Noches sin luna.

Capitulo Tres.

Luna Muerta.

Celestia regresó caminando a la junta de consejeros y se sentó en su lugar, pero su expresión era vacía. Los consejeros se removieron inquietos hasta que Ice Star habló.

-Princesa, ¿Qué vamos a hacer?

Celestia no respondió, su vista fija en la mesa.

-¡Princesa!

Celestia reaccionó solo en parte, mirando directamente al mago.

-Princesa, necesitamos que nos diga que es lo que vamos a hacer, o por lo menos autorizar nuestras sugerencias.

Celestia tartamudeó.

-Lo… lo siento… no… no estoy en condiciones de… de afrontar esto…

Dawn Hammer suspiró.

-Princesa, sé que es difícil, se que la tomó por sorpresa, a todos nos tomó por sorpresa. Pero debemos actuar cuanto antes, cuando se retiró nos llego un mensaje. La prisión de la isla de Pequeño Tártaro fue atacada por un grupo de monstruos aparentemente comandados por un carnero.

Celestia parpadeó, sorprendida ante lo extraño del ataque y del supuesto líder de este.

-¿Por qué atacarían un grupo de monstruos una cárcel?

-Para llevarse a los prisioneros, majestad. Para aumentar sus fuerzas con alguien que tiene motivos para odiarla a usted y el gobierno de Canterlot. Estoy seguro que las prisiones de Dark Pit y Rocacraneo también serán atacadas.

Summer Sunshine entró en la sala de conferencias, la pegaso había estado recibiendo y transmitiendo órdenes y mensajes desde el inicio de la crisis y su rostro reflejaba el desgaste. Le entregó un nuevo informe a Dawn Hammer y se colocó a un lado de la puerta, el pony terrestre leyó el mensaje y se rascó la cabeza.

-Atacaron las minas de las montañas de Las Pegasus… pero no tocaron el oro o la plata, siquiera los lingotes de hierro, lo que se llevaron fueron los materiales en bruto.

Ice Star maldijo entre dientes antes de hablar en voz alta.

-Apostaría mi cuerno a que lo siguiente que vamos a escuchar es que robaron gemas en bruto. La princesa Luna es una experta en fabricar artefactos mágicos, quiere fabricar armaduras y armas mágicas.

Dawn Hammer bufó.

-Nosotros no tenemos ninguna armadura o arma mágica. Princesa, tenemos que atacar ahora mismo antes de que sus fuerzas aumenten o pueda terminar las armaduras.

Celestia suspiró.

-Lo sé, no hay vuelta atrás, ¿verdad? Me desafió directamente y no se va a detener hasta que solo quede una, ¿verdad?

Dawn Hammer asintió. Le parecía extraño ver a la princesa de esa forma, una expresión cansada, triste y asustada. Desde que era un potro, ayudando a su padre en la herrería del catillo, siempre la había visto con una sonrisa amable y una mirada maternal.

Celestia volvió a suspirar y cerró los ojos, a su mente vinieron las imágenes del día en que nació Luna, sus juegos cuando potrillas, sintió que la ira la invadía de nuevo cuando recordó la manera en la que Discord la hirió, apretó fuertemente la mandíbula al repasar el día fatídico en que Luna fue a enfrentarlo sola.

La ira dio paso a la culpa cuando las palabras de Discord arrojaron nueva luz sobre incidentes que hasta entonces ella había considerado sin importancia. ¿Cómo no se había dado cuenta?, ¿Cómo es que un ser cruel y desalmado había notado mejor la soledad de Luna que ella, su hermana mayor que había jurado que no dejaría que nada le hiciera daño?

Las palabras de Ice Star fueron las siguientes en llegar a su mente acompañadas de las imágenes del sufrimiento de los ponies bajo el reinado de Discord: Morir de hambre, frio o asesinados por monstruos… y a ahora había que sumarle los presos: ponies, burros, diamond dogs e inclusive uno que otro minotauro, grifo o lobo.

Celestia abrió los ojos y levantó la vista al enorme estandarte de Equestria que pendía sobre la sala del consejo y luego a la silla vacía de madera negra un lado suyo. Las dos habían jurado proteger a los ponies y evitar que sufrieran de nuevo como habían sufrido bajo el reinado de Discord.

Respiro hondo un par de veces más y finalmente se derrumbó sobre la mesa, llorando. Los consejeros mantuvieron un silencio incomodo hasta que finalmente la voz de Celestia se pudo oír, ahogada por los sollozos y por el hecho de que no había levantado la cabeza de la mesa.

-Necesitamos cortar las rutas de los refuerzos, evitar que más monstruos y prisioneros lleguen a Everfree.

Dawn Hammer asintió de nuevo.

