3. Fuerza
Corría a todo lo que daban sus piernas, el pueblo no estaba muy retirado; pero si se tardaba lo matarían y no era broma; Sasuke no toleraba la impuntualidad… a la hora de comer. Naruto llego a la casita y entro -no sin antes sacudirse el polvo del camino-.
-Ya llegue Sasu.
-¡Que no me digas así, Baka!
-Si, si.
-¿Por que tardaste? Solo tenias que vender un poco de leche y algo de lana.
-Nunca lo había hecho; soy un soldado y tuve que pasar con Lee para que me orientara, antes de ir al pueblo.
-Tu te ofreciste, y sin saber.
-Si, pero ya he aprendido y mira esto es lo que me dieron –el moreno vio una cinco monedas y pues… a decir verdad el tampoco sabia mucho; sus padres eran comerciantes pero de otros productos, además no tuvo mucho tiempo de aprender de ellos.
-Bueno… vamos que Gaara nos ha invitado a comer; llévate eso –el moreno señalo un canasta con algo de pan recién horneado y queso. El rubio lo siguió; su relación era de amistad y con eso se conformaba el de ojos azules, pero aun no se rendía y algún día conquistara a Sasuke. Caminaron los pocos pasos que les separaba de la granja de Lee y Gaara; estos salieron a recibirlos; Eri iba dando pasitos de la mano de su padre; mientras Gaara los invitaba a pasar. La cena estuvo llena de conversaciones y anécdotas, pero el tema que evitaban tuvo que llegar.
-Akatsuki vendrá dentro de dos meses, es la fecha del año en la que siempre vienen –decía Lee- Gaara se ira a nuestro escondite, yo creo que ustedes deberían acompañarlo. A ellos no les agradan los nuevos habitantes.
-¡Yo no iré! he esperado por esto; es hora de que enfrente mi pasado –los otros tres lo vieron y Sasuke trago saliva antes de continuar, ellos eran sus amigos y tenían derecho a saber y… también quería desahogarse con alguien… lo que había guardado para si-… Itachi, mi hermano mayor… pertenece a ese grupo. Y el día que lo supimos mis padres y yo… fue cuando a ellos los mataron y a mi… el mismo lo hizo –las caras de terror fueron la única respuesta- mi propio hermano me desfiguro, supongo que en el fondo nos odiaba… aunque nunca dio muestras de ello.
-Te iras con Gaara –acotó el rubio.
-¡Tu no eres nadie para ordenarme que hacer!
-Quizás; pero para mi tú lo eres todo, no quiero perderte, si lo que buscas es venganza… no creo que eso te devuelva la felicidad.
-¡Tu que sabes!
-Lo se, por que me dejaron medio muerto y aun así… yo no... No quiero revancha, no cuando tengo cosas más importantes que proteger.
-Tranquilos es mejor dejar este asunto y Sasuke por favor piénsalo –dijo Gaara, pues el intuía que Sasuke era… como él.
000000000000000000
El matrimonió vio como los otros caminaban a su casa y rogaban por que el moreno recapacitara. Sasuke entro a la casa y camino hasta su habitación; el rubio lo vio y suspiro derrotado, acomodo sus cobijas sobre el futon -en la cocina donde dormía- y se acostó pero no podía dormir; lo que el moreno les había contado aun rondaba por su cabeza y recordó como en sueños, el rostro del hombre que casi lo mata; seguramente ese era Itachi… de ahí el parecido a Sasuke; sus pensamientos fuero interrumpidos por unos ruidos, puso atención y noto que eran pasos de pies descalzos, luego sintió que levantaban sus sabanas y un cuerpo se metía a recostar.
-Naruto… no quiero dormir solo… los recuerdos… no quiero tenerlos.
-Esta bien; mi Sasuke yo estoy aquí –el moreno algo renuente se dejo abrazar y siguió susurrando.
-¿Crees que el lo planeo mucho antes?
-No lo se.
-Lo odio.
-Pero no debes consumirte por ese sentimiento, ¿Por qué vas a basar tu vida en esto?
