Algo no Está Bien.

Habían pasado casi un año desde la caída del muro que separaba a No. 6 del Distrito Oeste, Nezumi había vuelto al teatro mientras Sion había decidió hacer un negocio dentro de No. 6 con Inukashi de limpiar a las perros de las personas por cierta cantidad de plata dependiendo del tamaño y que tan sucio estaba el perro. Pero Sion podía notar que algo pasaba con Nezumi, el sitio que se habían buscado estaba bien ubicado dentro de Lost Town pero sabía que igual quedaba muy lejos del teatro donde Nezumi iba todos los días desde que se había recuperado por completo, pero lo que le preocupaba era que llegaba cansado y muy tarde a la casa, además que salía temprano antes del amanecer para llegar a la hora al teatro y llegaba pasada la medianoche a la casa, pero Nezumi no se quejaba y seguía con lo suyo.

-Nezumi si en realidad quieres podríamos buscar algo más próximo al Distrito Oeste para que vivamos, no quiero que te pase algo malo o que te enfermes…-Pero se cayó al notar la mirada de fastidio del joven.

-No vengas con esas cosas, esta casa queda a cinco minutos de la de tu madre y ella no puede ir a un sitio tan peligroso como lo es el Distrito Oeste, aun quedan delincuentes por ahí, recuerda que la tasa de criminalidad ha subido en la frontera de No. 6 y el Distrito Oeste desde que cayó el muro, no de forma exorbitante pero ya las calles no son tan seguras como lo eran antes-Nezumi dio un énfasis a lo ultimo mientras salía del baño tras ducharse, se estaba secando el pelo, era su dia libre así que estaba aprovechando de descansar.

Sion sentado en el sofá volteo a verlo, la sola imagen de Nezumi solo con el pantalón le hizo sonrojar-Pero me preocupa que te este sobre esforzando, si te enfermas me sentiré culpable…

-Deja de ser tan fastidioso conmigo, soy lo suficientemente capaz de cuidarme solo, recuerda que lo he estado haciendo desde muy pequeño, me vas a hacer perder mi estilo, suficiente me ha molestado Inukashi por nuestra relación, además estoy acostumbrado a dormir poco y no me enfermo con facilidad. Piensa, desde que vivimos juntos en el Distrito Oeste hasta el dia de hoy ¿cuántas veces me he enfermado?-Saco una camisa y se la coloco.

Sion subió su vista hacia el techo pensativamente-En realidad nunca, yo siempre soy el que se enferma, pero desde que te conozco nunca te he visto enfermo-Miro a Nezumi-¿Eso es algo de la gente del bosque?

-No lo sé, no recuerdo mucho a mi gente, se que solíamos cantar cada vez que cambiábamos de estación a los arboles y a Elyurias, pero no recuerdo que alguna vez me haya enfermado como tú lo has hecho, lo máximo que he tenido ha sido fiebre, pero solo de cansancio no por estar enfermo, y cuando estuve en cama fue por las heridas que sufrí en el centro penitenciario, pero eso solamente-Respondió Nezumi sentándose frente a Sion-Oye que te parece dar una vuelta, es nuestro dia libre y no quiero pasarlo dentro de la casa-Quería dar un paseo acompañado por la persona más importante en su vida.

-Ya, pero debemos regresar temprano para la preparar la cena…

-No te preocupes por eso, compramos la comida fuera y la calentamos aquí, no hay que hacerse problemas-Tomo de la mano a Sion y lo llevo fuera, no se había puesto la chaqueta ya que el clima estaba caluroso. Anduvieron por el parque deteniéndose cerca del lago bajo la sombra de un árbol-Que relajante es sentir la brisa del verano, es completamente distinta a como los sentía en el Distrito Oeste-Dijo Nezumi recostándose en el pasto, Sion lo miro, no se había tomado el cabello el cual lo hacía ver muy femenino, podía notar cómo era observado por las personas que pasaban por allí, el aspecto andrógino de su pareja era fuera de este mundo. Realmente era muy guapo, podía oír los suspiros de las chicas mientras señalaban a Nezumi, pero lo ponía celoso, no le gustaba que nadie más que el mirara a su Nezumi-No te preocupes-Murmuro el joven sacando de sus pensamientos a Sion.

