Guardia Real
Las mañanas en Arendelle eran muy tranquilas, las calles empezaban a tomar vida después de que el sol salía por el horizonte, gracias a sus productos de calidad el reino estaba muy bien posicionado y sus habitantes podían darse el lujo de comenzar sus actividades un poco más tarde que la mayoría de los pueblos o reinos vecinos, los barcos que venían de diferentes países y reinos comenzaban a llegar a los muelles, un grupo de pescadores que estaban alistando sus barcos y materiales notaron como un grupo de la Guardia Real iba acercándose, debido a su lealtad y servicio los miembros de la Guardia eran respetados y conocidos, los pescadores solo sonrieron y siguieron con su trabajo.
"Comandante Aster, el caballo que solicito ya está esperando en el muelle" – comento uno de los guardias, habían salido desde temprano del castillo para llegar antes de que el barco con el nuevo miembro arribara, debían tener todo listo por órdenes del Rey.
"Gracias, mientras mas pronto salgamos de aquí mejor, tengo suficientes cosas de las cuales preocuparme que cuidar a un niño" – comento algo molesto, el Comandante E. Aster Bunnymund era bien conocido en el reino por sus habilidades y técnicas de combate, sin embargo todos lo conocían por su peculiar mal humor.
"Señor mire, el barco de Gran Bretaña va entrando al muelle" – grito uno de los guardias del batallón – "Ya era hora, traigan al caballo, en cuanto baje el muchacho nos dirigiremos al castillo" – dos de los guardias salieron de la formación para ir por el caballo, mientras que el Comandante se quedó esperando a que el barco anclara y comenzara a bajar su tripulación – "Bien ahora solo hay que esperar a que baje un joven de cabello blanco, que tan difícil de identificar puede ser" – dijo en voz baja, sin duda alguna no podía creer que alguien tuviera esa tonalidad.
Después de esperar veinte minutos los primeros tripulantes comenzaron a descender por las escaleras del barco, no eran muchos pero ninguno tenía las características del joven, el Comandante comenzó a preocuparse cuando noto que cada vez eran menos los que bajaban del barco, pero justo antes de que comentara algo con sus guardias se escuchó un grito proveniente del barco – "Tenga Cuidado!" – uno de los marineros grito y el Comandante solo pudo ver como un corcel blanco salió disparado del barco y callo justo en el muelle a unos treinta metros de donde se encontraban – "Por un momento pensé que no lo lograríamos Storm" – dijo el joven que venía montando al animal, tanto el Comandante como los guardias se quedaron algo asombrados con las agallas del joven, saltar de un barco a un muelle no es algo que veas todos los días, el joven acaricio la cabeza de su compañero y volteo a ver como un grupo de guardias se le quedaba viendo, por sus uniformes reconoció de inmediato quienes eran y se acercó – "Perdón por hacerlos esperar, tenía que recoger a mi caballo, creo que no le gustó nada el viaje en barco y al momento de darse cuenta que ya estábamos en tierra firme no pudo evitar saltar" – dijo el joven con un tono de risa y sonrió – "Mi nombre es Jackson Overland Frost y este es mi compañero Storm, y por lo que veo ustedes son miembros de la Guardia Real de Arendelle, es un placer" – el Comandante y los guardias se quedaron en silencio, recopilando toda la información, parecía que era la primera vez que veían a un miembro Elite con tan buen humor, el Comandante se acercó al joven con su caballo – "El famoso Jack Frost, veo que te informaron bien, mi nombre es E. Aster Bunnymund y soy el Comandante del 1er Grupo de la Guardia Real al servicio del Rey Agdar, me mandaron a recibirte personalmente, y puedo decir que estoy impresionado que a tan corta edad ya tengas tantos títulos" – dijo con seriedad.
