Hello, hallo, hi, dcedjvfns HOLANDA. ¡Muuuchas gracias a las personas que mandaron RR! Ahora mismo les responderé personalmente, por aquí, porque la verdad amé cada uno de sus Reviews 8).
LovelyAnn: Para ti era el Shot anterior y no sabes lo MUCHO que amé tu review y que me diste un aliento de motivación porque te gustó. Fue hecho con toooodo mi cariño para ti y assf *_* Gracias por comentar aquí y en Skype(L).
Angelzk: ¡Eres el primer lector que lee todas mis estupideces! Graciaaaas por eso -apachurra-. Me alegro que te haya gustado la entrega anterior *o* Y lamento lo de tu café(?). Gracias por pasarte siempre y leer 83.
aimee: Veo que al menos te reiste con el Shot *_* (?). Esa era la idea, yey. xDDDD. Muchas gracias por dejarme RR y por sobre todo, leer, con eso ya soy feliz 8B. Y síp, Gil quedó como perver O:
Nonimi: Gracias por decirme que están bien redactos, la verdad pienso a veces que nunca me queda bien la narrativa pues es mi punto débil *_* Me alegró que me lo dijeras, así mi ánimo sube y puedo escribir. ¡También gracias por leer y dejar rr! 833.
Y eso *_*. Primero, decirles que éste Shot NO es Yaoi. Tal vez algunos lo tomen como Yaoi implícito entre OzxGilbert, yo también lo tomo así. Aún así, NO contiene escenas explícitas ni nada, así que los que son homofóbicos pueden leer sin problemas xD. No me gusta el AdaxElliot, no porque Ada me caiga mal, es muy dulce la chica, sino porque ADORO a Elliot con mi alma y NO LO PONGO CON NADIE MÁS QUE CONMIGO, orz. Perdonen de antemano el OoC en Ada, en Elliot y en todos ;_; pienso que no manejé bien a los personajes u.u Lo siento.
Ahora sí, disclaimer y esas cosillas legales. xD_´
Disclaimer: Barney y sus amigos no son de mi propiedad, pero algún día lo serán y haré que ese dinosaurio morado con verde, revele su identidad sexual(?). Okya. Pandora Hearts NO me pertenece ni nunca lo hará, es de la autoría de Jun Mochizuko. Historia sin fines lucrativos (nunca seré rica, tsk).
Aclaración: Lo que está en cursiva no son pensamientos, sino que es lo que se escucha dentro de la habitación. De todas formas está explicado en el relato, so, entenderán bastante bien.
Malpensados
;;;;;;;;;;;;;;;;;;
"De tal palo... ¿Tal astilla? Si Gilbert Nightray puede pensar mal, Elliot también. Y si Ada Vessalius lo piensa... ¡¿Oz con Gilbert?"
;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;
Tres: De tal palo, tal astilla.
;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;;
Ada miró confundida a Elliot Nightray.
Elliot miró sonrojado a Ada Vessalius.
Sus miradas estaban inmersas en las del otro, ninguno sin poder articular alguna palabra de sus labios.
Elliot en un impulso tomó de la mano a Ada, intentando por todos los medios de que ésta última despegara los pies del suelo, mas sin embargo ella sólo estaba dispuesta a quedarse cual estatua de la Libertad en el pasillo. Mirándolo aún atónita, la chica logró romper el silencio en el que se encontraban.
—¿Por qué no entramos? —preguntó inocentemente.
El menor de los Nightray la miró sorprendido. Todo estaba tan claro como el agua, ¿cómo era posible que ella preguntara algo tan… estúpido?
—Creo que no estás entendiendo Ada Vessalius… ¡Muévete! —tiró de su mano para poder despegarla del lugar donde ella se encontraba. Se encontraban frente a la puerta de la habitación de Gilbert Nightray.
Habían ido con el propósito de hacerle algunas preguntas referentes a Pandora, más que nada Elliot había ido por eso; Ada lo había pillado justo y decidió ir con él para pasarle un nuevo sombrero a Gilbert. No es que al menor de los Nightray le haya caído como un ángel salvador ni nada por el estilo, de hecho, odiaba a grandes rasgos que ella, especialmente ella, se le acercara. Nada del otro mundo, sino porque simplemente era una Vessalius… y pónganle el factor de que era una chica, a solas con él. Era Ada… a solas con él. Tal vez las porquerías de revistas dramáticas y melosas que alguna vez le contó Reo, le estaban pasando la cuenta.
—¿Por qué? ¡Vinimos a ver a Gilbert! No deseo irme —lo miró con ternura.
Elliot se estremeció. Remojó sus labios y luego dio un pequeño mordisco a éstos, dando cuenta de su nerviosismo ante la súbita reacción de la chica. ¿Cómo mierda le explicaba lo que estaba sucediendo en esa habitación?
—¡Gil! —se escuchó desde la habitación un grito estremecedor.