-En que más la basare.
-En mi… en nosotros… Te amo ¿Cómo te lo demuestro?
-A veces deseo rendirme y… creerte.
-No lo llames rendir… llámalo corresponder.
-¡Baka!
Loa brazos del rubio rodearon su cintura y lo acercaron para besarlo, el moreno correspondió y se aferro al cuello de Naruto; sus cuerpos se acoplaron perfectamente; Naruto acaricio la piel que tenia al alcance. Sasuke se estaba resistiendo a que lo desvistiera.
-Sasu para mi eres perfecto; mis ojos te ven hermoso y te amo tanto que no hay nada en este mundo, que se compare con tenerte entre mis brazos.
Con esas frases el hielo se derritió y Sasuke se abrió cual botón de flor a su amante; la lengua del rubio recorría las cicatrices; marcándolas como suyas y amándolos todas y cada una de ellas… por que eso conformaba la piel del hombre al que amaba .Naruto preparo con delicadeza a su amante y lo penetro; este lo recibió con lo brazos abiertos y las mejillas sonrojadas, era la primera vez para Sasuke y… la mas importante para Naruto; por lo que disfrutaron de su unión con lentitud y entrega completa. El orgasmo los alcanzo a los dos y gritaron; mostrando cuanto habían gozado. Naruto lo aferro con fuerza y Sasuke se lo permitió, no en vano ese rubio atolondrado llevaba tres meses, tratando de ganarse su perdón y trabajando como esclavo en la granja.
Al día siguiente Naruto se levanto temprano; iniciando sus labores con una sonrisa enorme y satisfecha, saludo desde el corral a Lee y este correspondió; con los animales alimentados y la vacas ordeñadas se introdujo a la casa donde Sasuke ya estaba levantado, este lo miro y se ruborizo un poco, reponiéndose de inmediato.
-Voy al rio… ¿vienes?
-¡Claro!
Los dos salieron y caminaron hasta el rio; donde se metieron para bañarse y nadar un rato… terminado en un nuevo encuentro sexual; Naruto penetraba a su amante mientras este se sostenía de una de las rocas de la orilla. Al terminar siguió un nuevo periodo de limpieza… pero ahora con ambos compartiendo las caricias.
Un mes conviviendo como pareja los llevo a aceptar y exponer su relación; sus vecinos ya lo intuían; aun así permitieron que esos dos compartieran su secreto y los felicitaron sinceramente. Eri balbuceaba feliz sin entender mucho la situación; Sasuke lo tomo en brazos y jugo con él, sin despegar la vista del infante; el moreno comento.
-Iremos con Gaara… cuando Akatsuki venga –los tres hombres lo vieron curiosos, Lee volteo a ver al rubio.
-¿Cómo lo convenciste?
-Yo… no le he dicho nada… no hemos tenido tiempo de conversarlo.
-¿Sasuke? –pregunto Gaara pues el parecía conocer el motivo; del cambio abrupto de opinión, del de ojos obsidiana.
-Si.
-¡Oh! ¡Felicidades! – Gaara sonrió y luego miro al rubio- debes estar feliz.
-Si lo estoy, no todos los días te aceptan un chico tan especial como mi Sasu… -el de ojos verdes lo veía aun no muy convencido- ¿De eso hablas, no?
-No, Gaara… -hablaba Sasuke un poco nervioso- se refiere a que… seremos padres.
-¡¿?
-Naruto… soy un doncel y…
- ¡Oh por dios! ¡Si! ¡Dime que es cierto mi ojitos negros!
-¡Naruto! -trataba de callarlo Sasuke, pues los motes cariñosos no les gustaban en público.
-¡No puedo creerlo! ¡¿Yo? ¡¿Qué hice para merecer tanta feli…
Y un sollozo ahogado corto la frase del rubio; que se tiro para abrazarse la cintura de su pareja; este lo recibió -y entregando a Eri a sus padres- acaricio la cabellera desordenada y rubia. Gaara y Lee optaron por irse a su casa; pues eso dos merecían disfrutar de su dicha solos… como ellos lo hicieron al enterarse de la llegada de Eri.