-Nos tomara tiempo, habrá algunos que no podremos bloquear.

Celestia continuaba llorando y dando órdenes al mismo tiempo.

-Hay que localizar los contingentes más grandes y bloquearlos. También necesitamos iniciar un programa para racionar alimentos. Ice Star, necesito que tú y tus estudiantes lean mi tercer tratado de magia, ahí escribí hechizos para generar luz y calor artificial.

Un nuevo ataque de llanto venció a Celestia, los ministros se miraban entre ellos ante lo extraño e irreal de la situación, las órdenes directas y con objetivos claros era lo que estaban esperando, la forma de darlas no tanto, finalmente Celestia habló de nuevo.

-Hay que asegurarse que los gobernadores de cada provincia se enteren de lo que esté pasando. Las tres órdenes que acabo de dar son prioritarias y todos los departamentos y sectores del reino deben de cooperar completamente. A menos que sea algo que no puedan resolver por ustedes mismos o sea una emergencia no vengan directamente conmigo.

Los ministros asintieron y rápidamente se retiraron para cumplir con sus ordenes, dejando sola a Celestia, la princesa del sol se levantó y caminó lentamente por los pasillos del palacio, salió de esté y se dirigió al enorme edificio a un lado de este.

La catedral de Canterlot se alzaba en frente de ella, las puertas se encontraban abiertas y había ponies rezando dentro de esta, Celestia no les hizo mucho caso cuando camino lentamente hacia el altar principal.

Se detuvo ante el enorme vitral. En la parte inferior de este estaban representados los titanes que dieron origen a los búfalos, dragones y grifos y todas las razas emparentadas con estas, sobre estos y de tamaño mucho mayor se encontraban los titanes de los ponies, el Emperador de las Estrellas y la Madre de la Luz.

Celestia se hincó en su adoratorio personal, el cual por lo general solo utilizaba en ceremonias públicas pero siempre estaba disponible. Quería llorar, quería hablar abiertamente con sus padres, pedirles consejo, protección y sobretodo perdón, pero no podía hacerlo. Ella estaba consciente de lo que simbolizaba para los ponies y el verla en un estado débil y confundido en una situación como la actual podría hacer mucho daño.

Se limitó a mirar el vitral, sin permitir que las lágrimas la traicionaran, después cerró los ojos e inclinó la cabeza. Manteniendo un exterior firme mientras su interior se desmoronaba por la culpa y la tristeza, rezando y pidiendo una guía que jamás llegó.

Se levantó después de un largo rato y se encamino a la salida, dirigiendo sonrisas tranquilizadoras y palabras de consuelo a los ponies asustados que la rodeaban, haciendo promesas de paz y tranquilidad que no estaba segura podría cumplir.

En el castillo en el bosque Everfree Nightmare Moon observó los enormes montones de metal y piedras preciosas en frente de ella, en el vestíbulo de su palacio. No eran de lo mejor pero Celestia había actuado más rápido de lo que había calculado y conseguir materiales de mayor calidad se había vuelto difícil.

Tampoco podía utilizar la fuerza para conseguirlos, aunque Grogar había conseguido refuerzos en dos de las prisiones más grandes de Equestria ya habían perdido el elemento sorpresa y la tercera se encontraba fuertemente resguardada. Atacarla le costaría más seguidores de los que podría conseguir, sobre todo ahora que los soldados de Equestria estaban interceptando a los grupos de monstruos que, a pesar de su número y fuerza, seguían siendo criaturas estúpidas y fácilmente emboscables sin nadie que los dirigiera.

Grogar se encontraba a su izquierda, aunque constantemente miraba por las ventanas al campamento improvisado de su ejército igualmente improvisado. Al carnero le sorprendía que tantas criaturas tan diferentes y que en muchas ocasiones eran enemigos naturales se mantuvieran en relativa paz, sobre todo después de los incidentes con las cocatrices y con el basilisco.

A la derecha estaba Silver Mirror, que se mantenía firme pero visiblemente cansada, durante la última semana había dormido muy poco, y esas escazas horas de sueño le traían poco descanso al estar plagadas de pesadillas. La yegua mantenía apretado contra su pecho un pergamino, el cual había sido dejado en entrada del bosque Everfree hacia unas horas y recuperado por uno de los pegaos liberados de alguna cárcel.

-¿Su majestad?

Nightmare Moon la miró, obviamente molesta por haber sido interrumpido al estar analizando su situación.

-¿Qué es lo que quieres?

-De… dejaron un nuevo mensaje… de Canterlot.

La magia de Grogar sujetó el mensaje y comenzó a romperlo.

-No necesitamos nada de esos estúpidos.

Silver Mirror suspiró, molesta.