Ada giró su cabeza instintivamente hacia la puerta. Posó su mirada en el tablón de madera que se encontraba frente a ella. No lo quería ser visible, por lo tanto actúo de la manera más inocente que encontró entre su personalidad. Tampoco lo quería admitir, pero… Algo estaba pesando dentro de esa habitación, y ella quería descubrirlo. Sabía que Gilbert no se encontraba solo allí, sabía perfectamente que ese chillido agudo provenía de las cuerdas vocales de su hermano. Sabía muy bien, que algo raro estaba pasando dentro de la habitación. Sin embargo, no quería admitir lo que ella y Elliot, estaban pensando.
—Entremos —dijo. Ada, con el pesar de su alma, soltó la mano de Elliot y posó su mano en la perilla. La otra mano libre la empuño con fuerzas, sus ojos comenzaron a aguarse de la impotencia que tenía sobre ella misma.
—¡No —respondió Elliot alejándola de lo que sería su destino y el fin de la inocencia de la chica. La chica lo miró nuevamente confundida. Sus ojos se posaron débilmente en el pecho de Elliot y escondió la mirada en su flequillo. —Tsk —carraspeó —Mira… Ada, dejemos que…
Lamentablemente su posible discurso fue interrumpido por unos ruidos sonoros dentro de la habitación. Los dos, al unísono se sonrojaron. ¡No podían creer lo que estaban escuchando! ¡El sólo hecho de pensarlo e imaginárselo era repugnante para Elliot y terriblemente bizarro para Ada!
Ada chilló en voz baja.
—¡Oz! Cuidado… Por favor —gritó Gilbert —¡Me duele!
—Lo sé… Perdón, Gil. Nunca antes había hecho esto —le respondió Oz Vessalius —Es mi primera vez…
—Debería ponerlo yo Amo… ¿No? —habló Gil con apenas fuerza. —No es que yo tenga tanta experiencia, pero…
—¿Me dolerá mucho? —preguntó preocupado Oz.
—Al comienzo sentirá un pinchazo, pero luego te gustará mucho… Seré suave, lo prometo —respondió serenamente Gilbert.
Ada no lo soportó más, tal vez podía ser la más inocente de su academia y hasta de su ciudad, pero era claro que en aquella habitación, algo raro y malo se tejía. Oz y co, tejían algo completamente raro. Dio medio paso y giró la perilla con una fuerza descomunal. Elliot abrió sus labios por inercia para gesticular un profundo y audible "¡No!", pero la rapidez de Ada Vessalius lo sobrepasó y de paso, lo sorprendió. Nunca la había visto tan decidida.
—¡Hermanito qué se supone que estás haciendo! —chilló con lágrimas en los ojos. No lloraba de tonta, no lloraba porque quería armar un drama donde no debía, ni le incumbía; lloraba porque nunca se imaginó la escena de su hermano con su mejor amigo, en esa situación. —¡Esas cosas deberían hacerlas en otro lugar! —gritó con los ojos cerrados. —¡Son… Son… —decía entre sollozos —Unos pervertidos! —completó agarrando su pecho con las manos, intentando por algún medio respirar con tranquilidad.
Oz miró preocupado a su pequeña hermana. No soportaba que ella llorara, no soportaba verla tan mal, más cuando sabía que era tan sensible como una muñeca de porcelana.
—Ada, ¿por qué lloras? —se le acercó abriendo sus brazos para abrazarla cariñosamente.
Elliot se asomó en la habitación, exasperado.
—¡Gilbert Nightray nunca imaginé que… —se detuvo. Sus ojos se abrieron como plato cuando logró ver por fin, la luz, entre otras palabras. Gilbert estaba sentado en una silla, con el torso desnudo y una herida abierta en la espalda, que a pesar de verse grande no era tan grave, pues se notaba que estaba sana. Miró hacia su izquierda para ver a Oz abrazando a su hermana, con una pinza con un algodón en su mano.
¿Uh?
—Nunca me imaginaste qué…
Gilbert lo miraba incrédulo. Para empezar, qué mierda tenía de malo que su amigo le estuviera sanando la herida que se habían hecho, los dos, por andar peleando con Chains.
—¿Qué… hacen? —preguntó más calmado Elliot.
—Estábamos curándonos las heridas que tenemos con Gil, se lo íbamos a pedir a Sharon pero ella no está —respondió Oz tranquilizando a su hermana, quien ya había cesado el llanto. Ada se encontraba entre los brazos de su hermano. No dejaba ver su rostro, pues después de la aclaración de la situación, se sonrojó a más no poder… ¿Cómo pudo haber pensado tan mal de su hermano y de Gilbert? Suspiró de alivio. Ahora debía decirle a su conciencia que se tranquilizara, que cualquiera hubiese pensando mal.
—Ehm… ¡Con permiso! —la chica se despejó del abrazo ferviente en la que la sometía Oz y salió corriendo hacia el pasillo. Vessalius sólo la miró confundido.
—Sigan… con su lo suyo —detrás de la acción de Ada Vessalius, Elliot tomó el rumbo hacia su mansión… Nunca más haría algo tan imprudente como eso. ¡Nunca!
Assdf, ya sé, ya sé, NO fue lo mejor u.u Pero hice lo que pude y aunque no lo crean me dolió que Ada le tomara la mano a Elliot ;_; (?). Okya.
Gracias a las personitas que agregaron la historia a Favoritos, que con eso tengo claro que leyeron y eso es lo importante *_*!
-huye amariconadamente-(?).