Sasuke beso las hebras de su pareja y con un movimiento; lo hizo incorporarse y borrándole las lágrimas de las mejillas morenas, lo beso. Con ese beso estaba entregando su amor y su vida, a ese rubio loco y dejando de lado su oscuro pasado.
-Te quiero rubio.
-Y yo te amo mi niño; los amo y te juro que los protegeré con mi vida.
-No… de que nos serviría que te sacrificaras por nosotros, si nos dejaras solos.
-Sasu…
-No, Naruto los dos nos esconderemos… los tres.
-Como quieras mi niño.
En su cama y arropados por el calor de su acompañante ambos se quedaron dormidos.
000000000000000000000
-¿Que es lo que ves?
-Nada, solo pensaba.
-No pregunto en que, por que tus pensamientos siempre están dirigidos a una sola persona.
-Si… ¿Estará bien? ¿Vivo?
-Yo creo que si a ambas, la ultima vez que lo vimos, se veía muy fuerte e independiente.
-Dolido y amargado, también.
-Yo insisto; no tenías otra opción.
-No lo se, cada vez que recuerdo; me pregunto si no fue mejor decirles a mis padres; y que escapáramos todos.
-Orochimaru y Pein no lo hubiesen permitido; además estábamos a uno metros de ustedes.
-Si… la primera vez que te vi cerca de nuestro campamento; creí que eras otro comerciante.
-Y lo fui en un tiempo; pero yo también tengo un hermano al cual proteger.
-Suigetsu te extrañara.
-No mucho; ya se ha casado.
-Oh, espero que Sasuke encuentre a alguien…
-Si; ahora es mejor que regreses, Kabuto sospecha de nosotros; cree que el que te unieras los hiciste para salvar a tú hermano.
-Y así fue.
-Si pero ellos no deben saberlo, Deidara odia a los donceles y si se entera que tu hermano lo es, lo que le hiciste y su sufrimiento serán en vano; lo mataran sin importar nada.
-Me gustaría que estemos tú y yo solos viviendo con nuestras familias… o lo que nos queda de ellas.
-Seria bueno… pero si nos vamos Akatsuki no seguirá y matara a todos lo que estén cerca nuestro… por lo menos estamos juntos.
-Si, me has ayudado a soportar tantos horrores.
-Y tú has llenado mi vida de un poco de inocencia.
-Ya no tengo nada de eso.
-Si lo tienes, solo hay que buscar bien.
Y Kisame empezó a desnudara a Itachi, la luna fue testigo de ese encuentro y por desgracia también Kabuto aunque este solo estuvo poco tiempo y solo para comprobar que esos dos no los traicionaran.
0000000000000000000000
Sasuke dormía plácidamente mientras Naruto se distraía delineando los contornos del vientre del pelinegro. El rubio se levanto; se dio lavo la cara y el torso, con algo de agua que calentó, dejo el fuego prendido, salió por alguno huevos y algo de leche, regresando comenzó a preparar el desayuno y eso despertó a un somnoliento moreno que camino hasta la mesa y se dejo caer en el banco.
-Ten cuidado, te puedes lastimar.
-No lo creo este niño es un Uchiha; no es un debilucho.
-Te recuerdo que es un Namikaze…
-¡Uchiha! Se oye mejor.
-… -podría llevarle la contraria… pero no quería, era mejor cuando su moreno estaba de buenas y hacerlo enojar por tan poca cosa, no valía la pena- ya acomodaste tu ropa.
-Lo hice ayer y la tuya también, aunque dos camisas y dos pantalones no es gran cosa.
-No necesito nada más.
-Avaro.
-No, todo esto que tenemos es en base a tu esfuerzo y tomarlo para mis gastos personales; no esta bien.
-Tú eres el que lo ha sacado adelante.
-Si, pero…
-Olvídalo, eres como una mula terca.
¡¿Qué? ¡¿De donde sacaste esa frase?
