Nueva rivalidad

Despertar por el ruido provocado por sus amigos no era ninguna novedad pero no significaba para nada que estuviese acostumbrado a eso y mucho menos que le agradase.

-Parecen nenitas hablando de sus novios, ¿Por qué no se van a hablar a otro lado?- decía con la típica voz de enojado que lo caracterizaba

-Jajaja, vamos lo dices como si no te hubiese gustado ir a la fiesta, sabes que lo pasaste bien y si no hubiese sido por mi tu no hubieras bailado con esa niña- dijo Natsu recordándole el favor que le hizo llevándose a la amiga de Levy a otro lado.

Gajeel no pudo evitar sentirse avergonzado por lo que su amigo dijo y miro hacia otro lado evitando la mirada de sus dos camaradas- cállate idiota-

-UUhh Gajeel yo no sabía eso, ¿bailaste con alguna chica linda?- Gray se acercó a su amigo y lo abrazo por encima de los hombros- ¿así que te estas robando mi papel de coqueto?- bromeo haciendo que su amigo de cabellos negros se pusiera rojo- ¿y quién fue la de la mala suerte?- los tres rieron por lo que Gray había dicho

-Eres un estúpido cara de hielo- no reír era imposible, sus amigos siempre decían cada estupidez para sacarle una sonrisa que no fuese una de asesino- fue con la del carruaje-

-¿Esa tal Levy?- recordó su amigo de oscuros ojos

-Sí, me dijo que era de la familia McGarden-

Ambos chicos que acompañaban a Gajeel rieron fuertemente al unísono- Amigo te estas metiendo en territorios peligrosos- dijo Natsu con una gran sonrisa en su rostro, para poder hacer bien su trabajo debían conocer cuáles eran las familias que más poder y dinero poseían- la familia McGarden se caracteriza por ser una familia con la cual hay que tener cuidado, no lo aparentan pero son una familia que no se deja pasar a llevar, han llegado a donde están ahora por eso, según tengo entendido ellos no eran de esta ciudad pero al parecer algo paso con su hija y debieron irse del lugar, esa familia tiene un secreto pero nadie sabe que es, de todas formas todas las familias tienen cuidado con no tener problemas con ellos- miro de forma más seria a Gajeel- a lo mejor sería bueno que no te acercaras mucho a su hija, sabes a lo que me refiero-

-No seas estúpido Natsu, esa enana debe tener apenas unos 15 o 16 años- dijo el pelinegro intentando decir lo inimaginable que era la situación- no me acercare tanto a una niña-

-¿Estás seguro que tiene esa edad?- Gray cerro los ojos y se cruzó de brazos- es raro que una adolecente tan joven participe en ese tipo de fiestas-

-Bueno eso no importa- dijo Gajeel con un intento de cambiar el tema, era verdad, quería ver de nuevo a esa niña pero no lo iba a aceptar- ¿y tú Natsu, no nos vas a decir nada de tu coqueto baile con esa chica rubia?- Gajeel y Gray explotaron en carcajadas al ver la reacción de su amigo de pelo rosado quien se puso a tartamudear y se puso rojo como los ojos de su amigo.

Estuvieron mucho tiempo hablando de lo que había pasado en la fiesta, Natsu había hablado mucho con esa chica de cabellos rubios, les confeso a sus amigos que aún seguían en contacto

-¿Y a mí me dices que no me meta en territorios peligrosos?- Natsu solo evito su mirada mientras su rostro cambiaba nuevamente de color-¿y tú Gray no nos dirás nada?-

El nombrado solo dibujo una sonrisa de lado en su rostro captando la atención de sus amigos, era conocido por las mujeres del campamento por ser seductor. Gray a diferencia de sus amigos en la fiesta se dedicó a hacer el trabajo, a lo que habían ido, robar joyas, bailo con muchas chicas, acercándose a ellas lentamente seduciéndolas para que cuando estas menos lo esperaban robaba sus pertenencias de valor sin que se dieran cuenta, todo iba bien hasta que se acercó a una chica de cabellos azules y ojos del mismo color, su piel era blanca y su cabello era largo:

-¿Querrías bailar con migo bella dama?- dijo mirando de pies a cabeza a su nueva victima