El viaje hacia el castillo fue en silencio, los miembros de la Guardia Real eran conocido por su gran disciplina y seriedad a momento de ejercer su trabajo, sin embargo para Jack esto era algo de lo que tendría que acostumbrarse, su padre siempre le enseño a divertirse de vez en cuando y no tomar todo tan seriamente, ya que nunca sabes cuándo será tu ultimo día, claro Jack tenía claro en qué momentos podía divertirse y en cuales debía tomar todo con seriedad – "Se siente incómodo Joven Frost"- le pregunto el Comandante, Jack solo sonrió – "No, solo estoy notando que su grupo es muy disciplinado, felicidades por su buen trabajo Comandante, también eh escuchado muy buenas referencias de usted, espero poder aprender" – Jack era conocido por sus habilidades con la espada y técnicas estratégicas, pero siempre había algo nuevo que aprender de cada persona – "Bueno creo que eso es algo normal en un batallón, no lo crees?" – "Creo que podría ser un poco más ameno el trayecto si me contaran que tal es la vida en Arendelle" – el Comandante solo suspiro y dejo que su escuadrón hablara durante el camino, no tardarían mucho en llegar, en quince minutos estaría en la puerta del castillo dejando al muchacho a cargo de Wyne y podría retirarse a seguir con sus labores, serán los quince minutos más largos de su vida.
Dentro del castillo los rayos del sol comenzaban a iluminar las habitaciones, despertando a la familia real, sin embargo una de las Princesas llevaba despierta varias horas, Elsa se despertó más temprano de lo normal, desde que llego a su habitación, no pudo conciliar el sueño y todo se lo debía a Pitch Black, la joven no podía explicar el por qué siempre que estaba cerca de él sentía miedo, sabía que ella era la única que se sentía diferente, a su hermana Anna parecía no importarle la presencia del Señor Black, pero también notaba que la formen que él veía a ambas hermanas era muy diferente.
"Princesa Elsa, buenos días, el Rey pidió que bajaran al Comedor, el desayuno está casi listo" – dijo una las sirvientas al otro lado de la puerta de la habitación – "Enseguida bajo" – contesto Elsa, hoy sería un largo día, su padre tenía programada una reunión después del desayuno y ella tenía que estar presente, sin más la joven se levantó de su cama para tomar un baño rápido, y cambiarse.
"Señor Black! Que hace aquí!" – grito Anna al ver como el consejero entraba por la puerta del comedor – "Buenos días Princesa, su padre me pidió que los acompañara el día de hoy junto con el General Wyne" – dijo con una sonrisa – "Oh entonces por eso había más chocolates, que mal" – la Princesa se sonrojo al saber que se había comido la porción del postre del Consejero y el General, Pitch por otro lado estaba algo extrañado ya que no veía a Elsa por ningún lado así que decidió sacar a la joven Princesa de sus pensamientos – "Anna, donde está tu hermana?" – le pregunto con una voz de calma – "De seguro sigue en su habitación, todavía no bajan mis padres, mmm porque?" – le cuestiono la Princesa, esto fue algo que no había considerado – "Bueno tu hermana siempre es puntual por eso me sorprendió que aún no estuviera en el Comedor, además recuerda que dentro de unos días asistirá a una reunión muy importante" – le explico – "Que aburrido, mientras nosotros nos divertimos en la fiesta de mi prima ella tendrá que soportar a los viejos concejales, sin ofender Señor Black"- con una sonrisa Anna salió del Comedor a esperar a que sus padres llegaran.
Pitch Black se quedó esperando alrededor de diez minutos cuando por la puerta entraron el Rey, la Reina y la joven Princesa, con la mirada el consejero busco a Elsa pero no la vio por ningún lado – "Buenos días Majestad, Reina" – Pitch se inclinó cuando ambos reyes se acercaron a la mesa – "Buenos días, gracias por acompañarnos" – comento el Rey, cuando todos ocuparon sus asientos se escuchó un golpe en la puerta, y lentamente se fue abriendo, en el rostro de Pitch se dibujó una sonrisa, Elsa iba entrando con su típico cabello recogido y con un elegante vestido azul que combinaba perfectamente con sus ojos.
