La Saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer. Esta fantástica historia es de Goo82. Yo me adjudico la traducción.

No sé, pero esta canción me parece perfecta para este fic:

Taylor Swift – Teardrops on my guitar (Vean el video youtube y verán porqué n.n)


Realize

Capítulo 3

Me senté sobre el piso de mi cuarto con mi cara en mis manos, llorando, porque la única persona que amaba más que a nada nunca me amaría. No como quería que lo hiciera.

Hubo un pequeño golpe en mi puerta. Refunfuñé y pretendí ignorarlo. Realmente no quería escuchar a Rose o a Alice sermonearme o lanzarme un discurso compasivo.

"Estoy en la cama, chicas, hablamos mañana." Respondí.

"¿Bella? Soy yo, ¿puedo hablar contigo?" Oh Dios, no ahora. Edward.

Con un profundo suspiro, me levanté a empujones del piso y limpié mi cara de las estúpidas y traicioneras lágrimas que continuaban fluyendo y me absorbí un profundo respiro.

"Pasa," dije mientras iba hacia mi cama.

"Oye, en cierto modo simplemente te fuiste, ¿estás bien?" Edward caminó hacia mí y se sentó a mi derecha.

"Sólo estoy cansada; creo que los tragos se me fueron a la cabeza." Mantén la frialdad Bella.

"Así que… ese fue… fue menudo beso, ¿eh?" Preguntó Edward mientras codeaba mi lado con su codo juguetonamente. Podía escuchar tensión en su voz; estaba reprimiendo algo.

"Ah, ¿así que viniste hasta aquí para burlarte?" Me volteé lejos de él y miré hacia la pared de forma arisca.

"No, no vine hasta aquí para burlarme, Bella. Es sólo… algo sobre ese beso… fue como si lo sintieras," me echó un vistazo para medir mi reacción a su declaración.

"¿A qué te refieres?"

"Bueno… lo que quiero decir es que comprendo la diferencia entre un beso y un beso. Un beso es algo que haces por un reto; algo que hago cuando tengo que tocar labios con un completo extraño en frente de otras 30 personas. Un beso, sin embargo, tiene sentimiento. Emoción. Significado. Bella, tu sentiste ese beso."

Estúpida falta de auto control.

"Edward, fue un reto, eso es todo." Respondí, tratando de ignorar la sensación de hormigueo que su discurso sobre besos había causado.

"Bella, si no quieres hablar sobre ello, entonces dime. No mientas, yo no te mentiría. De hecho, no te voy a mentir ahora."

¿Qué…?

¿A qué te refieres con eso?" Pregunté con cautela.

"Bella, cuando nos besamos, sentí algo. Nunca pensé sobre ello antes, pero cuando nuestros labios se tocaron, hubo una chispa innegable y no quería dejar tus labios nunca."

No podía respirar.

Él no podía estar diciendo lo que creo que estaba diciendo.

"Bella, respira." Me ordenó Edward mientras sentía como que mis pulmones estaban a punto de estallar.

Sentí sus manos acunar mi cara gentilmente y cerré mis ojos. Esto tiene que ser un sueño, necesito despertarme antes que a profundas…

"Mírame, Bella," pidió suavemente Edward.

Forcé mis ojos abiertos y descubrí que estaba a milímetros de mi cara. Podía sentir su cálida respiración soplar a través de mis labios.

"Creo… creo que tal vez estoy enamorado de ti, Bella." Él bajó su cabeza y encontró una mancha sobre la alfombra que de repente le había interesado.

¡Qué!

Todavía era incapaz de hablar, mi mente estaba corriendo una milla por minuto y era más que imposible formar cualquier palabra. ¡Todos había estado en lo correcto! ¡Él me amaba también! Después de todo este tiempo que pensé que no era lo suficiente buena, y él me amaba también.

Estaba a punto de decirle que lo amaba también, cuando sentí sus labios sobre los míos, los cuales impidieron que cualquier palabra dejara mi boca. Sus suaves y cálidos labios arrasaron los míos con besos deseosos, y su lengua pidió permiso de nuevo y le fue otorgado sin vacilación. Sentí una mano moverse en la parte de atrás de mi cabeza, empujándome fuertemente contra él. Mis brazos serpentearon alrededor de su cuello en respuesta. Podría hacer esto para siempre; cada día por el resto de mi vida.

No podía creer que esto estaba pasando.

Y entonces pasó.

I like big butts and I can not lie (me gustan traseros grandes y no puedo mentir)

You other brothers can't deny (tus otros hermanos no pueden negar)

That when a girl walks in with an itty bitty waist (que cuando una chica entra con una pequeña cintura)

And a round thing in your face (y una cosa redonda en tu cara)

You get sprung (entras en acción)

What the hell? (¿qué diablos?)