-¿Qué te hace pensar que me gustaría bailar con un ladrón?- dijo la joven acercándose a el

-¿Cómo es que te diste cuenta?- dijo imitando la acción de la joven que tenía en frente, esta vez la miraba con ojos retadores a los cuales la muchacha respondió de la misma manera

-Se me hace fácil distinguir a las personas como tú de las personas como yo- dijo con una sonrisa de superioridad

-¿O será que conoces de este trabajo?- al decir esto la chica puso una cara de ofendida y se acercó sensualmente a la oreja del muchacho de ojos oscuros

-Yo que tu tendría más cuidado con lo que dices Gray Fullbuster- dijo esto alejándose y dejando en un estado de shock al recién nombrado- Ah! Y gracias por el collar y el anillo son muy bonitos- diciendo esto la chica desapareció perdiéndose en la multitud

-¿Cuándo fue que saco… las …? ¡estúpido!- se dijo a sí mismo, la chica le hizo a él lo que él le hacía a las demás, hablarle seductoramente para luego robarle las pertenencias- ¿Y cómo es que sabe mi nombre?- Intento olvidarlo para poder seguir con su trabajo pero le fue difícil sacarse de la mente a esa chica ¿de dónde es que la conoce y por qué ella sabe su nombre?, además le robo su mercancía, eso no podía quedar así, la busco toda la noche, sin dejar su objetivo principal de lado, pero por más que busco no la volvió a ver.

-Wuajajaj, no puede ser Gray ¿una chica te gano a ti?- Natsu acentuó esas palabras, era difícil ver que su amigo callera ante una chica

-Te estas volviendo débil- agrego el ahora sonriente Gajeel

-Al menos yo no me estoy metiendo en territorios peligrosos como ustedes dos- con esto el peli azul logro callar a sus amigos.

Ya eran las cuatro de la tarde, hora en que normalmente la mayoría de los hombres del campamento dormía para poder salir en la noche a hacer lo suyo, así que los tres amigos se despidieron y se fueron a sus respectivas tiendas a descansar un rato. Gajeel había decidido no salir esta noche, no estaba de ánimos y ya tenía mercancía suficiente a la cual sacarle dinero, iba a dormir cuando vio al lado de su cama el pañuelo que le pertenecía a la joven de ojos color miel – pequeña niñata valiente ¿Qué estarás haciendo ahora?- se dio un golpe mental como los que siempre se daba cuando se acordaba de la joven sintiéndose estúpido por eso, se acostó y cerró los ojos para poder dormir, cosa que se le hizo difícil pero que logro conseguir.

Estaba durmiendo pacíficamente hasta que unas imágenes en su mente aparecieron en forma de pesadilla. Había sangre ¿a quién le pertenecía esa sangre?, alguien lloraba, era una niña, ¿Por qué?, sus manos tenían sangre y un cuchillo en ellas, un niño apareció frente de el -¿Por qué lo hiciste?- pregunto el niño mirando sus manos, las manos del niño también estaban manchadas con sangre, tenía el pelo negro y le llegaba a los hombros, no era un niño distinto, era el cuándo pequeño -¿hacer que?- pregunto al niño, pero este ya no se encontraba ahí, algo asusto a Gajeel estaba corriendo, había una luz y estaba corriendo hacia ella, quería salir de esa oscuridad -¡No te vayas! ¡No me dejes sola! Por favor- la voz cada vez se hacía más débil, Gajeel se giró para ver a quien le pertenecía esa voz pero lo único que alcanzo a ver antes de despertar fueron unos ojos, ojos de una niña que se le hicieron familiar. Se sentó de golpe en lo que era su "cama", su respiración era agitada, intento calmarse y respirar mas lento, se volvió a acostar y levanto su mano viendo lo que en ella tenía sujetada, ese pañuelo le traía muchos problemas al dormir –Debo verla- se dijo a sí mismo para volver a cerrar los ojos e intentar descansar, está ya no sería la noche tranquila que él esperaba, esta noche le aria una visita a la pequeña McGarden.