-Era una oferta de diálogo. La… la usurpadora ofreció llegar a un solución pacifica a cambio de que su majestad haga que los monstruos se dispersen y los prisioneros regresen a las cárceles.

Grogar sonrió.

-Saben que son débiles y que no pueden hacernos frente, la victoria es nuestra.

Nightmare Moon se lamió los labios, a diferencia de Grogar ella conocía bien la situación del ejército de Equestria. Aunque no era muy numeroso seguían superándolos y los soldados estaban entrenados especialmente para combatir monstruos, precisamente lo que conformaba la mayor parte de su ejército. Comenzó a hablar mientras miraba a su s fuerzas a través de la ventana

-Tenemos que atacar ya, dirigir todas nuestras fuerzas contra Canterlot y cortar la cabeza de un solo golpe, Equestria se sumirá en el caos y será más fácil para nosotros conquistarla en su totalidad después de eso.

Regresó su vista a los materiales, el proceso normal para crear un armadura mágica tomaba mucho tiempo y roquera de varios ponies con experiencia en la herrería, el tallado de joyas y la magia, aunque ella sola podría crear armaduras adecuadas a cada miembro de su ejército eso le tomaría demasiado tiempo y esfuerzo. Por el otro lado el hacer armaduras de forma más general las haría menos poderosas y cabria la posibilidad que no todos pudieran usarlas.

Gruñó de nuevo y concentró su magia en los materiales que se encontraban frente a ella. Su crin y su cola se extendieron, rodeándolos en una nebulosa negra. Desde afuera Grogar y Silver Mirror observaron el proceso maravillados, aunque Grogar ya lo había visto a una escala menor cuando la reina de la noche había creado su collar de cascabeles.

La creación de las armaduras finalizo varios minutos después. Nightmare Moon se sentó, secándose el sudor de la frente y tratando de recuperar la respiración. Después de unos minutos e levantó de nuevo y con su cuerno creó un pequeño mapa en relieve de Equestria.

-Canterlot es una plaza fuerte, excepto por aire es difícil conquistarlo, el camino es largo y es fácil de bloquear y de crear emboscadas. ¿Cuántos tropas aéreas tenemos?

Grogar volvió a mirar por la ventana, no se había tomado la molestia de contar exactamente con cuantos seguidores contaban.

-Hmmm, tenemos pegasos, cocatrices y harpías, creo que hay varias cosas más con alas.

Nightmare Moon gruñó.

-Eso no es suficiente, tenemos que forzar a Celestia a salir de Canterlot y emboscarlos en el bosque. Necesitamos presionarlos más.

La reina de las pesadillas extendió las alas y su cuerno brillo de nuevo, sobre el pequeño mapa apareció una representación de la tormenta, que se extendió hasta casi llegar a Canterlot. En el exterior se pudo escuchar el sonido que indicaba que la tormenta en verdad había aumentado de tamaño e intensidad.

Nightmare Moon señaló dos poblados y una ciudad en el mapa.

-Trottingham, Foaleans y Manehattan. Están a nuestro alcance y podemos atacarlos y regresar al bosque rápidamente.

Grogar miró los tres poblados.

-Retirarnos, ¿porqué?

-Porque aun no tenemos la fuerza suficiente para mantener un poblado bajo control. Quiero que ataques, reclutes a seguidores y destruyas lo más que puedas. Eso aumentará nuestras fuerzas y hará que Celestia se vea presionada a actuar. Cuando lo haga la estaremos esperando en el bosque y venceremos sus fuerzas, después será más fácil atacar Canterlot.

Grogar asintió y se dirigió al lugar donde estaban reunidas las fuerzas.

-Una cosa más, Grogar, no necesito esclavos o seguidores potros, déjalos de lado.

El carnero asintió y se retiró. Silver Mirror observo un momento el mapa y se volvió a Nightmare Moon.

-Su majestad, ¿es necesario hacerlo?, podría… podría ver que es lo que Celestia le ofrece para conseguir la paz, si… si quiere seguidores podrá ganárselos volviendo a ser como antes.

Nightmare Moon miró a la yegua.

-Ochocientos años, Silver Mirror, ochocientos años en los que esperé pacientemente, en los que le di lo mejor de mí a los ponies, ¿y que obtuve a cambio? Nada más que el desprecio de mis supuestos súbditos y la burla de mi hermana. De todos los ponies solo tú permaneciste realmente fiel a mí a pesar de todo, no he tenido que encerrarte y esclavizarte como a los otros.

-Pero su majestad...

-¡Suficiente!, no discutiré mas de esto contigo, la decisión está tomada. Pero no te preocupes, cuando recupere mi lugar como la verdadera gobernante de Equestria recompensaré tu lealtad, ¿te gustaría ser una condesa o duquesa?

