Dragon Ball Z pertenece a Akira Toriyama.
La trama es mía.
Capítulo III: Reconciliación
—¡¿Qué carajo le haces a mi hija, imbécil? —Exclamó Gohan muy furioso al ver cómo ese hombre besaba a su niña, caminó con paso firme hasta él y lo agarró del cuello de la camisa separándolo de Pan.
—¡Papá, no es lo que parece! —Trató de inventar una excusa creíble, pero no se le ocurría nada para detener lo que Trunks había comenzado. Todos los demás estaban preocupados al ver descontrolado a Gohan y temieron por la vida del hijo mayor de Bulma.
—¡Vegeta, mueve tu trasero y ayuda a Trunks! —Exigió Bulma a su marido, el cual se encontraba muy tranquilo sentado en una mesa y devorando un filete de res cocido al vapor.
—El mocoso se lo buscó, si quiere algo que se lo gane. —Siguió comiendo, pero estaba muy al pendiente de los cambios de ki en ambos: Gohan y Trunks.
—¡Vegeta! —Lo regañó su mujer, pero él no se movió.
—¡Gohan, tranquilízate hijo! — Chichi agarró a su hijo por el brazo derecho jalándolo inútilmente.
—¡Hazle caso a tu madre! ¡Estás asustando a Pan!—Le ordenó Videl en un tono muy severo.
La situación estaba muy complicada, por un lado estaban Trunks y Gohan queriendo matarse y por el otro se hallaba una desesperada madre tratando de hacer que su marido defendiera a su hijo. Mientras, Bra se aprovechó de la situación y abrazó a Goten diciendo tener miedo, cosa que no era verdad, aunque si se encontraba realmente preocupada por su hermano, pero él ya sabría salir de esa. Por ahora se encontraba muy a gusto siendo abrazada por su príncipe azul. Goten por su parte se encontraba en un dilema moral, quería ayudar a su amigo, pero el muy idiota no confío en él desde un principio y no le contó que pretendía a su sobrina, él jamás se hubiera opuesto a una relación entre ellos ya que conocía los sentimientos de Pan, aunque ella tampoco le conversó nada. También quería apoyar a su hermano, a él no le gustaría que a una hija suya viniera un tipo y la besara sin tapujo alguno en frente de todos.
—¡Miren al final Gokú y Vegeta van a ser familia!—Dijo Krilin muy emocionado ante la ironía de la vida. Causó que incluso Vegeta se atorara con su filete.
—¡Cállate Krilin! ¡Jamás vuelvas a repetir eso!—Soltó a Trunks, quien suspiro aliviado. —No he terminado contigo. —Enviándole una mirada amenazante.
—Tranquilo… Yo cierro mi boca. —Krilin hizo la mímica de tener un cierre en la boca.
—Este… Gohan
—¡¿Qué? —Respondió malhumorado.
—Quisiera hablar contigo, vamos a la cocina. —Ambos se encaminaron hasta el lugar mencionado dejando a todos con la curiosidad de saber que hablaron. No se enteraron con exactitud que se dijeron pero al salir se pudo observar a Trunks muy sonriente aunque con un ojo morado y a Gohan con un puchero en su rostro.
—Cuídate mi vida, si te hace algo házmelo saber. Haré que se arrepienta de haber nacido. —Dijo Gohan a su hija, quien se encontraba junto a Videl y a Chichi mientras se mordía el labio inferior izquierdo por los nervios, pero se relajó al ver salir a Trunks completo.
—Tranquilo papá, si me hace algo, primero lo torturo yo y luego tú le das el toque final. —Y se sonrieron de forma cómplice a lo que Trunks sintió una corriente recorrer su columna debido al temor que le causaron esas miradas.
Todos ahora tenían un motivo más para brindar, aunque Gohan seguía algo traumado y repetía cada dos segundos: "Mi hija no". Videl tan solo lo abrazaba y le daba palmaditas en la espalda para calmarlo, ella comprendía a su esposo, no es que Gohan no confiase en Trunks, de hecho no lo tenía en mal plano, tan sólo estaba celoso y no quería que lo separen de su adorada hija.
Bulma corrió a halar a su hijo hasta la casa para curarle el golpe que le había dado Gohan aunque Trunks insistía que no era necesario, que ya sanaría en unas horas, él quería ir hasta donde se encontraba su amada Pan, quien lo despedía con una sonrisa burlona y agitando su mano.
Pan se despertó al sentir unas sensuales caricias en su espalda, las cuales eran proporcionadas por su esposo, se giró y acomodó una de sus manos debajo de su cabeza observando los ojos del hombre con el cual hizo el amor la noche anterior. Eran las seis de la mañana, Trunks decidió llegar algo tarde ese día, para poder disfrutar algo de tiempo con su mujer antes de que esta vaya a la escuela de artes marciales de su abuelo Satán.