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Levy se encontraba en el jardín, sentada a los pies de uno de los árboles, un poco alejada de la mansión, estaba a la sombra del árbol sintiendo la brisa de la tarde correr mientras hacia un dibujo en su libreta especial para este tipo de cosas, en esa libreta guardaba muchos de los diseños de posteriores trabajos de pinturas que a ella le pedían, en ella dibujaba los bocetos de las pinturas y a veces en ella solo dibujaba para pasar el tiempo, que era justamente lo que ella se encontraba haciendo en esos momentos. L a joven estaba dibujando unos ojos, unos que aunque los ha visto poco los conoce muy bien, los ojos que ella dibujaba mostraban tristeza, poco a poco siguió dibujando y sin darse cuenta termino dibujando el rostro del bandido que había aparecido en la fiesta, el rostro del muchacho se veía claramente estaba de frente pero mirando hacia el suelo con una sonrisa amarga que ocultaba la pena que sentía- ¿Por qué dibujo esto? ¿Por qué lo dibujo a el? ¿Por qué sigues apareciendo en mi mente?- se preguntaba sin dejar de mirar el dibujo, le dio algo de nostalgia ver ese rostro, una sonrisa que mostraba la misma nostalgia que aquel dibujo se dibujó en su rostro.

-Levy…-

Al escuchar una voz rápidamente cerro su libreta, no supo porque lo hizo solo fue un reflejo por el susto que se llevo

-¿Droy?- miro al joven que la había llamado- me asustaste ¿Qué sucede?

-Lo siento Levy- dijo sonriendo y sonrojándose al notar como la chica lo miraba- es que bueno… han llegado visitas a verte y bueno… tu madre dijo que te viniese a buscar, no pensaba que estuvieras ocupada, te veías tan concentrada no quise interrumpirte pero te están esperando-

-No te preocupes Droy, bueno vamos, no es bueno dejar esperando a las visitas- le dijo al chico estirando su mano. El chico la ayudo a levantarse de su lugar y juntos caminaron a la terraza que se encontraba cerca de la pileta y del laberinto, en ese lugar había una mesa de vidrio y dos personas sentadas en ese lugar.

-¡Lucy!- dijo feliz al ver a su amiga, se dieron un abrazo y se separaron para que Levy pudiese saludar a la otra persona que acompañaba a su amiga- ¿Juvia… Juvia Loxar? Tanto tiempo sin saber de ti ¿Cómo has estado? Estas hermosa ¿Qué haces aquí?, pensaba que te habías ido a otra ciudad hace mucho- Levy no pudo ocultar su felicidad al ver a otra de sus amigas de nuevo. Las tres eran muy amigas cuando pequeñas pero Juvia tuvo que irse a otra ciudad para poder estudiar, ella venia de una familia de médicos y ella sería lo mismo al crecer así que se fue con su familia a una ciudad donde sus estudios podían completarse

-Me haces muchas preguntas a la vez Levy, cálmate un poco- le decía mientras se daban un gran abrazo por el reencuentro

-Sabía que te gustaría esta sorpresa- dijo la rubia acercando a ambas

-Sí, me hace muy feliz volver a verte, ¿Cuándo llegaste?-

-Llegue ayer, mi familia estaba invitada a la fiesta de bienvenida de la familia Cheney pero mis padres no pudieron venir por cosas de trabajo y vine yo en representación de ellos-

-¿Fuiste a la fiesta?, nosotras también asistimos, no te vi por ningún lugar- dijo la peli azul formando un puchero en sus pequeños labios- ¿Por cuánto tiempo te quedaras?-

-No lo sé aun, estoy viendo si puedo trabajar en el centro de la ciudad y si puedo encontrar un lugar estable para vivir, si no volveré con mis padres- decía mientras las tres se sentaban a rededor de la mesa

-Señorita Levy ¿desea que le traiga algo para beber a usted y a sus amigas?- dijo Droy que aún se encontraba ahí

-Oh! Lo siento Droy- dijo presentándolo a sus amigas- no me trates formal, sabes que somos amigos no te sientas obligado a hablarme de esa forma- le dijo dedicándole una sonrisa- por favor pídele a alguna de las empleadas que nos traiga unos jugos y un pedazo de pastel para cada una por favor Droy- diciendo esto el joven se retiró y al rato después llego una de las empleadas con las cosas que Levy había pedido para sus amigas, le agradeció a la sirvienta y las chicas siguieron con su conversación- ¿Dónde te estas quedando actualmente Juvia?