Silver Mirror suspiró y bajó la vista, se estremeció cuando sintió la pezuña de Nightmare Moon en la frente.

-Bien, muy bien, obediencia absoluta y aprecio. ¿Acaso es mucho pedir?

Nightmare Moon se retiró a sus habitaciones, donde aun estaban los restos del espejo roto, y se asomó por la ventana observando como Grogar organizaba a las tropas y aquellos que podían usar las armaduras se las ponían.

-Este será el inicio Celestia, soy más fuerte que tú y pronto debilitaré a tu ejército. Si no quieres que te elimine será mejor que veas las señales y escapes, hermana.

Varias horas después Grogar se encontraba listo para partir, Nightmare Moon se encontraba en un balcón acompañada de Silver Mirror, el carnero mago se separó del grupo y realizó una reverencia.

-Estamos listos para partir, mi señora. Atacaremos Trottingham primero, solo denos la orden.

Hubo un prolongado momento de silencio. Nightmare Moon pasó su mirada de Grogar, que la observaba con una sonrisa, a Silver Mirror, que la miraba suplicante.

-Grogar, ataca Trotingham, destruye lo que puedas y captura a cuantos puedas, si alguien se resiste elimínalo. Quiero que Celestia reciba claro el mensaje de que esto es una guerra y que no tendré piedad para ella o sus traidores.

Grogar asintió y dando la orden encabezó la marcha, Nightmare Moon y Silver Mirror observaron la columna desorganizada partir, llevando la destrucción y muerte al desprevenido pueblo. En cuanto se perdieron de vista Nightmare Moon regresó a sus habitaciones dejando a Silver Mirror sola y luchando por contener el llanto

Celestia avanzó rápidamente por los pasillos del palacio de Canterlot, Ice Star y Dawn Hammer siguiéndola de cerca. La princesa pensaba en voz alta y en su mirada se mezclaban la furia y la tristeza.

-Esto es… no creí que pudiera… ¿Son correctos los informes?

Dawn Hammer asintió.

-Si su majestad, afortunadamente hubo sobrevivientes.

Celestia bufó.

-Atacar ponies inocentes, ¿Por qué, Luna? Podíamos haber solucionado esto de otra forma.

Celestia se detuvo en la puerta de una enorme torre y utilizó su cuerno para abrir una cerradura mágica.

-General Dawn Hammer, prepare un grupo de ataque lo más pronto posible, solo deje en Canterlot los ponies necesarios para defenderlo y ataque el bosque de Everfree, ¿entendido?

-¿Atacar el Everfree?, Su majestad, el bosque es inmenso, y por los reportes es de suponer que es aun más confuso que antes, buscar al ejercito de la luna muerta sería imposible.

Celestia asintió, entró en la torre y abrió una segunda cerradura con su cuerno, el trió entró en una habitación.

-No se estarán ocultando, Luna quiere que la enfrentemos y no dejara de atacar pueblos hasta que lo hagamos, Foaleans o Manehattan podrían ser los siguientes.

La ira iba aumentando con cada palabra, sin embargo también comenzaron a aparecer lágrimas en los ojos de la princesa del día.

-No la dejare, no importa si es mi hermana. Una vez mi padre me dijo "las emociones y sentimientos jamás deben de interferir en la justa retribución por las acciones cometidas" Luna tendrá que enfrentar las consecuencias de lo que hizo, si quiere enfrentarse a mí eso es lo que conseguirá.

Celestia utilizo su magia para abrir un pequeño cofre donde seis joyas de colores purpura, rosa, naranja, rojo, azul y verde se encontraban, ice Star se acerco observando por primera vez las gemas de las que había leído tanto.

-¿Los elementos de la armonía?, pero… creí que… creí que solo podía usarlos en conjunto con su hermana. Además, no… he… no la... ¿eliminarían?

El cuerno de Celestia brilló y las joyas desaparecieron.

-Puedo utilizar tres de ellos, estoy segura que puedo arreglármelas para activar los seis. Además son un último recurso, solo en caso de que todo lo demás no funcione.

-¿y cuáles son las otras alternativas?

Celestia suspiró y cerró los ojos.

-Enfrentarla y contenerla con mi magia, es más fuerte que antes, tal vez más fuente que yo. Pero puedo arreglármelas para someterla.

Ice Star asintió.

-¿Y si no?

-Entonces utilizaré los elementos de la harmonía… y que sea lo que los titanes quieran. Ahora pónganse en movimiento, yo necesito prepararme para enfrentar a mi hermana.

