Sakuno miro su reloj - Ocho de la mañana, nos iremos con ropa casual, allá nos arreglaremos - su jefe asintió para caminar donde ella y abrazarla levemente, ella no logro evitar el sonrojo en sus mejillas, sin embargo, era una sensación diferente con la de Kazuya, se mordio ligeramente por andar pensando en ese estúpido - Estare puntual, nos vemos... te amo - murmuro depositando un suave beso en su mejilla para besar su mano seguidamente y caminar a la salida de la casa.

Sakuno solo escucho el cerrar de la puerta, su jefe era una buena persona pero no sabía como amarlo o no sabía como decirle que no quería amar a nadie más después de lo de Ryoma, se llevo una mano a la cabeza tratando de no pensar más en ese asunto.


Para su maldita suerte se le había olvidado algo y había tenido que regresar, cerro la puerta para caminar a su auto cuando vio que el sujeto que había entrado a la casa de Sakuno se alejaba en su vehículo, abrio la puerta de su auto para aventar lo que se le había olvidado y camino a la casa de esta, al estar frente a la puerta de la misma toco el timbre, la cobriza escucho el timbre y suspiro, lo más seguro es que a Seiichi se le hubiera olvidado algo, abrio la puerta y se quedo de piedra observando a Kazuya quien la miraba un tanto enojado.

- ¿Quién era ese? - sonrió un poco mientras ladeaba la cabeza, ¿qué se creía el sujeto? - Vete de mi casa - iba a cerrar la puerta de la casa pero este tenía más fuerza por lo que bloqueo la puerta para entrar a su casa cerrando la puerta detrás de si - Contesta mi pregunta - gruño este tomandola fuertemente del brazo, Sakuno sonrió mientras trataba de soltarse - ¿Quién era la rubia? Contesta si te atreves - arremetio tratando de soltarse cuando fue estampada en la pared cortesía de este que la encerro entre la misma y su cuerpo.

- Una aventura, pase la noche con ella - ella no supo identificar porque su corazón se había oprimido ante esa respuesta, se mordio un poco el labio para alzar la vista - Vete de mi casa - gruño tratando de liberarse pero este no se lo permitio - Contesta, ¿quién era ese? - estaba harta de que le preguntara cosas como esas cuando no tenían nada, ¿qué se creía el sujeto? - ¡Largo! - grito presa de la furia mientras Kazuya la besaba de nueva cuenta, esta vez con una desesperación increíble.

Ella trato de separarse pero este la tomo de la barbilla atrayendola hacía si mientras buscaba más contacto, Sakuno se quiso separar de nueva cuenta pero este la tomo de la nuca para que le siguiera el ritmo, ella se rindio, no podía más y odiaba eso, Kazuya busco más contacto para separse viendo que estaba sonrojada y respiraba dificultosamente - Quien sea, cualquier tipo, lo matare, eres mía, te dije que nunca hago las cosas a medias - murmuro sobre sus labios mientras la besaba de nueva cuenta.

Se separo de ella pasados algunos minutos y sonrió con amor - Te amo Nanami - de inmediato retrocedio, ¿qué nombre había dicho?... Sakuno lo miraba aterrorizada, ¿cómo la había llamado?, no, no era su nombre... era el de su prometida, algunas lágrimas resbalaron de sus ojos cuando él la llamo por el nombre de alguien más, Kazuya se llevo una mano al pecho, ¿en qué demonios estaba pensado?, retrocedio un poco mientras la miraba, estaba totalmente estúpido para haberla llamado de esa manera.


Lo curioso del asunto es que esas palabras de amor susurradas a otra persona los uniría más de lo que pensaban...


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los reviews.