El agarre de Edward sobre mí comenzó a soltarse y él empezó a desvanecerse conforme una luz comenzaba a invadir mi visión.

Mis ojos parpadearon frenéticamente mientras trataba de encontrar a Edward en mi cuarto, hasta que finalmente se abrieron y comprendí lo que había pasado. Era un sueño. Todo era solamente un estúpido y tortuoso sueño.

Mi teléfono, que actualmente gritaba A lot de Sir Mix para informarme que Emmett estaba llamando, fue la razón por la que mi sueño se arruinó. Un sueño, por supuesto, porque eso nunca pasaría. Oprimí ignorar de modo que envira a Emmett a correo de voz. Tiré una de mis almohadas sobre mis ojos, disponiéndome volver a dormir para así poder terminar la cosa más cercana que tendría a lo que quería… Pero fue inútil. Estaba despierta.

Enojada con mi actual situación, pateé contra el almohadado colchón en frustración algunas veces. ¡GAH!

Me recosté ahí por un poco más, tratando de relajarme. Era sólo un sueño, no necesitaba estar tan enojada.

Finalmente me quité a patadas los cobertores y me puse de pié.

Destino: La ducha.

Caminé hacia mi tocador y agarré un par de ropa interior y un sostén, luego hice mi camino hacia el baño. Una vez encendí la ducha en la temperatura correcta, me desvestí y di un paso dentro. Permití que el agua golpeara contra mi tenso cuerpo mientras trataba de limpiar mi mente. Una vez estaba un poco más calmada, continué con mi régimen normal de ducha lavándome mi cabello y mi cuerpo, luego salí de la ducha. Me sequé, y me puse mi sostén y mi ropa interior.

Comencé a caminar de regreso a mi cuarto mientras secaba mi cabello con la toalla –no prestando atención- cuando choqué contra algo duro y suave.

Antes que pudiera mirar hacia arriba para ver que era, sentí dos brazos envolverse a mi alrededor instintivamente y hablaron.

"Bella, ¿qué voy a hacer contigo? Ni siquiera puedes salir de una ducha sin intentar herirte a ti misma," dijo la suave y ronca voz.

"Muy divertido, pero creo recordar que tienes ojos. ¿Por qué no impediste que chocara contra ti?"

"Bueno, estaba un poco distraído por la elección de tu traje," OH no.

Había olvidado completamente que estaba en sostén y panties, nada más.

"Oye," rápidamente envolví la toalla a mi alrededor. "¿no tocaste?"

Obviamente encontró algo divertido sobre la situación, pero yo no.

"Bella, hemos tomado baños juntos, te he visto en mucho menos."

"Si, aquellos baños pasaron antes que ambos desarrolláramos algo que valiera la pena mirar."

"Ah, ahora crees que tengo algo que te gustaría mirar, ¿no?"

Ahora estaba siendo un sabelotodo.

"Cuántas veces tengo que decirte, Edward, caminas alrededor de la casa prácticamente desnudo todo el tiempo. Eso no es algo completamente nuevo."

"Si, si," despeinó mi cabello mojado en broma, "vine aquí para decirte algo, pero me distrajiste."

"¿Qué?"

"Ángela llamó. Esta noche hay una inauguración de un club y les gustaría que hiciera una aparición. Puedo traer a quienquiera, por lo que me imaginé que otra experiencia en grupo fue llamada."

"Suena bien. Llamaré a Alice y Rose y les dejaré pasarle el mensaje a los chicos."

"Vale, y te dejaré ponerte alguna ropa." Me dio un codazo que casi me hace caer y se fue.

Me dirigí hacia mi armario para tomar un par de pantalones capri y una camiseta de mangas color verde oliva y ponérmelos. Regresé al baño para cepillarme mis dientes y cabello y decidí tirarlo en una cola de caballo, antes de regresar a mi habitación para llamar a los otros y ver si les apetecía unírsenos esta noche.

Agarré el teléfono de la mesita de noche y lo abrí, respirando profundamente antes de marcar los números pertenecientes a la diminuta duendecilla quién sabía no me dejaría colgar esta llamada sin mencionar la noche pasada.

El teléfono sonó tres veces antes que contestara.

"¡Bella!" Respondió con demasiada emoción.

"Hey, Alice, ¿qué haces?" Esperé que dejara ir las preguntas de cómo estaba.

"¿Bella, estás bien? ¡Estaba tan preocupada por ti! Él está tan ciego, Bella, lo siento tanto. Lo vamos a reponer, te vas a arreglar toda y entonces él no sabrá qué lo golpeó," y mis esperanzas se hicieron añicos.