-Gaara se la dice a Lee.
-Oh.
-¿Naruto?
-Si.
-¿Tú eres… rico?
-Mi padre lo es y yo… tengo fondos de la herencia de mi madre y de mi trabajo; pero como salí corriendo tras de una preciosidad pelinegra, no traje mas que… lo que deseaba darle.
-La diadema.
-Mi corazón.
-Baka, mejor comamos que tenemos que llevar las cosas a la cueva.
-Bien, berrinchudo.
Con lentitud comieron. Ya listos y con algunos fardos que el exagerado –en opinión de Sasuke- Naruto llevaba cuestas, llamaron a voces a sus vecinos. Gaara salió con Eri cargando mientras… otro exagerado llevaba mas paquetes, con todos esos bultos parecía que se mudarían para siempre, pero según Lee y Naruto es para que no les faltara nada a sus parejas e hijos.
Caminaron medio día y llegaron hasta lo que parecía una montaña de piedra, Sasuke y Naruto se preguntaba ¿si tenían que subir esa mole de roca? mas el de cejas grandes se interno entre unos matorrales y los llamo.
-Por aquí, esta es la entrada –el grupo avanzo y entraron.
Era bastante estrecha pero conforme avanzaban se iba haciendo más ancha y al llegar hasta un grieta entre las paredes, entraron por ahí; dando con lo que parecía un espacio dividido en pequeñas compartimentos, que semejaba el interior de una casa.
-¿Tu lo construiste?
-Mi padre y yo hace mucho tiempo. Pero eso no nos sirvió de nada, ellos se llevaron a mi madre y cuando papa fue tras ellos… los encontramos dos días después.
-No debí preguntar –dijo compungido el de ojos azules.
-No importa Naruto; gracias a que seguimos el rastro de mi padre fue como encontré a Gaara y ahora se que mi padre estaría orgulloso por que este refugio nos ha servido estos años ¿verdad Gaa-chan?
-Si.
-Bueno pues yo también le estaré eternamente agradecido; ya que Sasu yo lo usaremos también.
-Pues acomodémonos.
Las dos parejas escogieron sus… estancias y las pusieron cómodas, con cobijas improvisaron lechos y el sitio para cocinar fue designado cerca de un pequeño riachuelo subterráneo; para tomar el agua de ahí. Ya instalados, Lee y Nauro regresaron a las granjas; pues los animales necesitaban cuidados.
-Afortunadamente ellos se van pronto… lo que me preocupa es a quien se llevaran.
-¿Siempre hacen eso?
-Si, Orochimaru es un pervertido que le gusta torturar a las personas y su compañero Kabuto incluso juega con ellos antes de…
-¡Dios que abominación hemos permitido que exista! Y mi padre tan lejos de este lugar.
-Supongo que eso lo hace perfecto para que estos bandidos están a sus anchas aquí.
Los dos seguían conversando cuando vieron a Tazuma subir con algo de dificultad la pendiente con dirección a sus casa, Naruto bajo y ayudo al anciano.
-Gracias Naruto, he venido a avisarles ellos ya están aquí.
-¡Tan pronto!
-Si Lee, este año se adelantaron.
-Algo traman.
-Tomarnos con la guardia baja, muchos ni siguieran habían llevado a los niños, mujeres y donceles a un sitio seguro.
-¡¿Dios que haremos?
-Cálmate Lee, gracias Tazuna san, nosotros ya no tenemos a los nuestro aquí.
-Que bien hijos, pero tu –señalo al rubio- debes esconderte también, ellos te reconocerán.
Ya todos sabían la historia de Naruto y que también llevaba una cicatriz en el estomago; por la misma causa que muchos de ellos.
-Es cierto Naruto, vete al refugio yo acompañare a Tazuna San hasta su casa.
-Pero Lee; ellos te pueden agarrar y que cuentas le daré a Gaara.
-No te preocupes, ya somos viejos conocidos.