Al día siguiente los ponies seleccionados por Dawn Hammer se encontraban en formación en frente de la entrada del bosque. El general mantenía el orden estricto en sus tropas mientras revisaba los detalles. Se ajustó su armadura, no la de gala o la que usaba en su despacho, sino la de combate. Cada centímetro de su cuerpo estaba cubierto de metal, su cola y crin trenzadas y protegidas, era incomodo, pero después de que un timber wolf le hubiera atrapado por la crin en una ocasión no estaba dispuesto a correr el riesgo de nuevo.

Las hombreras y la protección de la cadera estaban cubiertas por púas cortas pero punzantes, el casco tenía una hoja de espada en la frente, perfecta para embestir. La princesa Celestia le había dicho que no le gustaba la armadura y que de hecho no le agradaba mucho que los ponies usaran armas. Pero hasta entonces habían llegado a términos con la situación cuando él cedió a la prohibición de armas mágicas. Balanceó en su pezuña el enorme martillo de guerra y se aseguro que la maza redonda cubierta de púas estuviera al mismo tiempo bien sujeta y a fácil acceso en su cinturón.

-Pareces un monstruo.

Se giró sorprendido y se quitó el casco, Ice Star se acercaba, apoyándose en un largo bastón de oro con filigranas de plata, usaba una capa y un gorro de color azul celeste, adornados con estrellas y era seguido de varios de sus estudiantes.

-¿Qué haces aquí?

El unicornio revisó sus alforjas de manera distraída.

-Aquí va a haber magia, y tú y tus ponies van a necesitar ayuda mágica.

-Por lo menos te hubieras puesto una armadura.

-Sabes que eso no es para mí, además conozco muchos hechizos de protección.

Dawn Hammer se encogió de hombros tanto como lo permitía su armadura.

-Solo espero que no salgas corriendo llorando como cuando éramos potros, sería muy vergonzoso que el mejor mago de Equestria se comportara así, de nuevo.

El pony terrestre observó el bastón, en la parte superior tenía un medio círculo muy similar a la pinza de un cangrejo y en la parte donde esta se unía al bastón una pequeña base donde era obvio que se podía colocar algo.

Ice Star utilizó un poco de magia y el medio circulo se abrió, reforzándole a su compañero la idea de una pinza de cangrejo, un rubí tallado en una forma similar a una punta de flecha salió de sus alforjas y se colocó en la pequeña base, el semicírculo se cerro de nuevo. Ica Star utilizó su magia para mantener el báculo paralelo al suelo, el brilló en su cuerno aumentó un poco y fuer correspondido con un brillo en la joya. Repentinamente una pequeña esfera de fuego salió disparada del báculo e hizo impactó en un arbusto a unos pasos, el cual estallo en llamas.

-Es bastante curioso que el consejero de su majestad rompa una ley que ella se esforzó mucho en que fuera aprobada.

Ice Star se encogió de hombros.

-Esto no es un arma mágica, es una herramienta arcana que se usa en los experimentos mágicos. Claro que yo hice la mía un poco más potente y el que pueda usarse de manera bélica es solo un efecto secundario.

-Qué extraño. –Comentó el general. –No dijiste, "inesperado efecto secundario."

El unicornio cambió el rubí por un ámbar y descargó un pequeño relámpago sobre el mismo arbusto.

-Es curioso, aprendí como fabricarlo de la princesa Luna.

Ambos ponies dieron órdenes a sus respectivos seguidores y se pusieron en marcha, después de pocas horas el bosque Everfree estaba a la vista. El grupo se detuvo, los dos ponies al mando avanzaron unos cuantos metros más.

La luz de la luna llena brillaba a través del ojo de la tormenta y permitía ver la entrada al bosque con toda claridad. Aunque habían leído los informes del cambio del bosque era muy diferente a verlo de primera pezuña. Everfree era famoso por sus pinos y abetos altos y de tronco recto y enormes sauces alrededor de los lagos y ríos. Ahora era una masa de vegetación retorcida y tan junta una con otra que no se podía ver más allá de unos metros, situación empeorada por la constante neblina que cubría el lugar.

Dawn Hammer se colocó el casco.

-Bien, vamos a meternos en un bosque maldito lleno de monstruos y criminales que nos están esperando.

Ice Star se limitó a asentir, el pony terrestre se giró para mirar a sus tropas.

-Muy bien, formación cerrada, quiero esas lanzas apuntando hacia afuera y arriba, todos los ojos y oídos bien abiertos, no sabemos qué…

Lentamente sobre el ruido de los vientos de la tormenta se pudo escuchar el de voces, aullidos, gruñidos e insultos. Del bosque surgió una multitud de monstruos de todo tipo y entre ellos miembros de las tres clases de ponies y uno que otro de otra raza. Al frente de estos Grogar sonreía ampliamente.

