Emoción: Ansiedad.

Palabras: 621 (según Word)


Nervioso.


Una vez cortada la llamada, Komui solo pudo sentirse feliz con la llegada de su amigo a su casa, ansioso que el rubio viera todos los experimentos y robot que había creado en esos ultimo años, así que, solo pudo ordenar un poco su casa para la llegada de su amigo. Una vez que se detuvo a pensar, puso preguntarse ¿Dónde dormiría? Y luego la pregunta fue fácilmente respondida por un: "En el cuarto de Lenalee" y ahí se dio cuenta de un hecho… algo incómodo. Y entonces, una tristeza se apodero de él.

Extrañamente no fue el hecho de recordar que su linda hermana ya no estaba, sino que fue el hecho de recordar la despedida que tuvo con su amigo, aquella que… no pudo olvidar en tanto tiempo, aquella misma que hizo que se acelerara su corazón. Así que dejó de barrer el suelo y solo se sentó en una silla, con solo una pregunta: "¿Qué le voy a decir cuando lo vea?", la verdad es que no sabía qué hacer o como se debía comportar cuando lo viera. Inhalo un poco de aire y solo vio el techo, deseando que Reever no fuera a su casa, pero, a la vez, pidiendo que si fuera.

Pasaron unos cuantos minutos en donde el chino solo estuvo pensativo, tuvo la idea de llamar a Lenalee para decirle que debería hacer, pero luego la idea fue botada de su mente, después de todo ¿Qué le diría? O mejor dicho, ¿Cómo podría explicarle que Reever se le había declarado antes de irse a Australia y que él se había negado por su bien?

Trago saliva. Maldición que ese hecho se le había olvidado, solo estuvo tan feliz de volver a escuchar al rubio que se olvidó de todo, esto se pondría algo incómodo, algo malo... Esta feliz de volver a verlo, claro, pero… a la vez estaba intranquilo de verle a la cara después de lo que había pasado.

Aún recuerda cómo fue que Reever se le declaro, no fue como en las películas, es más, Reever no estaba nervioso, solo suspiro algo agotado, lo vio a los ojos y dijo: "No sé cómo, pero me has llegado a gustar, Komui". La verdad fue tan sorpresivo que él tuvo que meditar un poco para poder comprenderlo, verlo un rato, el rubio parecía algo agotado, como si se le hubiera pasado todo un día meditando acerca de ese tema. Komui por ese momento, sabía que el sentimiento era mutuo, que también llego a gustar de Reever, pero por muy de lo contrario a lo que quería hacer, dijo: "¿Notas que somos hombres?" Era una pregunta estúpida, la verdad, pero lo hizo como para intentar desanimarlo.

El australiano asintió levemente. El chino solo se había acomodado mejor sus lentes y después solo le dijo: "Lo siento Reever, pero… yo no…" no hizo falta continuar, ya que el rubio negó con la cabeza y luego le dijo que no importaba, que solo lo había dicho para irse tranquilo, o algo así. Ahí fue cuando le contó que se iría a Australia por cuestiones de trabajo, es ahí cuando Komui sintió un nudo en la garganta al verlo irse.

En ese instante solo pensó en Lenalee, que si él estaba con alguien, se descuidaría de su hermana y que… Komui se sentía medio avergonzado con ese sentimiento que tenía hacía su mejor amigo.

Y antes que divagara más en los recuerdos, alguien tocó la puerta, Komui saltó del susto y abrió la puerta. Sí, era Reever. Komui estaba feliz de verlo otra vez, estaba ansioso por decirle todo lo que le había pasado, pero… a la vez… estaba algo incómodo. Seguía con ese nudo en la garganta.


Aquí algo de la pareja, como dije en el primer drabble, Komui decía que tener novia/o significaba una distracción de cuidar a su adorada Lenalee, así que él se negó a querer algo con Reever.

Y sí, lo sé, los que conocen el reto dirán, ¿Por qué demonios me pase del límite de 500 palabras del reto?, bueno como ya acabo el reto, incluso las votaciones del mismo, me da igual el límite de palabras, la verdad.

Espero que les siga gustando.