"Alice… Alice, ¡detente! No quiero hablar sobre eso. No quiero pensar sobre eso. Simplemente quiero olvidar que alguna vez pasó."

"Pero Bella, tu…" la interrumpí.

"Alice… no… te estoy pidiendo, como mi amiga, que por favor lo dejes pasar por ahora."

"Bien, por ahora." Podía escuchar el puchero en su voz.

"Como sea, la razón por la que llama es porque Edward fue invitado a mostrar su linda cara en la inauguración de un club esta noche. Él quería saber si a ti y la pandilla les gustaría venir".

"Pero claro, cuan emocionante es eso? Oh, tienes que dejarme vestirte para esto. Por favor, Bella ¿por favor?" Estaba usando su voz de niñita y no pude decir no.

"Bien, pero nada loco. Puedes arreglarme como quieras, pero no voy a dejar la casa en nada en lo que si me muevo mal, partes de mi cuerpo saldrán de pronto."

"¡Trato!" Pegó el alarido.

"Alice, ¿puedes llamar a Rose y avisarle a ella y a Emmett? No me siento de humor para escuchar la fiesta de consuelo de Bella esta mañana, ¿ok? Vi las miradas que todos ustedes me dieron, y sabes que Rose no acepta un no por respuesta."

"Claro, Bella. Aunque lo siento."

"Yo se. Los veré a todos aquí alrededor de las ocho, ¿vale?"

"¡Hasta entonces!"

Con eso, colgué y traté de pensar qué haría hoy. Me levanté y fui hacia el computador para ver si había algo que pudiera hacer que estuviera relacionado con el trabajo. Limpié mi escritorio y archivé algunos de los trabajos recientes de Edward. Pero seguía regresando a lo que pasó la noche pasada, la manera en que sus manos se sintieron sobre mi cara, como sus labios sabían como las bebidas frutales que estábamos bebiendo. Como olía –no era ajena a la esencia de Edward- pero en ese momento, fue muchísimo más potente.

Párala Bella, él sólo te ve como su amiga.

Me recosté sobre la silla de mi escritorio y pasé mis manos a través de mi cabello y sobre mi cara, tratando de concentrarme en algo más; en nada más.

Miré el reloj sobre el computador y vi que había estado postergando mi salida de mi cuarto por casi tres horas. No había comido nada hoy y estaba en desesperada necesitad de alguna forma de cafeína.

Me puse de pie e hice mi camino fuera de mi cuarto para buscar algo en la cocina. Caminé pasillo abajo y me detuve apenas entré a la sala. Edward estaba sentado sobre el sofá en nada más que un par de bermudas verde oliva. Sus pies estaban descansando sobre la mesa central y estaba viendo algo en la TV.

"Eh, paisana," dijo Edward una vez me notó ahí.

"Hola," respondí con una sonrisa. "¿Que 'tás haciendo?"

"No mucho. Estaba aburrido y decidí ver algunas películas. No pasa gran cosa hasta que salgamos esta noche. ¿Le hablaste a los otros?" Caminé hacia él, dejándome caer sobre el sofá.

"Sip, Alice está llamándolos y avisándoles. Conseguí convertirme en Barbie noche. Por lo que probablemente Alice estará por aquí más temprano."

"Divertido. Se cuanto ama ser tratada toda femenina." Desordenó mi cabello son su mano.

"See, es por lo que vivo." Dije alejando su mano de una palmada.

Nos sentamos ahí en silencio por unos minutos antes que recordara porque había salido hasta aquí en primer lugar. Me puse de pié para conseguir algo de comer y beber de la cocina.

"¿Quieres algo de tomar?" pregunté, viendo que iba en esa dirección.

"Seguro, iré contigo. Me estoy trozando." Estiró su mano para que ayudara a tirarlo del sofá. Enrolló su brazo alrededor de mi hombro y caminó conmigo hacia la cocina.

¿Por qué pequeñas acciones tan estúpidas como esa tenían que enviar mi corazón al límite?

Llegamos a la cocina y abrimos el refrigerador. Saqué mi Red Bull jumbo. No tenía ganas de café en ese momento pero necesitaba la sacudida. Edward sacó cosas para hacer emparedados y procedió a hacer uno para cada uno mientras yo cogía algunos pedacitos del aparador. Edward bajó los platos de un gabinete, y sirvió la comida.

"Por fa, ¿me agárrame una coca?, por fa Llevaré estos al sofá." Dijo Edward levantando los platos y dirigiéndose de regreso a la sala.

