Gracias por su apoyo.


Sonríe

La brisa era suave, refrescante y sobre todo nostálgica.

– Marinette, ¿has estado mejor? – Preguntó tratando de mejorar su comunicación.

– ehh...sí.– contestó insegura. Ella quería ser mejor que lo que ahora era.

– ¿Alya te visita?

– ¡A menudo! – dijo ella más sonriente.

Andrien se sentía más aliviado sin embargo no podía dejar de pensar en lo triste que aún debía estar ella. Quería que le sonriera; Con el alma.

– Renuncié a ser Chat-Noir.– dijo sin escrúpulos. Lo escupió sin sentir pena o vergüenza. Ya estaban sus sentimientos desnudos frente a Marinette, cuyo rostro paso de impresionado a aterrado para aterrizar en estupefacto.

–¡¿Hiciste qué?!

– oh, vamos, alguien lo hará mejor que yo.

– P-pero, ¡Eras un héroe! – Gritó al aire sin aún poderlo ver a la cara.

– Tenía otra misión. – Dijo Adrien más tranquilo pero serio, mientras empezaba a notar su ritmo cardíaco incrementar poco a poco y sentir sus mejillas como manzanas coloradas.

–¿Cuál? – Dijo ella sin comprender. Ella amaba ser un héroe, ser Lady Bug. Qué otra misión podía ser tan importante que salvar a su ciudad.

– Cuidar de mi princesa. –Dijo mientras sonreía y sentía sus pesados sentimientos liberarse y fluir con naturaleza en su persona.

Marinette estaba en shock, ¿había dicho su princesa?

Adrien se percató de su silencio y decidió explicarlo mejor.

– Lady bug siempre fue my lady. Más bien la de Chat-Noir. Pero tú, Marinette... siempre fuiste mi princesa. Tú eres la my lady de Adrien.

Marinette no sabía si ya había muerto. ¿Enserio le estaba pasando? ¿Ya estaba en el cielo? ¿O sería su mismo infierno?