(Parte 1)

Enfrentamiento 1:

**Orca vs Tiburón**

(Fufufu capitulo 3, lo haré en dos partes, puede que en tres, aun no es algo seguro, pero ando trabajando en eso, bueno quise hacer un poco diferente este capitulo, ya que originalmente comenzaba con Rin huyendo... (*¬.¬) pero decidí darle un giro diferente y gracias a eso, habrá otro enfrentamiento... bueno no daré spoiler... ¡disfrútenlo!)

Al regresar de Tokio, Makoto estaba emocionado, podía verse esa alegría y entusiasmo en sus inocentes ojos verdes, había paso un año desde que había dejado su ciudad natal, donde ahora regresaría junto con Haru. Vería a sus padres y a sus hermanos. Ahora, con Haru a su lado, sentía que tendría el valor suficiente para poder aclarar todo con su madre, que se había quedo con una mala idea sobre su relación con Haru.

Las calles de la ciudad estaban un poco solitarias para esa hora de la mañana que se encontraban siendo cubiertas por el calor del sol. Makoto caminaba feliz comiendo con gusto una paleta helada, justo a su lado Haru lo acompañaba que también y en silencio comía la mitad de esa paleta. Había pasado un año desde que se habían dejado de ver, desde que ambos se habían ido a Tokio y habían dejado atrás a Nagisa y a Rei. Makoto no sabía cómo tomarían la noticia de que él y Haru tenían una relación, y además que ya vivían juntos.

Una voz familiar se escuchaba entusiasmada a lo lejos, Makoto noto que estaban cerca el lugar donde habían sido citados, Makoto miro a Haru emocionado, que a pesar de que Haru seguía con su habitual inexpresión en su rostro, también estaba emocionado, eso aún era el privilegio que Makoto solo podía disfrutar, ahora más que nada podía saber a conciencia que era lo que pensaba Haru. En pocas ocasiones, Makoto se avergonzaba en adivinar qué era lo que él pensaba, podía verlo en sus profundos ojos azules, podía ver el deseo que lo consumía y que pedía a gritos silenciosos las caricias de él, de su mejor amigo y amante. Los pasos de Makoto aceleraron un poco, por fin después de tanto tiempo y clases y horarios un tanto irregulares, podría ver a sus amigos.

-¡Ya llegaron!-La voz emocionada de Rei llamo su atención mientras miraba hacia donde estaba ellos. Makoto estaba muy contento al ver a Rei saludándolos, y a la cabellera de Nagisa que era inconfundible, sin embargo había otra cabellera, una cabellera roja que llamo más su atención, y que poco a poco borraba su sonrisa.

-¿Rin… eres tú?-La dulce voz de Makoto exclamo contagiado por la emoción de verlo después de mucho tiempo, mientras se acercaba más y más. Con una mezcla de emociones en su interior; estaba emocionado y sorprendido, con una pequeña cantidad de esperanza, tenía tanto que decirle y también que reclamarle, lentamente Rin comenzó a girarse mientras parecía que evitaba su mirada. La inocente voz de Makoto se tornaba tímida mientras tenía sus verdes ojos sobre él, la mirada de Rin estaba preocupada parecía ansiosa por el repentino encuentro. Podía ver como Rin parecía un gatito asustado, sabía que no podía acercarse, sólo podía ver como Rin retrocedió un paso al mirarlos. Contuvo el aliento por un momento sin poner su mirada ni en Nagisa ni en Rei, ni siquiera poner atención en Haru, él realmente no se sentía listo, sentía que de una manera u otra terminaría en un desastre al no poder contenerse y decirle lo que sentía. Que por su parte nunca había existido ni una clase de rencor y que podían seguir como antes; que él sabía cómo se sentía, porque, por una parte él se sentía culpable, por el simple hecho, de que tampoco había dudado en terminar con su amistad, en el afán de tener a Haru.

Pudo ver como Rin centraba su mirada en él y en Haru, que estaban uno al lado del otro. Makoto no había notado que Haru miraba con cautela observando cada movimiento a Rin, así como en Makoto la sospecha de que Rin intentaría algo nacía. Rin no contesto, presiono sus dientes de tiburón y comenzó a correr.

-¡Rin, espera!-La voz de Makoto suplicante lo llamaba mientras Rin sin hacer caso continuó corriendo tratando de huir del lugar. No estaba listo. Sin dudarlo, Makoto comenzó a correr detrás de él en una carrera que parecía sería interminable.

