Wolas!
Pues ya vuelvo a estar aquí con la tercera entrega de este fic, así que espero que la espera no haya sido larga y que lo disfrutéis.

Comentarios a bajo, como siempre.


- James, me alegra tenerte de vuelta – un hombre mayor, con una larga barba y una cabellera ondulada abundante de color blanco, estaba sentado en un cómodo sillón detrás de un elegante despacho

- Director Dumbledore

- James, Albus por favor – sonrió afablemente

- Aún no me acostumbro – dijo el chico con una sonrisa que hacia suspirar a la gran mayoría de personas del sexo contrario

- ¿Quieres algo de beber o comer?

- No gracias. Albus no quiero ser maleducado pero… - el anciano asintió con la cabeza

- Al grano – terminó el hombre. Con un elegante movimiento de varita hizo aparecer un trozo de pergamino y se lo envió a James – Esta lista se me fue entregada la semana pasada por el mismo Rufus Scrimgeour

- El jefe de los aurores – Albus asintió, contento que su ex alumno fuera tan perspicaz como siempre.

- Léela por favor – James cogió miró el pergamino y lo que leyó le heló la sangre. Tanta él como Sirius estaban en la lista de los "buscados" pero también estaba…

- Prue – Dumbledore volvió a asentir, aunque esta vez con pesadez

- Prudence ha participado en muchas redadas junto con Sirius y se la considera una aurora potencial. No cabe negar que tanto tu prima como Sirius han desempeñado un papel muy importante en contra de Voldemort y si este quería la muerte de los Potter's, ahora la querrá con más insistencia – James tuvo que hundirse en el sillón, odiaba haber tenido que pararle los pies a Voldemort en alguna ocasión anterior y que le hubiera cogido "manía"

- Hay algo más ¿verdad? – preguntó James mientras meditaba porqué sus tíos le habían puesto Prudence a su prima cuando de prudente no tenía nada.

- Bueno, fíjate bien en la lista y verás otro nombre que te será muy familiar

- Arashi Aikawa – susurró él - ¿Por qué la quieren?

- Es la hija de los Aikawa, no la quieren para matarla, la quieren capturar y convencer para que se pase a su lado además…

- … además que es amiga tanto de Prue, como de Sirius – James tiró de mala gana la lista encima de la mesa. Todo estaba relacionado. – Y ahora me dirá que Evans también está en su punto de mira ¿a qué si? – preguntó con ironía aunque no estaba convencido de qué quería oír como respuesta.

- Bueno, no, la señorita Evans no ha sido nombrada por nadie pero si, estará involucrada porqué dos de sus amigas están ahí y como sabe la señorita Evans era muy…

- … ¿temperamental? ¿Testaruda? No hace falta ni jurarlo – el joven Potter bufó cansado - ¿Qué sugiere director?


Prue, Sirius y Remus estaban reunidos en la oficina de los dos primeros esperando a James Potter.

- Siempre que hace falta que el niño sea puntual nada, no hay manera – se revolvió inquieta la chica en su silla

- Tranquila – susurró Remus viendo como Sirius se había levantado y había empezado a dar vueltas por la pequeña habitación

- ¿Y si le ha pasado algo? – los ojos castaños de Prue se cruzaron con los de Sirius, los dos sabían de la existencia de una lista bastante comprometedora

- Lo sabríamos – contestó Remus a la pregunta de su amiga aunque no sirvió para tranquilizarla

- ¿Algo como qué? – preguntó Sirius omitiendo el comentario de Remus

- Un ataque de mortífagos, por ejemplo

- Yo creo que lo sabríamos – dijo Sirius aunque su voz no sonaba muy convencida – ¿Verdad? – preguntó ésta vez a Remus

- Claro – contestó Remus mirando al cielo con la expresión "Ya os lo he dicho"

- Chicos – la puerta se abrió dejando ver al heredero Potter

- ¡James! – Prue se levantó de la silla como si le hubieran pinchado el trasero y corrió a abrazar a su primo. Éste, sorprendido, le devolvió el abrazo – Eres un irresponsable. Siempre impuntual.

- Ya Prue…

- Te echaba de menos – James no pudo evitar sonreír, sabía que Prue no era muy amiga de dar espectáculos sentimentales en público, pero también sabía que, para los dos, el tenerse el uno al otro era algo mucho más importante de lo que parecía a primera vista.

