Capitulo 3:¿Tu como estas?

El corazón de Joey se detuvo en el momento en el que con Makira en sus brazos vio salir junto a su marido, un fantasma de su pasado. Un fantasma que nunca creyó volvería a ver, Seto Kaiba.

-Joey.

Fue todo lo que pudo decir Seto mirándolo fijamente, bebiendo cada detalle de su rostro ahora mas maduro y si era posible mas hermoso.

-Seto.

Murmuro Joey cuando encontró su voz al fin.

Mokuba serró los ojos con dolor, las chispas seguían hay, lo podía ver en las miradas asombradas de su esposo y Seto. Pero era hora de hacer lo correcto el se estaba muriendo y ni su hermano ni Joey y mucho menos sus hijos podían quedar solos.

-¿Qué ases aquí? ¿De donde vienes?

Pregunto Joey aun consternado, abrasando temeroso a su hija contra su pecho.

Yo vengo de cualquier lugar

de mil errores atrás,

de ese cansancio que nos da

ser fugitivos y vagar...

¿Tu como estas?, ¿tú como estas?, ¿tú como estas?

-Joey.

Joey serró los ojos, antes de volverlos abrir y levantarse de su asiento.

Asia una semana que Seto estaba en la mansión, intentando hablar con el, intentando acercarse a el, pero Joey no lo deja, contentándole con monosílabas cuando le preguntaba algo y alejándose de el.

-¿Podemos hablar?

Pregunto Seto acercándose.

-¿Que? ¿Me dirás al fin por que me dejases, abandonado como un perro?

Le pregunto Joey volteándose y mirándolo directo a los ojos con rabia y dolor.

-Joey, te juro que no es lo que tu crees.-Trato de explicarle Seto-Yo nunca te deje de amar...

-Cállate no mientas-Le grito Joey interrumpiéndolo, mientras con los ojos sembrados de lagrimas, le golpeaba el pecho con los puños.-Me amabas tanto, que te largaste, dejándome solo, sin siquiera despedirte.

-Joey, por favor óyeme...

-No, ya basta-Dijo Joey mirándolo a los ojos, mientras las lagrimas escapaban de sus hermosos ojos dorados-Ya te e sufrido cinco años, ya no me lastimes mas Seto. No me digas más mentiras que me llenen de dolor, por piedad...-Le rogó el rubio, mientras dejaba caer su cabeza.

Seto no pudo resistirse y, lo abraso fuertemente contra su pecho sintiendo su corazón roto.

-Yo también Joey. Yo también te sufrí y te llore.... Perdóname mi cachorro.

Con el corazón sangrándole de dolor Joey lo empujo.

-No Seto, no puedo, me dolió demasiado tu abandono. Además estoy casado con tu hermano y tengo tres meses de embarazo además de una hija, por respeto a tu hermano y a tus sobrinos al menos déjame en paz, por favor.

Le rogó Joey, antes de darse la vuelta y alejarse de ahí, aun con la grimas en los ojos.

Seto quedo parado estático viéndolo marcharse y una triste lagrima rodó de sus precioso ojos azules.

Yo como tú con las heridas

de tantos años de jugar,

por los rincones a escondidas

con mis instintos de maldad...

¿Tú como estas?, ¿tú como estas?, ¿tú como estas?

-¿Te quieres vengar de mi verdad Joey?-Le pregunto Seto apareciendo a sus espaldas.

-No entiendo de que hablas, cuñado.

-Besando a Mokuba frente a mi, obligándome a verte con el e ignorándome.

Joey se viro y lo miro a los ojos.

-Yo no me estoy vengando de ti ahora Seto.-Dijo Joey con sinceridad-Yo me vengue de ti ase 4 años y 4 meses atrás.

-De que hablas.

-Me vengue de ti Seto, asiendo que tu hija, siempre te llame tío y jamás te llame papá.

Le dijo Joey con una mirada de fría rabia.

Seto abrió sus ojos azules y lo miro.

-¿Que quieres decir Joey?

-Tú eres un genio Seto, dedúcelo tu solo.

Le dijo Joey con cinismo. Y en definitiva a Seto no le costo entender lo que quería decir su cachorro.

-Makira es mi...

-Correcto-Lo interrumpió Joey-No solo me abandonaste a mi, la abandonaste a ella, no solo me perdiste a mi, si no que también a ella.

-Pero, por que Mokuba...