Dawn Hammer no pudo evitar sonreír también.

-Novato idiota.

Grogar caminó al el frente.

-Ríndanse, seguidores de Celestia, y los mataremos rápidamente.

Los soldados al frente de la formación bajaron sus lanzas mientras los restantes preparaban sus arcos y desenvainaban sus espadas al mismo tiempo que los magos se retiraban a la parte trasera de la formación.

-Bien, más divertido para nosotros. –dijo Grogar con una sonrisa.

Los monstruos y los criminales cargaron, una masa sin organización ni estrategia que se lanzó ciegamente hacia adelante. El primer golpe lo dio Dawn Hammer, un timber wolf se le abalanzó pero el unicornio lo impactó con su martillo en la cabeza, destrozándosela y provocando que la criatura se desmoronara en un montón de madera.

Escucho un ruido a sus espaldas y se giró, se quedo congelado por unos segundos. Lo que lo atacaba era un pegaso, o lo había sido en algún momento. Ahora sus ojos parecían los de un felino, las orejas eran puntiagudas y peludas y sobretodo sus alas eran similares a las de un murciélago y tenia afilados colmillos en la boca.

Reaccionó rápidamente y levantó un brazo, provocando que el pony enemigo mordiera su armadura. El pegaso resulto tener mejores reflejos de los que esperaba y lanzó un golpe que acertó a Dawn Hammer en la sien y lo aturdió debido a la sorprendente fuerza de este. El pony terrestre respondió con un golpe potente en el pecho con su pezuña izquierda.

El golpe provocó que la joya en el peto de la armadura del pegaso se fragmentara. Este retrocedió mientras su aspecto regresaba un poco a la normalidad. Dawn Hammer no perdió un segundo y lo golpeo en el costado con su martillo, provocando que perdiera el conocimiento.

Aprovechó la paz momentánea para revisar el campo de batalla. Sus soldados mantenían el terreno ante la mayoría de los monstruos aunque tenían problemas con los más fuertes. Observó que todos los ponies e inclusive los miembros de otras razas que utilizaban armaduras habían sufrido una transformación similar a la del pegaso que lo atacó. Escuchó un rugido que provenía del bosque y vio surgir de este una hidra que aplastó varios árboles a su paso. Rápidamente los pegasos con arcos la rodearon disparando sus flechas y distrayendo sus cabezas mientras varios unicornios con lanzas trataban de atravesar el corazón de la bestia.

Sonrió y se lanzó en contra de una harpía que atacaba a uno de los magos por la espalda, atravesando al monstruo con la hoja en su casco. Sin darse un respiro se dio vuelta y se trabó en combate con un pony terrestre que utilizaba un garrote.

Le tomó dos golpes en la cabeza con su martillo y se dio vuelta al escuchar un aleteo, se sorprendió al encontrarse de frente con una cocatriz, ya se sentía atrapado en la vista de la bestia cuando una esfera de fuego la impactó. Ice Star se acercó sonriente mientras cambiaba tranquilamente el cristal de su báculo.

-Creí que esto sería más difícil.

Dawn Hammer sacudió la cabeza para aclarar sus pensamientos.

-No te confíes, puede que…

Alcanzaron a ver de reojo como uno de los unicornios era envuelto en un humo oscuro y lanzado con gran fuerza en contra de un árbol. Siguieron el origen del humo hasta Grogar, que sonreía.

-Este es mío. –dijo Ice Star mientras se dirigía directamente hacia el carnero.

El unicornio se colocó en frente del comandante del ejército enemigo, quien lo miró con curiosidad.

-¿Vienes a rendirte, pony?

El unicornio sonrió.

-¿Rendirme?, soy el gran y poderoso Lord Ice Star, alumno y consejero de la princesa Celestia, director de la academia arcana y descendiente de Starswirl el barbado, Clover el astuto y Little Light la sabia. ¿Por qué había de rendirme ante un chivo viejo con una baratija en el cuello?

El rostro de Grogar se endureció.

-Te arrepentirás de este insulto, unicornio.

Ice Star sonrió y apuntó su báculo en dirección al carnero.

-Lo dudo mucho, chivo viejo.

Grogar gruñó, los cascabeles del collar sonaron y alrededor del carnero apareció un aura de sombras que formo dos apéndices que velozmente se proyectaron contra el unicornio. El cuerno de ice Star brilló y dos círculos mágicos bloquearon el ataque.

-¿Eso es lo mejor que puedes hacer con un artefacto mágico creado por la princesa?, pa-te-ti-co.

Los cascabeles volvieron a sonar. Ice Star se quedo quieto y dejó caer el báculo, Grogar sonrió.

-¿Dónde está tu poder ahora, unicornio?

