CREDITOS A MASASHI KISHIMOTO POR LOS PERSONAJES

Derechos Reservados: Ela Forcela

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Coffee Girl


Capítulo Tres

-Buenos días…- dijo Sakura entrando por la parte trasera de la cafetería. Dejó sus cosas en el casillero y se puso el mandil rosa alrededor de su cintura.

Ella salió al mostrador, logrando ver que había mucha gente esperando por café, sí, estaba nevando, y más que el día anterior. Tomó la primera charola que tenía la orden de un café americano y una barra de avena y observó la nota que tenía escrito "Mesa cinco".

Alzó su rostro y se llevó la sorpresa de ver aquel chico sentado con la misma pose, mientras leía su libro. Sakura tragó saliva y caminó hacia él, intentando ocultar sus nervios.

-Aquí tiene su orden- dijo Sakura poniendo el café americano y la barra de avena, a un costado de él.

Él no respondió.

Sakura se dio la vuelta, soltando un gran suspiro para liberar sus nervios.

-Espera…-

Sakura se llevó la sorpresa de verlo a él con su libro cerrado y moviendo el café con una chuchara de metal.

-¿Desea algo más?- preguntó ella en tono tenso.

-Quiero agua…- respondió él sin mirarla.

-Enseguida traigo una botella de agua…-

.

La mañana paso lenta, las empleadas estaban en lo suyo. En ese momento Naruto entró de forma triunfal y caminó hacia la caja registradora, en donde estaba Hinata.

-Mi almuerzo Hinata, ya sabes que es…- guiño el ojo.

Ella se puso algo nerviosa al ver el guiño del rubio –Sí, sí…-

Naruto sacó unos billetes y los puso en mostrador –por cierto, ¿Dónde está Sakura?-

Hinata, la cual tenía sus ojos en la pantalla de la caja registradora, apuntó hacia Sakura, sin despegar la mirada. Sakura estaba acomodando unas tazas limpias en un alto gabinete que quedaba a la altura de su cabeza.

-¡Sakura!- grito Naruto dirigiéndose hacia ella.

Sakura dio un brinco, dándose la vuelta con una sonrisa fingida.

-Naruto, ¿ya ordenaste?-

-Sí…- respondió él con una amplia sonrisa pero cambió cuando vio como la expresión de Sakura se tornaba triste –Algo tienes, desde ayer…-

-¡¿Yo?!- rió nerviosa –Estás loco, iré por tu almuerzo- dijo esquivando a Naruto por los hombros, sin embargo él la tomó del brazo impidiendo que ella continuara con su caminata hacia la cocina.

Naruto caminó hacia una mesa vacía, sentando a Sakura en una silla frente a él.

-¿Qué tienes?- preguntó él con el ceño fruncido.

Ella reviró sus ojos –No tengo nada, tengo que ir a trabajar…- respondió de mala gana, intentando levantarse del asiento, pero Naruto no la dejó.

-Dime, Sakura, te conozco y no puedes estar así, te saldrán arrugas muy rápido- dijo él haciendo una mueca.

Sakura suspiró y miró fijamente a Naruto –Es Sasuke…-

-¡¿Qué?! Sa, Sa, Sakura, pero él…-

-¡Lo sé!-

-¿Cómo? ¿Por qué lo mencionas?-

-Ha estado viniendo un tipo idéntico a él-

Naruto trago saliva, sus nervios comenzaban a notarse.

-¿Y sí es él?-

-No creo, Naruto… él… murió-

Ambos quedaron en silencio.

Sakura cerró sus ojos –No supe nada de él desde que nos despedimos, no creo que sea él- los abrió, mostrando una sonrisa melancólica.

Naruto sonrió –Ni yo creo que sea él…- rió –Mira, solo olvídalo, no tienes por qué ponerte así de alguien parecido a él-

-Creo que tienes razón-

Hinata interrumpió el momento de ambos amigos, había llegado con la orden de Naruto –Lo siento, aquí está tu orden, Naruto-

-Gracias, Hinata, por cierto, la fiesta del viernes sigue en pie- dijo él muy alegre.

Sakura reviró sus ojos y se levantó de su asiento –No quiero ir a tu fiesta-

-¡¿Qué?! Tienes que ir, te hará bien, debes distraerte- rió –Lo necesitas-

Ella quedó parada por unos segundos y después sonrió –Tienes razón-

.

.

.