-Se está quedando conmigo- dijo la rubia tomando un poco de jugo – y puedes quedarte todo el tiempo que desees - tomo las manos de su amiga – mientras podamos estar las tres juntas, puedes quedarte cuanto desees-

Estuvieron un rato más hablando de su infancia, cuando jugaban juntas y se mentían en problemas, era lindo recordar viejos tiempos junto a las personas que quería. Levy se sentía feliz de estar después de tanto tiempo las tres juntas al fin, esperaba que nada las volviese a separar. Fue así como las horas pasaron y el sol se comenzaba a ocultar.

-Bueno Levy, creo que ya es hora de irnos, fue un gusto volver a verte después de tanto tiempo- decía la joven de ojos azules

-Igualmente Juvia, espero verte pronto, cuídense chicas nos estamos viendo, y tu Lucy deja de enviarle cartas a un desconocido- dijo Levy haciendo que la rubia se sonrojara, en la larga conversación que tuvieron Lucy les conto que en la fiesta después de Bailar con el chico de cabellos rosados, él le había preguntado su nombre y pedido permiso para enviarle cartas y seguir en contacto a lo cual ella accedió.

Las chicas ya se habían ido y ella fue a su habitación para descansar, abrió nuevamente su libreta de bocetos y vio el dibujo que había hecho en la tarde –Lucy tiene razón, estoy loca si quiero volver a verlo pero…- dejo la libreta encima de su escritorio que se encontraba al lado de su cama junto a sus demás materiales de trabajos y se dirigió al baño, tomaría una larga ducha antes de dormir para intentar sacarse a ese tipo de la cabeza. Estuvo metida en el agua mucho tiempo, el agua caliente y la espuma del jabón la relajaban mucho, no tenía ganas de salirse del agua pero si no lo hacía se iba a quedar dormida en ese lugar puesto que el sueño ya se estaba haciendo presente en ella, salió de la ducha y seco su cuerpo y cabellos solo con una toalla dejándolo algo húmedo pero que con el calor que hacía se secaría pronto, se puso una bata de una tela ligera y que le cubría todo su pequeño cuerpo y salió del baño, camino hasta su cama, desabrocho un poco su bata para ponerse su pijama pero algo la alertó y se detuvo, volvió a amarrar su bata y busco su libreta de dibujos –no está- la libreta que había dejado encima del escritorio no estaba.

-No sabía que dibujaras tan bien enana- ahí estaba de nuevo, el chico que aparecía en su mente, sueños y pesadillas aparecía nuevamente esta vez en su habitación

-¿Qué haces aquí?- estaba más que sorprendida, ¿Cómo era posible que el estuviese en su habitación y nadie lo haya visto entrar?

-¿No me digas que siempre me aras la misma pregunta cuando me veas?, prefiero un saludo como el que le diste a ese tipo Cheney de la fiesta- dijo tan arrogante como era típico en él, se acercó a Levy para intentar pasarle su libreta

-No te acerque- dijo lo suficientemente fuerte como para que solo el la alcanzara a escuchar, si alguien mas se enteraba que había otra persona ahí estarían en problemas, bueno en realidad solo el muchacho lo estaría pero Levy quería saber el motivo del por qué estaba el ahí- e… est… estoy solo en bata por favor no te acerques- dijo esta vez poniéndose nerviosa y sonrojándose

Gajeel no había notado ese detalle y se alejó de la chica poniéndose igual de rojo que ella- Lo… lo siento, aunque tranquila no le haría nada a una niña como tú- dijo dándose vuelta hacia la pared por órdenes de Levy quien se acercó a su closet para buscar algo que ponerse

-No soy una niña, pronto cumpliré dieciocho años- dijo mientras terminaba de ponerse ropa interior y se ponía un vestido ligero color rosado pálido que le llegaba a los tobillos y con unos tirantes delgados que pasaban por sus hombros, se acercó al muchacho y se puso de espaldas hacia el tirando su corto cabello hacia arriba- ¿podrías terminar de cerrar el vestido?-