El rubio vio partir a su amigo y al anciano; sabia que Lee era bueno en la defensa personal, su padre había sido uno de los mejores en su época… pero contra un puñado de bandidos y solo; no pudo hacer mucho. Con esa angustia Naruto opto por seguir de lejos a las dos figuras que bajaban hacia el pueblo.
0000000000000000000000
En la cueva, los dos chicos conversaban y preparaban la comida, Eri dormía la siesta pero algo inquieto pues estaba acostumbrado a que su padre lo arrullara.
-Se están tardando, solo tenían que alimentar a los animales.
-Si, tal vez surgió algo.
-O quisieron empacar toda la casa.
Los dos rieron y con ese sonido Eri termino por despertar y llamar a su papi. Los dos decidieron no esperar a que Naruto regresara para comer, pues la mudanza les había dado hambre y preferían alimentarse; pues Sasuke no podía mal pasare y Gaara no podía dejar sin alimento a Eri. Se sirvieron sus cuencos con sopa y se dispusieron a comer.
-¡Uhm pero que ratones me he encontrado en este lugar! Ya decía yo que si esperaba a que sus… ¿Uhm como se les llama a sus parejas fenómenos?
-¡¿Que diablos hace aquí? ¡¿Como entraste?
-Por tu cara, lo poco que se ve… si que eres feo Uhm –decía burlón el rubio de coleta- debes ser un Uchiha, Itachi estará feliz si le llevo tu cabeza.
-Inténtalo… a ver si no tomo la tuya antes.
-Saco las garras el feíto. Mira como no tengo nada en contra tuya; deja que me lleve a ese fenómeno y a su bastardito y te dejare en paz –señalando a Gaara que abrazaba con desesperación a su hijo.
-Oh si… y que mas.
-¡Quítate!
-¡No!
El rubio se lanzo en pos del pelirrojo pero el cuerpo de moreno lo detuvo, enfurecido sacó sus explosivos y lanzo uno; al verlas Gaara corrió hasta el riachuelo llamando a Sasuke; el polvo negro exploto; sin embargó solo saco mucho polvo, pues la roca permaneció imperturbable. De nuevo se lanzo sobre su presa pero esta vez fue Kusanagi la que detuvo su avance.
-Si no la sabes usar mocoso, no la muestres.
-Por que no haces la prueba.
Deidara saco un par de lanzas cortas y se afrento a Sasuke. Los movimientos eran tan veloces como lo permitía la superficie amorfa del suelo; Deidara apenas se cubría pues los ataques de Sasuke eran con fuerza y destreza. El rubio se enfurecía cada vez mas, pues no podía con el guardián de ese monstruo y por si fuera poco no podía utilizar sus explosivos, si el moreno no le daba tiempo ni de repelerlo. Un revés del destino hiso a Sasuke resbalar y perder el equilibrio cayendo de lado y perdiendo su espada, hecho que Deidara aprovecho para clavarle una de las lanzas… mas no llego a tocarlo... su cara quedo con la expresión de triunfo… pero rodando y separada del tronco… Gaara aun empuñaba a Kusanagi; mientras Eri estaba calladito en un rincón, con lagrimas silenciosa corriendo por sus mejillas. Sasuke se levanto y le quito la espada de las manos, fue algo difícil pero lo consiguió.
-Y esta… ya no lastimara a más personas… mi bebé esta a salvo.
-Si Gaara has sido muy valiente.
- Gracias Sasuke… ¿estas bien no te lastimaste?
-No este -dijo tocando su vientre- es un… Namikaze muy rudo.
- Lo veo.
Gaara camino hasta Eri y el pequeño estiro sus bracitos.
-Ya mi niño ¿te asustaste?
El pequeñín de ojos verdes se aferro a su papi. Sasuke miro a Gaara preguntándose con la mirada ¿Qué harían con ese… deshecho?
00000000000000000000
En el pueblo los otros bandidos hacían de las suyas; tenían a una pocas chicas y donceles, con ellos se divertían haciéndoles beber y manoseándolos… en su mayoría; ya que Orochimaru aun no encontraba su victima ideal.