Lo último que paso por la mente de Elsa esa mañana era la de llegar tarde al desayuno que había programado su padre, pero jamás pensó que la persona que menos quería ver en esos momentos estaría presente, Pitch Black estaba sentado a la derecha de su madre, y justamente ella tendría que sentarse enfrente de él, sabía que su suerte no era la mejor pero esto ya era demasiado.
"Buenos días, perdón por la demora" – dijo en voz baja la Princesa mientras se sentaba en su lugar – "No te preocupes Elsa, llegaste a tiempo, apenas nos estábamos acomodando cuando entraste"- comento el Rey y le sonrió a su hija – "Solo esperemos un momento al General Wyne, me comento que no tardaría mucho solo está dejando unas instrucciones a los guardias, Elsa recuerda que después del desayuno necesito que estés presente en la entrada del castillo" – dijo el Rey – "Claro que si padre" – fue lo único que dijo Elsa, después de regresar la mirada a su lugar no pudo evitar la sensación de que la estaban observando, y justo al momento de levantar la vista enfrente pudo notar el porqué, Pitch Black solo sonrió cuando se dio cuenta que la Princesa había notado que la estaba mirando, sonaría absurdo pero Elsa no se sentía segura cuando él estaba presente.
Pasaron un par de minutos y los sirvientes habían ofrecido fruta para los reyes, las princesas y el consejero, mientras terminaban estas se escuchó un golpe en la puerta, el General por fin había llegado – "Perdonen la demora, los jóvenes de hoy necesitan que se les expliquen tres veces las cosas" – se rio – "Tranquilo Wyne, vamos siéntate y comencemos" – dijo el Rey, después de esto los sirvientes trajeron el desayuno y lo único que se escuchó en la mesa fue como los reyes, el consejero y el general hablaban de política y tratados, las hermanas permanecieron en silencio durante todo el desayuno.
"Muchas gracias por la comida Majestad" – comento el General – "Hoy será un largo día, si me disculpan me retirare" – "Su Majestad, yo también me retirare, dejo de dejar varios documentos listos para hoy antes de su viaje" – de igual forma comento Pitch Black, sin duda alguna quería seguir en el comedor, pero debía dejar todo listo, a final de cuentas después de hoy tendría mucho tiempo de sobra para contemplar a la joven Princesa, ambos se retiraron del Comedor dejando solo a la familia – " Idun, ya está todo listo para nuestro viaje" – le dijo el Rey a su esposa – "Elsa, estarás sola un buen tiempo, quiero que te cuides mucho hija" – la Reina se veía algo triste, la idea de dejar a Elsa no le agradaba pero la decisión ya se había tomado – "No te preocupes Madre, estaré bien" – la Princesa solo le sonrió a su madre, pero al igual que ella la idea de quedarse sola no le gustaba en lo absoluto – "Tendrás el castillo para ti sola Elsa!" – su hermana dijo con entusiasmo, Elsa solo pudo reírse con su comentario, a pesar de no convivir mucho son ella la quería mucha y ambas sabían que aunque casi nunca estaban juntas siempre serian hermanas – "Bueno será mejor que nos retiremos para alistar todo" – el Rey se levantó junto a su familia y cada quien se dirigió a sus habitaciones para ver que no les faltara nada, Elsa por el contrario solo fue a su habitación para acostarse un rato, solo esperaría que dieran las 12:00p.m., no sabía porque su padre quería que estuviera presente, ni siquiera estaba enterada de lo que trataba esa reunión o ceremonia, pero fuese lo que fuese ya se enteraría, por mientras solo necesitaba despejarse un poco, y sin darse cuenta se quedo dormida.
El comandante Aster levanto el brazo para avisar a su guardia que ya estaban enfrente del castillo, los encargados de las puertas notaron quienes eran y comenzaron a abrir las puertas para que los jinetes entrara, era la primera vez que Jack veía el castillo de Arendelle y estaba impresionado, sabia de la buena economía que se vivía en este Reino pero no pensaba que fuera tan buena, los herreros, campesinos, aldeanos, panaderos que había visto mientras entraban por la ciudad gozaban de una buena vida o al menos eso era lo que se podía reflejar, se sentía una tranquilidad peculiar, Jack solo pudo sonreír, sabía que su vida aquí cambiaria.
