Beyond Reality
Capitulo 3:
Culpable
Sasuke apretó sus ojos y parpadeo varias veces antes de incorporarse en la silla en la que había pasado la noche. Miro a Sakura, que seguía acostada frente a él, y acarició la mano que sostenía antes de levantarse y estirar sus engarrotados músculos. Detallo una vez más a la mujer que seguía inconsciente y un poco de su esperanza murió al notar que nada había cambiado.
Ya eran casi dos meses los que habían pasado y ella no daba ni una señal de mejorar, simplemente seguía en un mundo de ensueño donde él ocasionalmente podía visitarla.
Lentamente camino hasta la ventana y corrió solo un poco las cortinas oscuras que el mismo había instalado. El sol lastimó un poco sus ojos y lo obligó a arrugar el entrecejo, y aun cuando se hubo acostumbrado a la iluminación no relajo su rostro.
Miro a las personas que caminaban varios metros debajo. Tan tranquilas, felices, insensibles al dolor que él sentía. Personas que nunca habían conocido el dolor real y por las cuales él había luchado, arriesgado su vida, al igual que Sakura ¿Y para qué? Para terminar de la misma forma en la que comenzó todo.
Solo.
La puerta hizo un clic cuando giraron la perilla y luego hubo otro más cuando la cerraron. Sin embargo, él no se movió. Permaneció junto a la ventana, pero escuchando atento cada movimiento que hacían.
—Sasuke... —lo llamo Naruto —. Traje algo de ramen.
—No quiero —respondio secamente.
—Sa-Sasuke-san... Seria b-bueno.. Q-que descansará —murmuró Hinata con su tremula voz —. N...Naruto y yo podemos...
—No
—¡Pero Sasuke! —renegó el rubio caminando hasta él y tirándolo del hombro, obligándolo a girarse y mirarlos —. Llevas días sin salir, ni siquiera has...
—Déjame Naruto, no te entrometas.
El resto de palabras murieron en la boca de Sasuke. Sus ojos oscuros quedaron clavados en Hinata y el extraño bulto que llevaba en sus brazos. Ino se mantenía en silencio, cargando también a otro de los niños.
Apretó sus puños y sin decir ninguna palabra más, obligándose a permanecer con la mirada fija en la puerta, salió del lugar con Naruto bramando a su espalda.
Una vez estuvo fuera del hospital, dio un gran salto y comenzó a correr por los tejados de la aldea.
—¡Teme detente! —grito Naruto corriendo detrás de él. Gruño al verse ignorado y con un rápido movimiento de manos invoco un par de clones que se interpusieron en el camino. Sasuke se deshizo de ellos con un ágil movimiento del chidori, pero le dio el tiempo que Naruto necesitaba para alcanzarlo.
Lo tomo de la camiseta y lo retuvo junto a él.
—¿Qué te sucede?
—¡Irme! —le grito y sin que se diera cuenta sus ojos se tiñeron de rojo.
—¡No, huiste! ¿Qué te sucede? —repitió, pero esta vez en tono de voz más bajo como si realmente quisiera comprender.
Sasuke lo empujo y se alejó de él, caminando hasta la orilla del tejado.
—Deja de hacer esto más difícil para todos —siguió Naruto cuando él no dijo nada —. No eres el único preocupado. —Naruto se acercó con precaución y coloco una mano en el hombro del Uchiha, queriendo darle un poco de apoyo —.Y tienes dos hermosos bebes que te están esperando.
—No me hables de ellos —dijo tajantemente, quitándose con brusquedad la mano de su amigo. Naruto frunció el ceño preocupado. - si no fuera por ellos...
La ira se abrió paso por Naruto como una llama e instintivamente lanzo un puño a la mejilla derecha de Sasuke que casi lo tira del tira del tejado.
—Ni siquiera vuelvas a pensar eso, porque te juro que no sé qué seré capaz de hacer —dijo entre dientes, mirando a Sasuke con una mezcla de preocupación y enojo. Era como si esa persona frente a él no fuera la misma persona que había sido su amigo por años.
Sasuke soltó una amarga carcajada mientras tocaba el golpe que Naruto le había proporcionado y que ahora estaba rojo y comenzaba a inflamarse.
—Muéstramelo, porque no pienso cambiar de idea.
Sasuke se lanzó por Naruto con el puño en alto y el rubio apenas tuvo tiempo de interceptar el golpe, sin embargo la fuerza del moreno lo obligó a trastabillar hacia atrás, pisó una teja y perdió el equilibrio, deslizándose y llevándose a Sasuke consigo.