-¿Por qué dices eso?-Pregunto Sion intentando sonar natural.

-Puedo notar tus celos a kilómetros, pero no te preocupes ellas no me interesan ni siquiera las miradas lascivas de esos pervertidos me molestan, me basta y me sobra con tenerte a ti-Se incorporo, Sion se había puesto rojo-Te amo de eso no debes dudar, recuerda que sin ti mi vida no es nada

-Yo dije eso primero, pero me da gusto oírte decir eso, además me molesta que te miren tanto, deberías tomarte el cabello, suelto llamas más la atención que de costumbre-Le paso un elástico, Nezumi lo tomo y se tomo su cabello en su cola de caballo.

-Realmente eres celoso, ¿no?-Comento acariciando la mejilla del peliblanco, este lo miro con el rostro sonrojado cosa que le agradaba, se apoyo en el pasto y subió la vista al cielo-Hoy no hay nada mejor, te tengo a ti y estoy disfrutando de un bello dia junto a quien más amo…aw-dijo llevándose la muñeca izquierda a la boca, miro el pasto pudo ver a un bicho negro que se ocultaba bajo la tierra-Maldito bicho me mordió-Se miro la mano, tenía un punto rojo en la muñeca donde le había mordido.

Sion ladeo la cabeza-¿Sucede algo Nezumi?

-Nada, solo un bicho molesto-Sonrió. Estuvieron allí por horas, Sion apoyado en el pecho de Nezumi mientras disfrutaban del dia, al atardecer, se levantaron-Sera mejor ir a comprar la comida, mañana debo estar temprano en el teatro-Se marcharon del lugar y comprando comida se dirigieron a la casa-Voy a bañarme de nuevo para sacarme la tierra del parque-Se retiro al baño.

Sion se puso a calentar la comida, estaba tan feliz, no recordaba cuando había sido el dia en que se sintió triste por última vez-¿Nezumi vas a querer el tempura o los shabu-shabu?

-Cualquiera, me da lo mismo, pero sabes también podrías repartirlo mitad y mitad así ambos comeremos lo mismo-Respondió Nezumi desde el baño. Sion saco dos platos y sirvió. Cuando Nezumi salió del baño, este sonrió-Sion que te parece si el próximo dia libre que tenga invitamos a tu madre a comer con nosotros, después de todo no solamente podemos ir nosotros a verla sino que ella también puede hacer lo mismo-Dijo mientras comían.

-Se lo diré mañana-Nezumi se puso de pie al acabar, se aproximo a Sion y le levanto el rostro-¿Nezumi?

-Quiero saborearte un poco, ¿Me dejas?-Dijo intentando de parecer un niño mimado. Sion asintió, se puso de pie y abrazo al joven, le fue quitando la camisa mientras se besaban de manera apasionada entrelazando sus lenguas y lamiendo el cuello del pelilargo. Nezumi había bajado su mano derecha hacia la entrepierna de Sion y le bajo la cremallera del pantalón, el chico ya estaba excitado-Eres rápido para esto-Comento Nezumi sacándose por completo la camisa que Sion se había encargado de desabrochar, ambos se fueron a la cama entre besos y caricias hasta terminar con Sion sobre Nezumi, este tenía el rostro sonrojado por los movimientos sensuales que realizaba mientras Sion le penetraba con lentitud, meneándose con una lentitud que solo hacia gemir de placer a Nezumi se acariciaron con ternura, Sion le besaba en el cuello y los pezones y con movimientos circulares masajeaba el miembro de Nezumi, este no podía hacer nada más que gemir y besar a Sion con placer, sin darse cuenta ninguno de los dos se quedaron dormidos abrazados el uno al otro.

Al dia siguiente Sion despertó antes que Nezumi, mirándolo le acaricio el cabello, el chico entreabrió los ojos al sentir la caricia-Buenos días su majestad-Saludo incorporándose.