Lee caminaba con Tazuna tratando de evitar la calle principal donde Akatsuki estaba, sin embargo el rubio que los seguía no tuvo tanta suerte. Uno de estos lo vio escondido cerca de un corral y sigiloso le cayo por detrás apretándolo muy fuerte hasta casi romperle las costillas; al sentir el ataque Naruto reacciono y le dio un fuerte cabezazo en la nariz; lo que surtió efecto y el atacante lo dejo caer, otro mas estaba en las sombras y se carcajeo del primero.
-¡Vaya kakuzu, el pequeñín te ha dado uno bueno! Te dejara marca en tu bello rostro.
-Cállate y ayúdame, entre los dos se lanzaron en pos del rubio; que ya corría hacia las afueras del pueblo; lo alcanzaron pero el rubio se defendió bastante bien; mas los asaltantes nada tontos dieron la vos de alarma y de pronto el rubio estaba rodeado. Unos ojos negros lo vieron con furia.
-¡¿Sobreviste? ¡Te juro que esta vez te hare cachitos, para asegurarme!
-Pero entes yo te matare a ti… maldito.
-Basta, Itachi ¿quien es este?
-Uno que creí matar en la posada del norte.
-Pues no hiciste un buen trabajo… -el tipo de cara de serpiente se acerco y tomo una antorcha de las manos de Hidan para alumbrar al rubio- pero que tenemos aquí, tus facciones son muy conocidas por lo menos para mi… ¡¿Cómo olvidar a los… Guardias Namikaze? y sobre todo al capitán Minato, eres su vivo retrato… Naruto.
-¡¿Cómo sabe…
-¡¿Acaso no te dijo tu papito que soy su peor pesadilla ya que fui yo… el que incendia su casa.
_¡¿Tu?
-Si… y esos lindos bigotitos, no son marca de nacimiento fueron… mi regalo.
-¡Maldito!
-Ya, ya no te esfuerces tanto, que necesitaras toda tu fuerza y valor… para resistir mis juegos, ¡Regresemos!
0000000000000000000
Los dos caminaban sigilosos Eri, tenia un chupón para que no hiciera ruido; Sasuke se asomo y vio a los bandidos riéndose y golpeando a… ¡Naruto! Estaba por correr hacia su pareja mas una mano lo detuvo y al voltear vio que Gaara y Eri ya estaban… atrapados, busco su espada en el cinto pero no pudo hacerlo, mas aun se resistió con todas su fuerzas.
-Tranquilo Sasuke; eres toda una fiera, con razón mi hijo esta tan loco por ti.
Sasuke giro y vio una sonrisa; que era muy parecida a la de su Naruto.
-Soy Minato… tu suegro; quédense aquí con algunos guardias yo tengo un asunto que arreglar con Orochimaru.
-¡Yo voy!
-No Sasuke; Piensa en tu bebé –susurro Gaara.
-¡¿Bebé?... ¡Seré abuelo!
-Capitán nos escucharan.
-Cierto antes hay que encerrar a esos, si por mi fuera los desapareciera.
-Nadie se lo impide capitán –dijo el mismo guardia de antes, un moreno con una cicatriz en la nariz.
-… Kakashi.
-Si capitán.
- Vayan Inoichi, Choza y tu; rodéenlos por el frente.
- Tu Iruka, Azuma y Kurenai por detrás y Kurenai…
-Si capitán, demuéstrales que hacerle daño a una mujer se paga y… muy caro.
-¡Si capitán! –asintió entusiasta la esposa de Azuma.
-¡¿Y yo capitán? -Preguntaba una chica con mirada que daba un poco de miedo.
-Anko… no te perderé de vista, eres capas de arrasar con todos y dejarnos sin diversión.
-Ibiki, Ebisu les dejo a mi yerno, a mi nieto; junto con estas cositas preciosas -dijo el rubio sonriéndole a Eri, y el niño correspondió- Y cuidado con hacer algo que me haga castrarte… Ebisu.
-No capitán, yo también lo vigilare a él –contesto muy serio Ibiki.