Cayeron a mitad de la calle, levantando una nube de polvo y arrancando gritos de los aldeanos confusos que rápidamente se alejaron del lugar y observaban a una distancia segura.
En medio de insultos y golpes, Sasuke se las arregló para colocarse sobre Naruto, dejándolo inmovilizado contra el piso. Levanto su puño y el rubio pudo ver su rostro desdibujado por la ira y el dolor.
—Fue por ellos —murmuró Sasuke dejando caer el puño con fuerza. Naruto solo pudo colocar sus manos frente a su rostro para defenderse, aun impactado por ver los ojos de su amigo furiosos con el sharingan pero conteniendo las lágrimas —. Si nunca hubiera... —otro golpe más. Levanto el puño por tercera vez, pero en esta ocasión las chispas de su ataque predilecto brillaban entre el polvo —. Si yo no...
Un golpe retumbó y la multitud quedo en completo silencio.
Los ojos azules de Naruto se abrieron de par en par, mientras Sasuke se desplomaba sobre él.
—Vamos, Naruto. Es hora de ayudarlo —. Kakashi levantó a Sasuke como si el moreno apenas pensara y lo cargo. Naruto se sentó, aun estupefacto y miro al hombre que le había salvado la vida.
En el hospital nadie se había enterado de la lucha. Hinata observaba preocupada por la ventana y luego se volvió hacia su amiga rubia. Miro como Ino jugaba con uno de los bebes, mientras el otro se mantenía dormido en una pequeña cuna junto a su madre.
-Ino - murmuró casi sin despegar los labios. La chica alzo la cabeza y con sus destellantes ojos azules la miro inquisitivamente. - ¿Tú crees que Sakura despierte pronto?
Ino miro a su mejor amiga y el destello de sus ojos se apagó, soltó un suspiro y volvió su atención al bebe, acariciándolo con una sonrisa triste.
—Me encantaría decirte que sí, pero la verdad es que nadie lo sabe. Entre más tiempo pase, las posibilidades se reducen y Tsunade-sama no encuentra un motivo, algo que nos permita ayudarla.
Hinata guardo silencio y bajo la mirada. Era totalmente injusto.
-1-
Sasuke se movió entre las suaves sabanas que lo cubrían y hundió su cabeza entre las mullidas almohadas. De inmediato sintió un pinchazo de dolor y soltó un leve gemido.
Sintió un cuerpo moverse junto a él, y un poco alarmado abrió los ojos. Estaba en su habitación, la luz del atardecer se filtraba entre las oscuras cortinas y le daban un poco de visibilidad para ver a su alrededor. El cuerpo junto a él -más bien sobre él- volvió a moverse y de entre las cobijas salió una cabellera rosada. Sonrió casi instintivamente, mientras Sakura se restregaba los ojos para despabilarse.
—Buenas tardes, Sasuke-kun.
Sakura aparto unos mechones de cabello negro que le cubrían el rostro, y de inmediato sus ojos verdes se abrieron con sorpresa.
—Estas herido —murmuró.
Sasuke se encogió de hombros restándole importancia.
—Fue Naruto.
—¿Qué sucedió esta vez?
—Nada de importancia —mintió —. Ya sabes cómo es ese Dobe.
Sakura sonrió, aunque Sasuke pudo percibir como sus ojos verdes se teñían de tristeza.
—Me gustaría ayudarte, pero en este lugar no puedo hacerlo.
Sasuke se incorporó de inmediato y se apoyó en el respaldo de su cama, obligando a Sakura a sentarse también.
—No importa —le dijo tomándola de las manos —. Ni siquiera me duele, Naruto golea como niña.
Sakura soltó una risa y negó con su cabeza, divertida.
—Aun así, tienes que ir a que te vean eso.
Sasuke soltó un bufido.
—Ahora estoy con mi esposa y no pienso perder el tiempo hablando sobre un estúpido golpe.
Al llamarla esposa, con tanta posesividad, Sakura no pudo evitar que los colores subieran por su rostro y se quedó muda.
Sasuke aprovecho el momento y la tomo por el rostro atrayéndola lentamente hacia él. Sin embargo, antes de rozar sus labios, Sakura hundió un dedo en una herida a su costado que ni siquiera sabía que tenía.
—Sakura —gruño molesto, intentando ocultar una mueca de dolor.
Y ella rio, y por un momento todo fue prefecto