El que dijera que pronto cumpliría los dieciocho años asombro de sobremanera al joven de cabello oscuro quien se daba vueltas para hacer lo que Levy le había pedido, su piel era tan blanca y sabía que era suave, lo había comprobado cuando acaricio su mejilla en su primer encuentro- ¿Por qué me pides que haga esto?- decía mientras terminaba de cerrar el vestido de la joven intentando evitar rozar su mano con su delicada espalda

-Porque no hay nadie más y no voy a tener una conversación contigo solo con una bata puesta ¿no crees?- respondía mientras se iba a sentar a su cama-

-¿Una conversación?- dijo el joven apoyándose en una de las paredes cerca de la cama de la joven

-Si no es para hablar ¿a qué viniste?-

-Podría haber venido a terminar lo que quedó inconcluso la vez que te vi en el bosque- dijo intentando intimidarla cosa que no funciono del todo

Levy solo se cruzó de brazos – estas en mi casa, si intentas hacerme algo solo hace falta que yo grite y tendrás muchos problemas- cuando termino de decir esto se asustó al notar como el chico en un rápido movimiento la tomo de los dos brazos tirándola en la cama colocando con solo una mano sus brazos por arriba de la cabeza y con la otra mano tapando su boca. Gajeel quedo sobre la chica y esta no pudo evitar asustarse, la estaba mirando de nuevo con esos ojos de asesino

-No enana, el que tendrá problemas no seré yo- y una sonrisa se formó en los labios de este después de haber dicho eso, tocar la delicada piel de esa chica lo afectaba, no podría hacerle daño aunque quisiera, él no podía hacerle daño a ella -¿Por qué?- se preguntaba sin dejar de mirarla. Levy noto como nuevamente la mirada del muchacho cambiaba, mostraba preocupación -¿Por qué no puedo hacerte daño?- dijo en un susurro que la chica alcanzo a escuchar, Gajeel miro a la chica a los ojos, ahí estaba ella sin despegar su vista de los suyos, el miedo se había ido de su rostro, el muchacho miro cada detalle de ese fino rostro que tenía frente a él, su blanca piel, su corto cabello, esos rosados labios y esos ojos color miel, se quedó pegado en ellos sentía que se perdía al mirarlos fijamente, soltó el agarre de sus manos y se apoyó en ellas para no aplastar a la joven con su peso, su rostro se acercó lentamente al de ella y volvió a mirar esos ojos, no sabía que es lo que estaba haciendo pero no quería alejarse de ella pero unas imágenes en su mente interrumpieron su actuar, las imágenes de la pesadilla que había tenido unas horas atrás aparecían nuevamente en su cabeza, el cuándo niño con sangre en las manos, una niña gritando, sangre por todas partes y una voz diciéndole que no se vaya acompañado de unos ojos con lágrimas que lo miraban. Se alejó rápidamente de Levy quería gritar pero no lo aria cerro fuertemente los ojos y se agarró la cabeza, quería que esas imágenes desaparecieran pero no lo hacían – ¡basta!- dijo evitando gritar y meterse en problemas.

Levy solo miraba, había quedado en shock cuando vio el rostro del muchacho tan cerca de ella, no sabía que le pasaba pero notaba que estaba sufriendo, el chico que tenía en frente estaba sufriendo y ella no hacía nada, no sabía qué hacer, pero no quería verlo así, rápidamente la joven se levantó de su cama y abrazo al joven de ojos tristes- tranquilo, no te pasara nada- fue lo único que podía decir, no entendía la situación pero le dolía verlo mal.