- ¡Nosotros también Cornamenta! – sonrió Sirius alargando su mano para chocarla con una de James mientras la otra seguía abrazando a Prue, que estaba convencida en pasarse así un rato más

- Cuando dejes a Prue te saludó – bromeó Remus haciendo que los dos primos se separasen fingiendo que estaban pasando un mal rato. Remus sonrió y abrazó a James

- Tengo que pediros un favor

- No, Lily no va a salir contigo – se negó rápidamente Prue

- Prudence, el tema de Lily está pasado pero si quieres hablar de eso más tarde – dijo el chico haciendo un gesto que restaba importancia a lo dicho por la chica – Ahora quiero que me acompañéis al despacho de Dumbledore

- ¿Nos castigará? – preguntó incrédulo Sirius haciendo que Remus y James sonrieran de manera nostálgica

- Más o menos – contestó James despeinándose el pelo

- ¿Yo también tengo que ir? – preguntó sorprendida Prue al notar como Sirius de la cintura y James de los hombros la conducían hacia la chimenea más cercana

- Tu eres una de las personas más importantes de la reunión – sonrió James

- No es justo, siempre estoy involucrada en las cosas por llamarme Potter – los tres chicos no pudieron evitar reír antes de entrar en la chimenea para ir hacia su antiguo colegio.


Prue estaba con los ojos descomunalmente abiertos y la boca… bueno… casi desencajada. Mientras, en el otro lado del despacho del director de Hogwarts, Sirius estaba tronchándose mientras Remus miraba a James quien estaba con cara de miedo.

- ¿Es broma no? – preguntaron Sirius, Remus y Prue a la vez

- No – respondió Dumbledore

- A mí también me gustarían que fuera el día de los inocentes – suspiró James con pesar

- Pero… ¡profesor Dumbledore! – se exasperó Prue - ¡No puede hacernos esto! ¿Cómo…

- Habéis visto las listas, además, es una cosa temporal

- Yo no le veo la lógica – contestó Sirius que ahora ya estaba secándose las lágrimas – Quiero decir, si buscan a cuatro personas y las cuatro se encuentran en la misma casa pues…

- Pero da la casualidad que el piso que comparten la señorita Aikawa, la señorita Evans y Prudence está muy bien situada respecto al Ministerio y…

- ¡Otro punto! ¡No cabemos todos en el piso! – Prue estaba buscando a la desesperada algo que no encajará en el plan de su antiguo director

- Pero eso será solo por dos semanas, además, os enseñaré unos hechizos ilegales para ampliar el piso – sonrió el profesor – Además, cuando dentro de dos semanas el inquilino de la casa de arriba se mude James, Sirius y Remus se instalaran ahí.

- Pues entonces, durante esas dos semanas que vivan aquí – contestó Prue tajante

- Pero señorita Potter ¿y mis vacaciones? – Ahora fue Prue quien sonrió.

- Vale, pongamos que todo esto está bien. Señor director se ha parado a pensar ¿¡CÓMO SE LO TOMARÁ LILY!? – James tragó mientras Remus y Sirius se miraban con temor - ¡OH! Y qué decir de Arashi. No sé si lo sabe pero en séptimo terminó bastante mal con uno de los chicos aquí presentes

- Será el mejor momento para limar asperezas – sonrió el director

- ¡Esto no tiene ni pies ni cabeza! – ahora fue Remus quien habló mirando hacia el cielo - ¿Seguro que no hay otra opción?

- Seguro porqué sino ya la habría utilizado – los cuatro chicos bufaron abatidos


Los cuatro estaban sentados en una cafetería.

- ¿Cómo has estado? – preguntó de repente Prue a su primo, des de que había llegado no había tenido tiempo de hablar con él, si excluimos su estadía en el despacho de su ex director.

- Bien, mis admiradoras me han cuidado bien

- No si tendré que darle la razón a Lily con eso de que no dejas de ser arrogante – Prue notó como James se tensó

- ¿Esa loca pelirroja aún es igual de chinchona? – la chica asintió con una sonrisa

- Y está más guapa que nunca – añadió Remus haciendo que Prue estuviera obligada a añadir con burla

- ¿Tendré que ponerme celosa?