-Buenos días-Respondió acercándose para darle un beso, se levantaron y empezaron a prepararse para salir a sus respectivos trabajos, Nezumi entro al baño, abriendo la llave de la ducha comenzó a sacarse el pijama, se sentía raro, pero no le dio importancia, habían días en que se sentía raro físicamente y resultaba no ser nada. Se ducho y poniéndose la ropa salió.

-El desayuno ya está listo-Anuncio Sion sentándose a la mesa, Nezumi se sentó frente a él-Hoy trabajo hasta las cuatro, así que hoy hare tu cena favorita, no llegues tarde

-No te preocupes, llegare como las ocho, intentare salir antes pero no te aseguro nada

En el teatro Nezumi sentado a un lado del escenario se sentía mal, le dolía la cabeza y sentía como si su temperatura corporal fuera más alta de lo usual. Pero siguió ensayando fingiendo que todo estaba bien, como siempre lo hacía. Cuando salió a las siete un cuarto se dirigió a la casa, no sabía que le pasaba, pero no quería preocupar a Sion, menos con el discurso que le había dado que el jamás se había enfermado, cosa cierta, pero no podía ser tan irónica la vida que al dia siguiente que dice eso se enferma por primera vez. Al llegar, Sion le había preparado la sopa favorita de Nezumi, la sopa Macbeth.

-Bienvenido a casa, ¿Cómo te fue?-Dijo Sion al verlo llegar.

Nezumi sonrió-Bien, y ¿cómo estuvo tu dia?

-Nuestra clientela está creciendo, hoy nos trajeron a dieciséis perros, bastante bueno debo decir-Frunció el ceño al ver el rostro de Nezumi-¿Pasa algo? Te ves muy palido-Observo un tanto preocupado Sion.

-No es nada, solo estoy cansado, no he podido descansar en todo el dia-Mintió sentándose a la mesa, comenzaron a comer, en eso Nezumi deja la cuchara a un lado y se lleva la mano derecha a la boca, sentía nauseas. Sion preocupado se levanto y se aproximo a él.

-Nezumi ¿Qué pasa?-Le puso una mano en la frente, abriendo los ojos como platos miro a su pareja-¡Estas hirviendo! Vamos debes acostarte-Le afirmo del brazo y lo ayudo a ponerse de pie, Nezumi no dijo nada, se dejo llevar a la cama, acostándose cerró los ojos, se sentía muy mal, jamás en su vida se había sentido así-Te daré una pastilla para bajar la fiebre-Sion saco el botiquín y abriéndolo saco una caja de pastillas y el termómetro digital, poniendo el termómetro sobre los labios de Nezumi espero, tras un minuto retiro el termómetro-Treinta y nueve con tres, pero eso es mucho, ¿Qué te duele?-Siguió preguntando sacando a relucir su lado biólogo.

El joven no sabía cómo responder a eso-No sé, nunca me he sentido así, no puedo decir que cosas que siento en este momento es normal o no-Murmuro débilmente mientras Sion le sacaba las botas con la chaqueta.

-Debes tomar esto, ayudará con la fiebre-Le tendió una pequeña pastilla blanca, pero Nezumi no la tomo-No te lo estoy sugiriendo, te lo estoy ordenando-La voz de Sion sonó firme.

-Jamás he tomado pastillas, no sé si me hará bien-Susurro cerrando los ojos, su cabeza le estaba matando, sentía miles de clavos apuñalarle una y otra vez su cerebro, además de un malestar en su pecho y su cuerpo. A los pocos minutos se quedo dormido. Sion lo tapo, aprovecho la ocasión para tomarle el pulso. Le tomo la muñeca derecha a Nezumi y colocando sus dedos índice y corazón sobre el punto bajo el dedo gordo de la mando del chico midió las pulsaciones, el latido era muy bajo, casi cuarenta por minutos. Realmente algo no andaba bien con Nezumi, pero no sabía que, le puso un paño frio en la frente y en el pecho para intentar bajarle la fiebre.

