"Shsh…te haré sentir mejor"
Era sábado por la mañana, y Levi se encontraba de espaldas con una ligera sabana cubriéndole el desnudo cuerpo.
Afuera nevaba con intensidad, sin embargo su cuerpo se sentía caliente y protegido por un par de fuertes brazos que le rodeaban la cintura con insistencia.
Se removió con ligereza tras sentir los débiles rayos de sol que le acariciaban el níveo rostro, tallo sus afilados ojos y después de estar un poco más despierto, bostezo.
-Eren…- susurro despacio aún de espaladas.
Sonrió al sentir la tibia respiración del moreno golpear su nuca, cerro los ojos un momento en espera de que las imágenes de la noche anterior corrieran como agua en su memoria.
-Eren…
Esta vez Levi probó a girarse entre los fornidos brazos de Eren, quedando de frente al moreno. Sus largas y castañas pestañas se podían apreciar con facilidad, mientras que sus carnosos labios se encontraban ligeramente entreabiertos.
Sonrió con la ternura floreciéndole en la mirada. Era afortunado de haber conseguido un sugar tan amable y atractivo como Eren; y aunque no debía de romper las reglas que lo enlazaban al alemán como sugar baby …debía admitir que estaba perdidamente enamorado del dulce moreno de ojos verdes.
Beso con ímpetu el mentón y las mejillas. Eren sonrió aun con los ojos cerrados, disfrutando de la magia del momento, esa magia que solo aparecía cunado Levi estaba de por medio.
-Buenos días, ¿Cómo amaneció el bebé?- sus profundos ojos observaron con dulzura el fino rostro de su "pequeño".
Levi se acurruco aún mas en el pecho de Eren, disfrutando del masculino aroma que desprendía su piel desnuda; madera de pino y canela, al lado de Eren parecía la combinación perfecta.
-Excelente- susurro antes de acercarse con lentitud a los exquisitos labios del morocho, y unirse en un lento y dulce beso.
Eren sujeto con delicadeza el desnudo cuerpo de Levi, apegándolo un poco más a su cuerpo. El menor soltó un suspiro al sentir como la traviesa lengua del moreno se introducía con agilidad dentro de la suya, comenzando una sensual danza que termino con Levi de bajo de Eren.
Las grandes manos recorrían con cariño la desnuda piel de Levi, obligándolo a soltar ocasionales gemidos que cada vez se volvían mas pasionales y sonoros.
Los brazos del azabache se enredaron en el cuello del castaño, haciendo mas caliente el tacto entre sus cuerpos y profundizando aún mas los besos.
-E-Eren…- Levi soltó un fuerte gemido acompañado con el dulce nombre del morocho al sentir como las manos ajenas se colaban entre las sabanas y apretaban con fuerza lujuriosa su blanco trasero.
Eren sonrió con malicia al escuchar la incitadora respuesta de su bebé. Sus manos subieron con lentitud , acariciando con sus grandes manos la tersa piel del torso de Levi hasta llegar a sus rosados pezones, sus dedos jugaron traviesamente con los pequeños botones, arrancando gemidos y suspiros hondos que terminaron por asfixiarse en la garganta del moreno.
Con suma delicadeza y tranquilidad comenzó a bajar sus labios por el largo cuello del endrino, saboreando la nívea piel como si se tratara del mas exquisito postre; de vez en cuando dejaba pequeñas mordidas que terminaban por dejar marcas en la blanca piel.
Su lengua descendía por el pecho de Levi, formando un camino que terminaba por volver a subir y reclamar los pezones, esta vez succionándolos y estrujándolos con sus diente mientras sus oídos se deleitaban con los dulces balbuceos que emitía Levi sin pena alguna.
-E…Eren- balbuceo lleno de excitación y lujuria- agh…por favor daddy.
El alemán sonrió con complacencia tras escuchar la suplicante y temblorosa voz de su amante.
Sabía perfectamente lo que el menor deseaba; pero el tenia otra cosa en mente.
Eren miro directamente los bellos ojos de Levi, observando con claridad la suplica atravesar sus profundos orbes, relamió sus hinchados labios con deseo, y finalmente sin un ápice de vergüenza, llevo su boca al palpitante miembro del menor; dónde succionó con fuerza cada centímetro de piel agonizante de placer.
Con sus manos acaricio los suaves testículos del azabache, deleitándose con los gemidos fuertes que le arrebataba sin pudor a su bebé.
-Ya…Ya no aguantó…ahg, daddy- vociferó con voz dulce y quebrada, mientras sus manos acariciaban el cabello castaño de su hombre; apretando los dientes y cerrando los ojos repletos de lágrimas de excitación pura y pasional.
-No. Aun no bebé.
Eren se separo rápidamente del agonizante cuerpo del menor, poniéndose de pie frente a la cama para darse el gusto de observar la fragante piel desnuda de su presa.
Camino con plena lentitud hasta llegar al costado derecho de la cama, justo donde Levi se encontraba tiritando de placer con los ojos cerrados y la boca entreabierta.
Las cálidas manos del castaño tomaron con desesperación la pequeña cintura de Levi, elevándolo en sus brazos para después pegarlo con autoridad a su bronceado pecho.
Suspiro al sentir como su corazón se alborotaba cuando el perfume de Eren golpeo su nariz.
Sin embargo su cerebro se encontraba adormecido por la excitación frustrada que acababa de cargarse en todo su cuerpo.
Sin pudor comenzó a besar y morder el fuerte cuello del moreno, escuchando suaves y roncos gemidos que se atoraban en la garganta de Eren; ocasionando que una ola de temblores le erizara la piel al sentir como la piel morena rozaba intencionalmente con su miembro alzado.