—¿Cómo amaneciste?—Preguntó a su esposa.
—Demasiado bien, ¿y tú?—Devolvió la pregunta al hombre desnudo y tan sólo cubierto en sus partes íntimas por una fina sábana de seda color vino.
—Si tú estás a mi lado mi felicidad siempre será completa. —Mientras besaba el cuello de Pan, ella sonrió seductoramente, lo agarró por los brazos y se impulsó quedando ella encima de él mientras la tela se deslizaba por su cuerpo ante la lasciva mirada de Trunks.
—¿Te gusta lo que ves, egocéntrico?— Percatándose de la mirada de él.
—Más de lo que te imaginas. —La atrajo hacia él para besarla y aprovechar antes de que Lilith despertara.
—Así que tenemos una amiga en común… —Mencionó una conocida voz a su espalda. Se giró para encontrarse con esos hermosos ojos que poseía su mejor amigo.
—¡Trunks! ¡Es bueno verte por aquí!—Mientras lo saludaba con un beso en la mejilla.
—¿Me concederías este baile, hermosa? —Haciendo una reverencia muy caballerosa.
—Por supuesto. —Tomando la mano extendida del chico. Ella era totalmente inocente de las intenciones del hombre que la invitó a bailar. Trunks siempre sintió una extraña conexión con Pan, incluso desde el día en que ella nació, por eso tenía esa impulsiva necesidad de protegerla de todo peligro, de no dejar que nada malo le ocurriese. Sentía que ella era frágil y que él debería ser la barrera para que nada la tocara, si Pan escuchara sus pensamientos de seguro lo mataría ya que ella detestaba que la sobreprotejan.
—¿Y tú por qué me miras así? —Preguntó extrañada tras observar la fija mirada de él sobre ella mientras bailaban en un ritmo que no era propio del tipo de música que sonaba, lo que demostraba que Trunks estaba desconcentrado.
—¿Qué? Oh… Lo siento, me distraje al verte. —Respondió sin pensarlo.
—¿Qué? —Ahora era el turno de ella para sorprenderse. Trunks inmediatamente se dio cuenta de su metida de pata y trató de arreglar las cosas.
—Quiero decir, mírate cómo has crecido Pan, ya no eres esa niña irritable y malhumorada de hace cinco años. —Aunque lo empeoró en vez de mejorarlo, Pan se enfureció mucho ante esto.
—¡¿Qué dijiste, idiota? —Para no llamar la atención de los demás presentes, Pan tan sólo alzó su pierna izquierda y hundió el puntiagudo tacón, con más fuerza de la necesaria, en el zapato de Trunks. Él se puso colorado tratando de aguantar el dolor y se sujetó el pie lastimado dándose cuenta de que este tenía un hueco en el lugar donde recibió el taconazo, entre saltitos fue a sentarse en la silla más cercana, siendo seguido por su agresora.
—Lo siento tengo dos pies izquierdos. —Dijo Pan con una sonrisa que era tan inocente que resultaba maléfica. —Adiós, lindo… —Dándole palmaditas en la cabeza mientras él la miraba con pánico.
Cuando la vio marcharse y luego de despertar del hipnotismo que le causó ver su movimiento de caderas al caminar, Trunks salió de aquella fiesta hacia el bar más cercano con la intención de tomarse un par de copas para pasar el mal rato, lo que no planeó era que después de la segunda se endulzaría y querría seguir hasta que perdió la consciencia.
—Y entonces le dije lo primero que se me cruzó por la mente, ¿me entiendes? —Era lo poco que se le entendía debido a la pesadez que tenía en la lengua producto del alcohol presente en su sangre.
—Sí señor, pero le dije que el bar ya cerró hace diez minutos, tendrá que salir por…
—Pero ella me enterró el tacón, ¡el tacón! —Le interrumpió Trunks subiendo el pie a la barra para mostrarlo, el camarero rodó los ojos. Tendría que conseguir otro empleo, ya no aguantaba tener que escuchar la vida de los borrachos que allí llegaban, aunque estos tuviesen dinero y dejaran excelente propina. Para librarse de él le pidió su teléfono móvil, Trunks se lo dio mientras se echaba a llorar en la dura superficie de mármol negro. En unos minutos llegó Bra, quien afortunadamente había contestado el teléfono en su casa y lo encontró dormido.
—¡Estás hecho una desgracia, Trunks Brief! —Le gritó al verlo en semejante estado, pagó la cuenta y agradeció al camarero. Seguido de esto agarró a Trunks de una pierna, sin importarle si se golpeaba o no al caer de la silla, y lo arrastró fuera del establecimiento y lo subió sin ninguna delicadeza a la parte trasera de la aeronave que acababa de sacar.