Era un viernes en la noche y la casa de Naruto estaba repleta de jóvenes adinerados. La fiesta era un éxito total, barra libre y música electrónica.

-Las fiestas de Naruto siempre son así…- dijo Sakura mirando el alrededor del lugar mientras caminaba sostenida del brazo de Hinata.

-La casa de Naruto es enorme…-

-¡Mis chicas favoritas!- gritó Naruto desde las escaleras, dando un salto hasta llegar a ellas. -Tomen lo que quieran, están en su casa-

-Por lo que veo ya estás algo "feliz" con unas copas de más- burló Sakura. –Por cierto, ¿alguna chica ya te hizo caso?, no te vayas a volver a meter con una que solo quiera tu dinero-

-Chistosa- dijo Naruto mientras le daba un sorbo a su bebida. -¿Y tú, Hinata? Te presento a mis amigos, si gustas-

Hinata quedó boca abierta –No, no, es necesario- sonrió apenada.

-Naruto, ¿por qué no te llevas a Hinata por allí? Debe conocer gente- rió Sakura soltando a Hinata y dándole un empujón hacia Naruto.

-Yo, yo, yo…- decía nerviosa Hinata.

-Iré por bocadillos…- se dio Sakura la vuelta.

-Sakura tiene razón, debes conocer más gente- dijo Naruto abrazando a Hinata por los hombros.

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Después de unas horas de estar disfrutando la fiesta, Sakura estaba sentada en un sillón, mientras bebida alguna soda y comía unos bocadillos, observando como algunas personas bailaban.

-Sentada ahí no te divertirás…- dijo una voz masculina a un lado de ella.

Ella sonrió y volteó su rostro encontrándose con un tipo de cabello rojo –Me divierto a mi manera-

-Soy Sasori- dijo él estirando su brazo para saludarla.

-Sakura- hizo lo mismo, después regreso su mirada a las personas bailando.

-¿Vienes sola?-

-No, vine con mi amiga, que ha de andar por ahí…-

-¿Conoces a Naruto, entonces?-

-Como la palma de mi mano- dijo ella mientras le daba un sorbo a su soda.

-Yo vine por un amigo, Deidara…-

-Ni idea de quien es- sonrió Sakura –Bien, creo que es hora de irme-

-¿Tan temprano?-

-Son las tres de la mañana- respondió levantándose del asiento. –Iré a buscar a mi amiga-

-Espera-

-Dime-

-Espero verte otra vez- sonrió Sasori.

Ella solamente le devolvió la sonrisa. Se despidió de él y caminó en busca de Hinata. Así estuvo por unos cinco minutos, debido a que no la encontraba, hasta que decidió subir las escaleras de la gran casa, empezó a buscar en las habitaciones. Al abrir las puertas, encontraba a parejas besándose y en una situación comprometedora. En una de esas habitaciones, Sakura abrió la puerta llevándose la sorpresa de ver a Hinata besándose con Naruto, apasionadamente.

-¡Hinata!- grito Sakura sorprendida con un brinco de más.

-Sakura…- rió Hinata, la cual estaba sostenida del cuello de Naruto.

Ella estaba ebria, y Naruto había quedado boca abierta y apenado. Sakura entró a la habitación y tomó a Hinata del brazo para sacarla de ahí.

-Espera Sakura…- corrió Naruto con dificultad detrás de ella, él también estaba ebrio.

-No, no me digas nada, te estabas besando con Hinata, Naruto, ¡te querías aprovechar de ella!…- dijo Sakura exaltada.

-No, yo nunca haría eso, yo no…-

-¡Silencio!, adiós Naruto- se retiró con su amiga, mostrando decepción.

.

.

Sakura estaba afuera del edificio en donde vivía Hinata, sostenía el cabello de su ebria amiga, mientras ella devolvía la bebida alcohólica que tanto había bebido.

-Sácalo amiga, hazlo, te hará bien…- decía Sakura, dándole "ánimos".

-Sakura, yo estoy muy feliz…- comentaba Hinata con una amplia sonrisa de satisfacción y ojos cansados.

-Continua…- dijo Sakura volteándole la cara a Hinata para que siguiera en lo suyo.

-Naruto me las va a pagar cuando lo vuelva a ver-

-No, él no tiene la culpa- reía Hinata –Yo le dije que quería hacerlo-

Sakura quedó sorprendida -¿Qué dices? Entonces querías besarte con él…-

-Y no me arrepiento de na…- no logro terminar Hinata debido a que seguía devolviendo la bebida alcohólica.