Repentinamente el báculo se levantó y descargó un relámpago que golpeó al carnero.

-Justo aquí, cabra apestosa. Debo admitir que no fue una mala ilusión, pero definitivamente no tienes imaginación y te fallaron detalles. Si me entregas ese collar te dejaré ir.

Grogar gruñó.

-No voy a renunciar al poder. ¡Jamás traicionare a mi reina!

-Que ironía, lealtad a una traidora. En ese caso creo que necesitas un poco mas de esto.

El báculo descargó de nuevo un relámpago. Grogar se convirtió en un una masa de humo por la cual la electricidad.

De la norme nube de oscuridad crecieron tentáculos del mismo material y se pudo entrever la luz roja de los ojos de Grogar.

-Te demostrare que mi poder es mucho mayor que el tuyo.

Uno de los tentáculos salió disparado contra Ice Star, que lo esquivo y corrió a esconderse atrás del cuerpo de un owlbear.

-Ese poder no es tuyo, solo estas utilizando la magia de Nightmare Moon.

Mientras hablaba rápidamente cambió la joya en su báculo por un cuarzo transparente. Los tentáculos de sombras envolvieron el cuerpo de la criatura con cuerpo de oso y cabeza y garras de búho y lo destrozaron, dejando expuesto al unicornio.

Uno de los tentáculos se dirigió en contra de Ice Star, el unicornio levantó su báculo y al hacer contacto la joya con la oscuridad lo movió violentamente al lado contrario, desgarrando las sombras y absorbiéndolas con la joya.

Inmediatamente el unicornio utilizó su magia para extraer una de las joyas de sus alforjas y lanzarla contra Grogar, que se movió a un lado dejando que la gema se encajara en el suelo.

La batalla continúo de esa manera, Ice Star esquivaba los ataques y en cuanto tenía oportunidad absorbía un poco de la magia de Grogar, caminando en círculos alrededor de él, siguió lanzando las gemas mágicas de sus alforjas aunque ninguna hizo daño alguno. Conforme pasó el tiempo recibió un par de heridas y cuando el cristal de su báculo no pudo absorber mas magia fue atrapado.

-Te he vencido unicornio, mi poder es más grande que el tuyo.

Ice Star sonrió y con el báculo clavó uno de los tentáculos en el suelo.

-Tal vez tienes poder. Pero en la magia eso solo es lo básico.

El cristal en el báculo, completamente oscuro, comenzó a brillar y todas las joyas que Ice Star había arrojado se encendieron también, creando un círculo mágico en el suelo.

-La magia alcanza su potencial con conocimiento. Y yo llevo toda mi vida estudiándola.

Grogar se sintió inmovilizado y rápidamente regresó a su forma normal contra su voluntad, aunque un lazo de oscuridad lo seguía sujetando al cristal en el suelo.

-Si tu también hubieras estudiado hubieras reconocido el patrón de los cristales, y el porqué estaba absorbiendo la magia de Nightmare Moon que estabas usando.

Toda la zona se vio barrida por un viento que formo un vértice en torno a la punta del báculo. Los seguidores de Nightmare Moon que usaban armaduras se vieron arrastrados por la fuerza de este mientras que los ponies y los monstruos no eran afectados.

Grogar forcejeó sin resultado alguno.

-¿Qué estás haciendo?, ¿Qué es esto?

Ice Star sonrió.

-Lo pondré en términos que tu cerebro pueda entender. Abrí un portal a un lugar llamado Las Sombras, hablando de ironías, y lo uní a la magia de Nightmare Moon que te robé, aunque no tiene suficiente fuerza para atraparla a ella a ustedes sí.

Grogar se resistió de nuevo.

-No puedes atraparnos para siempre.

-De hecho si, la princesa Celestia se encargara de Nightmare Moon así que quedaran sellados, y en caso de que la magia de Nightmare Moon reviviera solo tú podrías escapar, necesitarías que un dragón te entregara voluntariamente su sangre para romper por completo el sello, buena suerte encontrando un dragón generoso.

El cuerno de Ice Star brilló y la fuerza de los vientos aumentó arrastrando a los seguidores de Nightmare Moon, algunos se salvaron al reaccionar rápido y quitarse las armaduras, aunque regresaron a la normalidad. Los que no desaparecieron en el remolino. Grogar gruñó y se resistió pero también, lentamente, comenzó a desvanecerse.

-Mi señora vencerá a Celestia y seré libre de nuevo, te matare y me hare un amuleto con tu cuerno.

-Si claro, buena suerte con eso.

La fuerza de los vientos aumentó, Grogar gruñó de nuevo y desapareció, finalmente Ice Star finalizó el hechizo y el viento desapareció.