A pesar de que sus guardas espaldas no se los permitían; ellos querían ver lo que ocurría y más cuando unos gritos se escucharon hasta donde ellos estaban; los dos se aferraron a estar cerca para ver.
-¡Déjenlo desgraciados!
Lee caminaba con furia hacia el grupo y a cualquier intento de detenerlo, respondía con golpes que dejaban fuera de combate a los atacantes.
-¡Por fin! algo con que divertirme –grito entusiasta un tipo con mascara.
Se lanzo a atacar el moreno mas este lo esperaba preparado; se entablo una lucha donde no se veía el ganador; los golpes volaban de un lado a otro, sin que un vencedor se levantara. Los dos se quedaron inmóviles frente a frente, segundos después se desplomaba el cuerpo del malhechor con la tráquea destrozada.
Los compinches de este se lanzaron hacia el pelinegro y esa fue la señal de entrada de los guardias; Naruto escucho la voz de su padre
-Deja de dormir y ponte a trabajar… que mi yerno y mi nieto no se avergüencen de ti.
-Pa… ellos… ¿esta bien?
- Si, y déjame decirte que tu neko es un hueso duro de roer.
-Es mi niño valiente.
-Terminaron con su conversación familiar.
-No, ¿algún problema cara de lagarto?
-Perro infeliz.
-Mira lo de perro, bueno son animalitos hermosos y lo de infeliz pues… no, no lo soy de hecho yo tendré un nieto y tú.
Orochimaru ya no soporto tanta burla de Minato y lo ataco; Naruto se levantó y vio a su alrededor , los soldados de su padre estaban ahí, eso era perfect…
-¡¿Crees que te dejare escapar?
-No quiero escapar no sin tu cabeza en bandeja de plata… por que sabes a mi Sasu le encantara verte… muerto.
-¡¿Tu Sasu? ¡¿Esta aquí? ¡¿Esta bien?
-Que te importa, no lo odias.
-Yo…
Kisame vio la indecisión de su pareja y el mismo ataco al rubio mas este era un gran guerrero y sin la ventaja del número; los salteadores no eran más que simples hombres con armas. La espada en manos del rubio era una extensión de esta y sus ataques eran perfectos; venció con algo de rapidez a Kisame mas Itachi… sonrió y se rindió sin pelear…
-Cuídalo y quiérelo mucho… lo merece.
-¡¿?
-Algún día le contare toda la verdad.
-¿Por que no ahora? –dijo una voz tranquila, Sasuke caminaba con Ebisu tras él, pero no había peligro; la mayoría de los Akatsuki estaban atados o… muertos; como Orochimaru.
-Ebisu, vamos con papá sospecho que ve de un modo raro a Pein.
-¿De que hablas?
-No preguntes; tú sabes bien a lo que me refiero
-… Ah ¡¿Tu crees?
-Claro solo espero que no le quiera dar… el mismo su castigo; con eso de que es pelirrojo.
Esos dos se fueron hacia Minato. Sasuke se paro frente a Itachi, esperando la explicación.
-En el último viaje que hicimos con papá y mamá, yo conocí a Kisame en el campamento que instalamos, nos enamoramos… mas este se negaba a aceptarme y me evito; mas yo tan necio, lo seguí hasta su campamento y ahí ellos me atraparon. Kisame me defendió, ellos me perdonaron si me unía y yo me negué, me dejaron ir… pero no por mucho tiempo; al siguiente día ellos nos atacaron y cuando les rogué que no nos lastimaran… nuestros padres nos defendieron, de pronto Orochimaru te miro, eras solo un niño de seis años pero ya te veías muy hermoso, reconocimos esa mirada pervertida en los ojos de serpiente… Perdóname… mamá me halo y me susurro… No dejes que lo toquen… córtalo… yo la mire con horror; pero ella lo decía tan en serio como su corazón de madre le pedía. Yo pude decirle antes… pero como asegura Kisame, nos hubiesen alcanzado y de todos modos todos moriríamos.