-¡Makoto, espera!-La voz de Haru no pudo detenerlo. Makoto continuo corriendo, no podía pasar esa oportunidad. Había pasado mucho desde que habían tenido una conversación civilizada, u ande amigos y no de rivales. La última que había tenido había sido una declaración de guerra. Se había n distanciado, y luego separado por su rivalidad en natación y por Haru, luego por miles de kilómetros de distancia que Rin había decidido poner de por medio.

-¡Aléjate!-Rin contesto sin girar la cabeza ni una sola vez. Sin tardar demasiado ambos entraron a un parque que estaba casi vacío, entre la arena los pasos de Rin dejaban un rastro de polvo que comenzaba a nublar la vista de Makoto, él en un movimiento desesperado, se lanzó sobre Rin, tirándolo al suelo en un golpe sordo, levantando un poco de arena que poco a poco hizo a ambos toser tratando de deshacerse del polvo que aun flotaba en el aire.

Poco tiempo después la arena se comenzó a disipar, despejando al vista, ambos se levantaron del suelo llenos de arena, quedando sentados, uno al lado del otro, mirándose sin decir nada, Rin giro la cabeza amenazando por levantarse, sin embargo Makoto en un movimiento rápido, lo tono del brazo. Sus ojos suplicantes lo miraban rogándole que no se fuera. Pero sabía que Rin no pedirá entender el mensaje como Haru lo haría.

-No… puedo…-La voz temblorosa de Rin delataba las lagrima que estaban a punto de salir de sus ojos. Makoto se sintió mal por su amigo, quisiera decirle que todo estaba bien, pero conocía el carácter de Rin, y sabía no quería nada fácil. Sin más Makoto lo soltó lentamente y se sentó mirando hacia los juegos que se encontraban el área, la sombra del árbol en el que estaban sentados.

"Si no le digo algo ahora, después será imposible."

-Sabes, aunque no lo creas, siempre quise volverte a ver. Desde poco antes de la graduación, no pude vete. Y… menos con esta situación.-Makoto vio de reojo los cabellos de Rin como se dejaban llevar por el viento. Una sonrisa triste se asomó en los labios de Makoto mientras no quitaba su vista de él.-Yo… también tengo algo por el que sentirme culpable…-Makoto miro los ojos de Rin, rojos tratando de contener las lágrimas, sin embargo la confusión en ellos estaba presente, no sabía de lo que hablaba, Makoto lo sabía.

-¿Huh? ¿Culpable tú? No trate de hacerme sentir bien… estoy consciente de lo que hice…

-Te equivocas, yo… de igual manera, hubo un momento en el que no me importaba nuestra amistad…-Makoto se detuvo un momento, para seguir observando a la reacción de Rin.-Yo, he amado a Haru desde hace muchos años, y siempre me había conformado a tenerlo a mi lado como mi mejor amigo… cuando tú me dijiste abiertamente que lo amabas… sentí miedo, pero me dio el valor para pelear por él.

-Pero quise llevarlo conmigo a Australia…-Miro como Rin no daba crédito a lo que escuchaba, en sus ojos parecía que una parte de él se culpaba por lo que había dicho, pero otra se sentía aliviada, de poder hablar con él.

-Lo sé… y sé… que lo besaste…-Notó como Rin se sobresaltó un momento al escuchar lo que estaba diciendo, Makoto se preocupó y sentía que había cometido un error al mencionarlo, arqueo las cejas preocupado y pensó rápidamente una manera de remediarlo.-Pero… Kisumi me daba esperanzas… y supe que gracias a él y a ti… aunque no lo creas, el haber ayudado a que Haru se reuniera conmigo en Tokio, eso significo mucho para mí, porque Haru me explico lo sucedido. Sé que no pueden ser mucho de ayuda mis palabras, pero, nunca te guarde rencor, y si hubiera perdido tu amistad, sería una perdida muy grande.-Makoto, se levantó lentamente sacudiendo de sus pantalones azules, l arena que tenía, esperaba una respuesta, el silencio que solo era llenado por el trinar de las aves. Agacho ligeramente la cabeza y dio un paso vacilante decidido a marcharse, sentía que lo que había hecho y la espera había sido en vano.

-Makoto, espera.-La voz de Rin lo detuvo, sorprendido giro la cabeza y lentamente Rin se levantaba de su lugar, con los ojos llenos de lágrimas Rin se abalanzo sobre Makoto, lo abrazo con fuerza sobre los hombros y comenzó a llorar. Makoto sonrió y lo abrazo con la misma fuerza.-Perdóname…-Los sollozos brotaban torpemente al igual que sus palabras, Makoto sólo sonreía y lo seguía abrazando sin soltarlo.

-No te preocupes, todo está olvidado.-Era verdad, todo había sido dejado en el pasado, esa era la promesa que se había hecho así mismo, el primer día que había tenido a Haru en sus brazos.