N/A. Cumpleaños feliiiiiiiiiiiiiizzzzz! (8)(8)(8) Jjeje, bueno, una pequeña tontería para el cumple de Talhos, que es hoy, día 23 de de Junio : ) Es de Luna xD La primera cosa que escribo sobre ella jaja, así que espero que no me ahorques demasiado cuando termines de leerla. Venga, feliz cumple otra vez, y vamos, ya puedes dar por satisfecho con tanto regalo XDDDDD que entre lo de los Weavers y esto... Que sepas que acabé agotada del baile, mientras que Mina, la muy vaga, nada, que poco entusiasmo le ponía, por Voldy: P
Joanne
ENTINTANDO
III. AL ACECHO
-No vamos a poder estar mucho -dijo Hermione, retorciéndose las manos con nerviosismo. Su mente vagaba desde su calendario, donde tenía anotadas las fechas de los exámenes de final de curso, hasta la enorme pila de apuntes y libros que aún le quedaba por repasar.
-¿Quieres calmarte? -bufó Harry-. ¡Hace semanas que no vemos a Hagrid! No vas a suspender por estar media hora con él.
-No tenías que haber dicho eso. -Ron puso los ojos en blanco ante la reacción de Hermione cuando el chico de gafas dijo la palabra "suspender". Cada dos pasos llevaba la vista atrás, hacia el castillo y hacia la torre donde estaba la Sala Común de Gryffindor-. Ahora no habrá quien la soporte.
Hermione lanzó una mirada fulminante a Ron, y aceleró el paso, adelantando a los dos amigos. Harry sospechaba que más que por estar enfadada, era porque cuanto antes llegase a casa de Hagrid, antes saldría y podría volver con sus libros. Iban a imitarla para alcanzarla, cuando justo dos chicas se cruzaron riendo como tontas y cuchicheando entre ellas.
-Mira que es rara ¿eh? -dijo una, soltando una risita que puso a Harry los pelos de punta-. ¿Te has enterado de algo de lo que nos ha dicho?
-Lunática Lovegood... -canturreó la otra, uniéndose a las risas de su amiga, que se habían convertido en carcajadas.
Harry abrió la boca para decirle a esas dos algo, por un momento enfadado al verlas hablar así de Luna, pero Ron lo miró arqueando las cejas.
-Mírala.
El chico obedeció. Allí, a unos metros y escondida tras unos matorrales, estaba agazapada Luna Lovegood, espiando algo que parecía ser sumamente interesante en la superficie del lago. Harry entendió perfectamente entonces la mirada de Ron. ¿Podía reprochar a alguien que la tratase de lunática? Verdaderamente se comportaba como una; una divertida, pero muy extraña al fin y al cabo. Hermione les hizo un gesto para que siguieran caminando hacia la cabaña de Hagrid, pero al ver que Harry se dirigía hacia Luna, resopló. No es que la chica le cayese mal, pero... sus puntos de vista diferían demasiado, y eso le sacaba de quicio. Era completamente irracional.
-Yo me adelanto -dijo-. No tardéis mucho.
-¿Qué haces? -preguntó Harry, agachándose al lado de Luna.
-Shhh... pueden oírnos -musitó la chica, chistando. Luego se fijó en que Ron se agazapaba también a su lado-. Oh, hola.
-Em... ¿qué hacemos?
-Cazando -respondió Luna, inclinándose más hacia delante, de forma que su pelo rubio se enredó con las ramas del arbusto. Ron y Harry intercambiaron una mirada a su espalda, sin entender nada-. El otro día leí en El Quibbler que en las zonas húmedas suele haber nidos de flaverans.
-Um...
Luna suspiró, como si fuese un crimen no saber qué eran esos bichos de los que hablaba, y continuó hablando:
-Son peces de un color... -se detuvo, rascándose la barbilla durante un momento- así como amarillo Hufflepuff. Tienen todo el cuerpo lleno de aletas y...
-¿Cómo son de grandes? -preguntó Harry, más por cortesía que porque de verdad creyese lo que le contaba la chica.
-Como una uña. -Rió al ver la cara de Ron, que se había quedado estupefacto. ¿Estaba buscando en el lago un pez del tamaño de una canica?-. Más o menos. Hay algunos más grandes.
-Oh, vaya. Así será mucho más fácil.
-¿Me ayudáis? -preguntó entusiasmada Luna-. Suelen saltar cerca de la orilla, por eso estoy vigilando aquí, pero si nos separamos tal vez...
-¿Y para qué los quieres?
-Oh, al parecer mudan de aletas todos los días, y con ellas se pueden preparar potentes filtros amorosos.
-Nosotros hemos estudiado esas pociones este año con Slughorn y no se necesitaba nada de... aletas de flanes de esos -dijo Ron.
-Es que el filtro que se crea con estas aletas es mucho más potente -explicó Luna con tranquilidad. Ron torció el gesto, oliéndose que eso no saldría bien. Harry parecía ser de la misma opinión que su amigo, y se levantó intentando aparentar calma-. Eso es lo que se dice, pero yo quiero... experimentar.
Retrocedieron un par de pasos los dos, tragando saliva. Luna levantó la vista, clavando sus ojos grandes y saltones en ellos.
-¿Os vais?
-Sí, eh... tenemos que hacerle una visita a Hagrid -balbuceó Harry-. Nos... está esperando.
-Oh, vaya. Qué pena –musitó la chica, y luego curvó los labios en una sonrisa-. Pero volveréis ¿verdad?