-Mokuba cree que es su hija y que nació prematura.

Dijo Joey con una fría tranquilidad, con una fría rabia, con una fría venganza.

-Joey...

Pero Joey lo ignoro y dándole la espalda mientras se alejaba, le dijo.

-Regodéate en el dolor de que tu hija le diga padre a otro, como yo me regodee en el de mi abandono.

Atrás de Joey quedo un Seto Kaiba en un estado de shock completo.

Toda mi vida

cae en pedazos;

trato de maquillar

mis múltiples fracasos

Y se ven

firmes mis pasos,

hay que reconocer

que me enrede en mis lazos...

¿Y tú como estas?, ¿tú como estas?, ¿y tú como estas?

Esa noche mientras estaba tirado en su cama el gran Seto Kaiba, se lamentaba sin poder ni querer contener sus lágrimas.

-¿Que hice? ¿Hice lo correcto al poner la felicidad de Mokuba, sobre la mía y la de Joey?

Se pregunto Seto, ya no tan seguro de su decisión.

-No solo sufrí yo, no solo sufrió el, no solo sufrí su perdida, si no que también sufrí la perdida de mi hija. Una hija a la que no le puedo decir la verdad o mataría a Mokuba del dolor.

Se lamento Seto con el corazón hecho pedazos.

Mordiendo el polvo andaba igual

sin esperanza y sin Dios,

cuando en mi gran necesidad

se arrodilló mi corazón...

-Prometí que nunca diría la verdad, mi niña, ¿que e echo?

Se lamento Joey, acariciando la rubia cabecita de su oji-azul hija, la cual dormía pacíficamente en su camita.

-Solo espero que Seto, no diga nada. Mokuba es un ángel y no se merece saber mi mentira.

Suspiro Joey para si mismo, mientras dejando a su hija arropada salía de el cuarto de la pequeña y una vez en el suyo, se ponía la pijama y mientras se metía a la cama, junto a Mokuba quien lo abraso contra si, Joey se sintió peor que nunca, por el peso de su secreto.

Mokuba era un ángel, que no se merecía esa traición, pensaba el rubio.

Y puede volar, en libertad,

y pude volar,

sobre mis penas,

sobre cadenas,

y arrodillada así

se termino mi llanto...

Y volví sobre mis pasos

cuando reconocí

que Dios me faltaba tanto...

y pude volar... en libertad

y pude volar, pude volar...

Dos meses viendo a Joey de lejos sin saber que hacer, viéndolo cada día mas hermoso, ya con 5 meses de embarazo, y el vientre ligeramente redondeado.

2 Meses teniendo que soportar que su hija le llamara tío.

Y 2 meses que significaban que la vida de su hermano ya estaba llegando a su fin.

Seto sentía que tanta presión lo iba a matar. Pero no fue el que murió.

Esa maña desayunaban todos juntos, menos Makira que aun dormía, cuando al levantarse de su asiento Mokuba se desplomo en el suelo, como un peso muerto.

-Mokuba.

Exclamaron, Seto y Joey acercándose a el, a toda prisa.

Mi corazón se arrodillo

se fue muy lejos

el hogar pudo volar,

pudo volar llegó a decir

no existe Dios,

sobre sus pasos

regreso mi corazón;

pudo volar... ¿tú como estas?

Mientras esperaban, en la sala de espera del hospital Seto se temió lo peor y no pudo evitar sentir un nudo en el pecho así como un fuerte dolor en el alma.

-¿Los familiares de Mokuba Kaiba?

Pregunto el doctor a Joey y a Seto. Ambos se levantaron de sus asientos.

-Si, yo soy su esposo.

Respondió Joey.

-Y yo su hermano mayor.

Respondió Seto.

-¿Como esta?-Preguntaron ambos a la vez.

Pero a Seto le vasto ver la cara del doctor para saber la respuesta.

-Él, ha muerto.... Lo lamento, no pudimos hacer nada.

-¡NO!

Grito Joey descorazonado, mientras Seto lo sostenía para qué no cayera y aferrándose a la camisa del castaño dio rienda suelta a sus lágrimas. Por su parte Seto también lloraba sintiendo el corazón roto del dolor.

Puedes volar así... ¿tú como estas?

¿Tú como estas?, ¿tú como estas?

¿Y tú como estas?

¿Tú como estas

¿Fin?

Esta vez la letra es de Yuri ^^