Le agarré una Coca y fui a mi asiento a su lado y tomé mi plato. Tenía que reírme de nosotros, me conocía tan bien. Miré a algo tan simple como el emparedado que me había hecho. Le había cortado la corteza, sabiendo que yo la odiaba. Incluso aunque se quejaba sobre ello cuando yo lo hacía, aún así lo hizo por mí.

Él era demasiado perfecto. Me conocía tan bien y yo lo amaba por ello. No podía renunciar a eso; no lo haría. No había manera que en la que alguna vez sería capaz de decirle que estaba enamorada de él. Las consecuencias eran demasiado grandes para arriesgarme.

Nos sentamos por el resto del día, viendo películas y charlando. En algún punto, ambos nos quedamos dormidos.

Cuando fui despertada por un timbre sonando a un grado molesto, abrí mis ojos lentamente tratando de enfocarme y recordar donde estaba. Sentí un cuerpo moverse debajo mío y salté. Me había quedado dormida y aparentemente terminé con mi cabeza en el regazo de Edward. Me giré y lo miré. Aún estaba dormido con su cabeza inclinada hacia atrás y los ojos cerrados.

El timbre sonó de nuevo y lentamente me saqué del sofá y caminé hacia la puerta, sólo para temer lo que estaba apunto de pasar.

Ahí se paraba Alice en toda la gloria de su loca adicción a las compras. Sostenía múltiples bolsas en cada mano, tenía sus enormes gafas de sol sobre su diminuta cabeza y una mano en su cadera mientras daba golpes impacientemente con sus zapatos de diseñador.

"¿Por qué te tomó tanto responder a la puerta, Bella?"

"Me quedé dormida viendo una película." Me pasó caminando y se dirigió a mi cuarto.

Notó a Edward dormido sobre el sofá –básicamente desnudo- y levantó una perfectamente cepillada ceja.

"¿Lo tomaré como que estabas durmiendo con él?" Inclinó su cabeza hacia Edward.

"No de esa forma. ¿Debes ser tan pervertida sin parar?" Dije sacudiendo mi cabeza.

"Pssh, Bella, es una respuesta natural. Relájate un poquito."

Edward estaba comenzando a estirarse sobre el sofá conforme tomé unas bolsas de Alice y fui a guiarla de regreso a mi cuarto.

"Oye ahí semental," dijo Alice mientras pasaba un recién despertado Edward.

"Hey duendecilla, veo que has estado fuera haciendo lo que mejor haces." Él asintió hacia las muchas bolsas.

"Ah, mi estilo-deficiente amigo, esa es sólo una de las tantas cosas en las que soy buena. Sin embargo, las otras son sólo para los ojos de Jasper." Tenía una sonrisa satisfecha en su cara.

"Hombre, demasiada info, Alice, no más." Dijimos al unísono Edward y yo. Ambos nos miramos y entonces nos reímos.

Bueno, ese fue extraño…

"Está bien, estamos fuera para alistarnos para esa cosa del club esta noche. ¡OH! Casi olvido."

Ella tomó una de las bolsas que tenía yo y se la largó a Edward. Dentro había un nuevo atuendo para que usara esta noche.

"Usa eso, se verá genial."

"¿Qué haría yo sin ti?" Él estaba impresionado por su habilidad para pensar en cada detalle.

"OH señor, Edward, probablemente terminarías en la lista de 'do and don't' de Cosmo."

Él sólo rodó sus ojos y hizo su camino hacia su cuarto.

Una vez dentro de mi cuarto, Alice fue a trabajar y comenzó removiendo mis ropas.

"Alice, me he estado vistiendo y desvistiendo yo sola desde hace muchos años, y ido a la mica (así le decimos al inodoro de bebes) yo sola. Creo que puedo lidiar con desnudarme a mi misma, gracias." Me reí mientras le daba golpes a sus impacientes manos.

"Si, pero Bella, te has estado vistiendo como una asistente de biblioteca por todo esos años. La misión es hacerte notar por lo sensual y sexy que eras. Ahora, deja de fastidiar y vístete."

Con más fuerza de la que esperaba de ella, me tiró dos bolsas. En una era obvio que estaba dentro, viendo la marca rosada y cintas blancas, pero la otra era una bolsa simple de color plata. Me dirigí al baño para cambiarme. No entendí el punto de tan revelador juego de sostén y panty cuando nadie iba a verlos.

Sin embargo, me vestí sin mucha queja por miedo a enfrentar la ira de Alice. Para ser alguien tan diminuto, podía ser extremadamente espeluznante.

Cuando saqué el vestido de la bolsa sin marca, estaba confundida.

"Ummm, ¿Alice? Creo que me trajiste el vestido equivocado, no que me esté quejando ni nada." Grité desde el baño. No había forma en que Alice quisiera que usara esto en un club.

