FT y sus personajes son propiedad de Hiro Mashima.
Notas al final del capítulo :v
.
.
.
Miró por un instante al cielo, mientras uno de los rayos del sol había hecho reflejo con sus enormes lentes oscuros. Alzo su brazo y con la mano hizo una señal mientras fijaba su vista en el pequeño aparato que llevaba en su mano, al cual presiono un pequeño botón que venía por un costado, para final solo sentir como una ráfaga salvaje de viento helado —y algo de nieve— le daba en toda la cara y al instante volvió a presionar ese mismo botón.
Y podría jurar que sus ojos casi atravesaban sus lentes.
— ¡Lo has hecho de puta madre mujer! —exclamo enérgicamente el muchacho, mientras daba grandes zancadas entre la nieve para acercarse a la otra persona.
— ¿De verdad lo crees? —cuestiono al ver más cerca de sí al joven.
La muchacha desprendió de sus pies aquella tabla en la cual se deslizaba hace unos momentos y la sujeto con uno de sus brazos para poder también acercarse más a la otra persona. Cuando quedaron a una distancia prudente ella se sacó los lentes protectores revelando unos enormes ojos azules con un deje de incredulidad.
—Jamás me he equivocado. —acoto cruzándose de brazos—. ¡Haz superado tu record mujer! —la muchacha no pudo evitar sorprenderse al escuchar aquellas palabras provenientes del chico.
— ¿¡Es en serio!?
— ¡Deberás! Con este nuevo record harás pedacitos de pequeñas popos a los demás competidores.
—Juvia cree que hay veces en que Gajeel exagera.
— ¡Ni hablar! Además esté año definitivamente Ameonna puede ganarle a ese estúpido Devil Slayer.
—Hablando de demonios, Meredy estuvo hablando con Juvia.
— ¿Qué te dijo? ¿Qué acaso no puede con Lily? —cuestiono de forma arrogante y medio burlona, pero ante la mirada y leve puchero que Juvia hizo, supo que no era sobre Lily.
—Meredy dijo que la clase de vecinos que Juvia y Gajeel tienen son verdaderamente un dolor an-…de cabeza, Meredy dijo que el primer día ese vecino casi la mata atropellándola, ¿Sabes de que vecino se trate?
Y él Redfox solo atino a echarse a reír exageradamente fuerte. Primero porque ya se imaginaba como eran las expresiones sumamente explicitas que Meredy usaba para quejarse y segundo porque sabía bien que Juvia no decía esa clase de palabras, tampoco es que fuese una santa, pero sí era raro que la Lockser usara ese vocabulario. Una vez que ambos dejaron de reír hasta el cansancio decidieron retirarse de ese lugar para volver a la cabaña donde habían alquilado sus habitaciones.
.
.
— ¡Vamos Gray, sabes que puedes hacerlo mejor! —gritaba animosamente un hombre de aspecto físicamente atractivo que aparentaba tener menos de la edad que en verdad tenía. Sus facciones eran idénticas a las del muchacho que había nombrado anteriormente, solo que notoriamente más gruesas y marcadas por la edad. Tras estar dando gritos de apoyo y revisar un cronometro consecutivamente, al final solo termino escuchando un fuerte deslizamiento, en compañía de un quejido ronco contemplando como salpicaba nieve.
— ¡Por un demonio, lo que faltaba! —se quejó el joven que yacía en el frío suelo mientras daba un golpe a la nieve con ambas manos. Aquel hombre mayor no dudo en acercarse al ver aquella escena y comenzó a reír un poco—. ¿Crees que esto es gracioso? Lo único que has estado haciendo es reírte y gritar como loco.
— ¿Y tú lo único que sabes hacer es quejarte de todo? –cuestiono entre risas—. Caramba Gray, estamos aquí desde en la mañana y no has hecho otra cosa más que quejarte hasta de que superaste tu record anterior.
— ¡Eso no es verdad! —protesto el muchacho.
—Sabes que lo es, es más desde que nos vinimos para acá haz estado así de irritante, sí es por los planes que ya tenías, te vuelvo a decir que lo siento, ya podrás volver a organizarlos cuando volvamos a casa con la victoria.