- ¿Y por que no me buscaste?
-¿Cómo hacerlo? Si me llevaron a esta vida de sangre y muerte.
-¿Y Naruto?
-¿Qué esperabas? Vi lo que paso esa noche…
-Ah… le diste su merecido.
-Pero mira tiene más vidas que un gato y hasta resulto ser un aprovechado.
-¿De que hablas?
-El menciono a su Sasu.
-Lo matare… no, no lo hare… lo amo y… mi hijo se quedaría huérfano.
- Es una alivio que tu seas feliz.
-Lo soy, tu… te encarcelaran, creo entenderte… pero…
-Aun no me perdonas y lo entiendo, un peso menos en mi alma.
-Cuídate Itachi.
-Y tu Sasu…
Los pelinegros se separaron. Itachi fue atado junto con su Pareja y eso era un alivio para él, su hermano tenían una vida plena y eso le bastaba. Sasuke camino hasta donde estaba Naruto; pero fue interceptado por otro rubio que lo abrazaba y le acariciaba el vientre.
-¡Déjalo ya viejo! ¡Son míos!
-¡¿Por qué? También son mi nieto y mi yerno.
-¡Mira viejo, no lo abraces tan fuerte!
Eri dormía en brazos de su padre que veía muy divertido la situación, Gaara era interrogado por Ebisu, hasta que un golpe en la cabeza de este, de parte de Anko; los distrajo.
-¡Pervertido!
-Solo, conversaba.
-¡No te creo!
Y Ebisu salió huyendo con la chica gritándole detrás.
0000000000000000000000
Naruto respiraba con dificultad pues el orgasmo apenas lo había alcanzado, Sasuke acariciaba la espalda morena y repartía besos en el cuello.
-Sasu si sigues haciendo eso, me excitaras de nuevo.
-Pervertido.
-Enamorado.
-Naruto…
-…
-Tu papá insiste en mudarse con nosotros.
-No le hagas caso; solo bromea, a él no le conviene que veamos como castiga a Nagato.
-No quiero saberlo, créeme.
-Ni yo.
Ya casi era media noche cuando los dos amantes se quedaron dormidos. En la madrugada Sasuke se levantó al baño mas de pronto… la fuente se rompió.
-¡Naruto!
El rubio se despertó de inmediato y corrió hasta su ahora esposo cargándolo y llevándolo de nuevo a la cama; salió en busca de Gaara y lo trajo para que ayudará a Sasuke; entre Lee y él prepararon todo y esperaron a que el momento llegara; el moreno se mordía los labios pero el dolor era tanto que termino por gritar. Con muchos esfuerzos y trabajo de todos –sobre todo del papi- A las cuatro de la mañana nacía una rubia preciosa y regordeta, a la que sus padres llamarían Tamiko*
0000000000000000000000000
Una gran cantidad de gente paseaba por la granja de Sasuke y Naruto. Minato daba ordenes de como quería construir una casa cerca de ese lugar por ,mas que Naruto refunfuñara ,el nuevo abuelo no quería separase de su nieta y por supuesto que se mudaría ahi; claro que siendo un capitán el fuerte seria construido en esa ciudad; los habitantes del pueblo quedaron fascinado con la idea y les dieron la bienvenida.
Sasuke por su parte no veía su hija desde hacia mas de una hora y es que la niña pasaba de brazos en brazos… pues se parecía a Naruto en su forma de sonreírle a medio mundo.
Naruto entro y se sentó a su lado; Iruka y Kurenai salieron dejándolo solos, el rubio le atoro los cabellos detrás de la oreja pero al ver que se venia de nuevo al rostro amado; busco en la mesa cerca de su cama y al encontrarla coloco la diadema a Sasuke; beso su frente y se susurro en el oído..
-Te amo Sasuke.
-… Y yo a ti Naruto.
Fin.
*Tamiko = Niña extraordinaria
Termine, espero que les haya gustado un poco o por lo menso entretenido.
Agradeciendo a: Karu-suna y kaoryciel94, a todos los lectores anónimos.