Alice vino asomándose por la puerta con una sonrisa satisfecha en su cara.

"¿Te gusta?" Preguntó, ya sabiendo mi respuesta.

"Lo amo, Alice, es hermoso."

Tiré el vestido sobre mi cabeza para examinarlo puesto. Estaba asombrada. Era bastante yo; cómodo pero no demasiado sexy.

El vestido negro de sede de Michael Kors que Alice había elegido para mi era despampanante. Llegaba un poco más abajo del muslo medio sobre mí y tenía mangas hasta el codo con los orillos atados. Se ataba a la cintura y tenía un escote plisado con un lazo y otro escote pequeño circular en el centro. La tela se sentía increíble sobre mi piel y me encantaba. Normalmente, si Alice jugaba a vestir a Bella, me ponía en algo exageradamente atrevido, pero este se sentía como yo.

"Bueno, me sentí mal por la noche pasada, y sabes que pensé que te debía el permitirte ser tu misma. Eres hermosa no importa qué, Bella. Y esto es clásicamente sexy, en vez de sexy prostituta…. Él es un idiota, tu sabes."

"Alice, no te preocupes. Te dije que él no se sentía así por mí. No hay razón para estar enojada con él. Él no sabe. No puedes enojarte con él por ello."

"Él está ciego entonces, porque eres perfecta." Me puso en un cálido abrazo.

"Vale, vale, No nos pongamos todas cursis."

"Está bien, bueno, ¡entonces es hora del cabello y el maquillaje!" Alardeó mientras comenzaba a dar brincos sobre la planta del pie. Naturalmente lo es.

Para el tiempo que Alice hubo terminado, había puesto todo mi cabello dentro de una moña baja que estaba ligeramente a un lado y caía sobre mi hombre izquierdo. Incluso me dio unos pequeños churcos encima para hacerlo más 'estilístico'. Hizo el maquillaje simple, un poco de rimel y un poco de delineador con un pequeño rubor y un poco de brillo rojo para terminarlo. De hecho me gustó bastante lo que hizo. Eran mucho menos ropas de las que usaría y mucho más maquillaje del que normalmente me aplicaría, pero aún era yo.

Íbamos saliendo hacia el cuarto de enfrente cuando el timbre sonó y Edward salió de la cocina. Sentí como si todo el aire hubiera sido sacado de mí una vez posé ojos sobre él.

Su cabello aún estaba un poco húmedo por su ducha, por lo que estaba un tanto alisado hacia atrás, con partes saliendo aquí o allá. Había optado por no afeitarse, de modo que tenía un poco de esa sensual y desaliñada barba que lo hacía ver de facciones duras. Estaba usando una camisa de botones negra, la cuál dejo sin meter, con las mangas enrolladas más arriba de sus codos y los tres primeros botones sueltos, mostrando su increíble pecho. Tenía puestos unos jeans desgastados que tenían los gastados hoyos en las rodillas y los bordes sucios alrededor de la parte inferior de la pierna.

Se veía absolutamente apuesto.

Lo vi abrir la puerta y a nuestros amigos entrar. No podía evitarlo, básicamente estaba babeando. Bueno, eso fue hasta que Alice me codeó en las costillas.

"Espabílate, Bella, o él lo va a notar." Masculló detrás de una sonrisa.

"Ay, ¿debías ser tan violenta?" Me quejé mientras lentamente sobaba el área donde me había dado el codazo.

"Oye, estoy tratando de ser una amiga; cuidar de mi chica." Respondió con una sonrisa inocente. Duendecilla estúpida.

"Demonios, Bella, te ves muy bien." Llamó Emmett con una bulliciosa voz

Sentí mi cara comenzar a calentarse conforme todos se giraban para verme ahora.

"HA! Y te saqué un sonrojo. ¡PUNTO!" Gritó Emmett mientras hacia el movimiento de victoria con su gran brazo."

Solté una pequeña risa. Realmente él era muy fácil de entretener.

Comenzamos a agarrar nuestras cosas para alistarnos para irnos, cuando Edward caminó hacia mí.

"Te arreglaste bien, niña," Ugh.

"Qué lástima que no pueda decir lo mimo de ti… ¿No pudiste encontrar algunos pantalones sin hoyos en ellos?" me burlé.

"Oye, estoy tratando de traer esta moda de regreso, fue mi favorita," dijo orgulloso. "Además, culpa a Alice. Ella me vistió."

Caminamos hacia los carros y nos dirigimos hacia el club.

