Los personajes que aparecen aquí no son míos, pertenecen a Naoko Takeushi.

Volver a amar

Capítulo 3

Seiya no tardaría en llegar y yo ya estaba lista. Lo esperaba sentada en la mesa que habían colocado en el cuarto. Sobre ella estaba una pequeña caja y el contenido le daría una sorpresa. Pasados 10 minutos cuando mucho llego, tenía una sonrisa en el rostro. Tras él entraron 2 sirvientas con un carrito de comida. Él camino hasta mí y me dio un beso en la mejilla al tiempo que decía feliz cumpleaños. Para cuando nos sentamos las cena ya estaba servida y salieron para dejándonos solos. Fue entonces que Seiya noto la caja que estaba en la mesa, la sorpresa se hizo evidente al comprender que le compre algo exactamente el día de mi cumpleaños.

Cuando lo abrió la sonrisa que tenía se congelo y sus ojos se abrieron. Primero al ver el resultado de los análisis y después al ver el los zapatitos de bebe. Se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro mientras yo lo miraba entre divertida y ansiosa...de repente se detuvo, estaba dándome la espalda pero pude ver como arrugaba la hoja y la arrojaba. Volteo rápidamente y en su mirada poder ver que estaba enojado. Me dio miedo. No sabía qué hacer. Se acercó y por instinto me levante y camine hacia atrás pero él fue más rápido y me tomo del brazo. Me jalo y me arrojo al suelo con tal fuerza...

Nunca lo habia visto asi. Me golpeo como nunca lo habia hecho. Jalo de mi cabello y me obligo a seguirlos fuera del cuarto. Varias de las muchachas del servicio se encontraban en el pasillo y lo único que hicieron fue ahogar un gemido de sorpresa. O talvez de lastima. Me llevo hasta el ala izquierda y me arrojo en lo que parecía ser un cuarto. Cerró la puesta con llave. Golpe la puerta mientras repetía las palabras. Por favor. Entre mis gemidos escuche como ordenaba que nadie debía abrir la puerta a menos que quisiera quedarse sin empleo.

No supe cuánto tiempo paso para que me quedara dormida pegada a la puerta, me desperté adolorida y por la luz que entraba de una ventana entendí que era de día. Me levante y pude ver el cuarto, solo contaba con un closet, un escritorio y una silla, no habia nada más. Aun no entendía que era lo que hacía ahí adentro...Él no me habia dicho nada, solo se habia lanzado contra mí. Me dolía todo. Note que en mis brazos habia demasiados moretes como para ocultarlos y agradecí que Luna y Artemis no estuviera en Japón.

En todo el día nadie se acercó al cuarto y por más que grite no conseguí nada. Pensé en la ventana en una opción para salir, pero lo descarte automáticamente al recordar que estaba en el tercer piso. Por la noche ya no solo estaba adolorida y cansada ahora el hambre que tenía era feroz. Estaba quedándome dormida cuando escuche ruidos, mire hacia la puerta pero no se veía sombras o luz bajo ella. Seguí el sonido. Parecía que como si alguien golpeara...vidrio. La ventana. Me levante cojeando y me acerque esta, me sorprendí al ver a Nicolás pegado a ella, me preocupaba que cayera y sin pensarlo abrí la ventana. Entro con una cuerda en mano, la cual lanzo comenzó a recoger en cuanto estuvo seguro dentro del cuarto. Yo solo lo miraba sin entender hasta que note como en el extremo habia amarrada una canasta. Momentos después una de las sirvientas subió por la escalera mientras Nicolás sacaba las cosas de la canasta, saco algo de ella y después tomo la silla, se subió para poner un...un foco.

Cuando Bajo y lo prendió murmuro una maldición al verme. Solo desvió la mirada y apretó los puños. La sirvienta era una chica de mi edad llamada Unazuki, ella solo pudo dedicarme una triste sonrisa y camino hacia el closet. Saco una sábana para cubrirme. Entre ambos me dijeron que Seiya les habia prohibido acercarse al ala izq. de la casa. Abrir la puerta, dejarme salir o alimentarme. También me dijeron que habia salido y ellos planearon como llegar al cuarto donde me encontraba. Todo el personal estaba preocupado y deseaban saber cómo estaba. Subieron una escalera al segundo piso. Bajo este cuarto habia un balcón, por lo que pensaron en subir una escalera al segundo piso y de ese modo llegaron hasta mí.

Después de un rato Nicolás bajo dejándome a solas con Unazuki. Ella curo algunas de mis heridas. Guardo la fruta, panes y agua en uno de los cajones del escritorio. Me ayudo a sacar todas las sabanas y colchas que habia en el closet e improvisamos una cama. Antes de irse se disculpó por parte de todos, ya que temían perder su empleo. Pero antes de irse prometió que cuando Seiya estuviera fuera de la casa mandarían comida. Solo podrían venir a verme por las noches mientras él dormía. Al parecer Alan, el chofer de Seiya les avisaría siempre cuando ya fueran para la casa.

Intentaron comunicarse con Artemis y Luna, pero ninguno sabia como o donde encontrarlos y yo tenía sus numero en mi celular, pero él lo tenía bajo llave por lo que habían decidido esperar a que Luna llamara. Lo peor de todo es que ella solo habl veces al mes y en este se habia dado una tercera solo por ser el día de mi cumpleaños. No llamaría hasta el mes siguiente. Me alentaron a escaparme de la casa, pero yo no tenía ningún lado a donde ir. Seiya era mi esposo y yo lo amaba...como podía dejarlo. Él era mi familia.