- No, pero tendrías que vigilar a Sirius que cada día le tira los tejos – informó él haciendo un gesto con la cabeza para indicar a un Sirius ligando con la camarera haciendo que a Prue le saltará un tic en el ojo

- Tranquilo James – dijo Sirius mientras volvía a la conversación – Para mí la pelirroja es como Arashi, una hermana, guapísima y con un carácter que engancha a cualquiera, pero intocable. Nunca te haría eso amigo – dijo dándole apoyo

- La he olvidado ¿vale? – intentó convencer James aunque sabía que era una batalla perdida, podía engañarse a sí mismo, pero no a quiénes lo conocían mejor

- Por eso con todas las que te has liado eran pelirrojas ¿verdad? – y ahí estaba Remus, dispuesto a remarcar eso que sabían todos.

- ¡No todas eran pelirrojas!

- ¡Perdona! Había rubias teñidas

- ¡Y morenas!

- ¡James no seas infantil! Porqué no vas, le dices a Lily ¿qué te parece si vamos a tomar algo? Y que el resto salga todo

- Porqué Evans – remarcó el apellido – me contestaría "¿Tanto hacer el idiota a acabado por matarte las pocas neuronas que tenías?" – Prue tuvo que callar su comentario, había demasiadas cosas que ese grupo no sabía y ponerlos en un mismo piso podría ser peligroso - Esa pelirroja es una insensible con la que tendré que convivir durante dos semanas, catorce días y no te digo las horas porqué sino me estresó pero además de todo eso… - Prue sonrío comprensiva y decidió darle una tregua a su hermano/primo

- Vale, prometo no decir nada más – suspiró Prue cansada – Si tú dices que Lily no te gusta pues Lily no te gusta y ya – James asintió satisfecho, al menos, de momento, hasta que Sirius tomará el relevo.


- ¿Y cómo es que Prue no come hoy con nosotras? – preguntó Lily mirando el sitio vacío que había en su habitual mesa de tres

- Al parece había quedado con Remus y Sirius

- Esos chicos volverán a traerle problemas como en el pasado – Arashi bajó la vista – Lo siento

- ¡Oye! Es mi culpa por ser tan… tonta

- No eres tonta Arashi. ¿Estáis bien tú y Prue? – preguntó ausentemente la pelirroja, Arashi sonrió, de vez en cuando, Lily hacia ese tipo de preguntas.

- Sé del cierto que ella estuvo dolida mucho tiempo, sobre todo durante el año después de salir de Hogwarts – Lily asintió en silencio, todas se habían dado cuenta – Pero tú nos uniste mucho, a las cuatro, el séptimo año fue un desastre para nosotras, nos separó e hizo que nos discutiéramos – Lily volvió a asentir, ese año había sido horrible para todo el mundo – Creo que todo está bien

- Ahora quizá todo vuelva a empezar – Arashi miró a su amiga comprensiva

- Prue me dijo que pronto volvería – Arashi no tuvo que aclarar de quien hablaba para que Lily lo supiera

- Hace dos años que no lo veo, no sé qué puede ocurrir, pero… ¿Por qué tengo el presentimiento que algo pasará?

- Ni idea pero… ¿te ayuda si te digo que yo también lo tengo? – Arashi sonrió mirando a su amiga, realmente admiraba a la pelirroja de Gryffindor


- Así que después de que Arashi y yo llegáramos a un punto de total arrepentimiento decidimos salir esta noche – la pelirroja dirigió sus ojos verdes a su acompañante - ¿Te animas?

- Yo vendría pero Frank… - Alice estaba recién casada y eso hacía que ella y Frank fueran inseparables

- ¡Deja a Frank! – Alice sonrió, sabía que eso no iba con mala fe puesto que la pelirroja se llevaba a las mil maravillas con su esposo - Vente una noche solo para chicas, además, Nikki vuelve de Estados Unidos

- ¿Ha vuelto? – la verdad era que tanto Nicole como Arashi eran del interés de Alice, unas Slytherins totalmente opuestas a la mayoría

- Esta noche

- ¿Se quedará a vivir en Londres?

- Esa es la idea, Amos no quiere dejar el trabajo y Nikki ha dicho que ella ya había tenido toda la libertad que necesitaba

- No puedo entender como Nikki pudo marcharse a Estados Unidos dejando a su marido solo – Lily se encogió de hombros

- Pasan demasiadas cosas en el mundo y Nikki no quería ser un ama de casa convencional, Amos lo sabía y si la retenía a la fuerza solo conseguiría perderla. Además, los dos necesitaban libertad, llevan prometidos des de que Nikki tenía 15 años

- Se quieren – Lily asintió, contenta que dos de sus amigas estuvieran enamoradas y felizmente casadas.