Forbidden (prohibido) era el nombre, y era su noche de inauguración. Los dueños eran tres de los chicos dorados de Hollywood que habían decidido aventurarse dentro de la nueva tendencia de ser socios de nuevos lugares nocturnos de moda. Ellos querían que los más 'hot' de los 'hot' aparecieran esta noche para ayudar a promover su negocio con esperanzas de atraer las muchedumbres.

Una vez estuvimos cerca del club, pudimos ver el tapete y los fotógrafos en fila detrás de la cinta para de obtener fotos de aquellos entrando al club por la noche. Edward se veía fresco y calmado sobre ello, pero yo, sin embargo, comencé a sentir que mi estómago se empezaba a anudar. No importa cuantas de estas cosas hubiera caminado con él, todavía odiaba estar en frente de toda esa gente. Sabía que no estaban allí por mí, pero aún así, eso me ponía nerviosa.

Nos bajamos del carro y esperamos a que los otros nos alcanzaran. Una vez todos estuvimos juntos, nos dirigimos por la alfombra.

"Relájate, Bella, unas pocas fotos y estamos dentro." Susurró Edward en mi oído mientras le daba un apretón a mi mano. Sentí un escalofrió bajar por mi espina conforme su aliento cálido cosquilleaba mi cuello.

Habíamos alcanzado la alfombra y los destellos de las cámaras iluminaban la noche. Las voces de los fotógrafos gritando los nombres de los otros asistentes eran todo lo que podía ser escuchado. Rosalie y Emmett fueron primeros. Por supuesto, Rose amó la atención y les dio a los chicos un show, posando y besando a Emmett. Luego fueron Alice y Jasper. Ella era bastante conocida como estilista de las estrellas y tuvo unas llamadas de su nombre. Y como Rose, le encantó e hizo su firma sobre la pose del hombro. Respiré profundo conforme Edward comenzó a caminar hacia delante. Si pensé que los gritos por los primeros de nuestros amigos fueron ruidosos, no se comparó en nada a lo que Edward recibió. Él mantuvo mi mano firmemente en la suya, y se detuvo para mostrar su famosa sonrisa. Comenzó a moverse lentamente, aún posando y sonriendo. Su mano dejó la mía, y deslizó su brazo alrededor de mi cintura; señalando que casi terminábamos. Ellos estaban gritando su nombre, pidiéndole que mirara aquí o allá, cada uno tratando de obtener su toma de gran dinero.

Finalmente alcanzamos la puerta y nunca había estado más agradecida. Hicimos nuestro camino dentro para ver que los otros nos estaban por el bar. Ellos ya habían ordenado unos tragos, por lo que los tomamos para ir a encontrar un lugar donde sentarnos. El interior de club era bastante normal para por aquí. Había una estatua enorme y una pista de baile en el medio, sobre un nivel levemente más alto no había nada más que grandes mesas redondas de color blanco que estaban ubicadas para que la gente se sentara y descansara de bailar. Naturalmente, un poco más alto estaba el área VIP sólo para la gente 'importante'. Casi nunca aprovechábamos las ofertas, a Edward le gustaba sentarse en el área regular, no veía razón para estar separado de la población normal. Es simplemente como él siempre era.

Nos acercamos para sentarnos en una mesa vacía y charlar y beber hasta que quisiéramos bailar. Después de aprox. diez minutos de sentarnos, Alice estaba a punto de explotar de impaciencia y de cantar que quería bailar. Ella, por supuesto, agarró mi mano, y Rose la siguió. Los chicos se quedaron detrás. Eché un vistazo atrás y vi a Edward riéndose y sacudiendo su cabeza. Él sabía que no tenía ritmo y esto iba a ser un desastre. Habíamos bailado cerca de tres canciones; Alice y Rose naturalmente viéndose como si hubieran nacido bailarinas, mientras yo me veía como si hubiera contraído una rara forma de Parkinson, cuando sentí las manos de alguien envolverse alrededor de mi cintura. Me giré rápidamente y me vi cara a cara con Edward.

"No podía soportar el verte intentar bailar por más tiempo, por lo que vine a ayudar." Susurró en mi oído.

"¿En serio, y qué planeas hacer?"

"Planeo mostrarte que no es tan difícil como lo haces parecer."

Justo entonces, una canción que conocía muy bien comenzó; una que Edward tocaría en su carro sólo para cantar la letra, la cual siempre me causaría estallar en risas por su intento de algún rap. Tuvo que haberla pedido para ayudarme a relajar y tratar de que me divirtiera.

El ritmo había comenzado y entonces escuché la letra. Edward ya se estaba moviendo al compás, manos en mis caderas y mirándome a los ojos diciéndome silenciosamente que simplemente siguiera su paso.

