Disclaimer: Como todo el mundo sabe los personajes no son mios, pero la trama si.
Capítulo 3
01 de Agosto de 2011 – 1 semana antes del inicio de semestre: Casa de los Hale
Mi plan estaba casi listo.
Todo sería demasiado simple, dejaría trascurrir algunos días en los cuales seguramente hallaría la manera de no meterme demasiado, sabía que si observaba bien podía hacer que Edward y Maria se descubrieran ellos mismos frente a Jake.
Mi plan no tenía ninguna falla…o eso creía yo hasta que Alice se me quedo viendo de una forma tan extraña que hasta me dio miedo.
-Rose –dijo con voz temblorosa – ¿tú no lastimarías a nadie intencionalmente verdad?
Trague en seco. Desde que éramos niñas Alice había sido un poco rara, muchas niñas se burlaban de ella y le decía que era una bruja así que decidimos mantener en secreto los "presentimientos" por así decirlo que tenía Al, lo peor del caso es que jamás había cometido error alguno.
No conteste y temí que empezara a preguntar y preguntar hasta sacarme la verdad pero para mi sorpresa se rio y sacudió la cabeza.
-No me hagas caso Rose, es solo algo de la locura que quedo en mi –dijo algo preocupada
-Al, yo sé que no estás loca si es lo que te preocupa, puedes llamar a lo que te ocurre como un don o algo así, aunque hace años que dejaste de sentir esas cosas –dije tratando de que se ignorara a si misma
-Tienes razón Rose –dijo y siguió mirando las revistas de moda que teníamos en la cama
El resto de nuestra semana de vacaciones se nos fue rapidísimo, entre salidas a correr, a comer algo, viendo películas y comiendo chatarra. Cuando quise darme cuenta era el gran día. El primer día de escuela.
Me levante con una actitud positiva sabiendo que este semestre seria total y absolutamente dramático, me bañe y vestí con algo de mi guardarropa de reserva ya que no habíamos tenido la oportunidad de reanudar aquel viaje de compras frustrado hace un mes. Baje a la cocina donde me esperaba mi mama y mi hermano.
-Anda Rose, desayuna rápido que se te va a hacer tarde –me dijo mientras me servía algo de jugo, en cuanto entro a la cocina mi hermano me miró fijamente y me dijo en voz baja
-Rose, no sé lo que estés planeando pero será mejor que no lo hagas, la gente tiene corazón por si no lo sabias, alguien puede salir lastimado y después te arrepentirás
Jasper me conocía mucho, podría decirse que aún mejor que Alice, tal vez era una cosa rara que tienen los gemelos.
-No se dé qué me hablas –dije con indiferencia
-Bueno… después de todo tú vas a pagar con las consecuencias
Salimos rumbo al garaje a tomar uno de los autos, ese lindo Audi azul que papa le regalo a Jasper en su cumpleaños, me dio tanto coraje que no me haya dado uno a mí, mi padre dijo que era para los dos y en realidad era así, yo tomaba el auto cuando quería y Jasper nunca me decía que no incluso él se ofrecía a llevarme en algunas ocasiones, pero bueno, un auto propio seria asombroso.
En el trayecto de la escuela el auto empezó a fallar y me dio un poco de miedo quedarnos a medio camino, esta noche le daría un vistazo para poder arreglarlo.
Al fin llegamos a la escuela, después de pasar meses fuera de ella volver era como un tormento, en realidad no necesitaba estudiar en absoluto, mis padres tenían muchísimo dinero y además con mi físico podría tener una carrera exitosa en el modelaje, en el pasado había hecho unos cuantos comerciales, pero cuando terminara este martirio llamado preparatoria me iría a una universidad lejana y prestigiosa donde pudiera estudiar mecánica automotriz sin que nadie se enterara.
En cuanto cruce la puerta todo el mundo me miraba, yo era espectacular por donde me miraran, las chicas se morían de envidia y a los chicos se les caía la baba, este año sería casi igual que el anterior… casi.
-Rose cariño te vez increíble –dijo Charlotte
-Gracias nena, tú no te ves nada mal cielo, ¿qué te hiciste en el cabello? –pregunte al verlo más bonito que de costumbre
-Mi mamá conoce a un estilista increíble en Port Angeles, me hizo un tratamiento y me quedo maravilloso –dijo mientras presumía sus lindas ondas rojizas
No tuve tiempo de pensar en nada más cuando lo vi llegar. Jacob Black entro a la escuela con su actitud prepotente igual que siempre. Usualmente nunca me fijaba en él lo suficiente como para evaluar sus rasgos físicos, pero debo decir que el tiempo le había sentado de lo mejor. Ya no era aquel chico que me molestaba en jardín de niños, era más que eso, poco a poco se iba haciendo un poco más maduro, aunque con los demás se mostrara como un chico inmaduro, en el fondo era la voz de la razón.