-No lo puedo creer, Hinata- dijo Sakura decepcionada –Y mírate ahora, espero y tu padre no se entere de tu estado-

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En la mañana del lunes, Sakura llegaba a la cafetería como era de costumbre. Tomó una charola y vio que reposaban en el mostrador un café americano y una barra de avena, alzó su mirada dándose cuenta que ahí estaba aquel chico de cabello negro, con la misma pose, pero diferente libro, ahora leía El misterioso caso de Styles.

Ella ignoró la orden y tomó otra, llevándola hacia donde estaban los clientes esperándola. En ese momento entró Naruto, de forma apresurada hacia donde estaba Hinata.

-Hinata…- dijo él agitado.

Hinata alzó su mirada y después la regreso hacia la caja registradora, estaba nerviosa y muy apenada -… bien, en seguida le llevaran su pan de canela y capuchino- dijo ella al cliente que tenía enfrente, tratando de ignorar a Naruto.

-Hinata, lo siento mucho, yo estaba inconsciente, no sabía lo que hacía-

-Naruto, estoy trabajando, cuando termine te atenderé, o haz fila…- dijo ella apenada.

Naruto ya cansado, se dio la vuelta y caminó hacia la larga fila, para así poder hablar con Hinata. En ese momento él vio como aquel chico de cabello negro, pasaba a un costado y caminaba como si nada hacia la puerta principal. Naruto se percató al verlo. Saliéndose de la fila, se dirigió donde estaba Sakura, mientras ella servía el café en las tazas de unos clientes.

-…que disfruten su…-

-¡Sakura!- gritó Naruto por detrás de ella, interrumpiéndola.

-Lo siento, disfruten su café- sonrió Sakura nerviosamente y apenada por el grito de Naruto.

Ella quedó cara a cara con él, apartándolo de la mesa – ¿Qué quieres Naruto?, después de lo que le hiciste a Hinata, ahora vienes y me…-

-Sakura, es Sasuke…- dijo Naruto tragando saliva

Ella cambio la expresión de enojo por uno de desconcierto -¿Qué?-

-No puedo dudar algo así, era mi mejor amigo, sí es él…- afirmó Naruto con el ceño fruncido.

Naruto alzó su barbilla y señalo hacia la gran ventana que daba a la avenida. Sakura se dio la vuelta, logrando ver aquel chico de cabello negro, cruzando la calle.

-Naruto, yo…- dijo con los ojos llorosos.

-Ve con él…-

-No puedo hacer eso-

-¡Ve, Sakura!- dijo Naruto desesperado.

-¡No puedo, Naruto! Entiéndelo, no es él, ¡Sasuke murió hace años!- Ya empezaban a salirle unas lágrimas a Sakura.

-No pierdes nada en preguntarle su nombre-

Ella se limpió sus lágrimas, las palabras de Naruto eran ciertas, no perdía nada con preguntarle su nombre. Sakura soltó un gran suspiro y ya decidida, salió por la puerta de cristal de la cafetería, siguiendo aquel chico de cabello negro, que iba caminando por la cera de la avenida, con sus manos en los bolsillos del pantalón.

-Disculpa…- dijo ella con voz temblorosa por detrás de él.

Al escucharla, él se dio la vuelta, quedando cara a cara con ella –La chica del café… ¿acaso, olvide algo?-

Sakura tragó saliva, sus manos sudaban y el corazón palpitaba casi a punto de salirse. Lo tenía frente a ella, no había por qué seguir dudando, sí era él. Ella negó con la cabeza.

-¿Sasuke?-

-¿Sí?…- respondió él tranquilamente.

-¿No me recuerdas? Soy Sakura…- dijo ella con los ojos llorosos y su voz cortada.

Sasuke cambió repentinamente de expresión –No… no te conozco- respondió él frunciendo el ceño, dándose la vuelta y seguir su camino.

Ella sintió como un golpe bajo, al escuchar esas palabras proviniendo de él.

-Sasuke, tú y yo fuimos muy buenos amigos…-

-Me tengo que ir, adiós… chica del café o como sea que te llames- dijo Sasuke caminando apresuradamente, dejando a Sakura con lágrimas recorriendo sus mejillas.

-Sasuke…- susurró Sakura mientras veía como se marchaba Sasuke.


Ela Forcela