Sin mas percances más que sus propios y excitados cuerpos, se vieron rodeados de los blancos azulejos del baño, donde Eren coloco a Levi de frente al espejo del tocador, dejando a la vista su bien formado trasero.
Volvió a tomar con fuerza la delicada cintura de Levi, acercándose peligrosamente a su cuerpo.
Deleitándose con las sensuales expresiones que se le escapaban y se terminaban reflejando en el espejo, Eren acaricio con lujuria la espalda del menor, obligándolo a Levi a sostenerse de la barra de las toallas que prendía de la parte inferior del tocador.
Observando como su cuerpo se arquean con un simple toque, la boca se le aguo al imaginar como se pondría cuando su miembro profanara su estrecha cavidad.
-Reclínate hacia adelante un poco más bebé- ordeno sin soltar la cintura de Levi.
Levi se recargo suavemente contra la barra de granito que sostenía el tocador, afianzando su agarre al toallero de metal.
No sabia si sus piernas temblaban por la excitación o el nerviosismo de probar algo nuevo.
Era verdad que Eren siempre era algo brusco a la hora del sexo, pero nunca dejaba de preocuparse por la comodidad del azabache; claro esta que jamás llego a perder el toque de ternura que le inyectaba a cada movimiento o rose que le obsequiaba a Levi.
Pero esta vez la mente de Levi no podía dejar de susurrarle que parecía diferente, que algo parecía no seguir el patrón de lo anterior…y eso le excitaba de una manera perturbadora.
Levi miro el masculino rostro de Eren con detenimiento, observo sus grandes ojos verdes mientras estos se mostraban concentrados a través del espejo del baño.
Su espalada se arqueo al sentir como la juguetona lengua del mayor humedecía su entrada.
No se había percatado de que el moreno había bajado deliberadamente hasta llegar a su espalda baja.
Sus piernas flaquearon aun mas, y su miembro palpito excitado; apretó con fuerza el barandal al que estaba sujeto, cada vez que el moreno entraba y salía de él con su mojada lengua sentía la necesidad de ahogar su voz para acallar sus sonoros gemidos.
Eren se alejo lo suficiente del tembloroso cuerpo de Levi, sonrió al escuchar una ligera queja por parte de su bebé por hacerse retirado de su entrada.
Llevo una de sus manos a la húmeda entrada del Francés, deleitándose con la calidez y fuerza con la que lo recibían las estrechas paredes de Levi.
-Eres tan estrecho- susurro cerca del oído del azabache, besando y mordiendo su lóbulo y cuello.
-D-daddy~
Llevó su otra mano a jugar con el adolorido miembro de Levi, acariciándolo sin piedad, obligando al menor a soltar sonoros gemidos que recitaban en las paredes del baño; su cuerpo se arqueo por segunda vez cuando el segundo dedo de Eren entro sin avisar.
Una placentera sensación recorrió el miembro de Levi, sus ojos se cerraron con fuerza y sus labios se abrieron para lo erar un profundo gemido que termino por desencadenar el primer orgasmo de la mañana.
-Bebé…
Eren sonrió, liberando el miembro de Levi continuo simulando embestidas con sus dedos; decidido y sumamente excitado a causa de los gestos y reacciones que le brindaba su pequeño, retiro los dedos del interior de Levi, y sin dar explicación alguna…entro de golpe en el abrazador interior de su bebé.
-¡D-daddy!- El cuerpo de Levi se sentía tan pesado y excitado, su mente estaba nublada por el punzante sentimiento de dolor y placer.
-Shshsh- silencio el moreno mientras introducía uno de sus grandes dedos al interior de la cavidad bucal del menor- Te haré sentir mejor enseguida…bebé.
El tono de voz que utilizo en ese momento, ocasiono que el de piel nívea se retorciera de placer mientras que sus temblorosas manos luchaban por mantenerse sujetas al barandal plateado del tocador.
-Ngh- gimió mientras su lengua cubría de saliva los largos dedos de su daddy.
Podía sentir el enorme mimbro de Eren deslizarse dentro y fuera de él, arremetiendo con fuerza en su interior; tocando su punto cencibel sin fallar.
Eren dejaba chupones por toda la nívea piel que cubría la espalda de Levi, reclamándolo como suyo.
Saco sus dedos húmedos de la pequeña boca del menor, llevándolos inmediatamente al miembro hinchado de Levi, estimulándolo con fuerza e ímpetu.
-E-eren, ha…- llamo el azabache sin fuerzas en la voz- M-más…mas duro- pidió entre lágrimas de placer mientras su cuerpo se estremecía con cada embestida.
-Como pida el bebé- jadeó el Alemán cuando sintió el interior de Levi apretar su miembro sin piedad.
Ambos no tardaban en llegar a la cúspide de su orgasmo, sus cuerpos jadeantes y sudados se encontraban exhaustos; sin embargo, las ganas de unirse no les permitían detenerse a descansar.
-Daddy…¡hag!- gimió el azabache cuando la ultima embestida propició que su miembro explotara en la mano de Eren.
Apretó las manos y cerro los llorosos ojos con fuerza cuando recibió gustoso todo lo que su daddy le regalaba.
-Tomemos una ducha bebé- la voz de Eren sonaba entrecortada y ronca, su corazón latía con fuerza contra su pecho mientras sus verdes orbes observaban maravillados el sonrojado y jadeante rostro de Levi.
Levi solo asintió sin fuerzas; a lo que Eren decidió levantarlo en brazos, después de recibir un Respingo por parte del azabache cuando retiro su miembro del interior de Levi, beso con cariño los hinchados y rojos labios de su querido bebé.
Camino en dirección a la regadera, y sin bajar a Levi de sus fornidos brazos, abrió la llave del agua.
Ambos entraron a la ducha…sin intención de ducharse.