Muchas chicas lo miraban embobadas, ¿es que acaso jamás lo habían visto? ¡Por dios! Solamente era Jacob, nada del otro mundo. Desgraciadamente si fijo en mí y se dio cuenta de que lo estaba mirando
-Hola huequita, ¿cuantos espejos compraste estas vacaciones?, ya se, al fin terminaste de remodelar tu palacio de hielo princesita –se burlo
-Si adivinaste –dije con sarcasmo –y dime Jake, ¿cuantos kilos de esteroides subiste? ¿Cinco?
-Tranquila muñeca, aún nos queda todo el semestre, no desperdicies los pocos insultos que tu cerebro puede idear –y sin más se fue, mientras los tontos de sus amigos se reían, veremos cuanto les dura esa sonrisita, especialmente a Edward
-Hey tranquila Rose, ya lo conoces, los músculos le comen el cerebro –dijo Charlotte –vamos a clase linda que ya es tarde.
Nos dirigimos a clases, otra vez esa odiosa semana donde no se hace absolutamente nada, pero puedes ver a los nuevos chicos, platicar y pasarla bien antes de que empiecen las tareas, exámenes y proyectos.
Era la hora del almuerzo y todo el mundo estaba echando relajo, mis amigas y yo tomamos nuestra mesa de siempre, teníamos que dejarles claro a las chicas y chicos nuevos que este lugar tenía escrito nuestro nombre. La mayoría de las niñas nuevas ya nos miraban con envidia, cada quien estaba en su asunto cuando de repente Bella llamo nuestra atención.
-Hola a todas –dijo rudamente, a veces me asustaba un poco su seriedad –espero que se hayan pasado unas vacaciones increíbles, pero tenemos que poner algunas cosas en claro para que después no haya ningún problema.
…Primero, tenemos que ver en cuantas clases coincidimos, chicas saquen sus horarios
Yo no compartía muchas clases con ellas, solamente Historia con Charlotte, Biología con Maria, y finalmente compartía Ingles y Cálculo con Alice, tendría que estar sola en Educación Física.
No pude evitar observar discretamente a Maria, ella parecía muy concentrada en su horario pero de repente busco a alguien con la mirada, y yo sabía perfectamente a quien buscaba, no es que Maria me cayera mal, no la consideraba una amiga pero jamás me había hecho nada malo, tampoco Edward, pero sinceramente es irrelevante, nada va a impedir que yo haga que se sepa la verdad, de u otra forma.
-Maria ¿te sentaras conmigo en biología? –le pregunté
-Claro Rose, si el profesor nos permite sentarnos como quiéranos con mucho gusto –contesto con la cabeza en otro lado, pensé que nada iba mal hasta que su celular que estaba sobre la mesa empezó a vibrar avisando que tenía un nuevo mensaje de texto. Se veía ligeramente nerviosa, debo admitir que si no hubiera visto lo que vi, jamás me habría dado cuenta, amo aquel día de compras frustrado.
Transcurrió una tediosa primera semana de clases, copiando temarios, comprando libros y libretas, anotándonos en hojas cada clase mientras no había listas, haciendo bien los apuntes y sentándonos en el lugar que nos habían asignado. Curiosamente en Biología también compartía clase con Edward, que por pura suerte quedo junto a Maria, hasta ahora no había visto nada fuera de lo común, pero los tenia bien vigilados.
Solamente estaba esperando la más pequeña oportunidad para poner mi plan en marcha, y de repente un lunes por la mañana que parecía de lo más común resulto ser el día perfecto para arruinar la linda vida de Jacob odioso Black.
Me levante temprano por la mañana, me bañe y escogí mi ropa completamente adormilada, desayune y me apresure a subir al auto pero aún faltaba media hora para entrar a clases y no nos hacíamos más de 5 minutos de camino. Había terminado mi tarea, algo muy raro en mí, así que decidí ver la televisión para pasar el rato, pero entonces escuche el inconfundible sonido del auto de mi padre.
-Hola familia –dijo mi padre
Corrí a darle un abrazo, el solo sonrió, me miro por un momento y me dijo:
-Rose, recibí tu e-mail –en ese momento me quede paralizada, hace unos meses mi padre nos había preguntado qué era lo que queríamos estudiar y dijo que le mandáramos un correo electrónico y que cuando tuviera oportunidad lo leería, paso hace tanto tiempo que ya no recordaba nada de eso.