A los días la comida que subían era poca. Unazuki me dijo que Seiya comenzó a checar cuanta comida hacían de modo que no hicieran de más y de algún modo me la dieran. Por lo que solo me llevaban frutas y agua. Después de 8 días Seiya por fin se dignó a abría la puerta y reviso todo, hacía más de 1 hora Nicolás se habia llevado todo rastro de que alguien aparte de mi hubiera estado en ese cuarto. Me arme de valor y pregunte: ¿Por qué?

Su respuesta me dejo helada.

"eres una estúpida, lo que quieres es arruinarme la vida con un estúpido mocoso, ni siquiera sé si es mío cuando le coqueteas a cualquier tipo con el que se te cruza, crees que soy tan tonto como para creer que es mío...dime Serenity...dime si puedes asegurarme que esa cosa sea mía"

Yo lo amaba solo a él. No entendía como podía creer…como podía siquiera dudar de mí. De ser el padre de mí bebe. No sabía que decir. Las palabras no me salían de la garganta y eso pareció molestarlo aún más.

"eres solo una zorra Serenity, una zorra la cual solo quiere una buena cogida, eso es lo que eres y asi es como te tratare de ahora en adelante"

Se acercó hacia mí y rompió el vestido que me habia regalado, me arrojo sobre el escritorio y me puso boca abajo al tiempo que me penetraba por detrás...nunca habia hecho eso, siempre fue un poco brusco al hacer el amor. Pero nunca me habia hecho daño y ahora lo estaba haciendo. Grite e intentar apartarme pero solo conseguí que una de sus manos presionara mi cabeza en el escritorio. Cuando termino me golpeo en la cara. El único lugar que no habia golpeado antes...caí en el piso e intente abrasarme a mí misma, pero él se subió en mí y me separo las piernas bruscamente. Volvió a violarme una y otra vez al tiempo que me golpeaba. Lo hizo hasta que se cansó. Nuevamente me dejo sola.

En la noche Unazuki subió y se asunto al verme. Tenía el labio abierto, la ceja y la sangre seca pegada a la piel. Las uñas llenas de piel que habia conseguido arrancarle, Unazuki dijo que vieron que Seiya tenía rasguños en la cara y el cuello por lo que todos en la casa se asustaron. Pero no podían hacer nada, no hasta que Seiya durmiera. Unazuki se quedó esa noche conmigo mientras yo lloraba.

La mañana siguiente nos acabábamos de despertar cuando escuchamos pasos afuera, asustadas Unazuki se metió en el closet y yo le avente todas las colchas y sabanas encima, solo dejando una para taparme. Termine antes de que Seiya abriera por completo la puerta.

Se veía más calmado pero algo en sus ojos me daba miedo. Me hacía sentir ganas de salir corriendo sin importar que no tuviera a donde ir o que fuera mi esposo. Aun lo amaba, pero aun asi no soportaba que estuviera junto a mí. En el mismo cuarto. Apreté la sabana con la que me cubría al ver que él se acercaba lentamente. Comencé a temblar cuando note que no habia cerrado bien la puerta del closet...tenía miedo de que lastimara a Unazuki. O a cualquiera de las sirvientas. Me tomo de un brazo y me jalo suavemente guiándome por el pasillo hasta que llegamos al cuarto, entonces cerro la puerta y me llevo hasta la cama. Me pidió que me sentara.

Temblaba ante su contacto mientras limpiaba mis heridas. Me pidió perdón e intento besarme. Inconscientemente me aleje de él, pensé que me volvería a golpear por rechazarlo. Pero no lo hizo. Pidió que me bañara y salió del cuarto, no sin antes decir que no tardaría, solo traería comida y después saldríamos para ver a un médico. Rápidamente camine al baño y cerré por dentro la puerta. Me bañe esperando que el dolor se fuera con el agua tibia. Pero no se fue. Dolía aún más. Salí envuelta en la bata camine lo más rápido que pude hasta llegar a la puerta del cuarto y la cerré. Me vestí y pude ver todas las marcar que mi cuerpo tenia. En el espejo del baño ya habia visto varias, sobre todo las de la cara.

Intente ignorar todas las marcas y termine de vestirme. Una playera sencilla y un pants. Al terminar me senté en la mesa y comencé a comer lo que alguien habia traído. Casi al final alguien peleo con la puerta, aun a pesar del miedo me levante y abrí. Seiya entro lentamente. Como si me pidiera permiso. Se sentó en la cama y espero en silencio a que terminara de comer. Y entonces me dijo:

"debemos y a ver aun doctor. Que te revisé y ver el estado en el que te encuentras."

Tontamente creí que deseaba que criáramos a nuestro hijo. Una parte del miedo se fue. Hasta que volvió a hablar.

"tenemos que terminar con esto cuanto antes."

Tarde un momento en comprender lo que habia dicho. Él no lo quería. No quería saber si estábamos bien. Quería que abortara. La sangre se me congelo y sentí que me faltaba el aire. Ni siquiera tuve tiempo de pensar lo que haría cuando me di cuenta que ya estaba corriendo por el pasillo.

Lo que paso después aun me atormenta en las noches...