—¡Con tú victoria!—reprocho graciosamente mientras lo señalaba con un dedo—. Además, yo ni siquiera sabía que habría un evento de estos, solo llegaste así sin avisar y me sacaste de la casa.
—Vamos Gray, este será el último evento al que él viejo Silver te traiga.
Él joven de cabello negro bufo molesto. No es que no le gustará ir a esos eventos con su padre, lo que le molestaba es que fuesen así de la nada y tener que cancelar sus planes. Le encantaba el Snowboarding, el deporte que practicaba con más pasión, pero a la vez le medio molestaba debido a la pequeña rivalidad que su padre mantenía con el coach —si es que se le podía llamar así— de uno de los otros competidores. No era que su padre se llevara mal con el otro coach, pero siempre terminaban compitiendo por todo —le recordaba a él con su amigo Natsu—, pero como a Gray le venía valiendo eso ya que no era problema suyo solo se dedicaba a tratar de disfrutar del deporte y del clima nevado. Fingiendo algo de indignación frente a Silver, el más joven se desprendió la tabla y se puso de pie.
—Me iré adelantando.
—Bien.
.
.
En la cabaña donde se alojaban las habitaciones se estaba llevando una cena, en celebración al día de mañana que sería la competencia de Snowboarding. El recibidor estaba lleno de los demás competidores, conviviendo amenamente entre sí. La decoración del lugar era de la clásica cabaña en medio de la nieve, con su propia chimenea de madera, ventanas con vista al panorama nevado, el piso forrado con gruesas alfombras y las paredes decoradas con cabezas —falsas— y otras reales de venado o alce.
—Ugh, parece que está lleno.
—Juvia también lo cree Gajeel...
—Bueno mujer, si no quieres quedarte en medio de todas las personas, puedes ir a descansar, ya haz entrenado lo suficiente para mañana.
—Juvia tomará tu palabra, pero ella también cree que Gajeel debería ir a descansar, después de todo mañana será un día pesado.
—Es verdad, pero puedes irte adelantando. —murmuro por lo bajo el Redfox y observando por la sala como si buscara a alguien—. Recordé que debo buscar a alguien, si no lo encuentro me iré a la cama.
Juvia solo asintió y dejo a su primo hacer lo que fuese a hacer. Sin más también se encamino directamente a la que era su habitación y una vez que entro se dejó caer en la cama sacándose las botas y deshaciéndose de algunas prendas que ya la estaban sofocando de calor. Saco su celular y rodó por la cama colocándose bocabajo y apoyada sobre sus antebrazos comenzó a ver que había de nuevo en las redes sociales, comenzando en Instagram, donde le habían llegado un par de notificaciones y solicitudes de seguimiento, luego paso a Messenger, donde había algunos mensajes sin leer, sobre todo de los grupos que algunos de sus conocidos habían hecho. También reviso su bandeja de entrada, la cual estaba repleta de puros mensajes de promociones y cupones de las tiendas a las que iba, y hasta el final se decidió por abrir Whatsapp, al momento en que abrió dicha aplicación montones de mensajes se dejaron ver. En primera lista estaba Meredy, la cual había mandado más de cien mensajes —y algunos audios—, cosa que no se le hizo de extrañar, luego había mensajes de Ultear y del grupo que compartía en Whatsapp con Meredy y Ultear, alguno que otro de Erza preguntándole sí podrían verse en algunos días y hasta que llego a donde quería —pero no quería mostrarse ansiosa—, también tenía mensajes de Gray.
Su Gray-sama.
Ante aquel pensamiento no pudo evitar retorcerse de alegría en la cama y una vez que se calmó decidió abrir dicho mensaje.
Gray: Hey, ¿Cómo la estás pasando? Espero que estés bien.
El corazón de Juvia dio un pequeño vuelco al leerlo, no podía evitar sentirse así si de Gray se trataba, no quería demostrarlo con tanta efusividad para no espantarlo, pero ese hombre la volvía loca. Leyó como por décima vez el mensaje y se dio cuenta de que no tenía más —ni menos— de una hora en que se lo había mandado.