"Aster amigo, ya era hora!" – exclamo el General Wyne, viendo como su escuadrón de jinetes y el comandante iban entrando a los terrenos del castillo – "Wyne, la próxima vez envía a un Teniente a este tipo de tareas" – contesto molesto el Comandante, Wyne solo pudo reírse, sabía que el carácter de Aster era de cuidado y más que nada fue por eso que lo envió, quería molestar a su viejo amigo un rato, mientras veía como los guardias entraban Wyne noto a un joven con un particular color de cabello – "Jack Frost, hijo de Agustín Overland Frost, es un honor tenerte aquí, fui amigo de tu Padre, espero que tu estancia en Arendelle sea grata" - le comento el General al joven, Jack solo le sonrió, y se bajó de su caballo – "General Wyne, mi padre me hablo mucho sobre usted y sus grandes hazañas, su última voluntad fue que dedicara mi vida para el bienestar de este gran reino que siempre lo recibió como si fuera su propia nación, Jackson Overland Frost a su servicio" - el General y el Comandante se voltearon a ver, sonrieron, no sabían porque pero ambos sentían que este joven traería grandes cosas para Arendelle – "Basta de formalidades! Puedes llamarme Wyne, vamos dejemos a tu caballo en los establos, tenemos una reunión con el Rey" – dijo el General – "General, joven Frost, me retiro mi escuadrón y yo tenemos trabajo que hacer, bienvenido a Arendelle" – fue lo último que dijo el Comandante antes de subirse a su caballo y salir del castillo junto a los demás guardias.
"Este es el establo, aquí solo la familia real y algunos miembros de confianza dejan a sus caballos, por orden del Rey tú también podrás utilizarlo" – le explico el General a Jack – "Gracias Señor, en donde puedo dejar a Storm?" – Pregunto el joven, ya que no veía ningún lugar disponible en el amplio establo real – "Oh, mira ahí hay uno, al final del establo, está cerca de la entrada que da al jardín, tienes suerte" – Jack tomo las riendas de su caballo y se dirigió al lugar, su corcel Storm era completamente blanco a excepción de una pequeña marca negra que tenía en la frente, mientras colocaba a su compañero noto al corcel que estaba en el lugar de alado, se parecía mucho al suyo solo que la única diferencia era que ese caballo si era completamente blanco – "Wow, de quien es ese caballo General?" – le pregunto, jamás había visto a un corcel tan llamativo – "Es una yegua, se llama Snow, pertenece a la Princesa Elsa" – explico el General – "Que bonito ejemplar" – fue lo único que pudo decir Jack, acomodo el agua de su compañero y cerró la puerta – "Bien no perdamos tiempo, vamos al castillo" – con esto el General y el joven salieron del establo hacia la puerta principal del castillo.
En la entrada principal Pitch Black pudo visualizar como el General venía acompañado de un joven – "Black, ya llego el chico?" - el Rey le pregunto saliendo por la puerta principal – "Así es mi Señor, acaba de llegar" – dijo con un tono serio el consejero – "Excelente, hazlo pasar al estudio, el General Nicholas y el Capitán Sanderson ya están esperando, le diré a Grettel que llame a Elsa para que baje" – el Rey se dio la vuelta y se dirigió a su estudio.
A los pocos minutos el General y Jack llegaron a la puerta – "General Wyne, veo que viene acompañado" – comento Pitch Black, sabía muy bien quien era y él porque estaba aquí – "Black, te presento a Jackson Overland, mi nuevo Guardia Real, Jack él es Pitch Black el consejero y mano derecha del Rey" – Jack solo pudo notar la mirada tan extraña que tenía el Señor Black – "Es un placer conocerlo Señor Black" – extendió la mano, Pitch se quedó mirándolo, pero al igual que el extendió la mano y solo dijo – "El placer es mío Jack Frost".