—Ya mañana haré que me agradezcas llevándome de compras. —Se subió al asiento del conductor y despegó hacia el departamento de su hermano.
—Buenos días, princesa. —Trunks dio un beso en la mejilla de su hija, al hacerlo unas fugaces imágenes de Lilith llorando mientras una mujer la sostenía aparecieron en su mente, se asustó demasiado al ver aquellas imágenes y se quedó estático.
—Buenos días, papi. —Respondió ella de forma tierna mientras se lanzaba hacia su padre en un fraternal y cariñoso abrazo, Trunks despertó de su ensoñación y correspondió el gesto tratando de despejar su cabeza de tan horribles visiones.
—Mamá ya preparó tu desayuno, ¿vamos al comedor? —Preguntó a Lilith, que le pidió que la esperara a que se cepillara los dientes. Estando sólo mientras la niña iba a su baño personal, se puso a meditar aquellas imágenes que le recordaron la incómoda sensación que tuvo cuando ocurrió aquella aparición. Tenía un presentimiento de que algo grande sucedería, no sabía si era bueno o malo, pero estaba seguro de que sería algo que cambiaría la vida de su familia.
—Ya estoy. —Anunció la niña tomando la mano de su padre, quien se encontraba sentado en su cama, y lo arrastró fuera de la habitación. Al llegar a su destino, observó que su madre había preparado sus platillos favoritos.
—Buenos días mami, gracias por la comida. —Dijo empezando a devorar el gran banquete. Sus padres le sonrieron y ella les preguntó por qué ellos no comían.
—Nosotros ya hemos desayunado, pensamos dejarte dormir un poco más, así que hoy te toca estar lista más rápido que de costumbre. —Lilith estaba muy feliz, usualmente no encontraba a su padre al despertar y hoy estaban los dos allí, al parecer también habían dejado de pelear. —Tu papi te pasará dejando en la escuela, apúrate que ya son la 7:45 y tú entras a la 8:15.
Trunks agarró la mano de su esposa y mirándole a los ojos le anunció que hablaría con su madre.
—Hoy ocuparé la vicepresidencia de CC. a como dé lugar, sino me cambio el nombre por Pancracia. —Se autoconvencía Bra en el reflejo del espejo, arreglándose la ropa y el maquillaje.
—Bueno, ahora tendré que decir Pancracia mientras lo hacemos. —La sorprendió su novio entrando en la habitación que ambos compartían.
—¡Goten! Me has asustado, pensé que te habías ido. —Viendo cómo este se dirigía a su velador y tomaba un objeto.
—Olvidé las llaves. —Se las enseñó, luego caminó hasta ella y le dio un beso en la frente. —Tranquila, todo saldrá como quieres, tan solo confía en ti. —La acunó en sus brazos y se observaron por algunos segundos antes de darse un apasionado y largo beso. —Bueno ya me tengo que ir, nos vemos en la noche, preciosa.
—Adiós Goten. —Dijo cuando él ya había salido de la habitación, ese hombre tenía algo demasiado fuerte que la embobaba, lo amaba hasta la locura.
—Kuru, ¿estás seguro de esto? —Preguntó temerosa.
—No es momento de dudas, haremos lo planeado. —Respondió fríamente, tenía mucho resentimiento en su pecho, el jamás pudo gozar de lo que aquellos sucios terrícolas poseían. Siempre fue un ser solitario, sólo contaba con la compañía de su hermana. Su madre, luego de que el cruel ser que fue su padre la abandonara, murió al darlos a luz, ellos fueron encontrados por unos seres de color amarillo que tenían un ojo y cinco protuberancias en su cabeza en forma de diadema, los cuales habitaban en el planeta donde ellos nacieron: el planeta Kiiro. Los seres que allí habitan eran los Fukurami.
—Pero ellos no nos han hecho nada, recuerda que hemos venido por otro motivo. —Dijo recordando lo que le hizo el día anterior al hombre de cabello lavanda.
—Nada me hará cambiar de opinión, así que guarda tus comentarios Kori. —Mientras alzaba vuelo para inspeccionar la ciudad desde las alturas.
N/A: La conversación de Gohan y Trunks la mostraré más adelante... Todos los recuerdos son clave para adecuar la historia...
Agradecimientos especiales a:
lovepan
huilen
LionFanfic
TrunksPan98
Patty Suise
Y los demás que leen la historia bajo las sombras del anonimato... Vamos, dejen reviews con sugerencias e ideas, que me gusta saber las opiniones de los demás...
Los quiero, bye!
Pd: Escuchen Part Of Me de Katy Perry...! :)