You can do it put your back into it

I can do it put your ass into it

You can do it put your back into it

I can do it put your ass into it

Put your back into it

Put your ass into it

Comencé a imitar lo que Edward hacía y me estaba volviendo bastante buena en ello. Él sonreiría o se reiría ayudando a calmar mis nervios. Había algo sobre esta canción; el recuerdo con Edward… que simplemente me hacía sonreír.

Realmente me estaba metiendo en ello, lo cual causó que Rose y Alice me dieran alientos.

De repente, Edward me giró de modo que estaba presionada con él, bailando la canción. Sus manos estaban en mis caderas, y yo estaba moviendo mi trasero justo sobre él mientras la música sonaba. Podía sentir sus manos apretándose sobre mi cintura mientras hacía contacto con él en un área con la que nunca antes había hecho contacto.

You can do it put your back into it

I can do it put your ass into it

You can do it put your back into it

I can do it put your ass into it

Put your back into it

Put your ass into it

Cada vez que Ice Cube decía put your ass into it (pon tu trasero dentro xD), yo hacía justo eso. Ganándome una respuesta de Edward cada vez. No se que vino sobre mí y me hizo tan valiente, pero estaba disfrutando sinceramente sus reacción ante ello. Estaba levemente inclinada hacia delante y él tenía un brazo alrededor de mi cintura, y su otra mano estaba en mi espalda y él también estaba bailando contra mí. Estar tan cerca de él así –sudando y en un club lleno de gente donde él estaba prestándome atención sólo a mi- me hizo temblar de alegría. En ese momento, fui capaz de olvidar que me veía como una amiga, y esperé que tal vez me viera como más.

"Maldición, Bella," retumbó la voz de Edward. "¡Le vas a causar a Eddie un ataque cardiaco si sigues bailando con él de esa forma!"

Sentí el rubor aumentar, pero no me importó porque lo que pasó enseguida hizo que mi corazón se detuviera.

Me paré derecha e incliné mi espalda sobre Edward –aún bailando- y él puso su boca al lado de mi oído y dijo…

"Tu eres realmente hermosa, Bella, lo sabes, ¿verdad?" Su voz era más profunda y ronca de lo que usualmente es.

No encontraba palabras y simplemente sacudí mi cabeza, agradecida por tener mi espalda contra él.

"Bueno, deberías, porque lo eres." Él continuó bailando conmigo hasta que la música terminó y todos fuimos a descansar.

Regresamos a la mesa y Edward dijo que iba a conseguirnos otra ronda de tragos. Tan pronto como se fue, sentí cuatro pares de ojos mirándome. No pude evitar la sonrisa de oreja a oreja que estaba pegada sobre mi cara.

"Dios mío," chilló Alice. "¿Le dijiste?"

Sacudí mi cabeza.

"¿Entonces qué? ¿Por qué es esa sonrisa?" Preguntó Rose.

"Diablos, apuesto a que Edward tiene una enorme sonrisa también. ¿Vieron como ella se estaba frotando sobre él? Eso fue suficiente para excitar a cualquiera." Emmett se rió.

"De haber sabido que todo lo que tomaría para que Bella bailara así es Edward." Bromeó Alice.

"Todos ustedes están siendo tontos, sólo fue un baile. Actúan como si hubiera tenido sexo con él sobre la pista." Me burlé. Mis amigos se complacían fácilmente.

"No, Bella, te hubieras visto, que diablos, ¡lo hubieras visto a él! Tenía una mirada de sorpresa, y tú te veías tan feliz. Fue muy adorable." Añadió felizmente Alice.

"Bueno, el me dijo que era hermosa…" no pude evitar la sonrisa cuando pensé en su respiración abanicándose a través del lado de mi cara… las palabras que susurró…

Una ronda de chillidos vino de Alice y Rose.

"Así que, ¿eso te hace sentir mejor sobre tal vez tener una charla con él?" Preguntó Alice emocionada.

"No lo se, un poquito, supongo. Simplemente estoy asustada. No quiero perderlo."

"OH, Bella, no lo harás. Cuando regrese, tomemos nuestras bebidas y luego podemos ir a bailar de nuevo." Sugirió Rose.

"Me parece bien." La idea de bailar con Edward otra vez me daba una sonrisa permanente.

"Voy a ver si Edward necesita ayuda en el bar, ven conmigo Jasper." Emmett salió enseguida del cubículo y Jasper siguió.

Las chicas y yo continuamos charlando mientras esperábamos a que los chicos regresaran. Vi la cabeza rizada de Emmett a través de la multitud conforme caminaba de regreso. Pero una vez pude ver su cara, supe que algo estaba mal.