-Se supone que cuando una persona tiene fiebre los latidos cardiacos tienden a subir no a bajar-Miro a Nezumi, se estaba preocupando por su pareja, respiraba de forma muy irregular, le acaricio el cabello el cual lo soltó de su amarre para que no molestara al chico-Vamos Nezumi, debes mejorar, me dijiste que nunca te habías enfermado, no puede ser justo ahora que lo hagas-Le tomo la mano izquierda y la acaricio, de pronto noto algo levantado en la suave piel de su amante, le miro, una marca roja se encontraba en su muñeca, estaba inflamada y dura a la palpación. Se acordó que Nezumi le había dicho algo sobre un bicho, pero no le habían dado más importancia "¿Y si ese bicho estaba infectado con algo?"Pensó mirando a Nezumi, debía tomar una muestra de sangre para hacer los análisis. Sacando una jeringa del botiquín, la saco de su embase estéril y limpiando el área con un algodón con alcohol le saco un poco de sangre al chico quien ni siquiera dio indicios de haber sentido el piquete en su brazo. Lo llevo al microscopio y la vio a través de la lupa, la sangre tenía pocos glóbulos rojos y los blancos se veían difusos, frunció el ceño, eso era imposible-Voy a tener que llevarlo al hospital, esto no es normal-Se acerco a Nezumi y le toco el hombro-Nezumi despierta, debemos ir al hospital para que te vean-Dijo meciéndolo suavemente. Nezumi entreabrió los ojos, mirándolo intento incorporarse sin conseguirlo-Relájate, no estás bien, debo llevarte al hospital para que te examinen, hay ciertas anormalidades en tu sangre-Lo ayudo a levantarse, Nezumi se apoyo en Sion, no podía mantenerse de pie por su cuenta-¿Viste el bicho que te mordió ayer?-Pregunto sin saber si Nezumi lo estaba oyendo o no.

-Era…negro-Musito al oído de Sion, este sonrió, Nezumi siempre tenía una fortaleza interna que ninguna enfermedad iba a vencer. Le puso una chaqueta encima y lo llevo afuera a paso lento, en el exterior detuvo un taxi, subiendo le pidió al conductor que los llevara al hospital. Nezumi iba semi inconsciente al lado de Sion, la fiebre era muy alta y su pulso bajo. Bajando del taxi tras pagarle al chofer, entraron al hospital, a la parte de urgencias, Nezumi ya casi no podía andar, al verlos, el doctor de turno corrió hacia ellos, no había gente en ese momento en el lugar.

-¿Qué le sucede?-Pregunto viendo a Sion, mientras lo ayudaba a poner a Nezumi en una camilla.

-Llego así del trabajo, sus glóbulos rojos son pocos y los glóbulos blancos están difusos, además tiene bradicardia y fiebre de casi cuarenta grados, ayer le mordió un bicho negro en el parque y le provoco esto en su muñeca, se llama Nezumi, tiene diecisiete años-Contesto sin dudar el chico.

El doctor asintió-Muy bien, lo examinaremos de inmediato, por mientras hay que mandar al departamento de infectologia al parque para que den con ese bicho que puede ser la causa de que él este así-Una enfermera llevo la camilla a una sala, con un Nezumi casi inconsciente, pero este levanto su brazo derecho débilmente-¿Qué…

-Lo quiero…conmigo-Musito señalando a Sion, este sonrió, su amante dudaba de todos, pero si Sion estaba a su lado, estaría tranquilo. Se acerco y le tomo la mano-No…me dejes…solo-Pidió Nezumi entreabriendo los ojos para mirarlo.

-No lo hare-Sion miro al doctor-Me quedare con él, así que por favor revísenlo y hagan algo para sanarlo-El doctor asintió, la enfermera le abrió la camisa a Nezumi, Sion no pudo dejar de notar como ella miraba a su pareja con unos ojos pervertido. "No nunca lo dejaría solo con personas como estas que podrían aprovecharse de que mi Nezumi está débil" pensó apretando la mano que sostenía, su amante había cerrado los ojos, la enfermera le coloco una mascarilla de oxigeno y le puso un suero en el brazo izquierdo. Le sacaron una muestra de sangre y con unos electrodos en su pecho le midieron los latidos cardiacos. Por mientras el departamento de Infectologia se encontraba en el parque buscando al bicho negro que había mordido a Nezumi.

Tras casi cuatro horas esperando sentado al lado de Nezumi, el doctor apareció con los resultados de los análisis de la sangre de Nezumi, se veía preocupado y a la vez algo sorprendido.

