¡Holis! ¿Cómo les va~? Bien, últimamente me siento responsable (? pero lamentablemente este estado no va a durar mucho, lo siento.
Bien, no los entretengo más y me resta decir que Naruto no me pertenece.
Ahora a leer.
Capítulo 3: Encuentro
Después de ese echo, al que Sasuke le dio caso omiso, merendaron lo que su madre había preparado antes de salir y luego se fueron de regresos la casa.
Una vez allí, se fueron todos a darse una ducha y a dormir (no habían cenado porque ya habían merendado), ya que eran las nueve menos cuarto y estaban muy cansados. Fue entonces cuando el celular de Sasuke sonó. Él, con toda la pereza del mundo, vio la pantalla que decía "Dobe" para luego contestar.
― ¿Qué mierda quieres, Dobe?—Medio "saludó", medio preguntó con molestia. Estaba tan ilusionado con acostarse y dormir. Pero ese sonido lo molestó por completo.
― ¡TEME! ¡¿Dónde estás?! —La voz de su amigo sonaba preocupada, pero no tanto, ya que, el dobe, sabía que su amigo no era tan atolondrado como él mismo.
― ¿Dónde más? En mi casa —Dijo Sasuke señalando lo obvio. Aunque estaba olvidando que no está en su casa porque, aunque hacían prácticamente lo mismo, no era la casa en la que él se había criado, no, esa era la de vacaciones.
― ¡¿Cómo que en tu casa?! Si yo estoy parado en frente a tu puerta. —Dijo éste exaltado y se escuchó tan fuerte que el pelinegro tuvo que alejarse el celular del oído para no aturdirse.
Mierda, olvidé decírselo, recordó Sasuke con fastidio, porque ahora tendría que decírselo y, tal vez, hasta explicárselo.
— Dobe, me olvidé de decirte que mi madre nos obligó a todos a ir de vacaciones al campo —Dijo cansado. Si no entiende, le cuelgo, pensó sin la mínima intención de explicárselo—. Por lo tanto, como ves, no estoy en mi casa. Así que es en vano que estés ahí parado como idiota frente a mi puerta. —Finalizó.
― ¿Eh? ¿En que parte estás? ¡Te iré a visitar, dattebayo! —Gritó con efusividad y emoción. Sasuke de nuevo tuvo que alejarse el teléfono del oído.
No pensaba responderle. Eso sería pesado, y con el entendimiento que tenía en el chico una vez no sería suficiente.
― ¡Hey! ¡Teme! ¿Qué no me vas a responder'ttebayo? —Preguntó con mucha ingenuidad.
¡Dios, que alguien mate el idiota antes que yo lo haga!, amenazó con varias venas asomándose por la frente.
— Ya deberías haber adivinado la respuesta. —Contestó, tratando de contenerse.
― ¿Adivinar que? —Preguntó sin realmente tener idea de que tenía que adivinar.
― ¡Idiota! —Bramó y colgó para no despertar a nadie con sus gritos de Fangirl que su amigo le sacaba (claro que estos gritos contenían insultos en su mayoría y de a rato "Dobe", "idiota" o "Naruto").
El rubio, quien estaba frente a la elegante puerta de su mejor amigo, trataba de averiguar su ubicación, aunque sabía que no iba a poder.
― ¿Eh? ¿Teme? —Preguntó Naruto. Momento…, pensó— ¡¿A quién le dices idiota, Idiota?!—Le gritó con enojo, pero luego se dio cuenta que ya había colgado.
―Mmm… Mejor le marco'ttebayo. —Habló de nuevo y marcó otro número.
―Hola, él se fue de vacaciones al campo. —Informó una vez atendido en la otra línea y con angustia.
―Dah, perfecto ―Respondió sarcásticamente la otra persona en la otra línea―. Igual, gracias —Hubo una pausa—. Antes de colgar, ¿al menos te dijo en que parte está hospedado? —Pregunto con algo de esperanza porque dijera que si.
―No me dijo, solo me cortó. Bueno adiós, me tengo que ir. —Se despidió. Pero antes de colgar esperó a que la otra persona también se despidiera.
―Bueno, adiós. Y gracias de nuevo por el favor. —Se despidió.
―Por nada. —Dijo y colgó.
Sasuke, en su casa de campo, apagó su teléfono para no tener más interrupciones, esta vez, mientras duerme. Y ahora sí se durmió. Por fin tuvo su merecido descanso para recobrar las energías perdidas.
