Todo tiene su límite

_ Ya esta_ dijo la mujer contenta luego de curar al último herido

_ ¡Increíble!_ dijo el impresionado observando su cuerpo

_ Ni creas que te daremos las gracias_ soltó un Arrancar cuya mascara ocultaba su rostro

_ No puedo creer que dependamos de una simple humana, ¿en que estará pensando Aizen-sama?_ y así empezaron todas las quejas.

_ Si alguien tiene algún problema, hable con Aizen-sama_ dije colocándome frente a la mujer cuando note que se le humedecían los ojos

_ Otro mas del lado de la humana_

_ Debe ser muy servicial, ¿no, Ulquiorra?_ me pregunto el idiota de la mascara horrible, moví el brazo como si diera un latigazo y al instante ese mal agradecido se estaba desangrando en el piso.

_ ¿Alguien mas tiene algo que decir?_ nadie respondió_ Muy bien_ me di vuelta dispuesto a irme pero la mujer no me siguió. Se había agachado junto al Número herido y lo estaba curando.

_ ¿Qué haces?_ le pregunto escandalizado, ella no respondió y siguió con lo suyo.

_ Listo_ murmuro, se puso de pie y se coloco junto a mí. Comenzamos a caminar hacia la puerta cuando el mismo Número pregunto:

_ ¿Por qué me curaste humana? ¡Que lo hayas hecho no me hará confiar en ti!_ este tipo debía querer morir, me adelante para acabar con esa miserable molestia cuando la mujer respondió:

_ Yo solo existo para servir a Aizen-sama y cumplir sus deseos_ la mire, ella me devolvió la mirada y al instante se desmayo.

Logre sujetarla antes de que cayera al suelo, la tome en brazos dispuesto a llevarla a su habitación cuando el último Arrancar que curo se acerco y le toco una mejilla, curioso.

_ ¿Ella esta bien, Ulquiorra-sama?_ me pregunto mirándola fijo

_ Solo perdió el conocimiento_ respondí cortante, el asintió y se alejo.

Use el Sonido para llegar más rápido a su habitación, la acosté en la cama; la observe por unos momentos, ¿Qué le había ocurrido? Decidí avisar a Aizen-sama cuanto antes, cuando ella despertó. Miro a su alrededor, como preguntándose que hacia allí, cuando noto mi presencia.

_ ¿Qué hago aquí? ¿Qué paso?_ pregunto confundida

_ Te desmayaste_ me acerque a ella y le tome la temperatura

_ Pero estábamos con Aizen-sama_ dijo confundida_ Estaba lo mas bien, vi una luz brillante y luego no recuerdo nada mas_

_ Es porque te desmayaste_ le repetí. Di media vuelta dispuesto a irme, ella me tomo de la mano

_ No quiero estar sola_ dijo avergonzada. La mire y suspire, me senté en el borde de la cama_ Gracias_ me sonrió cálidamente

_ Solo me quedo porque Aizen-sama me ordeno mantenerte bien_

_ Igualmente gracias_ repitió soltando mi mano y acostándose

_ Me quedare hasta que te duermas_ le advertí, ella río

_ Sabes, antes de ir a ver a Aizen-sama tuve un sueño muy extraño_ me conto mirando fijamente el techo

_ Últimamente eso es lo único que me dices: he tenido un sueño extraño_ volvió a reír, su risa sonaba como música. Una música relajante.

_ Pero yo recuerdo todos los sueños que tengo, ese no lo recuerdo_ se quejo haciendo un puchero_ Espero que no sea nada importante_ se volteo para poder mirar la ventana

_ ¿Todavía insistes con eso de que los sueños dicen cosas?_ le pregunte exasperado

_ Pero es la verdad_ dijo sin mirarme

_ Como sea_ dije volviendo a suspirar, ella bostezo_ Duérmete de una vez_ le ordene

_ No entiendo porque estoy tan cansada_ se puso en posición fetal_ No hice ningún esfuerzo excesivo ni nada, ni siquiera he usado mis poderes_ ya era muy obvio que luego de la hipnosis no recordaba nada de lo que había hecho

_ Ustedes los humanos, en especial las mujeres, son muy delicados_ la arrope, ella me miro con el ceño fruncido_ No te molestes en negarlo, en el fondo sabes que digo la verdad_ suspiro y cerro los ojos

_ ¿Volverás después?_ me pregunto

_ Si_ le di una pequeña cachetada para molestarla y funciono_ No sueñes cosas raras_ me saco la lengua y yo salí de la habitación. Cada vez me entretenía mas estar con esa mujer.

Quédate conmigo y con nadie más

_ Déjame ser tu Fracción_ le pidió Orihime a Ulquiorra haciendo una profunda reverencia

_ ¿Por qué debería dejarte?_ pregunto el mirándola fijamente_ Podrías salir herida en cualquiera de las batallas, incluso podrías morir_

_No me importa, yo solo quiero servirles a Aizen-sama y a Ulquiorra-sama_ ella lo miro a los ojos, estaba segura de su decisión

_De acuerdo_ acepto Ulquiorra_ Solo trata de… Apartarte de mi camino_ le advirtió

_ Lo hare_ asintió Orihime mientras lo abrazaba. Ulquiorra le acaricio su largo cabello naranja, maldiciendo mentalmente a Kurosaki Ichigo.

_ ¿Qué?_ pregunte al despertar de un salto, mire a mi alrededor.