-Joven Sion, los análisis realizados a la sangre de su amigo…

-Es mi pareja, así qué ya dígame que pasa con el

-Bueno, los análisis señalan que su sangre se encuentra afectada por un bacteria rara, jamás vista por aquí, además hay diferencias en su formación genética muy parecida a lo que causaba en los huéspedes las abejas parásitos cuando los mataba según las pruebas realizadas a los cuerpos de las víctimas, pero es extraño, si él hubiese tenido esa abeja parasito y hubiese sobrevivido estaría parecido a ti Sion, lo raro es que al parecer la composición de su sangre se ve afectada por esta bacteria introducida por ese bicho, el departamento de infectologia me contacto hace dos horas y me comunico que encontraron al bicho y por lo que los resultados parciales entregados por las maquinas, la bacteria solo es dañina para la gente del bosque…no sé si has oído hablar de la gente del pueblo Mao, ellos Vivian aquí cuando se creó esta ciudad, y los destruyeron los iniciadores de esta ciudad, los cuerpos de ellos fueron llevados a un laboratorio y les realizaron experimentos y análisis los cuales solo algunos tuvieron la suerte de tener, ellos decían que su genética era única la cual les permitían tener un contacto único con la naturaleza, es a esa gente que son afectados por ese bicho-Miro a Sion, este pudo notar el interés que despertaba Nezumi en ese hombre-¿De dónde es él?, no parece de por aquí-Pregunto viendo a Nezumi.

-Es del Distrito Oeste, lo conocí allí-Mintió para dejar el asunto zanjado-Lo conocí hace varios años atrás, sus padres murieron cuando tenía doce años en la caza del hombre que realizaba No. 6, lo cual supongo ya debe saber, ¿no?-Sion estaba hablando con una voz que solía usar Nezumi para que las personas dejaran de preguntar cosas que no les incumbía.

-Por eso era, bueno, el tratamiento que se le debe dar es una limpieza de la sangre para eliminar todo rastro de bacteria dentro de sus sistema…-En eso la maquina que señalaba los latidos cardiacos de Nezumi comenzó a sonar, Sion reconocía ese sonido, era cuando alguien entraba en paro cardiaco, corrió hacia la habitación junto al doctor y a un grupo de cinco enfermeros con una maquina de resucitación. Abriéndole la camisa a Nezumi comenzó la maniobra de resucitación, Sion quien miraba desde un lado de la cama, podía ver el rostro palido de Nezumi, el cual iba poniéndose mas palido mientras le hacían la maniobra.

"Vamos Nezumi, no puedes dejarme aquí, sin ti mi vida no es nada, no me hagas esto…"Unas lagrimas cayeron de sus mejillas al ver que no reaccionaba con nada, la maquina que mostraba los signos vitales de Nezumi seguía estando roja en una línea recta. Ya pasaban los dos minutos de maniobra y nada, Sion cayó de rodillas, por primera vez pensó en Elyurias, en Safu "Por favor Safu, no dejes que Nezumi me sea arrebatado de mi lado, tráemelo de regreso" rezo viendo que el doctor iba a dar por acabado la maniobra, estaba viendo el reloj. "¡ELYURIAS!" el médico saco su bolígrafo e iba a anotar la hora de muerte cuando la máquina de los signos vitales de Nezumi dio una señal de vida.

-Denle 10 ml de Epinefrina, rápido-Ordeno el doctor con rostro sorprendido ante el acontecimiento visto-Lo recuperamos, hay que hacerle una diálisis antes que sufra otro paro-Sion se levanto una vez terminaron de atender a Nezumi.

-No puedes dejarme, tú eres mío, yo soy el dueño de tu vida, yo decido cuando me puedes dejar…

-Eso…eso es egoísta-Musito Nezumi entreabriendo los ojos, Sion no pudo aguantarse y lo abrazo tan fuerte como podía, quería sentir el cuerpo de su amante, aunque caliente por la fiebre y debilitado como estaba Nezumi también lo abrazo-Nunca dejaría…solo a un…natural como mi Sion…

Continuara…

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