- ¿Para cuándo un pequeño Longbottom? – Lily tuvo que contener una carcajada al ver lo sonrojada que se había puesto Alice


Arashi miró a Amos que estaba mordiendo nerviosamente la pluma con la que escribía, llenándose la boca de pequeñas plumas. Arashi sonrió al saber que a ella nunca le pasaría por qué tanto ella, como Prue y sus dos amigas pelirrojas usaban los bolígrafos muggles.

- Vas acabar atragantándote – informó la japonesa

- ¡Es que estoy nervioso!

- ¡Vas a ver a tu esposa no vas a ir a una cita a ciegas!

- Pero… - Amos suspiró, un año casi sin verla, como en Hogwarts.

- Tranquilo, yo la veré primero

- ¡Eso! Si está insoportable, creída y todo eso que sabes que no me gusta le dices que me he muerto – sonrió Amos

- Claro – Arashi sonrió con malicia - ¿Y si resulta que se ha convertido en una tía buena y además es más inteligente y agradable qué antes? – Amos parpadeó - ¿Qué hago entonces señor Diggory?

- Arashi, entonces la coges y me la llevas a casa porque es ahí donde voy a encerrarla – sonrió inocentemente el chico y los dos empezaron a reír.


- No, esa tampoco es una buena táctica – respondió Prue mientras ayudaba a empacar la ropa de Sirius y Remus

- ¿Y qué tal un "monadas, vamos a vivir con vosotras"? – sonrió Sirius mientras se dirigía a su maleta con todo su material de higiene personal

- ¿Tú trabajas como auror o cómo agente de cosmética? – bromeó Prue, Remus, haciendo olvidar el comentario a Sirius (pero sin hacer dejar de reír a James) tomó la conversación

- Black, está claro que no conoces ni a Lily ni a Arashi

- OH claro señor Lupin, porqué lo que es Arashi tu lo llevas la mar de bien ¿verdad? – bromeó Prue y Remus le hizo un gesto que indicaba que era un golpe bajo

- Dejemos eso aparte – cortó James - ¿Qué hacemos?

- Primero emborrachar a Lily, después emborrachar a Arashi y cuando estén lo suficientemente borrachas las dos les decimos la bomba y con lo contentas que estarán seguro que dicen que si – los tres chicos miraron a Prue - ¿Alguna idea mejor? – los tres chicos miraron al suelo

- Podemos decirlo de manera civilizada, explicándoles el riesgo y…

- Pero Lily dirá que ella no pinta nada y que no deja su piso en manos de tres hombres y menos a sus dos amigas – contestó Prue a la pregunta no formulada de James

- Pero exactamente… ¿quién es el problema? – preguntó Sirius

- Pues me parece que para Lily no sería ningún problema convivir con Remus, e incluso contigo pero lo que es James… - el chico frunció el entrecejo

- ¿Y Arashi? – preguntó Sirius

- Remus – respondió Prue – Aunque con lo calmada y tranquila que es seguro que no dice nada – todos callaron, estaba claro que quizá Arashi no empezaría por pie propio una guerra pero si quien la empezaba era Lily, apoyaría, de manera incondicional, a su amiga.


Lily entró en el piso y no se extrañó de no ver a Prue ahí, debería estar con su hermano, al fin y al cabo, hacia mucho que no se veían en tierra inglesa.

Puso música y se dirigió a la ducha, estaba cansada y un baño con agua caliente la ayudaría. Después de encender unas cuantas velas para relajarse, se sumergió en el agua caliente. Lily dio un pequeño respingo al sentir el agua tan caliente pero rápidamente se acostumbro a la temperatura.

Sin proponérselo se quedó dormida recordando algo que creía haber olvidado

Estaba ella, o eso parecía pero era diferente, el cabello pelirrojo estaba completamente liso. Alguien estaba delante de ella, hablando con ella. Un hombre. Sabía lo que debía de hacer, no, no lo sabía, pero no quería tener que saberlo. Le diría lo mejor para los dos.

"Me voy, no puedo seguir en Londres"

"No entiendo"

"No entiendes ¿o no quieres entender? Estoy harto de todo esto, de jugar a este juego. Yo te quiero y tú me quieres ¿Cuál es el problema?"

"Yo no te quiero"

"Mentira"

"Y tú no me quieres. Solo soy una más en la lista"

"No eres una más Lily, ¿cuántas veces se te tienen que decir las cosas para que las entiendas?"

"Esto es ahora pero… ¿qué pasará cuando estés lejos?"