Sin embargo la batalla estaba lejos de terminar, los monstruos continuaban luchando y algunos de los fieles a Nightmare Moon que se habían quitado la armadura también continuaban en la pelea. Escucho un rugido y vio como de entre los arboles surgía una criatura verde oscuro con forma de serpiente pero de tamaño similar al de un dragón. Tenía una cresta y lóbulos en la cabeza similares a los de un gallo y un par de largas y delgadas extremidades terminadas en garras en la parte delantera del cuerpo y que sobresalían sobre el cuerpo de esta.

La criatura se acerco reptando y utilizando al mismo tiempo sus enormes brazos para avanzar, tomo aire y después exhalo una enorme nube de gas verde que se extendió en frente de ella y comenzó a disolver todo lo que alcanzaba a tocar.

-Basilisco. – murmuró el mago, mientras colocaba una de las gemas en su báculo, apuntó a la criatura pero no sucedió nada, la arrojó a un lado y comenzó a correr directo hacia la bestia.

Antes de que llegara donde se encontraba esta hubo un borrón de movimiento, Summer Sunshine ataco al basilisco por detrás, llevaba una espada corta en una pezuña y un puñal en la otra, giró en el aire y cortó la nuca del monstruo con las dos cuchillas en un movimiento fluido y continuo.

El basilisco giro la cabeza, más molesto que lastimado por el ataque, antes de que regresara la atención Dawn Hammer cargó hacia él y con un golpe de su martillo partió en dos el antebrazo izquierdo de la criatura, provocando que colapsara.

El monstruo giro rápidamente la cabeza, golpeando al pony y haciéndolo rodar por el suelo. Descargó su aliento corrosivo, sin embargo Dawn Hammer reaccionó y giro en el suelo de nuevo.

La neblina verde alcanzo el casco, que comenzó a derretirse, el general lo arrojo a un lado y tomó una lanza que se encontraba en el suelo, cargó de nuevo contra la criatura, que se encontraba distraída con la pegaso, y logro traspasar el ojo de esta con su arma, encajándolo profundamente.

El basilisco lanzo la cabeza violentamente hacia atrás, rugiendo de dolor antes de colapsar en el suelo. Ice Star se acerco al pony terrestre, que aun respiraba agitado.

-Nada mal, aunque casi pierdes la cabeza por un momento.

-No creo que sea momento para bromas.

-Bueno, yo…

El suelo se estremeció y pudieron ver una columna de luz blanca que surgió del lugar donde se encontraba el castillo, sin embargo la luz rápidamente se vio envuelta por sombras y desapareció. Ice Star comenzó a correr de nuevo.

-Eso no se ve bien, termina aquí, yo ayudare a la princesa.

En el mismo momento en el que el ejercito de Equestria llegaba a la orilla del bosque hubo un resplandor dorado en el vestíbulo del castillo de Nightmare Moon, Celestia apareció y miró a sus alrededores, rápidamente localizó a quien buscaba.

-Silver Mirror.

La yegua estaba en un rincón con la vista clavada en el suelo, no levantó la mirada.

-Silver Mirror, donde está… donde está mi hermana.

Silver Mirror señaló la puerta de la sala del trono.

-¿Qué piensa hacer, princesa?

Celestia suspiró.

-Terminar con esto, deberías de salir de aquí… no, espera. Por favor, libera a los ponies que han sido capturados y escapen del castillo.

-¿va a… va a lastimar a mi señora?

Celestia se lamio los labios, ya se encontraba en frente de las puertas.

-No quisiera, pero me temo que probablemente lo haga.

Silver Mirror se levantó, la mirada aun fija en el suelo, y comenzó a caminar lentamente. Celestia por su parte apoyó las pezuñas en las pesadas puertas y las empujó. La sala del trono ya no era el desastre de unos días atrás enormes estandartes negros con un ojo de reptil adornaban las paredes, una hilera de candelabros coronados de velas de llamas azules llevaba al trono, d metal oscuro con una enorme luna de plata en la parte superior. Nightmare Moon se encontraba sentada en este.

-Celestia, me sorprende que hayas regresado después de nuestro último encuentro.

-Esta es la última advertencia, Luna. Ríndete ahora y encontrare una forma de solucionar esto.

Nightmare Moon se levantó de su trono y comenzó a caminar lentamente mientras relámpagos oscuros recorrían su cuerno y una neblina negra rodeaba a Celestia.

-No, y no creas que cometeré de nuevo el error de dejarte huir, este es el final

Celestia suspiró y cerró los ojos, repentinamente abrió los ojos, levantó la cabeza y desplegó las alas, haciendo retroceder la neblina al mismo tiempo que su cuerno se iluminaba.

-Es tu decisión, que así sea entonces.