/
Eran las nueve de la mañana. Todos tuvieron unas perfectas doce horas de descanso. Excepto Sasuke que tuvo once de sueño gracias a su "muy querido" mejor amigo-rival que lo retuvo durante casi una hora con su charlatanería y preocupación.
Se vistió y bajo a desayunar. Ya estaban sentados su padre y hermano mientras que su madre estaba terminado de servir es desayuno.
― ¿Dormiste como princeso anoche, cariño? —Pregunto su hermano con tono burlón, a los que el aludido solo respondió con un "Hmp" y ya. A Itachi no le importó que respondiera eso ya que sabía que su hermano se moría de la rabia y el enojo por dentro. Y eso le producía un sentimiento de satisfacción indescriptible.
―Buenos días, Sasuke. —Saludó su madre.
―Buenos días— Contestó. Su madre, era la única mujer que amaba y por lo tanto a la única que le hablaba de buena manera. Que es capaz de hacerle sacar más de un monosílabo simplemente porque lo valía. A todos los otros les contestaba con su "Hmp" y nada más.
―Buenos días. —Saludó su padre se forma seca pero con una pizca de felicidad mañanera.
―Hmp. —Contestó. Como dije, a las otras personas que no fueran su madre les contesta con el "Hmp" típico de él.
Luego de los saludo de la mañana, todos se dispusieron a comer su desayuno. El cuál pasó casi sin palabras. Cuando ya todos habían terminado se retiraron a hacer otras actividad individuales. En verdad parecía como si estuvieran en su casa verdadera.
Sasuke fue a prender la computadora un rato; Itachi fue a ver televisión y Mikoto arrastró a Fugaku para que la ayudara con el jardín y que así su esposo no estuviera tanto tiempo en su oficina.
Y así pasó toda la mañana, en aburrimiento extremo para Sasuke e Itachi; diversión para Mikoto y martirio para Fugaku, ya que su mujer le hacía ir de acá para allá con flores, algunos elementos de jardinería, algunas masetas y agua para regar sus plantas. Ya era hora del almuerzo y todos se sentaron a comer, nadie habló pero el ambiente no estaba tenso ni nada por el estilo. Así era la costumbre cando comían.
Cuando se levantaron todos se fueron a hacer algo en individual.
Sasuke, casado de esa rutina, dijo que iría a dar una vuelta y que volvería cerca del anochecer o un rato antes.
Tomó las llaves de la casa (sólo por las dudas) y se marchó rumbo al pueblito de la tarde anterior. Tal vez pasaría por ese lago de vuelta. La verdad ese lugar le había gustado, pero tampoco pudo evitar que el recuerdo de ese ruido se hiciera presente.
Se le presentaron varias posibilidades. Entre ellas estaban: que el viento movió una rama y esta a su vez sonó provocando ese ruido, pero la desechó rápidamente porque esa tarde no había viento. O que un animal que pasaba por ahí provocó aquel ruido, pero también la desechó rápidamente porque el mismo ruido sonó más pesado, como una pisada de un ser humano…. ¡Un momento! ¡Eso es! ¡Fue una persona quien provocó tal ruido! ¡Eureka! Pero, ¿que hacia una persona caminado por esos rumbos? Ya que, de donde se escuchó ese ruido, no había nada. Porque al Sur, estaba el pueblo de que venían, al Norte estaba el lago, al Este estaban todas las quitas de las familias ricas (donde tenían su casa) y al Oeste, de donde provino el ruido, estaba el monte, o sea, no había nada.
Entonces, ¿qué podría haber causado el ruido?
Tan concentrado en sus pensamientos estaba que no notó cuando chocó contra alguien, que al parecer, también estaba distraído. Volvió a la realidad cuando la otra persona soltó un quejido de dolor al caer.
Sasuke, por inherencia y un poco de educación, trató de agarrar la mano de la otra persona, pero por un fallo de cálculos, a dura penas, sujetó la cintura de ésta, dándose cuenta enseguida de que se trataba de una mujer.
Mierda, que no sea adolecente., que no sea adolescente… Pensó en un ruego. Porque si era una adolescente, lo más probable sería que gritaría y se lanzaría hacia él como las fangirl's de su instituto.
— ¿Estás bien? —Preguntó.