Gajeel sintió un calor en su cuerpo y las imágenes que lo perturbaban desaparecieron, lentamente abrió los ojos y bajo la vista hasta ver la cabeza de la joven enterrada en su pecho y los brazos de esta rodeándolo, ambos bajaron lentamente hasta quedar de rodillas apoyados en el suelo, Gajeel le respondió el abrazo acariciando la cabeza de la joven con una de sus manos y rodeándola con el otro brazo acercándola a él, la joven de nuevo soltaba algunas lágrimas que recorrían sus delicadas mejillas- ¿Quién eres y por qué me hace sentir bien el estar a tu lado?- le pregunto sin soltarla y sin dejar de acariciar su cabeza

-Soy Levy McGarden- respondió con simpleza la joven y dibujando una sonrisa en su rostro- ¿y tú? ¿Quién eres tú?- la chica aun lo abrazaba y mantenía su rostro apoyado en su pecho, era cálido y podía sentir los latidos de su corazón

-Gajeel Redfox- una sonrisa sincera al fin salía de ese rostro

-Un placer Gajeel Redfox- esta vez se alejó para mirarlo a los ojos

-Igualmente Levy McGarden- ambos se dedicaron una sonrisa antes de quedarse completamente dormidos en el suelo de la habitación de la joven, ella quedo encima de su pecho y el solo la abraso sin soltarla, solo por esa vez, solo por esta ocasión quería estar junto a esa joven que apartaba esas horribles pesadilla, poco a poco sus ojos se fueron serrando cayendo en un profundo sueño. Esta sería una noche pacífica.

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-Señorita Levy, le he traído el desayuno- decía una de las sirvientas tocando a la puerta de la habitación de la joven, cosa que provoco que los dos muchachos despertaran de golpe sin entender bien que pasaba, estaban tirados en el suelo y se habían quedado dormidos, se miraron ambos sin entender mucho de la situación - ¿Señorita Levy? ¿Puedo entrar?- dijo nuevamente tocando la puerta

-¡NOO!... es decir, espera un momento- dijo la joven algo nerviosa cosa que a Gajeel solo le provoco gracia- no te rías y entra a a … ve y escóndete en el baño y no salgas hasta que yo te diga- dijo en un susurro para evitar ser escuchada, el joven tapando su boca para evitar reír entro al baño siendo empujado por la chica de cabello desordenado, muy desordenado- ya puedes pasar- dijo mientras corría a su cama intentando parecer lo más natural posible, la mujer solo la miro y dejo el desayuno de la joven encima de su escritorio

-Bueno me retiro, que tenga buen provecho- dicho esto Levy le agradeció y la mujer salió de la habitación, la chica no pudo evitar suspirar por el alivio, se dirigió al baño y le hizo una señal a Gajeel para que saliera

-Jajaja eso fue muy gracioso- dijo mientras se acercaba al desayuno de la chica -¿puedo?- pregunto para sacar uno de los bocadillos que la mujer había traído a lo que Levy solo asintió mientras se sentaba nuevamente en su cama agotada

-No fue gracioso para nada, no puedo creer que me haya quedado dormida en el suelo y contigo- dijo algo sonrojada

-Dicen que a los niños pequeños les da sueño temprano- bromeo mientras tomaba un poco de jugo

-No soy una niña ya te dije que cumpliré dieciocho pronto- dijo indignada, era común que la gente pensara que era menor puesto que era muy baja y su rostro no mostraba la edad que tenía- y no te tomes mi jugo- se paró para intentar quitárselo cosa que no logro porque este solo lo levanto alto y la chica no pudo alcanzarlo- ¿esto te causa gracia?-

-No sabes cuanta- dijo riendo y pasándole el jugo- es difícil creer que tienes diecisiete años- vio como la joven se cruzaba de brazos- y es difícil imaginar que seas tan buena dibujando- dijo recordando el boceto de su rostro que había visto en la libreta de Levy, vio como a la chica le subían los colores al rostro

-No me dijiste que viniste a hacer aquí- dijo intentando cambiar el tema y alejándose un poco de el

-Te vine a devolver tu daga- le mintió, ni el sabia claramente por que estaba ahí, solo quería verla y saber si era ella quien aparecía en su sueño, cosa de la cual no logro comprobar completamente, no estaba seguro si era ella o no, saco la daga y la dejo en el escritorio, se sorprendió al ver ahí el brazalete que él le había dado el día de la fiesta pero prefirió no decir nada, ya era de mañana y él debía volver al campamento- bueno "Levy"- dijo haciendo notar que no la había llamado por enana- debo irme, nos vemos pronto- dijo asomándose a la ventana