Se sentó y se inclinó sobre Rose y le susurró algo al oído, y la cabeza de ella se alzó con lo que pareció enfado en sus ojos.

"Rose, ¿qué está mal?" Pregunté mientras sentí a mi estómago comenzar a anudarse de manera incómoda. No me respondió, pero se inclinó sobre Alice y le dijo algo al oído, y de nuevo la misma expresión apareció sobre su rostro.

VI a Jasper mientras caminaba de regreso, también con una mirada de enojo pintada sobre sus rasgos

¿Me dirá alguien, por favor, que está pasando? ¿Dónde está Edward? Pensé que ustedes le estaban ayudando a traer las bebidas"

"Bella, ven al baño con Rose y conmigo. Necesitamos retocarnos." Alice comenzó a moverse, tratando de sacarme de la mesa. No me moví.

"Alice, dime."

"Lo haré, Bella, sólo vayamos al baño, ¿si?"

Suspiré y decidí seguirla allí. Quería saber cuál era el lío.

Pero no tuve tiempo para esperar hasta el baño. Mientras esperaba a que Rose se saliera de la mesa, Edward se acercó a la mesa y tenía una chica pelirroja pegada a su cadera y un brazo alrededor de ella.

No podía respirar. Me balancee un poco mientras el dolor de ver a alguien así de cerca de él me perforó.

"Oigan chicos, quiero que conozcan a alguien. Todos, esta es Tanya. Tanya, ya conociste a Emmett y a Jasper. Esta aquí es Rosalie, ella es la novia de Emmett, y esta es Alice, la novia de Jasper... y luego, por supuesto, esta es mi mejor amiga, Bella." Ella le dio la mano a todos, pero cuando llegó a mi, me miró por encima como si estuviera midiendo la competencia. Por la mirada en su cara pude decir que estaba satisfecha con que no había ninguna. Por supuesto que no la había.

"Tanya y yo hemos trabajado juntos antes," comenzó Edward, completamente ajeno a la mirada de desprecio de Tanya. "Tanya es modelo y actriz. Me estaba contando sobre una sesión de fotos que se viene y que están buscando un modelo masculino, ella me va a recomendar."

"Bueno, Edward, ellos dijeron que estaba buscando por alguien extremadamente sexy, y yi pensé inmediatamente en ti." Gorgojeo Tanya mientras pasaba sus dedos por la mejilla de Edward. Edward bajó la mirada hacia ella con una sonrisita astuta.

Me quedé sin aire por el dolor que atravesó mi corazón viendo a alguien así de cerca tirársele encima. Él estaba respondiendo.

Él simplemente se rió y Emmett –tratando de ser amable- dijo, "No le estés dando a Edward una cabeza más grande de la que ya tiene, Tanya."

"Oh, no lo creo." Exclamó coquetamente Tanya. "He trabajado con él antes y siempre es tan humilde." Estaba con la mirada levantada hacia él moviendo sus pestañas.

Escuché a Rose hacer un sonido de vómito que con mucho gusto sólo Alice, Jasper y yo atrapamos.

"¿Quieres ir a bailar? ¿todos?" Preguntó Edward.

Todos aceptaron felizmente, eso hasta que Tanya dijo que no tenía con quien bailar y que iba a volver con sus amigos. Edward la detuvo diciéndole que de todas maneras, a mi no me gustaba bailar realmente, por lo que podía bailar con ella.

Lo vi a él y a Tanya ir mano en mano hacia la pista de baile. Rose se veía como si estuviera a punto de golpear a Edward, Alice se giró hacia mi para decir algo pero la detuve. Reteniendo las lágrimas lo mejor que pude, la detuve.

"No quiero oirlo, Alice. Por favor. Simplemente me voy a ir, ¿vale? Voy a tomar un taxi de regreso. Sólo dile a él que me cansé, no que vaya a notar que me he ido, de todas maneras." Sorbí levemente y corrí la parte de atrás de mi mano sobre mi nariz como esta comenzó a arder con severidad.

"Pero Bella…" chilló Alice, su expresión se veía retorcida entre tristeza y odio.

"No, estoy bien. Sólo estoy cansada… les hablaré mañana." Le di a cada uno un pequeño abrazo y dejé el club tan rápido como pude antes que las lágrimas comenzaran a aflorar.

Uno de los guardaespaldas llamó un taxi por mí y una vez estaba en el asiento de atrás, pasé otra noche llorando por Edward.

No podía seguir haciendo esto, tendría que parar pronto.


¿Alguien más quiere acabar con Edward y Tanya? Sniff Sniff, y sólo es el cap 3 xD, pero el siguiente es de los mejores que pueda haber xD

Ya saben, Reviews!!