― S-Sí. ¿U-Usted? —Preguntó la chica con voz nerviosa y algo asustada.
Sasuke, quién todavía no había visto el rostro de la chica, le pareció un poco sorprendente el de echo de que la esta todavía no se le lanzó encima. Así que decidió mirarla.
Era un poco más bajita que él, tenía el pelo largo hasta cerca de la cintura color negro-azulado, piel tan blanca como la suya, ojos grandes color violeta casi blanco, sus cachetes sonrojados y finos labios color cerezo. Y del cuerpo no se podía decir mucho porque tenía una blusa blanca holgada y una pollera bordó claro que le llegaba hasta la rodilla.
— Si. — Contestó secamente.
—Etto…—Comenzó a hablar mientras su cara tomaba diferentes tonos de rojo.
—¿Qué pasa? —Preguntó extrañado al ver su cara. Que chica más rara, pensó.
—¿Me p-podría s-soltar? —Preguntó tímidamente.
Y fue ahí donde cayó en la cuenta de que todavía la estaba agarrando de la cintura. Pero cuando iba soltarla se dio cuenta de un detalle. Un detalle que estaba escondido entre su ropa. Eso era la pequeña cintura que la chica poseía. Luego de eso la soltó.
Ella se agachó para recoger los víveres que llevaba consigo y luego le dedicó una sonrisa entre tímida y amable para seguir su camino.
Sasuke sintió algo así como un cargo moral de culpabilidad al ver a la chica tambaleándose un poco por el peso de las bolsas. Pero también quería agradecerle, indirectamente, por no habérsele abalanzado cuando tuvo oportunidad. Así que con esto en mente habló:
—Si quieres te puedo ayudar a llevar esas bolsas hasta tu casa. —Dijo éste cuando la chica ya estaba a metro y medio de él.
—G-Gracias pe-pero no. N-No quiero ser una mo-molestia. ―Tartamudeaba, y mucho.
—Vamos —insistió (algo muy raro en él)—. Yo fui quién te chocó. —Añadió.
—E-Esta bien. —Terminó por aceptar.
La chica le dio dos de las cuatro bolsas que cargaba y siguieron su camino.
Al rato Sasuke notó que estaban yendo por el lado oeste del lago de donde vino el ruido.
— ¿Tu vives por aquí? —Preguntó con curiosidad interna. Hasta donde él y su familia sabían para ese lado no había nada.
—S-Sí. —Contestó mientras lo miraba. Al parecer no es de por acá, pensó ella.
—Hmp. Pensé que nadie vivía por estos lados. —Dijo indiferente.
—En re-realidad yo y mi fa-familia so-somos los ú-únicos que vi-vivimos en e-esta zo-zona. —Explicó ésta.
—Hmp. — Dijo éste. A lo que la chica lo tomó como un si.
Siguieron caminando hasta llegar a una casa que no era ni lujosa como la de Sasuke ni una choza en mal estado.
—A-Aquí es. —Dijo ella cunado estaban justo en frente de esa casa— G-Gracias…—Esperó a que él dijera su nombre.
—Uchiha Sasuke —Contestó y la chica asintió—. ¿Tu nombre? —Preguntó.
—Hy-Hyūga Hinata. —Contestó con una sonrisa.
—Bueno, adiós. —Se despidió.
—Adiós. —Devolvió el saludo.
/
Sasuke se estaba volviendo cuando decidió ir al lago.
Una vez ahí, se quedó observando la puesta de sol. Todo estaba tan calmado y tranquilo. Verdaderamente le gustó ese lugar. De repente, se acordó de la chica llamada Hinata, es tan tranquila y silenciosa como ese lugar. Esa chica no era molesta, su voz era suave y dulce no melosa y chillona. Era silenciosa en vez de estruendosa como las demás y con ese sonrojo que la hacía ver tan tierna, en verdad le agradaba.
En ese momento pensó lo mismo que cuando la conoció, rara. Si esa palabra encajaba a la perfección con ella. El haber estado con Hinata lo había sido… interesante.
Fin del capítulo.
/
Hasta aquí el capítulo, aprovecho para decir que las publicaciones no serán todas las semana, será depende del tiempo que disponga, pero diré (y lo prometo) que no me demoraré más de un mes en actualizar la historia.
Sin más quiero decirle gracias a todas aquellas personas que me dejaron reviews, follow y fav.
Atte:
Jeffy Iha