-oh –fue lo único que pude decir
-Cielo, no me gusto para nada esa broma, Rosalie si yo te dije que me contaras tus planes fue para saber cómo apoyarte en tus estudios universitarios, tenías decirme lo que en serio quieres estudiar… si es que quieres estudiar.
Era la hora de la verdad, desde que supe que me gustaba la mecánica tuve miedo de decirle a mi padre acerca de esto, era obvio que Jasper se encargaría de la empresa familiar, y no era por tradición ni nada por el estilo, si no que sería porque siempre quiso hacerlo.
-Papá… no era ninguna broma, en realidad me gustaría estudiar mecánica automotriz, es algo que me gusta desde hace mucho tiempo, y no pienso cambiar de opinión -dije decidida
-Hablaremos de eso otro día cariño, ahora ve por tu hermano y diríjanse a la escuela
En el camino a la escuela estaba demasiado sentimental, yo nunca quise que mi padre lo tomara como una burla, realmente es lo que quería hacer y que él lo tomara como un chiste fue lo peor que pudo pasarme, estaba en cierto punto deprimida y no quería que nadie me hablara.
Cuando llegue a la escuela Alice fue la primera en darse cuenta de mi estado de ánimo, y me conocía lo suficiente como para saber que necesitaba un tiempo a solas, nadie se me acerco ese día… hasta la hora del almuerzo claro…
-Hola tinker bell oxigenada –dijo Jacob sentándose junto a mí, decidí ignorarlo pero él siguió molestando
-Por qué esa cara larga muñequita, ya se, tu espejo mágico te dijo que ya no eras la más bella del reino –dijo riéndose
-Basta Jacob –dije simplemente
-No sabía que romperte una uña dañara tanto tu autoestima
-Cállate o no respondo Black –un insulto más y yo terminaría hablando de más
-Tranquila, tu neurona pronto se cansara de estar sola y después ya no tendrás de que preocuparte Rose –listo, esto se acabo
-Ven conmigo Jake tengo algo que decirte –sin esperar respuesta lo arrastre fuera de la cafetería, por suerte casi nadie nos prestó atención. Una vez que estuvimos fuera lo lleve a un pasillo donde no había nadie, era el momento de la verdad
-Jake… no sé cómo vas a tomar esto –en ocasiones puedo ser tan hipócrita
-De que hablas Rose, me estas asustando
-Veras… hace un mes estaba en el centro comercial de Port Angeles, acababa de llegar y tú sabes me dirigí a las tiendas y de repente vi a Maria Cullen… besándose con Edward Masen
En cuanto vi la cara de Jake me sentí la peor persona del mundo, en cuanto vi el sufrimiento en su rostro supe que esta vez había ido demasiado lejos, y lo peor es que no podía retractarme, por un segundo quise que mis palabras fueran mentira, solo un chisme que salió de mi maligna mente, pero por desgracia era la verdad.
-Debes estar en un error Rosalie, ellos no tienen nada que ver –dijo nervioso y con una chispa de duda en su mirada
-Mira Black, ¿que gano yo mintiéndote así? Sé que esto te lastima pero me lo agradecerás algún día
-Acabas de decirme que mi mejor amigo está saliendo a escondidas con la chica que amo, ¿qué quieres que piense de ti?
-Escucha… Maria y yo no nos llevamos mal, pero tampoco somos muy amigas que digamos, no sé lo que ganan escondiéndose de ti, tu amistad con Edward es notoria, pero si de verdad se quieren tendrían que habértelo dicho de frente, ya que ambos conocen tus sentimientos.
-¿Por qué me lo estás diciendo? ¿Qué ganas por hacer esto? –me dijo completamente triste
En realidad solo quería hacerlo sufrir, ¿Era yo tan mala persona por decir la verdad?
-Te estoy diciendo la verdad, solamente lo que yo vi, sé que no soy la única que lo sabe pero creo que es justo que estés consiente de esto, además eres un hipócrita Jacob, tu eres novio de Valeria esa la prima de Maria así que no tendrías porque molestarte –dije fríamente
El ya no contesto, pero jamás vi a una persona tan devastada, y hasta ahora me puse a pensar en eso, Edward y Jake tal vez no volverían a hablarse jamás, había roto el corazón de Jake al decirle que la chica que amaba quería a su mejor amigo y por último el que el armara un pleito por esto podría traer como consecuencia el fin de su relación con Nessie.
Era una maldita perra.
oooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooo
Me odio.
Soy tan mala, pero ya veremos que va pasando conforme avance la historia.
Cezi no sabes cuanto t adoro, este capitulo lo hice lo mas rapido que pude y ya tengo la mitad del siguiente
Reviews?
Hasta pronto.