-¿Cómo te vas a ir?, te pueden ver los guardias y ahí un muro al fono del territorio se te ara difícil siendo de día- Levy estaba algo preocupada, era de día y era más fácil que lo vieran

-¿Acaso quieres que me quede más rato junto a ti?- dijo para molestarla un rato, sabia la respuesta solo quería verla ponerse roja nuevamente

-N…no no es e…eso ya vete- le dijo dándole la espalda para que no viera su rostro enrojecido- cuídate- le dijo sin mirarlo

-Lo are, tú también cuídate- con esto último el chico salió por la ventana la cual se encontraba varios metros alejada del suelo, Levy no entendía como lo hacía pero si había logrado entrar lograría salir, lo único que le preocupaba era que lo vieran.

A penas Gajeel salió por la ventana llamaron a la puerta de la habitación de la joven- Señorita Levy tiene visitas, Rogue Cheney la espera en la terraza-

Levy se sorprendió por la visita y nuevamente se ruborizo – ba…bajo enseguida, tomare un baño rápido y bajare, dígale por favor que me espere- dijo entrando rápidamente al baño.

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Gajeel ya había salido de la habitación de la joven, no había nadie cerca, entrar y salir de esa casa era lo más fácil del mundo pensaba el joven, se estaba perdiendo por los arboles del jardín cuando escucho una voz que no pudo evitar asustarlo –estoy perdido, tendré que pelear- pensó dándose vuelta

-¿Qué hace un ladrón tan temprano en la mañana en una mansión llena de guardias?- era el joven que había estado con Levy en la fiesta ¿Qué rayos hacia él aquí? Se decía Gajeel, no entendía el por qué pero algo le comenzó a molestar y el pecho le empezó a arder

-Nada que a ti te importe niñato- dijo retomando su paso en dirección al muro el cual estaba bien escondido por los árboles, iba a comenzar a correr cuando Rogue lo volvió a interrumpir esta vez con algo que lo sorprendió

-Gajeel… aléjate de Levy-

El nombrado dio la vuelta lentamente para mirarlo a los ojos - ¿Quién rayos eres tú y como sabes mi nombre?- algo en esa situación lo molestaba pero no podía quedarse mucho tiempo en ese lugar o tendría problemas

-No dejare que Levy vuelva a sufrir por tu culpa-

¿Qué rayos estaba pasando?, ¿Quién era ese sujeto?, ¿cómo sabia su nombre? ¿Qué es lo que sabe del? ¿Volver a hacer sufrir a Levy?, todas esas preguntas resonaban en su cabeza, quería que ese sujeto respondiera cada una de esas preguntas pero una tercera voz los detuvo, a lo lejos escucho a Levy llamando a Rogue, escuchar el nombre de ese tipo salir de los labios de la joven de cabellos azules le molestaba, nadie podía entender cuanto le molestaba

-Sera mejor que te vayas Gajeel, sino quieres tener problemas y hacer sufrir a Levy en este preciso momento- ¿lo estaba amenazando?, si lo estaba haciendo y él no se dejaba amenazar, bueno eso era antes de conocer a Levy, no quería hacerla sufrir.

-¿hacerla sufrir de nuevo?- se preguntaba recordando lo que ese sujeto le había dicho. Prefirió no decir nada y retirarse del lugar, esta vez pensaría bien las cosas antes de actuar -¿Qué sabe el de mí?- lo averiguaría pero no ahora, no era el momento, corrió rápidamente para no ser visto por Levy hablando con ese tipo, corrió hasta perderse en los arbole, no dejo de correr hasta llegar al rio cerca del campamento y tirarse en el césped que había al lado del rio- ¿Quién rayos soy…?-

O: Chan Chan!, bueno chicos aquí tienen otro capítulo más, espero que les guste.

¿Qué se viene ahora?

¿Levy ya conocía a Gajeel?

¿Qué sabe Rogue del pasado de ambos?

¿Cuál es el pasado de estos personajes?

Se nos unió Juvia :3 , ¿Conoce ella de antes a Gray y por qué es tan ágil robando? :o

Todas estas preguntas se irán resolviendo en los siguientes capítulos ;) , disfrútenlo nos vemos 3