Juvia: Hola, Juvia está bien, aunque algo cansada pero ya pasará, ¿Cómo está Gray-sama?
Y envió el mensaje. Espero unos momentos para ver sí él respondía pero aún no había nada. Suspirando resignadamente se levantó de la cama y tomo una toalla, un baño tibio le vendría demasiado bien. Cuando entro al cuarto de baño decidió abrir las llaves y en lo que preparaba el agua decidió responder los mensajes de Meredy.
Juvia: Hola Meredy~, Juvia se encuentra de maravilla. Me alegra saber que no has tenido complicaciones con nada y que Lily este cooperando con respecto a su cuidado, de verdad que estamos demasiado agradecidos contigo por hacernos el favor de cuidar de Lily…Y con respecto a lo que contaste, ¡Que barbaridad! ¿¡Quien se ha creído ese sujeto!? ¿Pero estás bien, verdad? No preocupes a Juvia de ese modo, al menos sabemos que el sujeto se comportó a la altura…Bueno, Juvia se irá a dar un baño, en un momento ella regresa para poder seguir platicando.
.
.
Gray había salido del cuarto de baño, sabía que había durado más de media hora duchándose, pero, en serio necesitaba algo así. Aún con la toalla amarrada en su cintura y otra sobre su cabeza, paso directo a la cajonera, saco un bóxer y al instante dejo caer la toalla que cubría su cintura al suelo para terminar por ponerse su ropa interior, luego saco su pijama para repetir el proceso. Volvió al tocador y removió la toalla en su cabeza en modo de secar un poco su cabello, colocó la toalla en el lavamanos y se miró al espejo. Ya mañana sería el último día en aquel lugar y podría volver a la comodidad de su departamento. Una vez que se dejó caer en su cama, escucho el vibrar de su celular, automáticamente una de sus manos se había dirigido a tomar dicho aparato para darse cuenta que tenía un mensaje de Juvia, sonrió fugazmente al leer dicho mensaje.
Juvia: Hola, Juvia está bien, aunque algo cansada pero ya pasará, ¿Cómo está Gray-sama?
Definitivamente Juvia era única. Tal vez un poco extraña, pero se sentía bien con ello.
Gray: Pues en realidad no me quejo, solo espero a que las cosas de agilicen para poder regresar pronto a casa. ¿Qué tal tú día?
Después de enviar aquel mensaje a los pocos segundos hubo una respuesta.
Juvia: Juvia se alegra de que Gray-sama esté bien. Y bueno, el día de Juvia fue algo normal aunque un poco cansado, ella y Gajeel esta vez se excedieron un poco con los deberes.
Gray soltó una pequeña risa al leerla. Nunca le había preguntado qué clase de deberes hacían ella y su primo, aunque sabía que era cosa de solo preguntar y Juvia le contestaría, pero de cierto modo él consideraba que tal vez era algo privado de lo que tal vez aún no debía preguntar. Y así se fueron durante todo un rato, hablando de cómo les iba en esos días hasta que Juvia había dejado de responder. Gray suspiro, bloqueo su celular, volvió a conectarlo al cargador y lo dejo en la mesita de noche. Era cien por ciento probable que ella se hubiera quedado dormida. Se acomodó acostándose de lado y colocando uno de sus brazos bajo la almohada, él también debería de considerar el tratar de conciliar algo de sueño.
Mañana sería un día pesado.
.
.
.
¡Holis! Soy una desvergonzada (?) -se lanza mil crucios ella sola (?)-, no, no tenía abandonada la historia, prometi actualizarla hasta terminarla y así lo haré. Vuelvo a recordar que este fanfic está dedicado a Hitomi Akera, que como siempre vengo deshonrando vacas (?), por no traerlo el mero día de su cumpleaños, Jazz sabes que te adoro y hamo, y que ese día te desee todo lo mejorts del mundo *corazones pukimoneskos*, así que espero que esté capítulo te guste, así como los próximos dos 7u7
sin más, me retiro, debo postear dos capítulos más 7u7.
~Chachos~