''Necesito un baño'' pensé, en el baño había una gran bañera. Deje que se llenara mientras me desvestía recordando mi extraño sueño, ¿yo querer junto a Aizen? ¿Y que es una fracción? Tenía mi cabeza hecha un lio, me metí al agua caliente y me relaje al instante. Recapacite sobre mi último sueño y decidí olvidarlo, después de todo el nunca me iba a creer si se lo contaba.

Cuando me aburrí de pinchar las burbujitas de espuma, salí de la bañera; me cubrí el cuerpo con una toalla blanca justo cuando la puerta se abrió.

_ Mujer, Aizen-sama te…_ Ulquiorra se quedo parado en el umbral de la puerta mirándome fijamente, yo también lo mire y me empezaron a temblar las piernas_ Por favor no…_

_ ¡Kyyyyaaaaa!_

_ Lo siento_ me disculpe por decima vez con Ulquiorra cuando nos dirigíamos al trono de Aizen

_ Ya te dije que fue mi culpa_ me dijo, tenia la marca de mi mano en su mejilla izquierda.

_ No debí haberte golpeado_ baje la mirada avergonzada

_ Debí haber tocado la puerta_

_ Debería haberte dicho que estaba en el baño_

_ Debería haberte avisado antes de entrar_

_ Suerte que tenia puesta la toalla_ suspire aliviada, el no dijo nada.

Nos mantuvimos en silencio hasta que llegamos a la sala del trono, allí se encontraban no solo Aizen, Ichimaru y Tosen; sino también todos los Espadas.

_ ¡Orihime!_ me saludo Aizen con una sonrisa_ Que bueno es verte… ¿Qué te sucedió en el rostro Ulquiorra?_ pregunto al ver la marca en su mejilla

_ Estaba entrenando con la mujer y tuvimos un infortunado accidente_ lo hubiera curado antes de venir aquí.

_ ¿Esa es la marca de una mano?_ pregunto una mujer rubia, cuyo uniforme de Arrancar era muy revelador

_ Uy, ¿Qué hiciste Ulqui?_ le pregunto Grimmjow riéndose

_ ¿Usted me decía, Aizen-sama?_ pregunte en voz baja

_ ¡Ah, si! Por favor mira fijamente esto_ saco algo de su bolsillo y lo mire, al instante siguiente vi todo blanco.

Tu voz es el sonido de mi delirio

_ ¿Orihime?_ pregunto Aizen-sama, la mujer había bajado la cabeza y su cabello cubría su rostro.

_ ¿Si, Aizen-sama?_ pregunto ella sin subir la mirada

_ Quiero que uses tu Koten Zanshun con una de las personas de esta habitación_ le pidió

_ Como usted ordene, Aizen-sama_ dijo ella alzando la mirada, sus ojos grises se veían vacios; no mostraban ningún sentimiento como siempre lo hacen.

La mujer miro a todos los que estábamos en la habitación, miro a Aizen-sama por unos momentos. La observe expectante, cuando un rayo dorado atravesó al Quinto, partiéndole el brazo.

_ ¡Aaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh! ¡Maldita!_ corrió hacia ella y le lanzo un cero, me coloque como escudo esperando el impacto para recibirlo pero nunca llego.

_ Muy bien, Orihime_ la felicito Aizen-sama, un gran escudo nos protegió a los tres del cero del Quinto.

_ ¡Eso estuvo bien mujer!_ también la felicito un pequeño hada macho, que se sentó en su hombro_ ¡Nunca me has usado tan bien! ¡Estoy orgulloso!_ el la miro esperando que le contestara, pero la mujer no reacciono

_ Orihime_ dijo otro macho mirándola preocupado.

_ Como pueden ver, la hogyoku no solo sirve para hipnotizar, también puede sacar los instintos asesinos en lo más profundo de una persona o hollow_ explico Aizen-sama mirando complacido a la mujer.

_ ¿Qué es lo que dijo?_ pregunto un hada hembra indignada

_ ¡Maldito!_ grito el macho que se encontraba con la mujer, se puso en posición de ataque pero antes de que llegara a volar; la mujer lo sujeto_ ¿Qué estas haciendo?_ le pregunto tratando de soltarse

_ Ya fue suficiente_ dijo Aizen-sama, ella asintió y al minuto siguiente las hadas volvieron a convertirse en los pétalos de sus horquillas_ La humana solo obedece las ordenes de mi voz, es por precaución_

_ ¡La maldita me corto el brazo!_ grito el Quinto, la mujer lo miro y Aizen-sama asintió; al instante lo cubrió un campo de fuerza y su brazo comenzó a regenerarse.

_ Lastima que el estado sea temporal y además agota mucho las fuerzas de la humana_ dijo Aizen-sama

_ Tampoco recuerda nada_ le informe

_ Interesante_ dijo Aizen-sama_ Muy interesante… Esto fue solo una demostración pero puede que gracias a la hogyoku tengamos una nueva aliada_ acaricio el rostro de la humana, que ni siquiera se inmuto

_ Me retiro, Aizen-sama_ dijo luego de terminar de curar al Quinto, hizo una reverencia y se marcho.

_ Con la chica de nuestro lado, nuestra batalla contra la Soul Society esta ganada_ Aizen-sama estaba sumamente feliz, yo en cambio, quería volver a ver a la Inoue Orihime que conocí y que tantas cosas me hacia sentir.