"Tienes razón. Cuando me marché te olvidaré"

Lily se levantó sobresaltada y aturdida, inconscientemente se llevó la mano a su abdomen, como si pudiera borrarlo todo, hacia tanto que no pensaba en ese episodio, todo parecía tan lejano. Se levantó, el agua ya estaba helada, y envolvió su cuerpo en una toalla.

- Maldita Prue, claro, como hoy no ha venido no ha hecho la colada – se quejó la pelirroja por tener que envolverse en esa mini, mini toalla que dejaba más a la imaginación que otra cosa, suerte que estaba sola.


- Bien, vamos a entrar con toda naturalidad y sin armar escándalo ¿vale? – los tres chicos, con las maletas, asintieron – Nada de discusiones aunque os insulten – Tanto James como Sirius refunfuñaron pero terminaron asintiendo – Vamos pues

- Entraron en el piso, debía decirse que era bastante lujoso ya que había una mezcla de un regalo de los padres de Prue para cuando la chica cumpliera los 18 y la herencia que le quedó a la pelirroja. La música sonaba por todo el apartamento.

- Lily está sola – informó la chica haciendo que tanto Remus como Sirius se relajaran pero que James se tensará aún más – Y me temo que…

- ¡¿Prue?! – la voz de la chica resonó en el lugar mientras la música bajaba de volumen

- Soy yo Lily – informó ella

- Necesito hablar contigo, por alguna extraña razón me he acordado… - la pelirroja se quedó en medio del salón, parada, con su mini toalla en su cuerpo y su pelo recogido en un moño. James dejó caer su maleta al ver tal espectáculo y Sirius hizo un silbido de admiración. Mientras la cara de la pelirroja enrojecía de la vergüenza y la ira – de él – los ojos verde de Lily se conectaron de inmediato con los de James

- Hablar, bueno, me parece que…

- Me debes una explicación – ninguno fue capaz de decir para cual de los dos Potter iba esa afirmación hasta que la pelirroja le hizo un gesto bastante claro a Prue

- Si pero antes tapate antes de que dos personas se deshidraten – informó Remus que intentaba no mirar a la pelirroja

- Sois hombres muertos – respondió ella y se fue hacia la habitación. Prue sonrió.

- Miráoslo por el lado positivo, Lily os ha visto y aún estáis vivos y… ¡no ha gritado!

- ¿Por cuánto tiempo? – preguntó Sirius mientras James intentaba aguantarse las ganas de salir detrás de la pelirroja y aprisionarla contra la pared para besarla con pasión y, recordar, de paso, si la pelirroja era tan guapa cuando iban a Hogwarts. Si poseía esas caderas tan perfectas, esos pechos tan voluminosos, ese pelo tan sedoso, esos rizos tan graciosos, esos hombros tan… ¡joder con Evans! Y él que la había olvidado.


¡Ya está!

El final del tercer capítulo, sé que quedan muchas cosas al aire, y quedarán muchas más, pero poco a poco, cuando contemos el pasado se irán descubriendo.

Los primeros capis serán un poco lentos, lo tengo muy presente, pero toda historia necesita una introducción ¿no?

Tema reviews, como siempre, contestaré a las personas que están registradas de manera personal y, a las personas que no lo estén, de momento, lo haré mediante un review propio, así que id al apartado de reviews y lo encontraréis ahí (si no es así, estará en breve, no sé qué haré antes)

El tema reviews es un tema escabroso para mí, anteriormente ya lo había hecho y esta vez no quería optar a hacerlo otra vez pero visto lo visto. No deseo obligar a nadie de dejarme un review, es algo libre, pero me molesta mirar las visitas de mi capítulo y, ni contando que las personas que me han dejado el review lo haya visitado cinco veces me da el mismo resultado (imaginaos lo exagerado que es) pero eso, me gustaría que todos los que llegáis hasta aquí, me dejáis vuestra opinión, de lo contrario tendré que convertirme en una de esas autoras cascarrabias que no actualizan hasta ciertos reviews.

Como siempre, y pese a todo, dar las gracias a: Vanesa-Salazar, Lila-Dogwood, Lauri Potter y Armelle Potter

El próximo capítulo, como siempre, dentro de 15 días si no pasa nada extraordinario.

Agradecería mucho que, si habéis llegado hasta aquí, me dejéis un review, siempre es una gratificación saber a la gente que le gusta y, sobretodo, que tenéis la paciencia de leerlo todo.

Nos estamos viendo

Muchos besos

Se despide con un fuete abrazo.

Aya-Mery